El árbol que es dueño de si mismo

En uno de los casos más singulares de todo el mundo existe un árbol, en Georgia, Estados Unidos, el cual es el único vegetal que es dueño de si mismo y de todo lo que se encuentra a ocho pies de sus raíces. En efecto, el único árbol en el mundo con personería jurídica y capaz de decidir sobre sí mismo.

Árboles fuera de lo común: en el planeta tierra hallamos muchos árboles fuera de lo común. Desde Hiperión, el árbol más alto del mundo, una impresionante supersecuoya roja más alta que la mayoría de los edificios en el mundo, hasta el árbol llamado Hosen-ji, el árbol que sobrevivió a la bomba nuclear de Hiroshima.

El árbol dueño de si mismo junto a su placa conmemorativa.
El árbol dueño de si mismo junto a su placa conmemorativa.

La vida de este roble blanco comenzó en algún año de principios del siglo XVI, durante los albores de los Estados Unidos de América cuando esta nación era todavía una colonia del Imperio Británico. Famoso en su comunidad, Athens, por su tamaño y por el hecho de haber existido en el pueblo mucho tiempo antes de que los primeros pobladores se asentaran, ganó un cariño y respeto por todos, quienes consideraban a este noble y alto árbol como un símbolo de su comunidad.

Según se cree, ya que los registros de la época no son muy claros y llegan a la frontera con la leyenda, con los años el árbol pasó a formar parte de la propiedad del héroe de la guerra revolucionaria de los Estados Unidos William Jackson, quien además fue un famoso secretario que jugó un papel importante durante la histórica Convención de Filadelfia en la cual se definió y escribió la Constitución de los Estados Unidos de América, y quien todas las tardes disfrutaba sentándose a leer debajo de la sombra producida por este gran árbol. Encariñado con su pacífico compañero de lectura, antes de mudarse dejó establecido que el roble blanco era, de ahora en más, dueño de sí mismo y del terreno que ocupaban sus raíces. Siendo el hecho conmemorado con una placa de roca recordatoria la cual se rememora la historia detrás del árbol y sus orígenes.

Su hijo

En 1942 luego de largos siglos de vida el árbol original muere, sin embargo a los pocos años se realiza una campaña en el pueblo para buscar un reemplazante entre alguno de los tantos robles blancos que habían crecido de sus retoños.

Un pequeño parque nacional: la rareza del árbol que es dueño de sí mismo y el hecho de que su pequeña porción de tierra no puede ser adquirida ni administrada por nadie solo puede compararse a Mill Ends, el parque estatal más pequeño del mundo.

Tras encontrar el candidato ideal y realizar los preparativos el Departamento de Agricultura de la Universidad de Georgia se ofreció a realizar el trasplante. Como es de esperar una vez en su nueva ubicación todo el pueblo se reunió a festejar el suceso, realizándose conjuntamente un acto oficial en el que se nombra al nuevo árbol como «hijo y legítimo heredero».

Detalle del árbol dueño de si mismo.
Detalle del árbol dueño de si mismo.

Si bien por tecnicismos legales el árbol no es una persona física este es tan famoso y querido por el pueblo que todo el mundo respeta su posición como dueño de sí mismo, de hecho la parcela en la que este se encuentra fue donada al gobierno de la ciudad para declararla como intocable y propiedad del árbol.

Podríamos llegar a decir «De tal palo tal astilla».

La placa conmemorativa

POR Y EN CONSIDERACIÓN
DEL GRAN CARIÑO QUE LE TENGO
A ESTE ÁRBOL Y EL FUERTE DESEO
QUE TENGO DE SU PROTECCIÓN
POR LA ETERNIDAD. LE DEJO ENTERA
POSESIÓN DE SI MISMO Y
TODO EL TERRITORIO A 8 PIES
DE TODOS SUS LADOS
WILLIAM H. JACKSON

Detalle de la placa del árbol dueño de si mismo.
Placa conmemorativa detallando la historia de El árbol que es dueño de si mismo. La misma cuenta la historia del héroe de guerra que disfrutaba la sombra de éste.

En efecto el acto se puede considerar como una formalidad puesta en su lugar para evitar que un futuro, en caso de que el legado y la historia del árbol se haya olvidado, el mismo no pueda ser derribado o talado.

El árbol de los 40 tipos de frutos

El denominado árbol de los 40 frutos es un proyecto de arte el cual lleva la milenaria tradición japonesa, y también china, de crear multi-frutales al límite. Es decir, árboles capaces de dar varios tipos distintos de frutos mediante la utilización de técnicas de injertos.

Este es un árbol del cual crecen unos cuarenta tipos distintos de frutos drupáceos. Como por ejemplo: mangos, melocotones, ciruelas, cerezas, café, nueces, etc. En otras palabras los definimos como frutos que contienen un carozo o hueso central rodeado por un abundante y carnoso tejido fibroso y una fina cáscara exterior que protege la fibra del fruto de los insectos y el clima.

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Fotografía de una rama de un mismo árbol con múltiples tipos de frutos.
Las ramas del árbol de los 40 frutos son un espectáculo visual, dotadas de gran variedad de frutos y colores.