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A bailar con la Danza de San Juan

De todos los fenómenos sociales e histerias masivas habidas y por haber es quizás la Danza de San Juan la más increíble de todas. Transcurrido principalmente en Europa continental durante finales del siglo XIII y principios del XVIII, la Danza de San Juan describe un fenómeno en el cual cientos, y en oportunidades hasta miles, de personas comenzaban frenéticamente a danzar de manera ecléctica, es decir, no tratándose de ningún tipo de danza en particular sino más bien de movimientos enloquecidos. Si bien hoy en día no existe una opinión final sobre las causas que llevaban a las distintas epidemias de baile, las opiniones con mayor peso se basan a partir de envenenamiento con cornezuelo, hongo parásito del género Claviceps, famoso por su capacidad para contaminar hierbas secas y cereales mal almacenados y cuyos efectos son, a grosso modo, parecidos a los causados por el LSD.

Epidemia de baile

Obviamente, la creencia contemporánea del Medioevo llevaba a asumir que se trataba de posesiones demoníacas, por lo que distintas cadenas de oración eran organizadas para intentar curar a los “poseídos”. En varios casos, como documenta en el episodio a continuación el historiador alemán Justus Hecker, se contrataban músicos esperando que la música calmara y curara a los danzantes quienes, tras varias horas de movimiento continuo, colapsaban del cansancio para despertar “desposeídos” de sus demonios. Aunque, y de todas maneras, eran pocos los que lograban despertar ya que la mayoría moría a causa de paros cardíacos o de las convulsiones que sufrían. Si bien algunas de las plagas de baile fueron las de Aachen en el siglo XIV y la relatada en las Crónicas de Kleinkawel. No obstante, ninguna se compara a la que tuvo lugar en el siglo XVI en Estrasburgo.

La plaga de 1518
2La epidemia del baile de 1518Esta fue, sin duda alguna, la más espectacular en dimensión y mortífera de todas. Con más de 300 muertes contabilizadas, tuvo lugar en Julio del año ya mencionado cuando una mujer llamada Troffea, según recuentos de la época, comenzara a bailar frenéticamente sin explicación alguna en las calles de Estrasburgo, Sacro Imperio Romano -Alemania- en ese entonces y actualmente perteneciente a Francia. Si bien el baile de Troffea causaría curiosidad y comentarios mal intencionados entre los lugareños, menos de una semana después de lo ocurrido más de 34 personas serían contabilizadas como “enloquecidas por el baile.” Número que crecería rápidamente ya que menos de 20 días después del primer caso el número de danzantes superaría los 420 “participantes”. Número que no reduciría con el pasar de las semanas, sino todo lo contrarío.

Sin embargo, lo espectacular del caso no fue en si mismo el tamaño de la epidemia sino las medidas tomadas por las autoridades. Tas consultar con varios “expertos” se llegaría a la conclusión de que la única cura era el dejar bailar a la gente hasta que esta se harte de hacerlo. Razón por la cual no sólo el mercado principal de la ciudad sino que además dos salones de fiestas serían abiertos y llenados con “danzantes”. Lugares que, a su vez, eran dotados con músicos pagos por el gobierno para animar el baile. Si bien las intenciones de las autoridades no eran malas, y buscaban encontrar una cura para los afectados, esto, al final, tuvo como resultado la muerte de cientos de personas, ya que los “danzantes” se movían frenéticamente hasta, literalmente, morir del cansancio.

Hacia la derecha puede verse un grabado del gran Hendrick Hondius realizado a mediados del siglo XVII en el cual vemos ilustrado lo ocurrido basado a partir de un tercero, según se cree, a partir de otra epidemia de danza. Esta ocurrida en Flanders a mediados del siglo XVI. No casualmente estos acontecimientos ocurrían por norma general durante el verano y la primavera, cuando el calor favorecía el crecimiento del hongo.

El misterio irresuelto de la Mary Celeste

Una de mis historias de mar preferidas es, sin lugar a dudas, el misterio de la Mary celeste. No solo por lo extraño del suceso en si, sino porque del mismo se han desprendido infinidad de relatos folclóricos, mitos y leyendas.

Mary CelesteLa Mary Celeste era una embarcación de 282 toneladas que, tras haberse hecho fama de estar maldita, fue vendida al mercader neoyorquino James H. Winchester por 11 mil dólares en 1869. Para quien serviría como nave mercante durante años, hasta que en 1872, uno de los sucesos más extraños de la historia tuviese lugar.

Bajo el mando del prestigioso capitán Banjamin Briggs, la Mary Celeste partiría el 5 de Noviembre desde la isla Staten en New York con rumbo a Italia. En sus entrañas cargaba un preciado cargamento de barriles de alcohol industrial, 4 veces más valioso que el navío en si. La tripulación, además del capitán, estaba compuesta por siete experimentados hombres de mar y dos pasajeras. Sarah, la esposa del capitán y Sophia Matilda, su pequeña hija de 2 años, ya que pasarían un tiempo en familia por Italia.

El gran misterio
Es aquí donde comienza uno de los misterios más apasionantes de la historia marítima. El 5 de Diciembre, aproximadamente a unas 370 millas de costas portuguesas, el timonel de un navío mercante de origen británico, llamado Dei Gratia, avistaría a la Mary Celeste. Tras años como marino inmediatamente notaría algo fuera de lo común, a pesar que la embarcación avistada se encontraba viajando con sus velas extendidas. Tras discutirlo con otros oficiales, alertarían al capitán de la nave, David Morehouse. Morehouse se sorprendería y preocuparía en gran medida, ya que Briggs -su fotografía hacia a la derecha- era su amigo, y sabía que para esas fechas la Mary Celeste ya debería haber arribado a Italia.

Benjamin BriggsInmediatamente ordenaría a su tripulación a acercar la nave con cautela, y así lo harían hasta posicionarse a unos 400 metros de la otra embarcación, lugar desde el cual pasarían dos horas observando e intentando comunicarse con la tripulación de la Mary Celeste. No obstante, y a pesar que la nave no presentaba ningún signo de haber sido atacada o dañada la misma parecía estar vacía. Razón suficiente como para enviar un pequeño contingente a abordar la nave y ver así qué es lo que había ocurrido con la tripulación.

Tras horas de espera el contingente retornaría al Dei Gratia, reportando no haber encontrado ningún ser humano en la nave, y su valioso cargamento, salvo por nueve barriles, permaneciendo intacto. Más curioso aun era que a pesar que el único bote salvavidas de la nave no estaba presente, la ropa contra la lluvia y las provisiones de comida, así como también el agua fresca, aun se encontraban en los almacenes de la embarcación. Entre otros objetos hallados estaban las posesiones personales de la tripulación entera, joyas, la ropa de la niña, la bitácora del capitán, e incluso, las hojas de afeitar de los marinos aun encremadas -Arthur Conan Doyle luego exageraría esto diciendo que también hallaron platos con la comida de los tripulantes aun caliente-.

El por qué de la desaparición de la tripulación sería y sigue siendo un gran misterio. En el exterior de la nave no existía señal alguna de haber sido atacada o de haber pasado por un temporal, y en el interior de la misma no había señales de violencia y tanto la carga como las posesiones personales de la tripulación se hallaban intactas, por lo que no pudo haber sido un acto de piratería o un motín.

Así mismo, la bitácora no contenía registro alguno de mal tiempo. Siendo la última entrada realizada el 25 de Noviembre a 160 kilómetros de la Azores. Tras debatirlo, la nave sería llevada por la tripulación del Dei Gratia hasta el Estrecho de Gibraltar, donde una corte Británica en conjunto con el cónsul estadounidense en Gibraltar, Horatio J. Sprague, se encargaría de investigar lo ocurrido. Si bien en un primer instante creerían haber encontrado una espada ensangrentada, terminaría siendo óxido y, hasta el día de hoy, el destino de la tripulación permanece en el misterio.
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La belleza y el secretro tras los “espejos mágicos” chinos

Prácticamente todas las culturas y civilizaciones del planeta se basaron en ilusiones ópticas y trucos de ilusionismo para argumentar poderes mágicos o espirituales. No obstante, en China encontramos una de las más raras y curiosas ilusiones: los espejos mágicos. En los mismos, decían los sacerdotes, se encontraban ciertos espíritus o datos del futuro. Si bien esta parece una declaración ostentosa, el público, normalmente campesinos, quedaba atónito cuando al reflejar una luz sobre el espejo el mismo era capaz de crear complejas figuras sobre las paredes a partir de la luz reflejada.

Estos espejos metálicos, generalmente hechos a partir de bronce, y provenientes de la dinastía Han, consistían de una cara con símbolos o figuras y otra cara altamente pulida, el espejo en sí. Nadie sabía realmente por qué esto ocurría, es decir el reflejo que formaba las figuras de la cara opuesta, y llevaría casi 2000 años encontrar una explicación científica. La primera vendría de manos del cristalógrafo británico del siglo XIX Sir William Bragg. Quien diría que esto se debía a distintas densidades en la superficie reflectora del bronce. Nos obstante, sería Ron Edge, del Departamento de Física de la universidad de Carolina del sur, quien descubriría, tras estudiar la superficie con haces de luz concentrados, que en realidad la imagen del reflejo se formaba a partir de una serie de crestas y elevaciones imperceptibles en la superficie, las cuales emulaban perfectamente el dibujo de la otra cara. Las mismas solo se encuentran a 0.1 grados de elevación por sobre la cara reflectora.

Estas “imperfecciones” son creadas como un subproducto del proceso de fabricación del adorno. Y es por esta razón que, al reflejar la luz, se generan contornos muy claros seguidos por líneas de menor intensidad. Logrando así un reflejo muy claro de la figura.

Los dos autorretratos escondidos de Leonardo da Vinci

El artista e ilustrador Siegfried Woldhek es reconocido mundialmente por su talento para analizar, ilustrar y pintar rostros humanos, con un sorprendente porfolio que supera las más de mil ilustraciones de rostros. También es un admirador del Gran Maestro de Florencia, por lo que durante años estudió e investigó sus trabajos y técnicas. Especialmente, se interesó por dilucidar si el tan famoso autorretrato de da Vinci ya anciano fue realmente un autorretrato o no, como aseguran algunos historiadores. El resultado, sería sorprendente. No solo el Da Vinci anciano es verdaderamente un autorretrato, sino que Leonardo escondería su rostro en otras dos pinturas.

En su investigación, Woldhek estudiaría los autorretratos de otros grandes pintores contemporáneos a da Vinci, descubriendo, claro, que al contar solamente con espejos, solo podrían pintar sus rostros de frente o de 3/4 de perfil. Así, eliminaría de las más de 700 obras del renacentista los rostros que no cumplieran dicho criterio. Luego, basado en la gran cantidad de menciones contemporáneas sobre la belleza de Leonardo, eliminaría los rostros poco detallados o poco atractivos.

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Así quedaría solo con 3 rostros, el de un hombre relativamente joven, el de un hombre de mediana edad, y el de un hombre anciano. Todos, con rasgos correspondientes entre sí. Es decir, claramente la misma persona. Siendo la mayor sorpresa la cronología de dichas ilustraciones y pinturas, ya que justamente, corresponderían con la ancianidad, la mediana edad y la relativa juventud del mismo Leonardo.

El delta de las petroesferas

Las esferas de piedra fueron primeramente descubiertas en la década del 40 en el delta del río Térraba -también conocido como el Diquis- por trabajadores de la nefasta UFC -United Fruit Company. Sí, sí, la misma componía de frutas que tenía su propio ejército y responsable de la Matanza de las bananeras quienes se encontraban realizando una serie de excavaciones. De tamaño variable, que va de unos pocos centímetros a 16 toneladas y dos metros de diámetro, las mismas fueron un misterio tan grande tras ser descubiertas que durante las décadas subsiguientes todo tipo de “teorías extraterrestres” comenzaron a surgir. No obstante, y como de costumbre, lo anterior no puede estar más alejado de la realidad, y hoy en día el proceso artesanal con el que los aborígenes de la región lograron construir dichas esferas es más asombroso que cualquier teoría loca o conspiración paranormal.

Hechas a partir de una roca de la familia del granito, la granodiorita, y construidas entre el 200 AC y el siglo XVIII, según Samuel Lothrop, arqueólogo especializado en culturas precolombinas, quien censó las piedras durante la década del sesenta y cuyas estimaciones se confirmaron posteriormente gracias a estudios de datación química, las mismas fueron realizadas por los antepasados de los pueblos Boruca y Guaymí. Para su realización, según el arqueólogo de la Universidad de Kansas John Hoopes, se utilizó una ardua técnica artesanal en el cual a la roca a redondear primero se le da una forma lo más esférica posible con fracturas controladas y tallado a mano. Posteriormente, puede perfeccionarse con la utilización de carbones calientes y el posterior enfriamiento repentino con agua fría. Una vez lograda una forma esférica aceptable las mismas eran pulidas a mano utilizando herramientas hechas con la misma piedra.

Por desgracia la rareza de las piedras hizo que sean extraídas y vendidas de sus locaciones originales, por lo que muy pocas aun se conservan donde fueron encontradas.

El enigma de los pioneros del Everest

Uno de los mayores enigmas de la historia es dilucidar quiénes fueron los primeros escaladores en llegar a la cima del Everest. Oficialmente se reconoce al sherpa Tenzing Norgay y al neozelandés Edmund Hillary, quienes lo hicieron en 1953. Sin embargo, el misterio radica en la fatídica expedición de 1924 realizada por los legendarios George Mallory y Andrew Irvine, quienes de haberlo logrado, serían artífices de una reescritura en los libros de historia.

La leyenda y legado de Mallory llegó a límites inimaginables en el mundo de los escaladores y aventureros. No sólo fue uno de los primeros en adentrarse en algunas de las montañas más peligrosas y desafiantes del mundo, sino que además lo hacía con un equipo tan básico y primitivo que varias de sus hazañas fueron imposibles de replicar posteriormente. Es por esto que durante muchas décadas escaladores de todo el mundo se adentraron en las cavernas y cornisas del Everest con el único fin de hallar el cuerpo de Mallory y el de su compañero de cordada, Irvine; quizás con la esperanza de dilucidar el gran misterio de una vez por todas. Sin embargo, sería sólo hasta 1999, 75 años más tarde, que el cuerpo de Mallory fue hallado y este estaba a solo 521 metros de la cima. Irónicamente el misterio más allá de resolverse se volvió aun más nebuloso.

Esta sería su tercer expedición, las dos primeras fueron en 1921 y 1922, e intentarían ascender por la cara noreste de la montaña. Una verdadera aventura inmensurable. Alejados de los equipos tecnológicos de hoy en día, los aventureros contaban sólo con voluminosas chaquetas de lana, pesados bolsos de cuero e instrumental tan básico como poco confiable. Si bien Irvine era un joven audaz de 22 años, Mallory con sus 38 era un experimentado alpinista que había subido montañas en todos los continentes y climas.

La expedición era una prioridad nacional para el gobierno Británico, y a ella mandaron a sus mejores alpinistas. Tras rescatar a unos sherpas atrapados en un temporal dividieron las cordadas y partieron con distintos planes de ascenso. Mallory, que sabía que por su edad este era su último intento, anotaría crípticamente en su diario: “La suerte está echada. De nuevo por última vez avanzamos por el glaciar de Rongbuk en pos de la victoria o de la derrota final”

Partirían el 7 de junio desde su último campamento el C6, a 8160 metros de altura. Allí cenaron sardinas con té, y tras preparar su equipo y verificar los pesados tanques de oxigeno, continuaron con su expedición hacia la cima, la preciada meta final. Nunca se supo más nada de ellos.

El gran misterio

El hallazgo del cuerpo bien conservado de Mallory en 1999 gracias a la expedición de Eric Simonson trajo más interrogantes que respuestas. Mallory se encontraba boca abajo, y con grandes heridas, sobretodo una fractura de tibia. Desafortunadamente, no hallaron la cámara de fotos, la cual según se cree permanece con el cuerpo de Irvine en algún rincón del Everest, con la cual se podría buscar una foto de la cima -prueba que requerían al descender- y así terminar con el misterio.

Argumentos a favor:

– Entre lo primero que se buscó estaba la fotografía que llevaba consigo de su esposa. Imagen que había prometido depositar en la cima si es que llegaba. No obstante, la fotografía no estaba en su cuerpo, lo que da dos posibilidades: La perdió en el viaje, algo muy difícil ya que la mantenía en el compartimiento reforzado de su chaqueta; o llegó a la cima y la depositó según su promesa.
– Mallory no llevaba puestas sus gafas para el sol, elemento que, a causa de una anterior ceguera de las nieves, utilizaba siempre cuando se encontraba ascendiendo a gran altura, pero no así cuando descendía.
– Otro compañero de expedición, Noel Odell, aseguró, en un momento de claridad atmosférica, haberlos visto sortear con éxito el segundo paso a las 12:50 PM.
– La expedición de 1933 halló una de sus hachas a 8460 metros, en un risco de fácil acceso que estaba marcado en su plan de ascenso y más cerca de la cima que el mismo cadaver de Mallory.
– Las marcas de oxidación del reloj de Mallory pueden señalar la hora exacta del accidente: las 1:25 y 1:55. Que de no ser de la mañana y corresponder a la tarde, indicarían que estaban descendiendo y no ascendiendo. Así mismo, esta hora de descenso tendría sentido con la hora en que fueron vistos por Odell.

Argumentos en contra:
– Son muchos los argumentos en contra, sobretodo la imposibilidad de haber sorteado el segundo y más dificultoso paso cargando un equipo de oxígeno de 15 kilos, sin pitones y cuerdas delgadas de seda.
– Odell si bien en un primer momento había asegurado vistos haberlos sortear el segundo paso, luego se retractó y dijo no estar del todo seguro.
– Reinhold Messner, el mayor experto en la cara noreste, y el primero en haber ascendido a la cima sin apoyo de oxígeno, tras un extensivo análisis ha declarado la hazaña como imposible.

Haya sido cual haya sido, el resultado final aun permanece envuelto en el misterio.

El misterioso polímero de los romanos

Uno de los hallazgos arqueológicos que más debate y contradicción ha traído en las últimas décadas es el “Cesto de frutos de Oplontis” un fresco hallado en el sitio arqueológico Oplontis de Pompeya -más exactamente en el cuarto diaeta de la Villa di Poppaea en el cual se ve una cesta con distintos tipos de frutos protegida por un singular cobertor. La rareza de este particular cobertor, cuya aparente función es la de proteger los frutos de los insectos, es que nadie ha podido decir a ciencia cierta qué es exactamente o que material lo conforma. A simple vista, y si no nos informaran que es un fresco de hace casi dos mil años, podríamos confundirlo fácilmente con un trozo de polietileno, ya que refracta la luz y sus pliegues son particulares a los que suele tomar este tipo de material. No obstante, sería muy improbable que se tratase de este material ya que los polímeros derivados del petróleo son algo puramente producto de la ciencia del siglo XX, muy alejados a cualquier método de producción romano.

La mayor particularidad del material presente en la ilustración es su transparencia y su cualidad refractante de la luz. Los romanos ciertamente tenían acceso a sedas tan finas que transparentaban en gran medida los objetos que cubrían. Sin embargo, la seda ha sido descartada por la mayoría de los investigadores ya que puede observarse que el material refleja la luz con mucha facilidad, una propiedad ajena a esta fibra. Otros investigadores han sugerido que en realidad se trata de una pieza artística de vidrio, sin embargo varios se oponen diciendo que claramente el material no es rígido ya que se puede observar que adquiere la forma de la superficie de los frutos con los que toma contacto. Otros prefieren decir que en realidad fue un error del artista quien no supo interpretar el velo correctamente, sin embargo esta teoría se contradice con el hecho de que la calidad artística y profesional de la pieza es ampliamente superior a la mayoría de los otros frescos hallados en Pompeya.

Al día de hoy permanece siendo un misterio e incluso se ha llegado a sugerir que puede ser catalogado como un OOPArt Out Of Place Artifact; artefacto fuera de lugar- una categoría desarrollada por el zoólogo Ivan T. Sanderson y que actualmente utilizan los arqueólogos para describir un objeto cuya explicación no puede obtenerse en el marco temporal en el que ha sido ubicada.

El fuego griego, el arma más enigmática de la historia

El Imperio Bizantino
Fuego griegoAl morir el Emperador Romano Teodosio I en el 395 el Imperio es dividido en dos porciones. Una Occidental con capital en Roma y otra Oriental con capital en Constantinopla. A pesar de que Roma cayó ante los bárbaros en el año 476 su parte Oriental se mantuvo en existencia hasta el 1453. Si bien en un principio los Bizantinos eran culturalmente romanos, al estar dicho Imperio étnicamente compuesto por una amplia mayoría de griegos, con el tiempo se fue helenizando. Es por esta razón, refiriéndonos a su fuerte cultura greco-macedonica, que muy poca gente hoy en día asocia a los bizantinos con los romanos.

En la historia de la humanidad ningún arma fue tan misteriosa y trajo tantas victorias a sus poseedores como el Fuego Griego. El Fuego Griego se basaba en una sustancia extremadamente inflamable que, según varios recuentos de la época, ardía hasta debajo del agua. Era el arma más mortífera de las flotas y ejércitos de asedio bizantinos y sus enemigos temblaban con solo nombrarla. Tal ventaja le otorgaba al Imperio que esta se mantenía con el mayor de los secretos, tan bien guardada fue su fórmula que al día de hoy es un misterio y nadie sabe como reproducirla. Su misterio nos recuerda quizás al acero de damasco.

Fuego griego
En un principio el Fuego Griego era arrojado desde las embarcaciones bizantinas hacia el área donde se encontraban los navíos enemigos. Solo bastaba una flecha en llamas para que el área, tanto barcos como la superficie misma del agua, se conviertan en un ardiente infierno. Literalmente no había flota enemiga que pudiera soportar un ataque con esta letal sustancia ya que según varios recuentos de diferentes bandos de la época, el Fuego Griego no solo flotaba en el agua sino que además se adhería a su víctima (muy similar al napalm de las bombas de hoy en día). Con el tiempo, se fue adaptando a catapultas y herramientas de asedio siendo utilizado para amedrentar a las tropas defensoras de fortalezas y citadelas. Pero más impresionantemente aun a mediados de la Edad Media, valga la redundancia, un arma portátil fue adoptada: el primer lanzallamas de la historia. Se utilizaba un bastón con forma de garra el cual estaba conectado a un tanque con la sustancia mediante una manguera. Al acercarse las tropas enemigas un sistema manual hacía de bomba y por la garra del bastón salía un rocío de Fuego Griego el cual, al ser prendido con una antorcha o flecha ardiente, aterraba a los contrincantes.

Qué era el Fuego Griego
CheirosiphonNadie lo sabe a ciencia cierta. Solo se sabe que fue inventado en el 670 por Callicinus en Constantinopla. Callicinus era un arquitecto de Heliopolis en la provincia de Judea (aunque varios historiadores fechan el descubrimiento varios siglos antes en Alejandría, esta discrepancia radica en que existen registros del 400 antes de Cristo mencionando una sustancia similar). Al mostrarle a la junta de generales la capacidad de su descubrimiento, éstos decidieron guardarla bajo el mayor de los secretos, asesinando a cualquiera que conociera su composición y limitando la elaboración a un selecto grupo de alquimistas de confianza que trabajaban bajo estricto control del Imperio. El secreto se mantuvo tan bien que al día de hoy nadie sabe de qué estaba compuesto.

Su comportamiento era similar al napalm flotaba en el agua y hasta ardía debajo de esta, se adhería a la víctima y era prácticamente imposible de apagar, incluso al cubrirlo con arena si esta era removida continuaba ardiendo. Tras varias investigaciones se dedujo que consistía en un liquido inflamable basado en un compuesto de hidrocarburos de baja densidad. Hoy en día hay dos sugerencias sobre su posible composición: algunos, como la NASA, sugieren que podría haber estado compuesto de nitrato de potasio en estado mineral, sulfuro y petróleo; mientras que otros piensan en un compuesto de nitrato de potasio combinado con petróleo. Sin embargo, estas son solo suposiciones y su verdadera fórmula ha muerto junto al Imperio Bizantino.

Cheirosiphon, sifón de fuego griego utilizado por los bizantinos para las batallas navales y los asedios.

Cheirosiphon

Beta Giyorgis, el edificio megalítico enterrado

Beta Gyorgis es una singularidad de la arquitectura ya que es uno de los pocos edificios del mundo cuya estructura ha sido prácticamente tallada a partir de una enorme roca, es decir, el edificio es una unidad sin ladrillos ni parantes de ningún tipo y pertenece a un escaso y selecto grupo de monumentos rupestres.

Su misterioso origen

Su origen es todo un misterio, en un principio se pensaba que había sido construida en el siglo XIII por expediciones de caballeros Templarios, teoría basada en que la estructura tenía forma de cruz. Sin embargo, su decoración, forma y estilo son muy similares a los hallados en los templos cristianos de los pueblos árabes por lo que hoy día, y tras grandes investigaciones, la teoría más fuerte indica que esta serie de estructuras pétreas en el norte de Etiopía fueron construidas tras varias expediciones de avanzada que salían desde Medio Oriente de las tantas que tuvieron lugar a la región en alguna parte del siglo XII. Esta teoría actualmente es la más apoyada ya que las civilizaciones árabes medievales contaban con un largo legado y conocimiento en la construcción de estructuras pétreas que se remontan al Imperio Persa, los Sasánidas y por supuesto la región de Palmira en Siria. De hecho cuando los romanos conquistaron parte de Medio Oriente llamaron a una de las regiones como Arabia Petraea -Arabia Rocosa- a causa de la gran cantidad de rocas y construcciones a partir estas halladas en la región. Por último, el gobierno de Etiopía trata de establecer al rey nativo de la región Gebre Mesqel Lalibela de la dinastía a Zagwe como responsable de la construcción de dichos edificios. No obstante, la falta de desarrollo tecnológico de los pueblos nativos al momento de las obras hubiera hecho que sea muy improbable la realización de dicha tarea.

Sea cual sea el origen hoy día todo son suposiciones y teorías y nadie puede afirmar a ciencia cierta quien ha construido este complejo de templos e iglesias.


¿Edificio o escultura?
La respuesta exacta seria ambas. Al igual que la iglesia de Ivanovo en Bulgaria o la famosísima y asombrosa Petra en Jordania estas estructuras son llamadas monumentos rupestres y son únicos en su tipo. En el caso de Beta Giyorgis sus dimensiones son 25x25x30 Mts.

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El misterio de Bloop – ¿Monstruo de las profundidades?

Corría la Guerra Fría y los sistemas masivos de detección previa de flotas, tanto de aviones como de barcos y submarinos, eran una prioridad a desarrollar entre las dos súper-potencias. Uno de éstos sistemas, desarrollado por Estados Unidos, demostró ser ampliamente efectivo. Su función era la de detectar flotas de submarinos y trazar sus trayectorias. Con este fin, en el fondo de los océanos se instalaron complejos micrófonos acústicos los cuales, gracias al trabajo en red, lograban detectar y seguir sonidos que de otra forma serían imposibles de rastrear.

El Bloop

Terminada la Guerra Fría el sistema, a causa de su utilidad, continuó funcionando y escaneando los océanos de todo el globo. Si bien fue diseñado para detectar submarinos en el verano de 1997 detectaría un potentísimo sonido que se expendería por miles de kilómetros siendo capturado por micrófonos con 5 mil kilómetros de separación. Asombrados e intrigados por esta singularidad varios científicos analizaron la señal sin poder reconocerla, ni siquiera analizándola digitalmente y comparándola en inmensas bases de datos. Ante el desconcierto decidieron darle un nombre onomatopéyico: Bloop. La triangulación estableció que su centro tuvo lugar al Oeste de Chile, más exactamente en las coordenadas 50°S 100°W (ver imagen satelital)

Análisis posteriores establecieron que el sonido es ciertamente de origen animal ya que no presenta los patrones de sonidos cuyo origen es mecánico. El problema es que algo que pueda producir un sonido tan potente, en teoría, debería ser inmensamente más grande que una ballena azul (35 mts); e incluso, si llegará a ser una especie desconocida de ballena, no se conoce en los cefalópodos un mecanismo que pueda producir un sonido de estas características. Más importante aun, al ser las ballenas mamíferos, debería salir a respirar a la superficie y un ser de semejante tamaño ciertamente hubiera sido avistado en alguna ocasión

Si bien las conspiraciones sobran y van desde dinosaurios hasta extraterrestres, las más centradas y coherentes establecen que posiblemente sea producto de una especie de calamar o pulpo gigante desconocido. ¿Qué tan grande? unos 100 a 150 metros. Quién sabe, quizás el Kraken al que tanto temían los antiguos marinos nórdicos (primera imagen) no era una idea tan descabellada.

PD: Se que los fans de H.P. Lovecraft y su cuento La Llamada de Cthulhu se estarán regocijando 😆

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NOAA, el organismo gubernamental que mantiene el Acoustic Monitoring Array, suministra en su sitio web un análisis espectral de Bloop, así como un archivo WAV con el sonido.
– Y como no podia faltar alguien combinó el sonido del Bloop con Cthulhu.

Los conejos cornudos

Siempre me llamaron la atención los monstruarios antiguos, y el folklore detrás estos libros. Nacidos de las mentes más imaginativas para aterrorizar incluso hasta los más valientes es difícil sospechar y menos aun creer que alguno de éstos seres pueda llegar a existir. Sin embargo, en uno de los más interesantes casos de la zoología moderna, uno de éstos “monstruos” dejo de serlo para convertirse en un fenómeno de la naturaleza:

El Conejo Cornudo

El Lepus Cornutus, cuya mayor referencia y descripción antigua se encuentra en la Tableau Encyclopedique et Methodique compilada por Bonnaterre en 1789, durante mucho tiempo se creyó un mero invento de la imaginación del hombre antiguo. No era para menos ya que el solo hecho de pensar en un conejo que portara una cornamenta similar en forma a la de un antílope era algo más que descabellado para la mentalidad actual.

No obstante, un día como cualquier otro de 1982 se descubrió el primer espécimen real de un Lepus Cornutus, el cual no era un monstruo en lo más mínimo. Tras una renovada investigación en el tema se descubrió que éstos conejos cornudos padecían de un virus denominado papillomavirus, el cual lleva a que una cornamenta callosa se desarrolle generalmente en su cabeza.

Santos Dumont, ¿El primer aviador?

Hoy en día es casi universal el reconocimiento que gozan los hermanos Wright como los artífices de haber conseguido el primer vuelo tripulado de un objeto más pesado que el aire. Sin embargo, son muchos los que sostienen que el verdadero primer piloto fue Alberto Santos-Dumont, un brasilero nacido en 1873 y que tras mudarse a Francia para realizar sus estudios concretó una serie de máquinas voladoras pioneras en muchos aspectos. Fue el primer piloto en realizar un vuelo público, desarrolló el primer avión que no requería catapultas para despegar, construyó los primeros modelos de dirigibles estables, un prototipo de helicóptero y varios otros vehículos innovadores. Su fama mundial y reconocimiento, sobre todo en Europa, llegaron a opacar el vuelo de los Wright, trayendo con sigo uno de los debates de autoría más prolongados de todos los tiempos.

El conflicto

Son varias las personas que señalan que el vuelo producido el 23 de Octubre de 1906 por Dumont en Paris con su 14bis es el primer vuelo documentado de un aeroplano más pesado que el aire en lograr despegar, maniobrar y aterrizar por sus propios medios. Si bien el vuelo de los Wright fue realizado en 1903 su avión debió valerse de gran cantidad de ayudas externas, etre las que se encontraban un alerón externo, una catapulta de despegué, guías en el suelo y vientos fuertes. De todas maneras, para ser justos, hay que reconocer que los Wright despegaban desde pistas de pasto y no de asfalto como Dumont. Así mismo, también debemos tener en cuenta que en los tres años transcurridos desde los Wright hasta el 14bis los motores y materiales avanzaron en gran medida; y el temor que tenían los “Chicos de Dayton” a ser plagiados los llevó a realizar sus vuelos bajo rigurosa cautela, opacando así su fama y reconocimiento en Europa. Sea como fuese la rivalidad y el orgullo patriótico de los países que se disputan la paternidad del vuelo, convirtieron este dilema en un debate sin fin ni aparente final.

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La leyenda del gran alquimista inmortal

Cuenta la leyenda que de todos los alquimistas que invirtieron sus vidas en la búsqueda de la Piedra Filosofal sólo uno tuvo éxito. Corría el siglo XV y los alquimistas comenzaban, lenta pero gradualmente, a diversificar su atención del mundo material hacia la medicina, no era para menos ya que las pestes carcomían sin la menor piedad a las poblaciones de toda Europa. Sin embargo, entre los oscuros pasillos de las librerías de París, habitaba un singular y llamativo personaje de personalidad excéntrica y de inmensa sabiduría llamado Nicolas Flamel. Del cual se dice, con un poco de inocencia y otro poco de romanticismo, que ha sido el único en alcanzar dos de las metas soñadas por todo alquimista: Obtener la piedra filosofal; y descubrir el secreto de la inmortalidad.

Si bien realmente existió un alquimista llamado Nicolas Flamel, incluso su casa, que hoy en día es un restaurante parisino, y parte de su laboratorio son conservados, es lógicamente improbable que la historia sea cierta -quien me lea regularmente sabe que tengo una mirada extremadamente escéptica del mundo, pero también saben que me fascina el folklore, la mitología y las leyendas- así que tomaremos todo lo que sigue a continuación no como un hecho factible sino como una bella y colorida leyenda:

El espejo de Nicolas Flamel
Cuenta la leyenda que una fría noche mientras Nicolas buscaba información sobre piedras un extraño hombre, el cual se presenta a si mismo como Abraham el Judío, se le acerca y tras una breve charla le regala un curioso libro. El libro estaba cargado de escrituras Cabalistas y Mitología Griega, algo que llamó inmediatamente la atención de Flamel. Inmediatamente tras recibirlo se pondría la meta de descifrar sus secretos, tarea que consumiría toda su vida. Como era tal el caudal de información y misterios que la obra contenía, Nicolas, se encuentra en la necesidad de consultar a varios sabios, por lo que comienza a recorrer el mundo. Viajando a España, en tierras Andaluzas, se entrevista con varias autoridades religiosas y lentamente va creando manuscritos explicando el libro. Un día, gracias a la fortuna, logra encontrar al “Maestro Canches”, un hombre de inmensa sabiduría, y quien sería su llave para develar el misterio. Tras muchas charlas deciden viajar hacia París, con el desgraciado resultado de la muerte de Canches por una enfermedad durante el viaje. Tal acontecimiento no frenaría el deseo de Nicolas y éste, muy empeñado, lograría tras varios años descifrar los misterios del tomo y conseguir la deseada Piedra.

Una vez con la piedra en su poder Flamel se volvió extremadamente rico y comenzó, como un Bill Gates de antaño, a aburrirse del dinero y regalarlo. Decenas de hospitales, librerías y escuelas fueron construidas bajo su padrinazgo -y curiosamente algunos edificios aun conservan escrituras con su nombre- . De todas maneras el tiempo iría predando su salud y la vejez prontamente llegaría a hacerle una última llamada. A su muerte su entierro fue llevado a cabo de la manera exacta que Nicolas había exigido, incluso fue utilizada una extraña lápida cargada de simbologías y runas -que hoy se encuentra expuesta en el Museo de Cluny-. Pasado un tiempo de su muerte ya todo el mundo se había olvidado del extraño personaje, pero, como no queriendo irse, Flamel sorprendería al mundo incluso una vez más. Unos meses después de su entierro, por cuestiones legales, debe abrirse su tumba ante la rigurosa mirada de abogados y hombres de ley. Lo que éstos hombres, ni el pueblo entero, podían haber imaginado es que al abrir la tumba esta se encontraba vacía sin ningún resto humano y sin ninguna señal de forzamiento o rotura. Quedando así el destino del viejo alquimista en el más oscuro y absoluto de los misterios.

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