Las tierras incógnitas, de Hiperbórea y Thule a la Atlántida y Mu

A lo largo de la Historia varios autores hablaron de tierras incógnitas: Desde Hiperbórea y Thule a la Atlántida y la tierra de Mu.

Las tierras incógnitas

A lo largo de la historia decenas de tierras inexistentes o mitológicas, es decir las tierras incógnitas, como las llamaban los autores de antaño, han pululado por la imaginación de los escritores. Desde mundos perfectos en los cuales todos eran felices hasta mundos siniestros habitados por seres diabólicos, todos, sin excepción, dotados de un encanto mítico y único capaz de cautivar la imaginación de las personas durante milenios.

Muchas veces los mismos mitos de creación, como por ejemplo los mitos de creación nórdicos o los hermosos y universales mitos de creación clásicos grecorromanos, incluían dentro de sus relatos tanto a tierras reales como a tierras fantásticas. Tierras mitológicas repletas de misterios y curiosidades. A continuación hablaremos sobre las tierras incógnitas más fascinantes.

Hiperbórea

Hiperbórea era una tierra perfecta en la cual, según creían los griegos, el sol nunca se ponía, ya que siempre era primavera y los árboles hacían crecer y madurar los frutos con mucha mayor rapidez.

Como no es de extrañar en tan magnífica tierra no solo el paisaje y los alimentos eran soberbios, sino que sus habitantes, aunque poco civilizados, además de bellos y físicamente perfectos estaban dotados de una prodigiosa salud y larga vida. También se creía que eran favorecidos por los dioses, y que Apolo pasaba el invierno junto a ellos dándoles regalos, luz y calor -Tengamos en cuenta que Apolo era considerado el Dios de la Luz, muchos suelen confundirlo con Helios el Dios del Sol-.

Esta tierra, como su nombre lo indica «Sobre del Boreo» -Boreo es el viento del Norte- se creía al Norte de Francia, pasando Tracia y muchos historiadores la definen en lo que hoy sería Dinamarca.

Mapa de Hiperbórea.
Mapa de Ruysch 1507 mostrando las islas del Polo Norte y las tierras incógnitas de Hiperbórea.

De todas maneras su ubicación es confusa a causa de los contradictorios escritos griegos, por ejemplo si nos guiamos por los textos de Hecateo de Abdera deducimos que Hiperbórea se encontraba en el actual Reino Unido -Lo cual sería lógico, ya que los celtas de Gales adoraban Dioses Solares-.

Tierras de nadie: si bien las tierras incógnitas son el producto de la imaginación humana, existe otro tipo de tierras en el mundo producto de las extrañases de la geopolítica, tierras de nadie, es decir tierras sin dueño debido a distintos conflictos bélicos terminados en singulares convenios y pactos de neutralidad: Las tierras que no pertenecen a ningún país.

Thule

Según los griegos Thule era una tierra, generalmente una isla, muy al Norte en lo que hoy es Escandinavia. En esta isla 25 tribus coexistían a veces pacíficamente y otras veces en guerra.

A sus costas nunca llegaba el Sol y sus aguas se encontraban plagadas de temibles monstruos y serpientes marinas, por lo que catalogarlas y sobrevivir era tarea imposible. Con el pasar del tiempo y la exploración de Europa, sobre todo de la primitiva Escandinavia, Thule comenzó a ser desplazada por los cartógrafos cada vez más al Norte, hasta llegar a describir lo que hoy es Islandia. De hecho en los mapas Medievales Ultima Thule hace referencia a todo territorio fuera del mundo conocido.

Durante el nazismo la isla de Thule pasó a considerarse como el lugar de origen de la raza aria, sobre todo a causa de los comentarios de su población realizados por los griegos Piteas -quien nombró la isla por vez primera- y el gran Polibio de Megalópolis-. Por esta razón una búsqueda masiva se realizó para encontrar la isla y cientos de historias conspiranoicas hoy en día han surgido al rededor de esta.

Carta Marina de Thule.
Carta Marina de Olaus Magnus (1539), vemos que en el mismo Magnus refleja la tierra mítica de Thule.

Ubar

La Atlántida no es la única ciudad perdida. Existe en las arenas arábicas la leyenda de la ciudad perdida de Ubar, una ciudad perdida en el desierto, que de manera asombrosa y a diferencia de la Atlántida, resultó ser cierta. Un grupo de investigadores logró hallar los restos históricos de esta ciudad la cual luego de ser destruida y abandonada pasó al reino de las leyendas.

Puedes leer más al respecto sobre la misma en el siguiente artículo: Ubar, la Atlántida de las arenas. La ciudad perdida que resultó ser cierta.

Ilustración de como pudo haber sido la ciudad perdida de Ubar.
Ilustración de como pudo haber sido la ciudad perdida de Ubar.

La Atlántida

Seguramente la Tierra Incógnita más famosa y popular de todos los tiempos, con incontables menciones en la literatura, el cine y cuentos de ficción tanto del presente como del pasado. Según Platón, quien la describe por vez primera en su diálogo Critias y luego en Timeo, la Atlántida era una tierra milenaria que había desarrollado el lenguaje y la navegación 9 mil años antes que los griegos.

Tras esto, y a lo largo de los siglos, infinidades de mapas europeos incluyeron a la Atlántida en distintos puntos geográficos del planeta tierra, casi siempre al oeste de Europa continental. Hay una mención muy interesante al respecto en el libro La revolución cartográfica en Europa de David Buisseret.

Según las creencias antiguas se encontraba más allá de los Pilares de Hércules -el Estrecho de Gibraltar- y era una potencia naval con herramientas y armamento muy avanzados. Desgraciadamente, y por causas desconocidas, el destino quiso que de un día para otro esta se hundiera en los abismos -según Platón un castigo por querer invadir Atenas-.

Si bien Platón creó la Atlántida como un recurso literario decenas de autores posteriores la tomaron y enriquecieron su contexto, volviéndola una tierra mística y cautivadora la cual con sus encantos y curiosidades cautivaba las mentes de todos los exploradores. Esta es, sin lugar alguno a dudas, la porción de tierra inexistente más buscada y deseada en toda la historia humanidad, incluso convertida en un lugar utópico y sin paralelos gracias a la creatividad de autores como Bacon y Donnelly.

Mapa de la tierra incógnita de la Atlántida.
Mapa de la tierra incógnita de la Atlántida.

Vinland

Al igual que Ubar, Vinland, la tierra más al oeste de los vikingos, se creyó era otra tierra mítica. No obstante, los asentamientos vikingos hallados por los arqueólogos en L’Anse aux Meadows, provincia de Terranova y Labrador, han demostrado que Vinland en realidad era el este de Canadá.

Puedes leer más al respecto en: El Mapa de Vinland, las pruebas de los Vikingos en América.

Mu

La leyenda dice que en el océano Pacífico existía un gran continente llamado Mu, el cual, al igual que la Atlántida, se hundió en las oscuras aguas sin avisar alguno. Considerado por muchos como «La Atlántida Japonesa» este continente fue planteado por Augustus Le Plongeon en el s. XIX quien tras leer varios manuscritos antiguos descubrió que una «porción de tierra» ya no estaba donde estos indicaban.

Si bien hoy en día la ciencia y el amplio conocimiento sobre placas tectónicas ha desmentido la posibilidad de que un continente llegue a hundirse, Mu muy posiblemente haya sido una isla, ya que varias ruinas sumergidas han sido encontradas -más llamativamente una pirámide-.

Cucaña

Cucaña no era per se una tierra incógnita, ya que la misma no existía físicamente en la tierra sino en el corazón de las personas medievales quienes soñaban con una utopía de abundancia. Puedes leer más al respecto de la misma en el siguiente artículo: Cucaña, o Schlaraffenland, la tierra utópica a la cual todos los campesinos del siglo XII deseaban algún día poder ir para comer y descansar eternamente.

Ilsutración de Cucaña la utopía medieval.
Cucaña, la utopía medieval.