Castel del monte, vista aérea

Castel del Monte, el asombroso castillo octogonal del monte

El Castel del Monte del monte es uno de los castillos más hermosos del mundo, con su planta octogonal se eleva como una maravilla arquitectónica.

Construido en la regíon italiana de Puglia por Frederick II, emperador del Sacro Imperio Romano a mediados del 1200, el Castel del Monte es una joya arquitectónica y de la ingeniería bélica. Su singular diseño no es un capricho de la estética sino, como pueden leer más abajo, es una respuesta al nuevo tipo de armamento que comenzaba a surgir en el último periodo de la edad media: los cañones.

En el pasado, estaba decorado con hermosos frescos y mármoles en toda su superficie. Desafortunadamente nada de esto se conserva hoy día. Tanto lujo ha llevado a creer a algunos historiadores que esta fortaleza no tenía como fin último la guerra, sino que servía principalmente como morada de descanso para el emperador y su esposa.

Vista infgerior de la entrada principal del Castel del Monte.
Entrada principal del Castel del Monte.

Con el advenimiento y utilización de los cañones a finales de la Edad Media, los castillos debieron ser modificados para adaptarse al nuevo y mortífero tipo de armamento. Es así que tras varias pruebas y errores los ingenieros de los distintos reinos comenzaron a realizar una serie de cambios fundamentales en los esquemas de las fortalezas.

Entre estos cambios, el más importante y notable, consistió en la eliminación de las murallas planas y rectangulares. Esto reducía muy eficientemente la posibilidad de concentrar el fuego de los cañones en un punto específico de la muralla, dispersando así el poder de fuego del enemigo.

Fotografía aérea del fuerte de sarzana.
Fuerte de sarzana, con paredes angulosas, bastiones amplios y redondos y profundidades multinivel.
Plano del Castel del Monte.
Plano del Castel del Monte.

Dicho cambio tuvo un efecto sorprendente en la estética externa de los mismos, ya que las nuevas construcciones abandonaban la típica forma rectangular o cuadrada, y comenzaban a tomar una formas más curvadas e incluso, en los diseños más avanzados, de estrella. Al mismo tiempo, se incrementó la capacidad de flanqueo por parte de los defensores al emplazar largas torres salientes en las zonas de las murallas más propensas a caer ante el fuego de artillería. Un ejemplo de lo dicho puede ser visto en los castillos de Sarzana-Italia s. XIV- y Deal-Inglaterra s. XVI- más curvos y reducidos en tamaño.

Gradualmente los castillos cambiarían tanto que dejarían de ser castillos, y pasarían a ser lo que hoy en día conocemos como fuertes. Ya para el siglo 16 los castillos no eran citadelas sino que pasaron a ser más que nada puestos de artillería en puntos estratégicos. El combate de castillos sería finalmente acabado por Napoleón, y su estrategia de movilización rápida, que volvía a las fortalezas obsoletas. En este artículo pueden leer un texto del mismo Napoleón sobre el tema.

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