De la inexistencia de la objetividad

En el siglo XVI Dinamarca invade Suecia bajo el mando del rey Christian II. Rápidamente vencidos por las fuerzas dinamarquesas la nobleza y episcopado sueco, fieles al gobierno independentista, son traicionados y asesinados por el mismo Christian II, quien deseaba convertir a Suecia en una provincia. El rey de Dinamarca logra esta victoria con una falsa promesa de amnistía, la cual fue utiliza como excusa solo para poder arrinconarlos en Estocolmo y luego ejecutarlos. Este incidente desencadenaría un odio inmenso entre ambas naciones. Odio que se expandiría por varios siglos y se traduciría en guerras sin mucho justificativo más que el de eliminar completamente de la existencia al otro. De hecho, la imagen en el cabezal representa otra de las tantas guerras entre Suecia y Dinamarca en el siglo XIX.

Hoy en día los suecos al referirse a Christian II lo hacen como “Christian el Tirano”, mientras que los dinamarqueses lo recuerdan como “Christian el Bueno”; las diferencias se extienden incluso a la manera en la cual el suceso fue denominado. Los suecos lo hacen como “El baño de sangre de Estocolmo” mientras que los Dinamarqueses, a veces, lo recuerdan como “Las campanadas de Estocolmo” (por los campanazos que dieron luego de las ejecuciones).

Por cierto, para los aficionados a la ciencia ficción: en Star Trek TNG hay un capítulo en el cual se habla de un conflicto entre los Klingons y los Romulanos, en el mismo se muestra como dependiendo de la facción un evento histórico tomaba un significado, mejor dicho un sentido, completamente diferente al interpretado por el otro grupo. Los Klingons recordaban los sucesos como “La Masacre de Kithomer”, mientras que los romulanos lo hacían como: “Las Campanas de Kithomer”. Una muy buena referencia histórica.

2 thoughts on “De la inexistencia de la objetividad”

  1. Negu Gorriak hicieron una canción q se titulaba “hiltzileek idatzi zuten histori ofiziala” (los asesinos escribieron la historia oficia) y creo q no les falta razón. Como ejemplo, hoy en día se sigue celebrando el “día de la Hispanidad”… estaría bien q se contara desde el punto de vista de los nativos americanos, obligados a olvidar sus costumbres, cultura y religión; incapaces de luchar contra unos invasores armamentísticamente superiores y que confundieron con Dioses. O si no, podríamos pararnos a pensar en las tribus de nativos americanos que fueron diezmadas por los “nuevos americanos”, (si, esos q ahora dominan el mundo) y aún hoy vemos en “westwers”, como los malos.

    Que importante es cuestionar la historia, y que poco se hace. No te falta ninguna razón.

  2. Epa, yo soy de sangre sueca por mis abuelos y tengo para decir que las dinamarquesas son mucho mas hermosas! (jajajaa re traidor 😀 )

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