Fenómenos lumínicos

En nuestro planeta existen infinidad de fenómenos naturales lumínicos, desde las sorprendentes columnas de luz de Sigulda, enormes pilares que se elevan desde el congelado suelo hacia el cielo durante las noches, hasta fenómenos atmosféricos como los arcos de Parry, uno de los fenómenos lumínicos más espectaculares del planeta tierra. En esta oportunidad hablaremos sobre el históricamente famoso y misterioso fuego de san Telmo, un fenómeno lumínico que ha cautivado la imaginación de los marineros cientos miles de años.

El fuego de san Telmo

Representación del Fuego de San Telmo en los mástiles de un barco a vela.
Representación del Fuego de San Telmo en los mástiles de un barco a vela.

Este particular fenómeno natural denominado por los exploradores de siglos pasados como el Fuego de San Telmo, ha sido ilustrado cientos de veces en pinturas de época o fotografías, incluso tal vez en un viaje por el mar o posiblemente en una película. Sea como sea que lo hayan visto este fenómeno cautivó las mentes de los marineros y pasajeros ocasionales durante milenios.

Esta particular luminiscencia ocurre frecuentemente en navíos antiguos y, en menor proporción, en barcos actuales, tras haber cursado bajo una tormenta eléctrica. Siendo el brillo de los mástiles y el aura brillante que comúnmente rodea al barco y que logra hacerlo visible a kilómetros de distancia lo que ha asombrado a los hombres de mar desde tiempos inmemoriales.

Como es lógico, la falta de comprensión del fenómeno hizo que a través de las época se le atribuyeran distintas causas: muchos romanos, quienes nombraban al fenómeno como Corpusants -cuerpos santos-, creían que éste era un hechizo protector de Poseidónque según los griegos y los romanos dominaba los mares– para protegerlos de la ira de Júpiter -el dios del trueno, rey y señor del monte olimpo y padre de los dioses olímpicos-.

No obstante el nombre actual proviene del Cristianismo, nombrándose en honor a San Telmo, patrono de los marineros, ya que comentaban que éste era en realidad una protección contra la tormenta ofrecida por el santo.

Sería gracias a Benjamín Franklin y su investigación sobre el tema que el suceso comienza a ser visto como un fenómeno eléctrico. Hoy en día sabemos que este plasma electroluminiscente es causado durante las tormentas eléctricas al ionizarse el aire dentro del campo eléctrico que estas generan.

La refracción lumínica: muchos de estos fenómenos lumínicos son el producto de la refracción lumínica. Puedes leer más sobre la misma, su explicación y ver la refracción lumínica fotografiada utilizando técnicas de macro fotografía en el siguiente artículo: Fotografiando la refracción lumínica.

Curiosidades

Incontables personajes históricos presenciaron el fenómeno. Julio César fue uno de los más maravillados incluyendo un preciso relato en su obra literaria; Charles Darwin, mientras viajaba por el Río de la Plata en su histórico viaje abordo del HMS Beagle, quedó tan asombrado por el «fuego que no ardía» que llegó a escribirle una detallada y extensa carta a su amigo Henslow relatándole lo sucedido.

Representación por ordenador de un barco visto desde una isla presentando los efectos lumínicos del Fuego de San Telmo.
Representación por ordenador de un barco visto desde una isla presentando los efectos lumínicos del Fuego de San Telmo.