La pólvora en Europa

La pólvora, utilizada en China hace miles de años, llega a Europa a través de Medio Oriente, siendo mencionada por primera vez por Roger Bacon denominada Opus Majus. Su adopción fue lenta, con una de sus primeras implementaciones siendo una especie de primitivas granadas utilizadas durante las Cruzadas.

No obstante, con el paso de los años prontamente comenzaron a desarrollarse cañones como por ejemplo el vaso de 1327, el primer cañón utilizado en Europa y los cañones utilizados durante el Asedio de Alicante en 1331. A partir de aquí tendría lugar una carrera armamentística medieval sin igual que se transferiría al Renacimiento, y con cada década se crearían cañones más grandes y poderosos.

Mos meg, el cañón gigante del renacimiento

En la película la Guerra de las Galaxias el plan del villano Darth Vader y el Emperador era tan ridículo que terminaba siendo genial: crear un súper-cañón láser capaz de destruir un planeta enemigo de un solo disparo y así rendir la galaxia a sus pies. Increíblemente, y en un típico caso donde la realidad imita al arte, el duque Felipe III de Borgoña tuvo una idea muy similar: construir un súper cañón capaz de destruir las murallas de castillos enemigos de un sólo disparo y así rendir a los ingleses a sus pies.

Fotografía del cañón gigante Mons Meg.
Mons Meg, el cañón gigante escoces para acabar con los ingleses.

Si bien existen muchas teorías sobre los orígenes y el por qué de éste cañón, la más aceptada es que su construcción fue encargada por Felipe III de Borgoña en Junio de 1449 con un claro fin: sembrar terror en las tropas inglesas durante la guerra de dicha nación contra Escocia. Completarlo llevaría más de tres años y medio, y una vez terminado sería una mole de casi siete toneladas y 4,6 metros de largo.

Con su calibre de de 510 milímetros se podían disparar balas de hasta 183 kilogramos a varios cientos de metros de distancia las cuales impactaban contra sus blancos haciendo desastres en las fortificaciones enemigas. Ciertamente estos cañones dejaban hasta los ese entonces devastadores trebuchets como un juego de niños.

Si bien sí era capaz de destruir murallas de un sólo disparo, para cuando fue terminado la guerra con los ingleses también lo había hecho, y el súper cañón resultaba ser tan pesado y masivo que requería de al menos 50 hombres para armarlo y operarlo asi como una veintena de mulas para moverlo junto a sus municiones.

El efecto de los cañones en Europa: el desarrollo y la evolución de los cañones llevó a que los castillos y fuertes de antaño queden obsoletos. Fortalezas anteriormente «imposibles de asediar» como el histórico Monte de Saint-Michel estaban ahora al alcance de los ejércitos renacentistas, razón por la cual con el paso de los años comenzaron a desarrollarse nuevos paradigmas de construcción de fortalezas hasta llegar a los fuertes estrella, fortalezas pensadas pura y exclusivamente para resistir ataques con cañones.

Razón suficiente para retirarlo, a pesar de su astronómico costo de construcción, a sólo ocho años de haberlo puesto en servicio. Tras su cancelación formal el cañón sería regalado por el duque al rey de Escocia y utilizado solamente durante saludos protocolares a visitas de alto nivel o aniversarios de la realeza. Siendo disparado por última vez durante la boda del rey Jaime I.

Fotografía del castillo Threave.
Castillo Threave en la frontera entre Escocia e Inglaterra. Se cree que los agujeros en una de sus caras fueron causados por disparos del cañón gigante Mons Meg.

Si bien su servicio fue corto el cañón si vio acción, y cumplió con todo lo prometido. Según teorizó el afamado y ya fallecido historiador escocés Nigel Tranter, los enormes agujeros en las paredes del castillo Threave fueron infligidos por el Mons Meg, y sólo bastaron cuatro disparos del mismo para que los defensores depongan sus armas.

Los cañones alemanes de la Segunda Guerra: Siglos más tarde los alemanes de la segunda guerra crearían su propios súper cañones, los cuales dejaban al Mons Meg como una miniatura. De los mismos hemos hablado en ésta entrada.


Sobre castillos y cañones

Una fortaleza en la cima del Mont Blanc

Castel del Monte, el castillo octogonal