Imagen de una mega ola.

Las tierras que no pertenecen a ningún país, Marie Byrd y Bir Tawil

las regiones de Mary Byrd y Bir Tawil son las últimas "tierras de nadie" en el mundo. Porciones de tierra que legalmente no pertenecen a ningún país.

¿Aún existe en el mundo moderno una terra nullius? esas tierras de nadie como su definición técnica en latín lo indica que, literalmente, no pertenecen, al menos de manera legal y con reconocimiento internacional, a ningún estado. Curiosamente sí, aun existen, y aunque no tan comunes como hace uno o dos siglos atrás, en el mundo de hoy encontraremos dos tierras perdidas y libres de una bandera.

Los antecedentes

La denominada como decisión Mabo, la cual tuvo lugar durante la colonización de Australia, resolvió que las tribus de aborígenes del estrecho de Torres podían, si así lo deseaban, reclamar titularidad sobre distintos territorios ancestrales, siempre así que, obviamente, puedan demostrar una relación de índole “estrecha y continuada” a nivel cultural e historico con las tierras solicitadas.

Es así que En 1993, el gobierno australiano promulgó la Ley de Derechos Territoriales Aborígenes, en buscando así armonizar y estableció así mismo un tribunal para dar validez a los títulos sobre las tierras y para además definir compensaciones, en caso de que se considerara que las peticiones de los aborígenes habían expirado.

La decisión Mabo marcó un antes y un después, ya que daba un ente de caracter soberano a varias «tierras sin dueño» que pertenecían de manera de facto a Australia. No obstante, y como veremos, en el mundo hay tierras que no son clamadas por ningún país.

La tierra de Marie Byrd

Si bien más de un millón y medio de kilómetros cuadrados de tierras completamente salvajes y ocho regiones costeras pueden sonar como un sueño para cualquier estado deseoso de ampliar sus territorios. Marie Byrd es quizás una de las regiones más remotas y de difícil acceso en el planeta.

Fotografía de un campamento.
Una de las últimas expediciones a la Tierra de Marie Byrd.

Ubicada en la Antártida, al este del mar de Ross, esta península helada está a su vez rodeada por infinidad de islas y fragmentos de icebergs. Por lo que llegar a la misma es toda una travesía, siendo casi prohibitivo el mantener una ruta de suministros lo suficientemente grande como para poder así albergar un campamento estable y declarar a la región, según ley internacional, como propia.

Si bien hubo campamentos en la misma, como el establecido por la Unión Soviética y las expediciones del 2004 al 2006, todos fueron parte de expediciones científicas temporales. Razón por la cual, al día de hoy, Mary Byrd no pertenece a ningún país.

Razonablemente hay quienes argumentan que la división territorial de la Antártida es ilegal y, en realidad, el continente entero es una terra nullius

El desierto que nadie quiere

Bir Tawil -pozo de agua- es un caso extremadamente particular. Ubicado al sur de Egipto y al norte de Sudán el mismo es un cuasi-trapezoide de unos 2060 km² no deseado ni por Egipto ni por Sudán, de hecho, ambos países se lo quieren adjudicar al otro.

Esto, no obstante, no se debe a un caso único de bondad ni a ningún otro factor en detrimento de Bir Tawil, sino que es parte del esfuerzo de ambos países por la puja de una región más grande.

Egipto desea dejar como definitiva la línea fronteriza trazada en 1899, lo que haría que Bir Tawil quede como territorio sudanés mientras que el triángulo de Hala’ib, una tierra más extensa y rica en suelo quede en su poder.

Fragmento de un mapa de África.
El trapezoide en cuestión es Bir Tawil en el norte de África, la región que nadie quiere.

Sudán, sin embargo, quiere hacer honrar la frontera trazada en los tratados de 1902, que lograría lo mismo pero en su favor, Hala’ib para Sudán y Bir Tawil para Egipto.

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