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Las tierras del sol de medianoche, las regiones terrestres donde el sol brilla durante la noche

En el planeta Tierra existen lugares fascinantes que, debido principalmente a su ubicación geográfica, presentan características climáticas sorprendentes e imposibles en otras regiones. En Anfrix ya habíamos hablado del lugar de la tierra en el que no llueve desde hace más de 2 millones de años, los siguientes son igual de llamativos: las tierras del sol de medianoche.

Estos puntos terrestres se denominan de dicha manera debido a que durante el atardecer el sol en vez de desaparecer en el horizonte permanece sobre el mismo durante toda la noche, y se da solamente en los círculos polares durante sus respectivos veranos cuando la inclinación del eje de giro de la Tierra con respecto a la posición orbital exponen a uno de los polos a recibir luz solar constante. La duración del fenómeno disminuye en su duración a medida nos alejamos del polo en cuestión.

El siguiente vídeo demuestra de manera acelerada varios días y noches con un sol que nunca está en ocaso en el circulo polar ártico.

Si bien el fenómeno ocurre tanto el circulo polar ártico como en el circulo polar antártico, es en el primero, debido a los asentamientos humanos que lo experimentan desde tiempos inmemoriales, donde el Sol de Medianoche posee un valor cultural de gran importancia. Las distintas culturas nativas en el norte de Alaska, Islandia, Noruega, Suecia, Canadá y Finlandia poseen distintos festivales en torno a este evento. De todos estos lugares es en la remota isla noruega de Svalbard, ubicada a unos 700 kilómeros al norte de dicho país y con una población de aproximadamente 2600 habitantes, donde el fenómeno es parte de la vida cotidiana de sus habitantes ya que el mismo empieza el 19 de Abril y termina el 23 de Agosto. Durante estos meses el sol permanecerá constantemente en el cielo, elevándose durante el día y acercándose al horizonte durante la noche pero nunca desapareciendo en el mismo, sino que durante la noche recorrerá el horizonte como si caminase sobre el mismo para luego elevarse al día siguiene.

Si bien es en la ya mencionada Svalbard, misma isla donde también se encuentra la Bóveda Global de Semillas, el lugar poblado donde el fenómeno se prolonga durante la mayor extensión de tiempo, en otras regiones pobladas más al sur donde el Sol de Medianoche dura una menor cantidad de meses o sólo unas pocas semanas también se recibe al mismo con una variada y rica gama de festivales y tradiciones que se fueron generando a lo largo de los siglos. Un ejemplo es el festival de Harstad, donde se recibe la llegada del Sol de Medianoche con eventos musicales, comida, bailes y festejos. En Alaska los esquimales asocian a este fenómeno con varias creencias y mitos así como un período de abundancia y bienestar.

Giuseppe Ferlini, el mercenario italiano que demolió 40 pirámides

En muchas de las tumbas egipcias y de las culturas del Nilo, como el Reino de Kush, generalmente se solían dejar tesoros y alimentos para ser utilizados por la fuerza vital que al morir abandonaba el cuerpo, fuerza que en Egipto se solía denominar como el ka. Además del ka también existía el ba, la cual era la esencia de la persona y permanecía unida al cuerpo físico (el khat) tras la muerte. Muchos de los ritos funerarios de las culturas del Nilo estaban orientados a liberar el ba para que este se una con el ka y así formar el akh. Si lo anterior no se cumplía entonces el difunto entraba en un estado de se-akh, un fantasma perdido entre dos mundos. Si bien lo anterior variaba de cultura en cultura, la influencia y el dominio egipcio a través de los siglos llevó a que esta fuese la creencia reinante a lo largo y ancho del de las culturas del Nilo.

En un principio se creía que sólo el faraón, o el rey en el caso de los cushitas, tenían un ba, pero esto luego se extendió a casi toda la población. El concepto de akh ayudó a preservar las tumbas y pirámides, ya que los ladrones de tumbas temían perturbar el proceso y enfurecer a un se-akh.

(Vemos la gran cantidad de pirámides con sus partes superiores demolidas.)

Por supuesto que nada de lo anterior le interesaba a Giuseppe Ferlini, un cirujano militar boloñés de la primer mitad del siglo XIX devenido en profanador de tumbas. Si bien en Anfrix ya habíamos hablado de un sultán que intento destruir varias pirámides, la diferencia con Ferlini es que este poseía explosivos.

El médico no era alguien ya de por si con mucho honor, en un principio se había asociado como mercenario al ejército de Egipto durante la Conquista de Sudán, y tras conocer a un mercader y traficante de reliquias albanés llamado Antonio Stefani desertó en 1834 para organizar una expedición hacia la necrópolis de Meroe. Un sitio arqueológico al norte de Sudán a unos 100 kilómetros de las orillas Nilo y rico en reliquias de las últimas dinastías del Reino de Kush, las cuales debido a la influencia egipcia seguían en gran parte los mismos ritos funerarios y creencias de los egipcios. En total en el sitio se hallaban unas 255 pirámides cushitas, fácil de diferenciar de las egipcias debido a sus proporciones más alargadas.

Al llegar a Meroe el daño causado por el mercenario en busca de tesoros fue irreparable. Ferlini no eligió las pirámides a demoler al azar, sino que se basó en un catalogo realizado por el arqueólogo Frédéric Cailliaud en el que se enumeraban las pirámides en mejores condiciones. Según su lógica, si la pirámide se encontraba relativamente intacta entonces eso incrementaba las posibilidades de hallar un tesoro encerrado dentro de la estructura de la misma.

El saquedor no estaba equivocado, y esto lo verificaría cuando en el cementerio norte demolió la pirámide número 6 que era una de las más grandes e intactas de todas. En primer lugar detonó con una carga pequeña el tetraedro superior, y así con cargas más pequeñas, para evitar destruir el tesoro, fue abriendo camino a través de la estructura hasta hallar la cámara donde encontró joyas y piezas de oro y plata. Ferlini pasó los siguientes dos años demoliendo pirámides, el tesoro que fue acumulando le permitió contratar un pequeño grupo de mercenarios para su protección y volver a Italia en 1836 donde se anunció como un exitoso explorador y arqueólogo ante la sociedad.

Por fortuna, si bien la pérdida arquitectónica fue colosal, las joyas de oro y plata fueron adquiridas en 1838 por Luis I de Baviera y hoy se encuentran resguardadas en el Museo Egipcio de Berlín.

Buceando en cavernas submarinas donde se mezclan capas de agua salada y agua dulce, el efecto de bucear en el aire

En las cavernas donde el agua se divide en capas de agua dulce y agua salada, fenómeno que generalmente ocurre en cavernas marinas que reciben agua de río y especialmente en los cenotes de México, ocurre un fenómeno óptico muy interesante. El agua dulce al ser menos densa se sitúa en la parte superior de la cavidad cavernosa, mientras que el agua salada se sitúa en los niveles inferiores. Generalmente estas columnas verticales de cambio de salinidad se dan de manera gradual. No obstante, bajo ciertas condiciones donde se combinan presiones bajas con temperaturas frías, el cambio entre el agua dulce superficial y el agua salada del fondo se da de manera brusca.

Cuando esto ocurre, se dará un fenómeno óptico más que llamativo. Los índices de refracción, es decir el factor que influye en el ángulo de refracción de un haz de luz refractándose a través de una superficie, del medio salino y el medio de agua dulce serán tales que cualquier persona o cámara ubicadas en el medio de agua dulce percibirán al buzo o cualquier objeto, incluso las burbujas del respirador, moviéndose a través este medio como si estos estuviesen buceando sobre el aire.

Ingresando a la cámara magmática de un volcán islandés

Si por algo es famosa Islandia es por sus volcanes, poseyendo docenas de los mismos divididos en cuatro zonas volcánicas y experimentado en promedio una erupción cada cinco años. Quizás la más famosa de todas en la memoria reciente fue la serie de erupciones del volcán Eyjafjallajökull, las cuales tuvieron lugar en el 2010 largando 75 toneladas de cenizas y piroclasto por segundo y literalmente causando un caos global debido a la innumerable cantidad de vuelos cancelados por todo el hemisferio norte.

Þríhnúkagígur, que en español puede traducirse como “el cráter de los tres picos”, es uno de los tantos volcanes de la isla. Su característica particular y especial interés es que su cámara magmática, el repositorio de roca fundida encerrada a presión de un volcán, no está sellada y por alguna razón que se desconoce al momento la misma se ha vaciado sin que este entre en erupción. El mismo está ubicado en las cercanías de la capital islandesa, Reykjavik, y su hallazgo ha presentado una oportunidad única a geólogos de todo el mundo para estudiar un aspecto de los volcanes que generalmente está fuera del alcance de los investigadores.

Esta anomalía fue descubierta por Árni Stefánsson, un doctor aficionado al montanismo y la exploración de cavernas que en 1974 encontró un “cráter” que le causó particular interés. Al llegar al borde de lo que parecía ser un profundo pozo, primero intentó apuntar con su linterna hacia el suelo del mismo, esperando así determinar su profundidad. No obstante, para su sorpresa el pozo era tan profundo que no logró ver nada y al arrojar una roca pasaron varios segundos hasta que escuchó muy a lo lejos el ruido producido por la misma al golpear el suelo.

Incluso con la ayuda de sus hermanos, también aficionados al montanismo y la exploración de cavernas, le llevaría varios meses preparar la primer expedición al fondo del pozo, y durante todo ese tiempo, según sus palabras, soñó con encontrar ríos de lava y formaciones rocosas extrañas. Sin embargo, una vez en el fondo se decepcionaron al no encontrar ni ríos de lava ni formaciones particulares. Los que no se decepcionarían fueron los científicos del departamento de ciencias terrestres de la Universidad de Islandia, quienes al ver las fotografías rápidamente se dieron cuenta que se trataba de una cámara magmática que, por alguna razón, estaba completamente seca.

Tras décadas de investigación en el 2012 la cámara fue abierta al turismo, y una serie de construcciones entre las que se incluyen un elevador que sube y baja a los visitantes a lo largo de los 120 metros de profundidad de la cámara así como varias pasarelas de metal para recorrer el interior de la estructura.

Sno-cats los vehículos capaces de cruzar por tierra la Antártida

Existe una fotografía que representa de manera perfecta las condiciones extremas y los peligros experimentados durante las expediciones antárticas. La misma fue tomada durante la Expedición Trans-antártica 57/58, el primer cruce exitoso de la Antártida por tierra a través del Polo Sur. Comandada por dos leyendas vivientes: Sir Edmund Hillary, famoso por ser miembro de la primer expedición que llegó a la cima del Everest (aunque existe el misterio de Mallory e Irvine) y Sir Vivian “Bunny” Fuchs, un veterano y temerario explorador. Los primeros equipos llegaron al continente blanco a finales de 1955 y durante todo 1956 se realizarían los preparativos y el entrenamiento para la misión, debiendo pasar todo un año en el cual sufrieron una tragicómica serie de percances y problemas que pusieron en riesgo a la expedición en si misma. En 1957 los 12 integrantes partirían en su aventura histórica.

La travesía en si fue toda una odisea, partiendo desde el Mar de Weddell y llegando a McMurdo, uniendo así las bases Shackleton y Scott y pasando por el Polo Sur (segunda visita al Polo Sur en 46 años, tras que Robert Falcon Scott plantara bandera en el mismo en 1912). Se recorrió un total de 3473 km en 98 días y se sortearon tormentas de nieve, hielos quebradizos así como precipicios y pozos ocultos tapados por la nieve. Tras concretarse la expedición, deberían pasar más de dos décadas para verse nuevamente una travesía exitosa a través del Polo Sur, la expedición de Ranulph Fiennes en 1981 con equipos y vehículos mucho más modernos.

La estrella de la fotografía que mencionábamos al principio de este artículo, y la cual se encuentra en el cabezal de la entrada, es sin lugar a dudas uno de los seis vehículos todo terreno que salvaron a la expedición del fracaso en incontables oportunidades: un Tucker Sno-Cat 743, denominado como Sno-Cat “B”, al cual puede vérselo en todo su esplendor sorteando el traicionero y extremadamente hostil territorio antártico. Los otros cinco vehículos eran 2 Sno-cats, 2 M29 Weasel y 1 tractor Muskeg. De todos los vehículos los más importantes fueron los Sno-cats ya que permitían realizar las tareas de exploración y además transportar toneladas de provisiones, equipamiento científico, antenas e incluso llegando a tener que remolcar a los M29 en varias oportunidades. Originalmente se iban a utilizar 4 Sno-cats, pero durante los preparativos para la misión uno sufrió daños severos en su motor debido a una impericia mecánica.

(El siguiente video es muy recomendable)

Los Sno-Cat son verdaderas joyas de la ingeniería. Con cuatro orugas independientes capaces de funcionar de manera diferencial entre ellas y en distintos ángulos, con las delanteras capaces de funcionar en ángulos superiores a los 90°, estos vehículos pueden cruzar cualquier tipo de terreno. El modelo 743 poseía una velocidad máxima de 25 km/h, y estaban provistos de un motor Chrysler de 134 kW que consumía 70 litros de combustible cada 100 km. Además de ser capaces de sortear terrenos con hielo blando e hielo duro, además de terrenos irregulares y rocosos, esta bestia todo terreno era capaz de llevar una carga de 2,7 toneladas y arrastrar varias más en los denominados “trenes de trineo”.

Los vehículos utilizados por la expedición permanecerían varios años en la Base Scott, para luego ser llevados a distintos museos entre los que se encuentran el Museo Canterbury en Nueva Zelanda y el Museo de Ciencias de Londres.

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Kudzu, la planta japonesa que devora el sur de los Estados Unidos

Hace un tiempo habíamos hablado sobre cómo las regiones evacuadas de Fukushima han sido rápidamente cubiertas por la vegetación local. Si bien esto es común, la naturaleza es de hecho implacable reapropiando espacios, lo llamativo era la velocidad con la que todo ocurrió. Esto se debe principalmente a un tipo de planta: el Kudzu.

El Kudzu es una planta nativa del sudeste asiático del género de las Pueraria. Las mismas son enredaderas perennes, resistentes a los insectos y relativamente tolerantes al frío. Se reproducen principalmente de manera asexual mediante esquejes producidos por sus estolones, los cuales echarán raíces y desde allí comenzarán su propia expansión. En otras palabras, la planta irá constantemente formando nuevos nodos, por lo que necesita expandirse rápidamente buscando espacios para dichos nodos. Pero lo que hace al kudzu una especie tan invasiva es que esta también puede reproducirse mediante semillas transportadas por el aire. Es decir, se expande rápidamente por el suelo y además puede extenderse a través de grandes distancias geográficas. Como si lo anterior fuese poco, en la década del 90 se descubrió que incluso si se arranca la planta su raíz puede permanecer durmiente durante más de tres años en el suelo y luego brotar nuevamente.

En el 1876 durante la Exposición del Centenario en Filadelfia, Pensilvania en la cual se festejaban los 100 años de independencia de los Estados Unidos, el pabellón de Japón constaba de un bello jardín japonés adornado con plantas y árboles del país asiático. Uno de estos vegetales traídos a la exposición fue el kudzu, y rápidamente capturó el interés de los visitantes quienes fueron cautivados por su aroma y el uso artístico que se le había dado para cubrir puentes y estructuras del jardín. La planta se volvería relativamente popular en los jardines y parques de Pensilvania.

No obstante, durante la década del 40 el problema de la erosión del suelo a causa del cultivo incesante del algodón en los territorios del sur de los Estados Unidos se había vuelto un problema de estado. Lo que llevó al presidente Franklin D. Roosevelt a iniciar una campaña federal para tirar semillas de kudzu por todo el sur, esperando que su rápido crecimiento ayude a sostener el suelo. Si bien en efecto el kudzu es muy efectivo para combatir la erosión del suelo y también sirve como fuente de alimento para el ganado, el clima del sur de los Estados Unidos resultó ser mucho más favorable que el clima de Pensilvania, un estado del norte. Este clima soleado y los suelos ricos en minerales de la región hicieron que la planta comenzara a expandirse mucho más rápido que en Asia o Pensilvania. En el punto más crítico de la “epidemia del kudzu” este llegó a cubrir una extensión de 610 km2 por año. Cientos de millones de dólares fueron invertidos para detener la expansión violenta de esta especie invasiva, pero nada parecía funcionar ya que el uso de herbicidas estaba restringido debido a que la expansión se daba principalmente en territorios agrarios y poblaciones rurales y la planta parecía tener una resistencia natural contra los herbicidas de menor intensidad. De hecho, el Dr. James Miller, contratado por el Servicio Forestal de los Estados Unidos, descubrió que de los 6 herbicidas aprobados por el gobierno al momento del estudio, la planta era inmune a tres, poco afectada por dos y el último incluso la ayudaba a crecer más rápido. La solución llegó desde China y Japón: resulta que el kudzu tiene un enemigo natural: las cabras. Por lo que durante los años 70 y 80 comenzaron a soltarse decenas de miles de cabras de angora en las áreas más afectadas para así combatir el crecimiento sin control de esta especie.


(Fe de errata, en la imagen pueden verse ovejas devorando kudzu.)

De todas maneras, y si bien las cabras han ayudado en los Estados Unidos, todavía no hay una solución definitiva y en el 2009 se ha detectado la existencia de kudzu en Canada y Australia.

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Encendiendo bengalas dentro de cavernas glaciares, un espectáculo único

Encender una bengala dentro de una caverna de hielo debe ser uno de los espectáculos visuales más impresionantes en la tierra. La luz de las mismas, constantemente variando en intensidad, es refractada a través de las varias capas de hielo ricas en minerales y cuyas densidades varían a medida que las mismas se hacen más antiguas, formando así un verdadero paisaje de otro mundo.

Las cavernas de Alaska

Las siguientes imágenes fueron realizadas como parte de un proyecto fotográfico durante el 2012 en una caverna de hielo en Alaska formada en el 2010, es decir una caverna en pleno proceso de formación. Algo peligroso ya que la misma está formada a partir de “hielo nuevo” y carece de capas compactadas. Su estabilidad estructural es un acertijo ya que es un proceso en formación.

Eslovenia
Las cavernas de hielo de Eslovenia son particularmente limpias. Es decir, el hielo que las forma no posee una concentración de minerales elevada, por lo que su color es un azul puro e intenso.

Islandia

Esta es la misma fotografía utilizada en el cabezal de la entrada. La misma fue tomada en las cavernas de hielo de Islandia por el fotógrafo y naturalista Brynjar Agústsson. Las cavernas glaciales de Islandia son particularmente interesantes debido a su antigüedad y la cantidad de minerales atrapados en el hielo producto de las varias y densas erupciones volcánicas que azotaron a esta isla al borde del ártico a lo largo de los milenios.

Rusia
Las Cavernas Arcoiris en Rusia, llamadas de esta manera debido a los distintos colores que poseen sus hielos a causa de los depósitos minerales que los componen, son otro de los lugares espectaculares y relativamente desconocidos del planeta tierra debido a su extremadamente difícil acceso en el este de Russia. Durante cientos de miles de años estas cavernas acumularon los minerales expulsados por el volcán Mutnovsky en Kamchatka.

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La cautivadora belleza de las solarigrafias

La solarigrafia es una técnica de fotografía de larga exposición en la cual se imprime en papel fotográfico las distintas trayectorias del sol a través del cielo durante las estaciones del año. Para la misma generalmente se suelen utilizar cámaras de tipo estenopeicas, es decir sin lente y un cuerpo el cual consta de una caja de estanco con un orificio o estenopo por el cual ingresa la luz quedando plasmada en un material fotosensible. En efecto un principio y mecanismo muy similar al utilizado en las cámaras oscuras, las primeras cámaras en la historia.

Tras seis meses o un año la luz que ingresa a través del orificio irá marcando en el papel fotográfico la trayectoria del sol entre sus puntos máximo y mínimo y todos los puntos intermedios entre estos. Un detalle interesante a notar es que el color de cada trayectoria es el color del cielo durante el período de tiempo de esa trayectoria en cuestión, por lo que las solarigrafias no sólo indican el trayecto del sol sino que además son una buena indicación del color del cielo durante cada período de tiempo.

Como puede observarse en la imagen hacia la derecha, las cámaras utilizadas son simples y fáciles de construir y generalmente se construyen utilizando latas. El único desafío técnico presentado por las mismas consta en calcular el diámetro óptimo del orificio o estenopo y la altura a la cual debe ubicarse la cámara para capturar los puntos máximos y mínimos de la trayectoria.

Es una técnica tanto artística como didáctica ya que permite visualizar de manera clara y sencilla la trayectoria de sol en el cielo sin necesitar de una mayor explicación.

Fotografías del solsticio
Un tipo de fotografía similar en temática pero muy distinta en su técnica son las fotografías del solsticio de verano. La técnica en si es mucho más simple y no se necesita construir una cámara especial, simplemente se toma una fotografía por hora desde las 6 AM hasta las 6 PM y luego se realiza una composición de todas las imágenes.

En esta imagen realizada en Noruega vemos al sol transitar directamente sobre el Trópico de cáncer.

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Los cosmonautas que quedaron varados durante meses en la Mir tras la disolución de la Unión Soviética

Son conocidas las historias de personas que quedan varadas en aeropuertos tras que el estado al cual pertenecían entra en conflicto o simplemente desaparece debido a colapsos geopolíticos, guerras u otros problemas. Incluso existe una película protagonizada por Tom Hanks, The Terminal, la cual está basada en la larga estadía del refugiado iraní Mehran Karimi Nasseri en el aeropuerto Charles de Gaulle.

Si bien las historias anteriores son interesantes, lo que ocurrió a principios de la década del 90 en la estación espacial Mir es simplemente espectacular. Todo tuvo lugar el 26 de diciembre de 1991 cuando la Declaración 142-Н, la cual formalizaba lo pactado en el Tratado de Belavezha, puso fin formal a la Unión Soviética como nación. En la estación espacial Mir se encontraban el comandante Alexander Volkov y Sergei Krikalev, ingeniero mecánico prodigio y cosmonauta veterano quien entrenó para volar en el proyecto Buran (el transbordador soviético) y quien ya había realizado varias misiones a la Mir durante finales de los años 80, incluidas largas actividades extravehículares con el fin de instalar módulos extra en la estación.

El comandante recibió ese mismo día la orden, de “mantenerse alerta ante cambios repentinos”. Todo era pleno desconcierto ya que el programa espacial soviético no estaba centralizado, sino que por el contrario varias de sus instalaciones y talento humano así como depósitos, estaciones de control e incluso fábricas y cosmódromos se encontraban distribuidas en muchas de las 11 repúblicas que formaban la que fue la Unión Soviética. El control de la estación se encontraba en Rusia, pero el cosmódromo al cual retornaban las naves Soyuz desde la estación, el cosmódromo de Baikonur, estaba en Kazajistán. Peor aún, las fábricas y depósitos de los motores de cohetes estaban en su mayor parte ubicadas en Ucrania. Traer a los cosmonautas de vuelta probó ser un verdadero laberinto diplomático.

Krikalev había llegado a la estación en la misión TM-12 la cual tuvo lugar en mayo de 1991. Si bien debió volver en julio de ese mismo año, la inestabilidad política que la Unión Soviética se encontraba experimentando llevó a que se cancelen vuelos, por lo que el cosmonauta debió quedarse hasta octubre mientras que sus compañeros de la TM-12, considerados como personal no-crítico, retornaron a tierra. En teoría su reemplazo debió llegar durante la misión TM-13 comandada por Alexander Volkov. No obstante, el ingeniero de la TM-13, Toktar Aubakirov, fue enviado específicamente a reparar un subsistema de la estación sobre el cual era experto, pero éste no había sido entrenado para permanecer en el espacio durante períodos prolongados de tiempo por lo que pocos días más tarde la nave de retorno partió de la estación llevando a los cosmonautas de la TM-13 a la tierra y dejando a Volkov y a Krikalev en la estación, en efecto, ahora se encontraban solos en la estación y sin saber a ciencia cierta qué estaba ocurriendo en tierra y el alboroto político que acontecía a lo largo y ancho de la en unos meses sería la ex-Unión Soviética. Ni siquiera sabían exactamente qué país los debía rescatar, ya que Volkov era ucraniano y Krikalev ruso.

Tras recibir en diciembre el comunicado de disolución y durante los siguiente tres meses de incertidumbre, ambos realizaron varias misiones de mantenimiento de emergencia, incluidas varias caminatas espaciales y reparaciones improvisadas. Lo más interesante durante éste tiempo tuvo lugar cuando rompieron el protocolo varias veces para utilizar la radio de la estación y comunicarse con radioaficionados en tierra para obtener noticias ya que el control de la misión no les daba información alguna de lo que estaba ocurriendo.

Ambos cosmonautas finalmente lograron retornar a la tierra el 25 de marzo de 1992, Krikalev nunca se cansó del espacio, y meses más tarde ya se encontraba entrenando para las misiones de cooperación entre la NASA y la Federación Rusa, incluidas varias misiones de transbordador y la histórica Expedición 1, la primer misión a la Estación Espacial Internacional.

El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años

La tumba del farón Tutankamón es una de las más raras alguna vez encontradas por los arqueólogos en Egipto. La misma consta de 5 sarcófagos en series, en los cuales se encuentran a su vez cinco altares con ofrendas y pasajes. Al ingresar al cuarto sarcófago además de las ofrendas y los cuerpos momificados de personajes menores pero cercanos al faraón e incluso sirvientes cuya tarea era la de servirle en el más allá, Howard Carter y su equipo hallaron en 1922 y tras una seguidilla de problemas tanto técnicos como económicos durante el principio de su expedición una gran compuerta la cual había permanecido escondida por miles de años. La misma aseguraba el ingreso con un singular sello puesto por los sacerdotes encargados de los ritos funerarios y el cual permaneció intacto por 3.245 años. El mismo constaba de una cuerda anudada y un sello de arcilla conteniendo la figura del dios chacal Anubis. Patrón de los embalsamadores y dios de la muerte,

El hallazgo fue espectacular. Si bien los sarcófagos anteriores fueron explorados con anterioridad en dos oportunidades e incluso los dos primeros de la serie saqueados en el pasado, la puerta de acceso al sarcófago de Tutankamón fue protegida por una serendipia del destino. Parte de la tumba de Ramsés IV, la cual se encontraba en el nivel directamente superior a la de Tutankamón, colapsó y ocultó con sus escombros la puerta de acceso. Tras remover los escombros, Carter rompió el sello e ingreso al quinto y último sarcófago encontrándose con el tesoro egipcio más espectacular de todos los tiempos; todo quedando capturado por la lente del fotógrafo de la expedición, Harry Burton.

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El sombrerero enloquecido por los vapores de mercurio que fue la inspiración de Lewis Carroll

Alice’s Adventures in Wonderland de Lewis Carroll es uno de esos libros con múltiples interpretaciones dependiendo de la edad en la que se lo lea. Repleto de eventos fantásticos y personajes extraños es el Sombrerero Loco uno de los personajes más famosos e inolvidables no sólo de ésta obra sino de la literatura de fantasía en su conjunto. Su singular excentricidad, locura que a la vez parece por momentos un tanto cuerda y carisma inagotable son algunas de las características que hacen de éste un personaje tan entretenido. Si bien el libro en sí es una obra digna de una imaginación única y privilegiada, curiosamente Carroll no debió de haberse esforzado mucho a la hora de crear a éste personaje, ya que de hecho los sombrereros de su época estaban todos locos.

El proceso de curación que requerían los diferentes materiales que conformaban los sombreros de copa de antaño requería, entre otros materiales, la utilización de nitrato de mercurio. Si les llegaba el éxito, más sombreros debían producir y por ende respirar más y más vapor de mercurio en su trabajo, volviéndose así completamente locos y excéntricos. Por dicha razón la población en general comenzó a asumir que el arte de realizar sombreros era “un oficio de locos”. Muchos de éstos sombrereros además terminaban padeciendo una condición denominada como “hatters’ shakes” (temblores de sombrereros) causada por el daño nervioso que causaba el vapor de mercurio. No fue sino hasta 1869 que la Academia Nacional de Ciencias francesa describió el problema y sus causas, y recién en 1898 comenzaron a implementarse las primeras regulaciones obligando a los sombrereros tanto artesanales como las manufactureras industriales de sombreros a utilizar protección respiratoria durante el proceso de curado de materiales.

El verdadero sombrero loco, fue de hecho un sombrerero loco en la vida real. Theophilus Carter fue un singular personaje que trabajaba principalmente en Oxford y que solía pararse en la puerta de su negocio vistiendo un llamativo sombrero de copa y gritándole a todo el mundo que pasara cerca de su establecimiento. Theophilus era una bomba de tiempo, ya que no siempre enloquecía, sino que a veces se trenzaba en intensos debates sobre varios temas de los cuales tenía un conocimiento privilegiado, por lo que mucha gente corría el riesgo y se acercaba a hablarle. No sólo su presencia era llamativa, sino sus invenciones y maquinarías eran realmente asombrosas, entre ellas una “cama despertador” que al momento de despertar a su “víctima” ésta accionaba un mecanismo inclinado que tiraba a quien esté durmiendo al piso. El mismo Sir John Tenniel, ilustrador de Carrol, viajaria a Oxford para darle vida al sombrero de Alicia inspirándose en la figura de Theophilus.

Biosphere 2, un ecosistema cerrado tan perfecto e idílico que terminó en fracaso

La adversidad muchas veces es algo necesario, algo que si es aprovechado nos servirá para aprender y formar nuestro caracter. Quizás el mejor ejemplo de ésto es lo que ocurrió en Biosphere 2, un hábitat completamente cerrado creado por la Universidad de Arizona en 1987 con el fin de servir como ecosistema de investigación y vivarium de varias especies de plantas y árboles exóticos.

Si bien en el presente se utiliza para los fines anteriormente mencionados, a principios de los años 90 la instalación sirvió para un propósito de investigación científica pura: crear el primer ecosistema completamente cerrado. Desde los nutrientes hasta el oxigeno, la humedad y demás recursos serían creados y reciclados constantemente utilizando las costosas y complejas maquinarias y sistemas dentro de las instalaciones del complejo. La idea original era la de crear el hábitat perfecto, todos los parámetros medidos en tiempo real por avanzados sensores y regulados por complejos sistemas de control; dándole a los vegetales en el lugar la cantidad de nutrientes perfecta y asegurando la virtual inexistencia de plagas e insectos invasivos. De funcionar, se crearía un ecosistema aislado del mundo el cual podría servir como punto de partida para el desarrollo de ecosistemas en bases inter-planetarias o incluso la preservación de las especies vegetales en caso de una catástrofe ecológica a escala global.

Así fue, al menos durante los primeros años, las plantas y árboles que crecían dentro de B2 eran más voluptuosas, más grandes en incluso abundantes que sus pares en el resto de la tierra. Ciertamente ésta serie de ecosistemas cerrados que ocupaban 1,27 hectáreas eran un paraíso en la tierra, perfecto, sin adversidades ni problema alguno.

Pero algo comenzó a ocurrir, y en un principio ninguno de los científicos entendió el por qué. Los árboles se quebraban antes de madurar cayendo a tierra sin motivo alguno. Tras buscar varias respuestas la definitiva vino del análisis de la madera y las raíces de los mismos. Al haber crecido completamente guarecidos de los vientos, éstos árboles nunca desarrollaron raíces lo suficientemente arraigadas, y la madera de los troncos y ramas carecían de las denominadas maderas de compresión y tensión. Dichas maderas son los dos tipos de tejido especial desarrollados por las plantas leñosas en sus ramas principales y deformaciones de los troncos como respuesta a los efectos de la gravedad y del viento. Generalmente la madera de tensión es más común en los árboles de madera dura, es decir las angiospermas como pueden ser los robles; mientras que la madera de compresión hace lo mismo en los árboles de madera blanda es decir las gimnospermas como las coníferas. No obstante, no es exclusivo a unas y otras y distintos tipos de madera de reacción pueden ser observados en un mismo árbol. Ambas son un tipo de madera en la cual las células del tejido vegetal se alinean de manera no vertical, permitiendo al árbol contar con un soporte extra y una mayor capacidad de torsión así como soportar las fuerzas de tensión causadas por los vientos. De hecho, en la naturaleza las plantas leñosas utilizan en parte éste tipo de manera para por alinearse mejor ante el sol y recibir mayor cantidad de luz solar en sus hojas.

Tras una serie de investigaciones los científicos de la universidad descubrirían que la razón por la cual los árboles del hábitat crecían a un ritmo mucho mayor que el resto de los árboles en el exterior se debía al hecho que no generaban los distintos mecanismos de soporte y arraigo que permiten que los árboles no sólo vivan por cientos y miles de años, sino que además resistan fuertes vientos y tormentas.

Hoy en día B2 sigue en funcionamiento, aunque ya no como un sistema completamente cerrado, sino que se ha reorientado y convertido en una reserva de especies exóticas y amenazadas.

La policía antidisturbios que tomó sus tácticas de las cohortes romanas y por qué es un grave error

La Gyeongchalcheong. o policía nacional coreana antidisturbios, es una fuerza de control antidisturbios famosa por su riguroso entrenamiento y tácticas copiadas directamente de las cohortes romanas. La misma utiliza la cohesión de un grupo principal de choque que utiliza sus escudos para frenar el grueso de los manifestantes y luego subdivisiones que refuerzan al grupo principal o flanquean a los manifestantes para así lograr reducirlos. Utilizando tácticas con movimientos coordinados para expandir la formación y avanzar sobre el enemigo.

En el siguiente vídeo podemos observar un ejercicio de entrenamiento de dicha fuerza:

El error en la violencia

Si bien lo anterior puede a priori parecer algo acorde a la situación, sobretodo en un país que padece las manifestaciones más violentas en el mundo desarrollado, y en donde es común la utilización de bombas molotov y ataques a gran escala, como por ejemplo los realizados por los Hanchongryun, un grupo de estudiantes universitarios radicales pro-Corea del Norte, muy activo en el pasado, y el cual es famoso por arrojar cientos de bombas molotov contra la policía y también emplear formaciones de tipo cohorte, la ciencia, sin embargo, ha demostrado que para mantener el orden el enfrentamiento violento y la mano dura contra los manifestantes son la peor opción. En efecto, un acercamiento conciliador otorga mejores resultados. Por más lógico que ésto parezca, el pensamiento reinante durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX en Occidente era que la turba era una “bestia salvaje” la cual debía ser domada para evitar mayores daños.

Durante las cuatro décadas finales del siglo XX varias ciudades de los Estados Unidos se vieron sumergidas en violentas manifestaciones raciales, muchas de éstas terminando con severos daños materiales y docenas de muertos. Fue entonces que movido por las 34 muertes y los cientos de millones de dólares en pérdidas materiales producto de los Disturbios de Watts en Los Angeles y otros disturbios menores como el de Newark y Detroit, el presidente Lyndon B. Johnson formó la Comisión Kerner la cual fue puesta a cargo del gobernador de Illinois, Otto Kerner. Entre los objetivos principales de ésta comisión se encontraba el de investigar científicamente cómo reducir la cantidad de muertes y la destrucción material durante los disturbios y manifestaciones. Una de las determinaciones más importantes de la misma fue el hecho de la importancia de la resiliencia colectiva en el comportamiento de los manifestantes. Fenómeno por el cual un grupo de personas, el cual se identifica a si mismo como unido por una causa, se vuelve cohesivo y extremadamente protector del grupo en si ante una adversidad inminente. Razón por la cual enviar grupos antidisturbios a chocar contra los manifestantes sólo empeora las cosas, ya que los manifestantes al ver a sus compañeros siendo atacados recurren a la violencia para rescatarlos y protegerlos, incluso muchas veces arriesgándose más de la cuenta y sacrificando su propia integridad.

Varias de las recomendaciones brindadas por la Comisión Kerner han sido implementadas en muchos países, y han probado ser muy útiles, por ejemplo, para reducir las confrontaciones con los hooligans en el Reino Unido.