Las mejores réplicas de la historia

Leer la Parte I

Einstein y los nazis
Durante el Nazismo Einstein, a causa de ser judío, debió de soportar una guerra en su contra con el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de estos intentos se dio cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían a las de Einstein, editadas en un libro llamado «Cien autores en contra de Einstein». A esto Einstein respondió: «¿Por qué cien? si estaría errado haría falta solo uno».

Voltaire y sus observaciones
Un amigo extremadamente rico del famoso escritor y pensador Voltaire se encontraba ahogando sus penas en la bebida a causa de un problema del corazón. Tras describirle lo ocurrido su amigo le dice: «Fue un gran error, no debería haberle dicho mi verdadera edad, tendría que haberle dicho que solo tenía 50 años. Ahora ya no tengo oportunidades» A lo que Voltaire le responde: «Al contrario mi amigo, tendrías que haberle dicho que tenías 80».

La Reina y su esposo
Tras comunicarle la decapitación de su esposo a Cristina, la Reina de Sucia de mediados del siglo XVII, ésta realizó la siguiente pregunta: «¿Y con su cabeza qué han hecho?» A lo que el sirviente indignado respondió: «La enterraron aparte del resto de su cuerpo su Majestad» Prontamente la Reina replicó: «Me parece lo correcto, porque cuando éste se encontraba con vida nunca supo que hacer con ella»

El payaso preocupado
Johnny Patterson fue uno de los personajes más queridos de Inglaterra gracias a su personaje de payaso el cual interpretó durante décadas y sus shows musicales. Ya muy anciano y en su lecho de muerte el doctor que lo estaba revisando le dice: «Johnny he terminado, te veré mañana» Con una picara sonrisa el payaso le responde: «Sí, eso seguro doctor… la cuestión es si yo lo veré a usted».

Hablando correctamente
Un caso de infidelidad que pasó a la historia ya que durante el juicio la audiencia estalló de risa al escuchar lo ocurrido fue entre el reconocido lexicólogo del siglo 19 Émile Littre y su esposa. Resulta que esta un día entró a la habitación de ambos para encontrar a su marido arriba de la criada. La mujer del lexicólogo dijo: «Émile, estoy realmente sorprendida» Su infiel esposo, sin poder dejar al lexicólogo de lado le respondió: «No amor, tú estás asombrada. El sorprendido soy yo».

Eisenhower y el golf
Durante gran parte de su presidencia Eisenhower en vez de realizar las reuniones de manera formal lo hacía jugando al golf. Unos pocos meses antes de abandonar su cargo un periodista le preguntó si seguiría jugando al golf tras dejar de ser presidente. a lo que Eisenhower responde: «Bueno sí, solo que mucha más gente comenzará a ganarme a partir de ahora».

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