Un fenómeno óptico sin igual

En las cavernas donde el agua se divide en capas de agua dulce y agua salada sin que éstas lleguen a mezclarse completamente, es decir las denominadas cavernas halocinas, las cuales son por lo general cavernas submarinas que reciben agua de un río y del mar simultáneamente, como por ejemplo muchos de los cenotes de México, ocurre un fenómeno óptico muy interesante y a la vez espectacular: la diferencia de densidad entre el agua dulce y el agua salada hace que, si el buzo se posiciona exactamente entre medio de ambas capas, de la ilusión de estar «volando sobre el agua».

Las cavernas halocinas

El agua dulce al ser menos densa se sitúa en la parte superior de la cavidad cavernosa, mientras que el agua salada se sitúa en los niveles inferiores. Generalmente estas columnas verticales de cambio de salinidad se dan de manera gradual. No obstante, bajo ciertas condiciones donde se combinan presiones bajas con temperaturas frías, el cambio entre el agua dulce superficial y el agua salada del fondo se da de manera brusca.

La siguiente imagen nos muestra a la perfección el efecto visual que ocurre dentro de las cavernas halocinas. Si bien parece a primera vista que el buzo está emergiendo del agua, en realidad toda la caverna se encuentra sumergida.

Fotografía de un buzo en una de las muchas cavernas halocinas del mundo.
Buceo en cavernas donde una capa de agua dulce y una de agua salada dan la ilusión de estar flotando en el aire.

Cuando ésto ocurre, se dará un fenómeno óptico más que llamativo. Los índices de refracción, es decir el factor que influye en la manera en la que se refracta la luz en un medio dado, del agua salada y el agua dulce son distintos, por lo que la luz se refracta a distintas velocidades en ambas capas generando éste efecto visual tan particular y asombroso. Por lo tanto, cualquier persona o cámara ubicada exactamente donde se da el cambio entre agua salda y agua dulce percibirán a un buzo o cualquier objeto, incluso las burbujas del respirador, moviéndose a través ésta frontera como si estos estuviesen buceando sobre el aire.

Si bien muchas han sido exploradas en los últimos años, muchas otras, principalmente debido a su difícil acceso, permanecen inexploradas. Un ejemplo de esto son las cavernas halocinas aquí mencionadas, y otras son las cavernas submarinas que requieren de experimentados buzos expertos en espeleo submarino.

Como mencionamos en el párrafo anterior lo ideal sería que los buzos que intente explorar éstas singulares cavernas halocinas submarinas posean una amplia experiencia en el campo ó la disciplina del espeleo buceo. Por desgracia, muchos buzos novatos o experimentados en el buceo en mar abierto pero sin experiencia en el buceo en cavernas se adentran en las cavernas halocinas con el fin de experimentar la experiencia visual que éstas brindan para nunca retornar.

Exploración avanzada

Las cavernas son algo asombroso, formaciones geográficas creadas por infinidad de procesos geológicos a lo largo de miles y millones de años. Como no es de extrañar, el planeta tierra tiene cientos de miles de cavernas y cuevas, desde pequeñas cavernas hasta colosales complejos subterráneos como la caverna más profunda del mundo.

A pesar de los temerarios intentos de algunos de los exploradores de cavernas más experimentados en el mundo, muchas de estas estructuras son imposibles de explorar en persona. Razón por la cual en los últimos años se han comenzado a utilizar drones para así intentar explorar dichas cavernas y realizar mapas de las mismas utilizando tecnologías de punta. Generalmente estas cavernas de difícil acceso se hallan dentro de volcanes o en remotos glaciares o lugares submarinos.