Borealopeltas

Borealopelta markmitchelli (escudo del norte de Mark Mitchell) fue una especie de dinosaurio del período Cretácico (125 millones de años en el pasado) que habitó los territorios que hoy en día ocupan el norte de los Estados Unidos y Canadá junto a otros dinosaurios de la familia de los nodosáuridos. En el presente los restos fósiles de uno de estos dinosaurios, hallados en el año 2011, representan el fósil mejor preservado de dinosaurio hallado hasta el momento.

El tamaño de esta especie rondaba entre los 5 a los 6 metros de largo (de la cabeza a la punta de la cola) y su peso los rondaba los 1.300 kilogramos. Su altura no superaba el metro y medio y su dieta era herbívora. Una de sus características principales eran las espinas óseas en su parte dorsal complementadas por dos largos cuernos a sus costados que utilizaba para desalentar a los predadores.

Ilustración de un Borealopelta del período Cretácico perteneciente a la familia de los nodosáuridos.
Ilustración de un Borealopelta del período Cretácico perteneciente a la familia de los nodosáuridos.

Hallando el fósil mejor preservado de dinosaurio

El 1 de marzo de 2011 un empleado de la empresa Suncor Energy llamado Shawn Funk se encontraba trabajando en la mina a cielo abierto Millenium, ubicada en Fort McMurray provincia canadiense de Alberta. Durante su trabajo operando una excavadora industrial de alto poder realizó un hallazgo fuera de serie: embebido entre las rocas y la tierra que se encontraba excavando para extraer arenas de petróleo, un hidrocarburo producto de la descomposición del plancton el cual es utilizado para producir petróleo crudo sintético, se hallaba un objeto pesado y de considerable tamaño que a primera vista parecía ser una roca distinta en color y composición a las otras rocas.

No obstante, tras manipular el objeto para intentar removerlo con su excavadora del área de trabajo, Funk rápidamente reconoció ciertos patrones visuales que daban a entender de manera clara que no se trataba de una roca más, sino que el mismo tenía un aspecto orgánico. Afirmación que confirmó su supervisor Darren Tanke, quién rápidamente ordenó el cese de operaciones en el área y tras comunicarse con las autoridades de la mina estas decidieron avisar a las autoridades locales.

A los pocos días personal científico del Museo Real Tyrrell de Paleontología, entre los que se encontraban Donald Henderson, famoso por su papel en el esfuerzo internacional para erradicar la viruela, llegó al lugar pensando que el hallazgo se trataba de un ser marino similar a un plesiosaurio. Después de todo, esa era la conclusión más lógica, ya que los nodosáuridos eran seres terrestres y el fósil hallado debería haber estado en el agua a gran profundidad para haber terminado muriendo en el lugar donde murió hace 125 millones de años. Una inspección visual, sin embargo, rápidamente descartó la idea de que se trataba de un ser marino y rápidamente se confirmó que no solo era un nodosáurido sino que además se trataba de un dinosaurio de la especie Borealopelta. La teoría actual es que este ser debe haber sido arrastrado al mar por una inundación, lugar en el que posiblemente murió ahogado.

Laderas de la mina a cielo abierto Millenium, donde se encontró al fósil mejor preservado de dinosaurio hallado hasta el momento. .
Mina Millenium perteneciente a la empresa Suncor Energy. En una ladera similar a las vistas en esta imagen se encontraba el fósil mejor preservado de dinosaurio hallado hasta el momento.

Remover el fósil, el cual estaba envuelto en una capa rocosa sedimentaria, llevó más de 14 días y se trató de una tarea extremadamente difícil, ya que el mismo estaba encajonado unos ocho metros y medio por encima de una ladera de roca que daba a un acantilado el cual, como si lo anterior ya no fuese poco, tenía unos 13 metros de profundidad.

Desafortunadamente el proceso de remoción fue accidentado. Además de las partes del fósil arrancadas por Funk y su excavadora se debió sumar un accidente que llevó a que el fósil se rompa bajo su propio peso y se desprenda cuando lo estaban intentando levantar. Como resultado la pieza se fracturó en varias secciones, las cuales, en un intento desesperado, los paleontólogos y el resto del personal científico presentes intentaron cubrir en yeso para su protección.

Restos fósiles en exposición del dinosaurio borealopelta.
Restos fósiles en exposición del dinosaurio borealopelta hallados en Canadá en el año 2011. Hoy en día este fósil es el fósil en mejor estado de preservación hallado hasta el momento.

Tras unos cinco años de limpieza, estudios y preparación el fósil fue finalmente en el museo bajo patrocinio de la National Geographic.

Un hallazgo único

Si bien a primera vista lo que llama la atención es la preservación del cuerpo del dinosaurio, es decir su forma exterior, lo más importante de este fósil es la preservación fosilizada de las articulaciones y tejidos blandos. Algo que muy rara vez se halla en fósiles de este tamaño (generalmente solo se preserva en pequeños reptiles de unos pocos centímetros que quedan encerrados en gotas de ámbar). Estos tejidos y la estructura de las articulaciones han permitido lograr un mejor entendimiento de varios aspectos anatómicos de esta familia.

Otro detalle interesante es que este dinosaurio se hundió en el lecho marino de manera horizontal y dado vuelta, es decir con su panza arriba. Lo anterior llevó a que la parte superior y la cabeza del mismo queden perfectamente preservadas.