De miniaturas a dioramas

De todos los tipos de miniaturas uno de los más interesantes es el diorama. Maquetas que, dependiendo del tópico o la temática que intentan recrear, pueden representar desde escenas culturales y naturales hasta eventos históricos. Siendo uno de los tipos de diorama más populares hoy en día los que representan distintas batallas históricas.

Si bien el miniaturismo es un arte muy antiguo, los dioramas son una práctica artística reciente, teniendo sus orígenes en el siglo XIX cuando los franceses Louis Daguerre y Charles Marie Bouton (el primero de estos dos hombres famoso por su trabajo pionero en el campo de la fotografía) dieron origen a la palabra diorama durante la exposición de París de 1822 en la cual presentaron sus «teatros diorama». Esta nueva tecnología consistía en utilizar un juego de luces, pinturas, figuras y sombras para crear fondos de escenarios de teatro con escenas vívidas y ricas en contenido casi imposibles de reproducir mediante las técnicas tradicionales.

Si bien hoy asociamos al diorama exclusivamente con las miniaturas, los teatros diorama de Daguerre y Bouton estaban lejos de ser algo mini, y muchas veces las pantallas o tablas donde se producían las escenas tenían dimensiones que llegaban hasta los 21 por 13 metros. Sin embargo, y a pesar de su gran tamaño, sentaron la idea de poder recrear una escena ya sea natural, arquitectónica o histórica y mantenerla congelada en el tiempo y en un medio permanente.

Ilustración de un teatro diorama de Louis Daguerre y Charles Marie Bouton
Teatro diorama de Louis Daguerre y Charles Marie Bouton.

Influenciados por esta idea es entonces que los curadores del Museo de biología de Estocolmo crearon algunas de las primeras maquetas diorama en existencia, utilizando miniaturas para reflejar escenas de la naturaleza en 1893. Dando origen así a los dioramas modernos y a lo que hoy en día generalmente asociamos con un diorama cuando escuchamos dicha palabra.

Escondiendo mini mundos

Durante el siglo XX los dioramas se expandieron y comenzaron a ser utilizados en otras actividades, como por ejemplo el entretenimiento. Quizás el más conocido de todos estos ejemplos son las maquetas creadas para el modelismo ferroviario y muchas veces, aunque no haga falta nada más que papel, lápices, dados y un libro de reglas, para los juegos de rol. Sobre todo desde la masificación de las impresoras 3D se ha vuelto muy común imprimir miniaturas, calabozos o pueblos modulares para utilizar como escenarios durante cada partida.

Dicho todo lo anterior es que finalmente llegamos al tema principal de esta entrada, los mini mundos. Los mini mundos, del inglés mini worlds, son un curioso aunque no tan conocido movimiento artístico que busca crear, muchas veces mediante dioramas, un mundo paralelo al nuestro escondido dentro de nuestro propio mundo a plena vista.

Quizás el ejemplo más popular actualmente de este tipo de mini mundos sean los «libros rincón» dentro de una biblioteca. Libros que en vez de contener páginas contienen a un mini mundo. Este tipo particular de mini mundo en inglés suele denominarse como book nooks.

Mini mundo dentro de una bilibioteca.

Otros ejemplos son mucho más elaborados, como por ejemplo este diorama del callejón Diagon de Harry Potter ubicado en medio de, tal vez para sorpresa de nadie, la obra completa de Harry Potter. Como podemos observar las luces de los pequeños negocios del callejón pueden prenderse y apagarse.

Callejón Diagon miniatura dentro de una biblioteca.
Callejón Diagon miniatura dentro de una biblioteca.

En particular mis mini mundos favoritos no son precisamente los que están tan a la vista. Otra temática muy popular dentro de este movimiento artístico es el crear mini mundos ocultos, los cuales solo se pueden observar si se conoce previamente su ubicación o si se terminan hallando por pura suerte.

Oficina dentro de pared
Mini habitación dentro de la caja de un enchufe de pared en una oficina.

Si bien la mayoría de los mini mundos son de interiores, también pueden hallarse este tipo de obras artísticas al aire libre. La más antigua de todas es el parque Mill Ends, un parque estatal en el estado de Oregón, Estados Unidos, no más grande que una maceta. Este parque fue creado en 1948 durante el día de San Patricio luego de que un periodista irlandés llamado Dick Fagan escriba una graciosa historia alrededor de un duende leprechaun que le concedió un deseo. Con el paso de los años la historia se terminó volviendo muy popular entre la población de Oregón y las autoridades declararon al parque como parque estatal.

Detalle del parque estatal de Mill Ends en el estado de Oregon.
Parque estatal de Mill Ends en el estado de Oregon.

Otros mini mundos representan escenas escondidas en medio de la vía pública, como este rescate de montaña en un edificio de una calle escocesa.

Rescate de montaña en una cornisa de un edificio escocés.
Rescate de montaña en una cornisa de un edificio escocés.

Salón de lecturas para exclusivo para hadas de la histórica biblioteca Savoy en Westerly.