Uno de los experimentos científicos más llamativos, por su carácter visual, sea posiblemente el experimento sobre electro-estimulación en músculos faciales realizado por Guillaume-Benjamin-Amand Duchenne de Boulogne. Neurólogo francés del siglo XVIII que, interesado en las experimentaciones de Luigi Galvani con electro-estímulos musculares en animales, e influenciado por el, en ése entonces, popular interés científico en la fisiognomía -ver apartado,- invirtiera enorme cantidad de recursos en «mapear» los músculos faciales y las expresiones resultantes a partir de la estimulación eléctrica.

Fotografía de las emociones humanas.
Fotografía del estudio de las emociones de Duchenne de Boulogne.

Asistido por el monumental trabajo en musculatura del anatomista escocés Charles Bell, Duchenne publicaría una monumental obra titulada Mecanisme de la physionomie Humaine, la cual, por sus increíbles imágenes, cautivó el interés de algunas de las mentes más brillantes de su época a pesar del poco rigor científico de la obra -incluido el mismo Darwin, quien utilizó imágenes realizadas por Duchenne en su tratado de 1872 La expresión de las emociones en el hombre y en los animales. De hecho Duchenne estaba interesado en hallar un «enlace entre las expresiones y el alma».

Para su obra utilizó seis modelos, pacientes suyos con discapacidades mentales, a los cuales cuidaba de no causar dolor alguno, por lo que siempre traía anestesistas profesionales a las sesiones -aunque hoy parezca brutal, para la época, en la cual se trataba a los enfermos mentales sin familia como basura, la actitud de Duchenne de intentar no causar dolor alguno a sus pacientes era, relativamente hablando claro, muy humana.- Su modelo principal era un hombre al que denominaba «viejo desdentado, de cara flaca, cuyas facciones, sin ser absolutamente feas, resultan triviales y ordinarias.».

No obstante, si bien errado en su teoría principal, Duchenne ayudó a impulsar el naciente campo de la neurología. Entre sus descubrimientos más importantes se encuentra el de la distrofia muscular de Duchenne. Miopatía de origen genético y la más común de las distrofias musculares. La cual que afecta a decenas de miles en todo el mundo.

La fisiognomía

La fisiognomía fue, y en algunas culturas aun sigue siéndolo, una herramienta válida para juzgar el carácter o personalidad de una persona a partir de su rostro ya hemos hablado sobre cómo la forma de su nariz casi le impide a Darwin abordar el viaje en el HMS Beagle que lo llevaría a las Galápagos.-

Si bien hoy esto es descartado por la ciencia de occidente como algo válido, a lo largo de la historia personajes del calibre de Aristóteles y Leonardo Da Vinci llegaron, en distintos puntos de su vida, a sugerir relaciones entre apariencia y carácter.

Imagen de un libro antiguo de frenología.

Hoy en día, si bien es considerada como una pseudociencia, la fisiognomía ha dejado un interesante legado de imágenes y libros antiguos.

Todo lo anterior nos retrotrae a la que fue quizás la teoría más seudocientífica de la historia sobre la inteligencia humana. La chichonología o lectura de chichones del Dr. Franz Josef Gall.

Ciertamente, los estudios tanto de Gall y de Boulogne han pasado a la historia como otra de los tantos casos de seudociencia que inundaron a la cultura popular de los siglos XVIII y XIX.

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