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El hombre que se salvó de la horca ante un tribunal de cazadores de brujas admitiendo que era un hombre lobo, pero eso sí, al servicio de Dios para matar brujas

No hay nada más fascinante y entretenido que las historias de personajes carismáticos y con mucho pensamiento lateral que se salvan a si mismos o a otros de las situaciones más difíciles y peligrosas no con el uso de la fuerza bruta sino gracias a su audaz lengua, y Thiess, un curandero que vivió en Livonia en el siglo XVII es el mejor ejemplo de ésto.

Los licántropos, u hombres lobos, son una parte fundamental de las culturas germánicas, eslavas, escandinavas y bálticas, en el pasado ya habíamos hablado del hombre lobo de Ansbach, una leyenda que resultó ser cierta, aunque no se trataba de un ser mitológico per se sino más bien de una jauría hambrienta de lobos que diezmó un pueblo en el 1685 y eso causó una histeria masiva.

Nuestra historia también tuvo lugar a finales del siglo XVII, más precisamente en 1691, y esto no es casualidad, ya que durante este período la transición de los poblados en pequeñas ciudades y la extensión de los territorios de pastoreo del ganado llevaron a una mortal colisión con el territorio de muchas jaurías de lobos. Uno de estos pueblos fue Jurgenburg, Livonia (territorio báltico que ocupó gran parte de lo que hoy en día es Lituania). Una serie de cosechas fallidas y ganado perdido a los lobos llevó a una histeria masiva entre los pobladores, sobretodo porque varios de éstos acontecimientos habían ocurrido durante las fiestas de Santa Lucia y de San Juan, y varias turbas iracundas comenzaron a formarse para linchar a cualquiera que sospechasen de brujería.

Para evitar que el pueblo descienda en una guerra civil entre acusadores y acusados, las autoridades formaron un tribunal para juzgar a cualquiera que se sospechase de ser hombre lobo o brujo, quienes por supuesto eran vagabundos, borrachos y, en el caso de nuestro protagonista, un curandero. Ahora, juzgar es una palabra utilizada con mucha ligereza en éste contexto, ya que en realidad la única intención del tribunal era calmar a las turbas “haciendo justicia” contra los seres maléficos. Salvarse o ser exonerado por los mismos era tarea casi imposible, pero no para Thiess, un hombre que supo jugar con las frágiles y supersticiosas mentes de los pobladores en su favor. Cuando se le preguntó si era un hombre lobo Thiess rápidamente confesó que sí, que en efecto era un hombre lobo. Esto dejó atónito a todo el mundo, y rápidamente comenzaron a pedir por la hoguera (más purificador que la horca), pero Thiess dijo que matarlo sería un error ya que su licantropía no era una enfermedad sino que se trataba una bendición. Esto, por supuesto, confundió a todo el mundo por lo que rápidamente y con su pellejo dependiendo de sus palabras Thiess pasó a relatar las causas de los problemas con las cosechas: Todo comenzó cuando un poderoso brujo llamado Skeistan junto a otros brujos tenían la meta de robarse todo el grano del pueblo y llevárselo al infierno. Thiess, ahora en papel de héroe, descendería al infierno junto a otros hombres lobo protegidos por Santa Lucia y San Juan y lucharían con los brujos por el grano utilizando barrotes de hierro mientras que los primeros utilizarían escobas encantadas. Entre otras de las tantas cosas que le relató a los jueces estaba la del hecho que, a los hombres lobo, les encantaba poner sal en su pan con manteca.

Hans Peter Duerr, un famoso antropólogo alemán moderno que escribió algunas de las mejores obras sobre los mitos de licantropía en Alemania y sus alrededores, halló parte del archivo original de la transcripción del relato de Thiess:

“Comúnmente, ellos [los brujos] fueron al Infierno tres veces, durante la noche del Pentecostés, de San Juan y la noche de Santa Lucia; en lo que concierne a las dos primeras noches, no fueron exactamente en esas noches, sino que más tarde cuando el grano está para cosecharse ya que es el tiempo en el que las semillas se forman en el que los brujos eliminan las bendiciones y lo llevan al infierno. Es en ese mismo momento cuando los licántropos toman por su cuenta la tarea de recuperar el grano.

Confundidos, y ante un público enteramente en silencio escuchando el relato, los miembros del tribunal le preguntarían al hombre qué fue de los otros hombres lobo, a lo que Thiess respondió que sus almas fueron llevadas a al cielo, y que los hombres lobo eran en realidad los “canes de Dios” utilizados para luchar contra el demonio y evitar que éste robe la abundancia de la tierra. Remarcando además que los hombres lobo eran muy comunes en Rusia y Alemania, pero debido a que los brujos y brujas al servicio del demonio constantemente desparramaban mentiras en su contra el populacho les temía. Al escuchar lo anterior el cura del pueblo intentó bendecirlo, pero el supuesto hombre lobo le dijo que no necesitaba de su bendición, ya que era un hombre más pío aun que el mismo religioso.

Las palabras de nuestro acusado asustaron aun más al pueblo, quienes ahora pensaban que había cientos de brujos y hombres lobos, por lo que para calmar las aguas y no crear aun más histeria el tribunal decidió no ahorcarlo, ya que “claramente no se trataba de un hombre lobo sino de un loco”, con su breve relato e imaginación Thiess había logrado cambiar el sentido y motivo del tribunal, el cual en primera instancia era ahorcar a un par de vagabundos y borrachos para calmar a la turba, pero que, no obstante, ahora debía no hacerlo para no generar aun más histeria.

Thiess sería sentenciado sólo a 10 latigazos por idolatría, salvándose de la horca y convirtiéndose en un héroe popular en los países bálticos.

Bomarzo, el parque de los monstruos

Bomarzo, el parque de los monstruosHace aproximadamente 500 años, el conde jorobado Pier Orsini quedaría devastado por la muerte de su esposa, Julia Farnese, a quien amaba profundamente y la cual murió muy joven y de manera trágica. Deseoso de nunca más ir a un jardín y ver bellas y alegres esculturas, sino que al contrario, su deseo era el de encontrar un dolor tal al que se hallaba en su corazón y que lo atormentaba día a día con recuerdos melancólicos de un pasado feliz que ya nunca se repetiría, comisionaría al escultor y arquitecto renacentista Pirro Ligorio, quien posteriormente saltaría al estrellato al terminar la Basílica de San Pedro tras la muerte de Miguel Angel.

Bomarzo, el parque de los monstruos
Bomarzo, según indican los curadores del parque, es un juego de palabras que se basa en la latina Polymartium -una de las teorías es que el nombre hace referencia a la ciudad del dios de la guerra Marte-. En el jardín no escasean las representaciones de los dioses romanos, todos con poses y accionares realmente escalofriantes, como la del héroe Hércules desgarrando con sus propias manos a Caco; o un elefante de guerra de Anibal, aplastando a un legionario romano hasta la muerte. A diferencia de la simetría de los jardines de la época, Bomarzo parece no tener una planificación central, y sus esculturas aparentan estar desconectadas unas de otras.

Bomarzo, el parque de los monstruos

Bomarzo, el parque de los monstruosDe las esculturas la más imponente es Orcus (segunda hilera al medio), el ogro, para la cual Ligorio jugó con la geometría y las sombras sobre la misma. De esta manera, la escultura parece “cambiar” su expresión facial poniéndose más feliz a medida que se acerca la noche. Sobre la entrada del parque, dos efigies dedicadas a César Augusto nos comentan una pista de la temática del parque, las siete maravillas herméticas que representan los 7 metales transmutables y las 7 plantas milagrosas.

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Enumerción y descripción de las estatuas.

“Le costó un ojo de la cara”

Si hay algo que me gusta casi tanto como la Mitología Griega es la Mitología Nórdica. Sus historias, si bien carentes de la poesía, lírica e iluminación que Grecia supo darle a su religión, poseen una fuerza interna y un carisma único. Aventuras y acontecimientos dignos de leyendas épicas encapsulados en todo tipo de consejos para la vida cotidiana.

OdinHoy vamos a ver cómo fue que Odín perdió su ojo y, paradójicamente, ganó el conocimiento infinito al hacerlo.

Un día como cualquier otro, Odín, fue a buscar a sus hermanos por las praderas de Asgard, sin embargo, pasaron las horas y la búsqueda no dio sus frutos. Acongojado, montó su poderoso caballo, el brioso Sleipner, y se dirigió al territorio de su amigo y consejero Mimer. Mimer era tan sabio y prudente como particular. Este, único en su tipo, era una enorme cabeza sin cuerpo, que en el pasado había pertenecido a un gigante. Postrado e incapacitado de moverse, no obstante, era el guardián de la Fuente de Mimer, una fuente cuyas aguas poseían la sabiduría del universo y a la cual Mimer cuidaba celosamente de cualquier intruso. Si bien no podía moverse, sus gritos eran tan poderosos que podían matar a cualquiera.

Al llegar a la fuente Odín había acumulado gran preocupación pensando en el destino de sus hermanos, por lo que  increpó a Mimer para que le permitiese beber un sorbo del agua de la fuente y así conocer la ubicación de sus hermanos. Pero Mimer, tan viejo como sabio se negó rotundamente. Odín, aun más preocupado, le preguntó por qué la negativa, a lo que Mimer replicó que en la vida, se debía de ser precavido, y, cuestionando a Odín quien se encontraba parado a un lado con un semblante entristecido, qué pensaba que pasaría si él, Mimer, le permitiese a cualquiera que llegase con un problema tomar agua de la fuente. Simplemente, cada uno sabría su destino, por lo tanto el destino ya no tendría importancia alguna y lentamente el mundo dejaría de funcionar. ¿Para qué hacer algo si ya se sabe de antemano que pasará?

Odín, ante tan sabia réplica, quedó atónito, y murmurando para si mismo dijo “Daría un ojo por un sorbo”, la cabeza del gigante, que lo que tenía de sabio lo tenía de aburrido, algo lógico dada su situación, respondió: “¿Darías un ojo? trato hecho”.

Odin

Odín palidecería al punto del estupor. Sin embargo, tras reflexionarlo, arrancaría uno de sus ojos del zocalo y, deseando no pensar en lo que acababa de hacer, lo arrojaría a la fuente. Este, tras dar unos giros en el agua, caería hasta depositarse en el fondo de la misma. Desde ese mismo día Odín se convertiría en el ser más sabio del universo, siendo capaz de ver adalente y atrás en el tiempo y conociendo las consecuencias a todas y cada una de las acciones.

¿Cuál es la moraleja? A veces, por más que nos duela y nos cueste, deberemos sacrificar cosas muy valiosas a nosotros para ganar algo aun mejor.

Por cierto, de aquí viene la frase “Le costó un ojo de la cara”

John from America, el mesías

Leyendo un artículo sobre la tribu pirahã del Amazonas cuyo singular lenguaje, el cual no posee una definición del tiempo presente, nombres para los colores o números, y el cual además prácticamente destruye la teoría del tan “hagiografiado” Chomsky sobre una “gramática universal,” al no poseer ningún tipo de recursión -la inserción de una frase dentro de otra del mismo tipo- llegué a otro interesantísimo artículo de la revista del Smithsonian, sobre los dioses voladores.

A diferencia de los pirahã, los cuales rechazan todo lo externo y distinto a su tribu como algo inferior y sin importancia, existen otras tribus remotas cuya interacción con el mundo occidental no produjo rechazo, sino todo lo contrario. terminaron adoptando a sus emisarios como dioses o seres celestiales. El Movimiento Jon Frum en la isla de Tanna, Vanuatu, es uno de los “cargo cults” -cultos de cargamento- más llamativos del mundo. Su origen es borroso y tuvo lugar cuando una figura de carácter mesiánico denominada Jon Frum -nombre que según se cree deriva de “John from América”- prometería un futuro repleto de bienes y fortuna.

Para los melanesios, los habitantes de la isla, esta promesa parecería haberse cumplido cuando el Ejército de los Estados Unidos estableciera una base de reabastecimiento en Vanuatu durante los conflictos del pacífico que tuvieron lugar en la Segunda Guerra Mundial. Repentinamente decenas de aviones de carga comenzaron a sobrevolar la isla, muchas veces arrojando cargamento desde el aíre. Esto comenzó a ser considerado como una ofrenda divina por parte del dios volcánico Kerapenmun, que según la mitología lugareña es el padre de Jon Frum, y prontamente comenzaron a considerar a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como una deidad benefactora.

Pasarían los años y no solo se crearía una compleja religión alrededor de lo ocurrido -aunque técnicamente es un culto y no una religión-, llegando a que varias personas se tatúen las letras “U.S.A” en sus pechos y levantando altares por toda la isla. Sino que además se crearía un festival donde, todos los 15 de Febrero, día en el que se espera vuelva Jon Frum, y al estilo de un ejercicio de izado de bandera de la USAF, docenas de melanesios representando a soldados izan una bandera de Estados Unidos y rinden un tributo religioso en su honor. Esta creencia, además a causa del recibimiento de las cajas con cargamento, se vio potenciada por el período de prosperidad que trajo la infraestructura dejada por ejército tras la guerra. Hoy en día, aunque no tanto como en los 60s y 70s, varios lugareños siguen esperando el retorno de Jon Frum.

Este tipo de “cargo cults” no son algo extraño en las de las remotas tribus del Pacífico. Por ejemplo, en una tribu no muy lejos del lugar existe un culto donde se considera al Príncipe Felipe de Edimburgo como un dios.

Prometeo y la Caja de Pandora

La mitología Greco-romana fue la primer novela dramática de la historia, y es justamente eso lo que la hace tan apasionante, los dioses no eran seres perfectos ni inmutables sino que al contrario eran apasionados, vengativos y tan despechados que no eran extrañas las disputas constantes. Aunque no es del todo necesario saberlo para entender la historia a continuación, no esta de mas saber cómo se crearon el Universo, Gaia -la Tierra- y los Dioses olímpicos de antemano.

Prometo y el fuego del conocimiento
Tras haber sido creada Gaia Eros -el amor- decidió que haría de ésta un ser realmente hermoso, por lo que tensando su arco con la fuerza de su corazón clavó una flecha en el seno de la joven Tierra e inmediatamente comenzaron a surgir cientos de animales, plantas y árboles que rápidamente se distribuyeron de manera muy desordenada por su superficie. Ofuscado por tanto desorden y negándose a realizar la monumental tarea de ordenar la vida del planeta Eros mandó a llamar a los dos hijos pequeños de Japeto, Prometeo y Epimeteo dos titanes jóvenes que a pesar de ser hermanos eran muy distintos uno del otro. Al presentarse estos dos Eros les comunicó que deseaba no solo que acomodasen a todas las criaturas vivientes de forma ordenada a lo largo y ancho de la superficie de Gaia, sino que además les ordenaba con la tarea de crear un ser superior a los animales y menor a los dioses al que deberían llamar Homo -hombre-. Este pedido no fue algo filantrópico, sino todo contrario, los dioses solo deseaban un animal mas que les ayudase con sus tareas.

Atenea dotando a la humanidad con un alma
(Atenea dotando a la humanidad con un alma.)

Como los dos hermanos no tenían ni la más remota idea sobre cómo crear a Homo, Prometeo, el más sabio y cuerdo de ambos, decidió tomarse un tiempo para dilucidar cómo es que realizarían tan magna tarea. Luego de un tiempo y de unas breves peleas de palabras entre ambos, éstos decidieron crear un ser de arcilla similar en forma a los dioses. Pero algo estaba mal, si bien le dieron una forma muy formidable por alguna razón sus arduos intentos de dotarlo con vida no resultaron satisfactorios razón por lo que inmediatamente se dirigieron a pedirle ayuda a los dioses mayores. Tras negarse en un primer momento éstos, de muy mala gana, decidieron ayudar, después de todo Homo realizaría las tareas indignas para los dioses. Al llegar al lugar Eros exhaló profundamente y así le dio el espíritu de la vida, mientras que Atenea -llamada Minerva por los romanos- respiró sobre su pecho dándole el alma.

PrometeoInmediatamente tras el respiro de Minerva Homo abrió sus ojos y se encontró con la belleza de Gaia, por vez primera sentía a Brisa acariciar su piel y a Rocío gratificarlo con sus suaves gotas. Es así que tras prontamente ser abandonado por sus soberbios creadores Homo comenzó a recorrer sus nuevos dominios, tan agresivos y ásperos que tuvo la impresión de que esa dulzura que había sentido al momento de su creación no volvería a aparecer nunca más. Pasarían así los años y el número de Homos -humanos- se iría expandiendo por toda Gaia, no obstante éstos sufrían la merced de los Elementos quienes se reían a carcajadas mientras los ahogaban y arruinaban sus alimentos; el rigor sádico de las Pestes que los azotaban sólo por diversión y la fatalidad de los Vientos que disfrutaban al separar familias para siempre y hacer volar a las Ilusiones.

Prometeo miraba con inmensa pena a los humanos sufrir, morir y ser torturados en un juego nefasto en el cual no eran más que los esclavos de turno para los quehaceres indignos de los dioses. Decidido a acabar con esta situación se arriesgaría a costas de sufrir el castigo más severo de todos con el fin de dotar a los humanos con una herramienta que les permitiese sobreponerse a cualquier obstáculo: la Llama del Conocimiento. Ardua tarea ya que ésta era una de las posesiones más preciadas de los Dioses Olímpicos, teniéndola custodiada en el mismo Olimpo bajo varias llaves. Tras planear cuidadosamente como lo haría se dirigió a hurtadillas hasta el Olimpo mientras los dioses dormían o descansaban tras un monumental banquete. Al acercarse a la Llama del Conocimiento miró hacia todos lados, nervioso, sabiendo las consecuencias del castigo que le esperaría, sin embargo su corazón noble le impedía no arriesgarse, debía, bajo cualquier medio, darle una herramienta a los humanos para que éstos se sobrepusieran a las inclemencias de su destino como esclavos de los dioses. Por lo que asiendo una tea robó parte de la llama y la escondió en su pecho para huir rápidamente acto seguido.

AteneaAl llegar a la Tierra Prometeo reunió a los humanos mostrándoles la llama, al verla sus ojos comenzaron a brillar con un nuevo ardor, algo cambio en ellos, ya no veían el mundo como un ente inmutable sino que lo estudiaban, lo comprendían y hasta descifraban su significado. Prontamente se sobrepusieron a la maldad de Frío desarrollando ropa y a la crueldad de Hambre criando animales y cultivando vegetales así, una a una, fueron siendo todas las inclemencias superadas. Tras despertarse Zeus -el más poderoso de todos los seres del Universo- se sentó en su trono olímpico, y entre bostezos y remolones sus ojos quedaron clavados en algo inusual, cientos de pequeñas llamas brillaban en el cuerpo de Gaia -la Tierra-. Inmediatamente se dio cuenta de lo ocurrido: los humanos ya no eran más animales de corral, se habían liberado de las cadenas de la ignorancia y ahora eran dueños de su propio destino. Esto hizo estallar de la rabia a Zeus quien inmediatamente reunió al resto de los Dioses Olímpicos para jurar solemnemente que castigaría a Prometeo con el mayor rigor. Tras realizar dicha promesa se esfumó para aparecer directamente por detrás de Prometeo, este al notar al mismísimo Rey de los Dioses rompiendo en furias a sus espaldas no intentaría resistirse, no por darse por vencido sino porque Prometeo era un ser inteligente y sabía que nada podría hacer ante el ser más poderoso.

El castigo de Prometo

Es así que Zeus llevó a Prometeo hasta los Montes Caucásicos, lugar donde recibiría el castigo divino por el único crimen de haber sido bondadoso. Tras buscar la roca más áspera, Zeus apuntó a Helios -el Sol- para que brillara eternamente en esta con la mayor inclemencia, mientras que simultáneamente ataba a Prometeo con cadenas irrompibles forjadas por el mismo Vulcano -Hefesto- a dicha piedra. Tras sujetarlo en una posición incomoda y con una tensión digna de su poder, mandó a llamar a un buitre de voracidad infinita el cual comenzó desesperadamente a desgarrar a Prometeo con su filoso pico y sus inclementes garras hasta dejarlo en a jirones y devorar su hígado. Sin embargo, esta no era una tortura pasajera ya que cada vez que el cuervo terminaba de devorar el hígado de Prometeo este órgano se regeneraba comenzando la tortura una y otra vez. Durante días, semanas, años y siglos el lamento de Prometeo resonaría con una aguda tristeza plagada de lamentos y llantos producto del dolor más desgarrante, pero no eran lamentos de arrepentimiento ya que éste nunca se arrepentiría de haber ayudado a los humanos.

Pandora abre la cajaPasarían muchos siglos de sufrimiento y sería sólo tras un gran caudal de dolor el que la casualidad cruzara a Hércules con Prometeo. Al ver el héroe tan cruel castigo lucharía con el cuervo asesinándolo en el combate y utilizando su fuerza sobrehumana destruiría las cadenas liberando al sufrido titán. Prometeo volvería con su hermano, sin embargo los dioses planearían una estratagema con el fin devengarse otra vez de Prometeo y castigar a los humanos al mismo tiempo… Pero esta historia entrará en el próximo artículo….

Continuara en dos dias con la Caja de Pandora -el castigo de los dioses a la humanidad por aceptar el conocimiento-

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Los conejos cornudos

Siempre me llamaron la atención los monstruarios antiguos, y el folklore detrás estos libros. Nacidos de las mentes más imaginativas para aterrorizar incluso hasta los más valientes es difícil sospechar y menos aun creer que alguno de éstos seres pueda llegar a existir. Sin embargo, en uno de los más interesantes casos de la zoología moderna, uno de éstos “monstruos” dejo de serlo para convertirse en un fenómeno de la naturaleza:

El Conejo Cornudo

El Lepus Cornutus, cuya mayor referencia y descripción antigua se encuentra en la Tableau Encyclopedique et Methodique compilada por Bonnaterre en 1789, durante mucho tiempo se creyó un mero invento de la imaginación del hombre antiguo. No era para menos ya que el solo hecho de pensar en un conejo que portara una cornamenta similar en forma a la de un antílope era algo más que descabellado para la mentalidad actual.

No obstante, un día como cualquier otro de 1982 se descubrió el primer espécimen real de un Lepus Cornutus, el cual no era un monstruo en lo más mínimo. Tras una renovada investigación en el tema se descubrió que éstos conejos cornudos padecían de un virus denominado papillomavirus, el cual lleva a que una cornamenta callosa se desarrolle generalmente en su cabeza.

El parque estatal más pequeño del mundo

En el Día de San Patricio de 1948, un periodista irlandés de nombre Dick Fagan que se encontraba viviendo en Oregón, Estados Unidos, comentó en su columna “Mill Ends” como tras atrapar un leprechaun este debió de concederle un deseo. Fagan entonces pidió que le otorgara un parque para si mismo, pero al no haber especificado el tamaño, el leprechaun valiéndose de su picardía le concedió un pequeño pedazo de tierra en los restos de un agujero hecho para un poste de luz.

Si bien Fagan siempre dio a entender que su historia era fantástica y tenía la intención de reavivar la tradición irlandesa en el lugar, el parque, llamado “Mill Ends” en honor a su columna, comenzó a ser cuidado por varias personas anónimas que plantaban todo tipo de plantas. Si bien lamentablemente Fagan muere de cáncer en 1969, siete años después el parque ganó tanta popularidad que el gobierno lo reconoció como parque oficial de la ciudad. De esta manera, con sus 0,2916 metros cuadrados Mill Ends se convirtió en el parque más pequeño del mundo.

El primer relato de ciencia ficción de la historia

Luciano de Samosata nació en el punto de máxima gloria del Imperio Romano, un tiempo en el cual un emperador sabio y justo como Marco Aurelio debió enfrentar una epidemia traída por las legiones desde Oriente y que hacia estragos en la población similares a los de la Peste Negra. Es en este mundo tan ambiguo donde convivían el éxito económico y la muerte repentina del que Luciano se nutriría. Aprendiz de abogado y escultor, viviría sus primeros años en un ambiente de cultura y estudios que le permitirían especializarse en sofística. Tras su preparación viajaría recorriendo todo el Mediterráneo y dando conferencias para terminar estableciéndose en Roma como retórico.

Fue durante sus viajes que comenzaría a pensar más allá de su mundo, imaginando viajes y travesías hipotéticas increíbles hasta para el pensamiento. Esto se refleja en su advertencia al lector, la cual dice lo siguiente: “Escribo, por tanto, sobre cosas que jamás vi, traté o aprendí de otros, que no existen en absoluto ni por principio pueden existir”. Con ésta premisa Luciano construye su “Historia Verdadera”. El relato comienza con un viaje en barco que, por motivos misteriosos, es arrastrado por un oleaje con crestas extraordinarias hacia la Luna.

Ya en el satélite natural nuestro protagonista comienza a ser testigo de sucesos increíbles, sin embargo, es el encuentro con los seres selenitas el de mayor rareza. Estos seres, enigmáticos y llamativos, contaban con algunas de las más extrañas características físicas, como la carencia de un ano y la posibilidad de quitarse y ponerse los ojos a gusto y placer -suceso que impresiona en gran medida al protagonista-. Así como sus rarezas corporales las destrezas y habilidades de los Selenitas eran absolutamente remarcables, como por ejemplo: la habilidad de hilar el vidrio y el metal, pudiendo construir armaduras livianas e impenetrables, y la posibilidad de beber zumos de aire. Durante su estancia en la Luna, además de sorprenderse con los selenitas, logra también presenciar un conflicto astronómico entre el Emperador Selenito y el Emperador Solar.

Menipo de Gádara

Otro de los pioneros de la ciencia ficción, o más exactamente literatura especulativa, fue Menipo de Gádara. En su trabajo El Icaromenipo, el autor describe un fantástico viaje a lomo de águila que zarpa desde la cima del Monte Olimpo. Su travesía lo lleva hasta la Luna donde, muy para su asombro, descubre maravillado la existencia de espíritus deambulantes por toda su superficie. Tras una breve estadía la curiosidad lleva a Menipo a volar hacia el Sol, sin embargo, los dioses comenzarían a sentir un gran rencor hacia el viajero y decidirían destripar sus alas quitando así su águila. Por lo que Menipo sufre el destierro.

La Sirena de Fiji

Me encantan las historias que incluyen una estafa y un personaje extremadamente carismático y talentoso que logra engañar a medio mundo -siendo todavía Víctor Lustig el Rey de los estafadores!. Por esta razón he decidido hacer una lista con los 5 engaños -o hoax, anglicanismo que tomó mucha popularidad últimamente- de todos los tiempos.

La sirena de FijiCorría el año 42 del siglo 19 y los barcos a vapor exploraban el mundo descubriendo misterios y lugares asombrosos. Gracias a esto la imaginación popular se había elevado a un punto culmine de creencias artífices de monstruos, maldiciones y lugares exóticos dignos de un sueño compartido entre Joseph Conrad y Lovecraft. Una noche, como cualquier otra de la populosa New York, descendería de un barco transatlántico un caballero Inglés llamado “Dr. J. Griffin” de altísima cultura y modales dignos de un noble de alta cuna, también poseería magnificas credenciales siendo miembro de un tal “British Lyceum of Natural History” -inexistente por cierto-. La diferencia entre el Dr. Griffin y los demás pasajeros es que éste, en su equipaje, cargaba con un monumental “descubrimiento de la ciencia”, nada más y nada menos que una sirena.

La sirena de Fiji
Supuestamente capturada en las Islas Feejee -en Español Fiji- la sirena se lograría convertir en la vedette de los periodistas por lo que decenas de reporteros de todos los medios correrían por entrevistar al prestigioso doctor. Por supuesto ayudó a este furor el que Griffin mandara unos meses antes cartas sobre el descubrimiento de un magnifico ser mitológico. Ante la unánime exigencia de mostrar a la sirena Griffin sólo ponía negativas, pero tras la presión, lograrían que éste la muestre brevemente… quedando absolutamente convencidos del hallazgo. Acto seguido, el cómplice de Griffin y comediante de profesión, un hombre llamado Barnum se dirigiría a todos los periódicos “ofreciendo” un grabado de la sirena con la excusa de que el ya no lo necesitaba más. “Curiosamente” el grabado reflejaba la imagen de una hermosa joven con cola de pez. Esto, y el que todos los editores pensaran que tenían la exclusiva, bastó para que el 17 de Julio todos los periódicos de New York mostrarían la imagen de la hermosa dama, creando un furor y deseo impresionante por presenciar dicho hallazgo entre el público.

Literalmente todo New York hablaría de la sirena durante semanas, y esto llevaría a que en el momento de su exhibición, no sorprendentemente, hubiera una gigantesca cola de personas esperando a pagar su entrada para ver ese magnífico ser. Sin embargo, una sorpresa aguardaría a los espectadores: La sirena no sería una mujer hermosa sino que terminaría por ser un horrible ser con una de las expresiones de dolor más horripilantes jamás vistas. Ninguno de los miles de espectadores se daría cuenta que en realidad era la cola de un salmón disecada y cosida al cuerpo de un mono que Griffin había comprado por unos centavos a un vendedor de porquerías un tiempo antes. Para cuando se dieron cuenta del engaño realizado por Griffin, que ni siquiera era su verdadero nombre, y sus complices, éstos ya estaban muy lejos con valijas repletas de dinero.

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El video del chupacabras, o más exactamente la Bestia de Elmendorf

En toda latinoamerica existe un mito unificado sobre la existencia de un ser denominado “el Chupacabras”.

Peeeero.. lamento romper tu ilusión paranormal!. Lo que el tipo capturó se conoce como la Bestia de Elmendorf. Este animal comenzó a aparecer en los pueblos de Texas del Sur y su existencia fue un mito hasta que el 8 de Octubre pasado, un hombre llamado Womack, cazó uno. Los análisis de ADN dieron como resultado que el animal es una especie de canino altamente mutado, lo que explica la falta de pelo y la gran cantidad de deformidades. Actualmente el espécimen está en el laboratorio Davis de Genética Veterinaria en la Universidad de California.

El verdadero misterio ya no es más “paranormal” sino cientifico: Cómo puede ser que exista tal mutación y tan extendida -porque aparentemente hay varios, tantos que muchos zoologos lo consideran una especie en si misma-. Muchos conspiracionistas opinan que esto es debido a la gran cantidad de pruebas nucleares en los desiertos del sur de Estados Unidos. En Xenophilia tienen varias fotos. Otros opinan que es un coyote, pero esto ya ha sido descartado por los analisis de la Universidad de California.

La Creación del Mundo y el Universo: Países Nórdicos

Los cantos de Vala

Prestad atención,
Todos ustedes de razas divinas,
!Mayores y pequeños
Hijos de Heimdal!
Voy a narrar
Las maravillosas hazañas de Valfodr,
Los más antiguos relatos de los hombres,
Los primeros que yo recuerde.

Alegorías

No sólo es textual sino alegórico el mito creacionista nórdico. Por ejemplo Ymer -Aurgelmer- (arcilla blanda), es padre de Bergelmer (arcilla sólida), quien a su vez es padre de Thrudgelmer (roca). Vemos, en el endurecimiento gradual de la materia con el pasar de las generaciones, una muestra de como la materia caótica, amorfa de la arcilla blanda (Ymer representado por el mal) va endureciéndose y mejorando con el pasar de las generaciones. Los gigantes son suplantados por la vaca (un animal más noble) que al final termina dando paso a Bure, ya un hombre que representa lo opuesto a la maldad de los gigantes. Entonces los gigantes son destruidos en pos de un mundo mejor. Sin embargo un pequeño grupo logra sobrevivir, éste grupo posteriormente representará la corrupción en el mundo.

Así empieza la Voluspa, el primer canto de la Primer Edda, de la boca de la Profetisa Delirante, la majestuosa Vala. Salvo en la religión Celta todas las religiones concuerdan en algo: antes de la creación todo estaba en la nada, nada existía de la manera en que lo conocemos y todo era puro caos. Pero enfoquémonos en qué se creía: En el principio, mucho antes de que existiese la Tierra, existian, separados por Ginugagap -un abismo oscuro profundo-, un mundo al Norte: Niflheim -el mundo niebla- y otro mundo al Sur llamado Muspelheim -el mundo fuego-. Ambos poseían características únicas. Niflheim contaba con un majestuoso manantial -Hvergelmer- del que surgían 12 maravillosos ríos y era el lugar en el que habita el temible dragón Nidhug; Muspelheim, el otro mundo, era custodiado por Surt, una entidad regente de sus territorios, que protegía armado de una imponente espada de fuego.

Un día, de los ríos que brotan del manantial Hvergelmer, el veneno que fluía por ellos comenzó a endurecerse misteriosamente y se transformó en hielo. Quizás por la casualidad o quizás por el poder de un ser misterioso que estaba aburrido del universo vacio, nadie lo sabe. Congelado pasaría este mortal río hasta que luego de un tiempo, del que no se tiene registro, del hielo, ya reposante, comenzaran a surgir unos vapores que terminaron extendiéndose más allá del mundo del Norte. Pero prontamente el vapor se convierte en escarcha y fluye libremente por el Ginugagap, volviéndose a congelar dentro del abismo. Como producto de esto la parte Norte del abismo queda congelada. No obstante, de su parte Sur, chispas y calor provenían amenazantes de los flameantes territorios de Muspelheim. El hielo del Norte y el fuego del Sur, entonces, comienzan a competir el uno con el otro. Helados vapores del Norte chocan contra las ardientes bocanadas calcinantes del Sur, convirtiéndose en gotas de agua que caían dentro del abismo al igual que los guerreros alcanzados por la espada enemiga caen en el campo de batalla. Por deseo del ser supremo, tomarían vida en la forma de un gigante: Ymer. Este gigante frío y malvado recorrería los abismos junto a su raza de gigantes sin la menor piedad. Un día, cansado, se tira a dormir un sueño profundo. Curiosamente algo maravillo e inesperadamente ocurre: de su axila izquierda nacen un hombre y una mujer (no humanos). Mientras que sus pies, uno con otro, engendran un hijo -Thrudgelmer- del que posteriormente descienden los gigantes del frío -Rhimthurs-. El canto de Vafthrudner dice:

Del seno de innumerables inviernos
Antes de que la Tierra fuese formada
Nació Bergelmer:
Thrudgelmer era su padre,
Su abuelo Aurgelmer -Ymer-

Del seno de Eligavar
Manaban gotas de verano
Que crecieron hasta que se convirtieron en un gigante;
Pero unas chispas escapaban
Del mundo meridional:
El hielo sustituyó al fuego.

Vimos crecer bajo la axila
de Rhimthurs -Ymer-, se dice,
Juntos una chica y un chico;
El sabio gigante
Pie con pié engendró
Un hijo de seis cabezas.

El nacimiento de los Dioses, la llegada de Odín

Odin y la cacería. Pintada por Arbo 1872.El gigante Ymer se alimentaba de la leche de la Vaca Audihumbla, la cual fue creada de las mismas gotas de las que él mismo fue creado. La vaca, hambrienta la mayor parte del tiempo, se saciaba lamiendo las rocas salinas de las profundidades del Ginungagap. El primer día que lamió estas rocas salió el cabello de un hombre, el segundo su cabeza y el tercero un hombre mismo. Fornido y enorme, de apuesto semblante, éste hombre se llamaba Bure. Bure engendraría un hijo llamado Bor y Bor al unirse con Bestla, la hija del gigante Bolthorn, tendría tres hijos que dominarían el cielo y la Tierra: Vile, Ve y Odín. (tengamos en cuenta que éstos son hombres inmortales, Dioses, todavía no son creados los humanos)

Los mundos
Los Dioses dieron a los humanos Midgard. Sin embargo, en el universo existían nueve mundos separados por niveles. Midgard se encontraba en el medio. Niflheim, el mundo de las tinieblas era el más bajo; otros mundos como Asaheim, el mundo de los Dioses, estaban muy elevados sobre Midgard.

No pasaría mucho tiempo hasta que Odín y su familia entraran en conflicto con el malvado gigante Ymer, conflicto que rápidamente terminaría cuando los Dioses logran asesinar al déspota y sabio gigante. Una oscura sorpresa atraparía a los tres hermanos cuando de las venas de Ymer, abiertas por las heridas del combate, comenzara a manar tanta sangre que prontamente el mundo comienza a inundarse en un océano caliente. Todos los gigantes, salvo Belgemer quien astutamente logra llegar a su barco con su esposa, mueren ahogados en la sangre de Ymer.

Muy decididos Odín, Vile y Ve aprovechan el cuerpo de Ymer para crear la Tierra: De su sangre los mares y océanos; de sus huesos las altas montañas; de sus cabellos los bosques frondosos; y con sus dientes y fragmentos rotos de huesos las piedras y primeras vasijas; de su cerebro las nubes. La Tierra, recientemente formada, flotaba entonces en medio de un océano impasable. Sin embargo, al ver que su trabajo no estaba completo, retiraron el cráneo de Ymer y con este, rodeando la Tierra, formaron la bóveda celeste. Para guiar el flamante mundo tomaron cuatro sabios enanos: Norte, Sur, Este y Oeste cuya misión sería mantener al mundo en su curso. Los gigantes sobrevivientes, rodeando la nueva Tierra, serían mantenidos a raya por una gran muralla, creada de las cejas de Ymer, denominada Midgard.

El surgimiento de los cuerpos celestes, el viento, el arco iris y el tiempo
Como hemos mencionado anteriormente los Dioses no crearon por ellos mismos los cuerpos celestes ni las estrellas, sino que solamente se limitaron a colocarlas en su lugar. Por ejemplo, las estrellas provenían de las chispas del fuego de Muspelheim mientras que las aguas de la sangre de Ymer. Algo que queda definitivamente aclarado en la Primer Edda:

El Sol no conocía
Su propia esfera;
Las estrellas no conocían
Su propio lugar:
La Luna no conocía
Donde estaba su posición.

Es decir: todo ya existía, simplemente que se encontraba perdido y extraviado en la inmensidad del universo. Gracias a los Dioses, quienes les dictaron su función y causa, éstos comenzaron a comportarse tal cual como los humanos los conocerían posteriormente al ser creados.

El Sol y la Luna
En los idiomas germánicos el Sol y la Luna tienen los géneros invertidos. El Sol es femenino y la Luna es masculino. Cuenta la historia que un ser llamado Mundilfare llegó a tener dos hijos muy hermosos: Un niño llamado Maane -Luna-; y una niña llamada Sol. Al ver que su hija era tan hermosa y perfecta, cometió la osadía de casarla con lo brillante. Los Dioses, al ver semejante falta de respeto, deciden entonces quitarle a sus bellos hijos. Sin embargo, al observar la hermosura de éstos dos, deciden que con su belleza deleiten al universo, por lo que los ubican en el cielo a la vista de todos. Sol conduciría dos caballos Aavark y Alsvinn y portaría un escudo denominado Svalin -frescura- que por si alguna razón caía al suelo todo ardería por siempre. Maane sería el encargado de controlar la Luna y las mareas.
Sin embargo, más allá de su tarea como regentes, una razón muy preocupante obliga al Sol y la Luna a correr constantemente sin parar uno detrás de otro. Dos lobos salvajes, Skoll y Hate hrodvitneson, respectivamente, fueron enviados por el malvado gigante cuya morada existe en Harnved -el bosque de hierro- para devorarlos. Este lugar, el bosque de Hierro, existe al Este de Midgard y es gobernado por una raza de malvadas hechiceras. Un día los lobos alcanzaran por fin a los hermanos, y ese mismo día será el fin del mundo.

La noche y el tiempo
Bitfrost, el puente a los Dioses.Nott -noche- era la hija de un oscuro gigante llamado Norve quien vivía en la lejana región de Jotunheim. Nott, quien tuvo una vida muy agitada en su juventud, contrae tres matrimonios con el pasar de los años. De estas uniones tendría un hijo de cada una: de su matrimonio con Naglfare nacería Aud; de su matrimonio con Annar nacería su hija Joerd -Tierra-; y de su matrimonio con Delling -amanecer- tendría un hijo brillante y claro llamado Dagr -Día-.

El fios supremo, siempre presente y atento, decidió dotar a Noche y Día con dos carros tan majestuosos como hermosos. Junto a estos carros también les daría la misión de llevar la oscuridad y la claridad al mundo ordenadamente. Después de todo, nada podría funcionar correctamente si no se tenía seguridad de cuando el mundo sería un lugar oscuro y cuando un lugar claro. Por lo que Noche y Día, ayudados por sus bellos corceles: Hrimfaxe y Skinfaxe, comenzarían a llevar el brillo, la oscuridad y la escarcha al mundo de forma periódica.

Sin embargo, los Dioses debieron crear estaciones y tiempos para que los hombres pudieran contar el paso de las épocas y de sus días. Por lo que se valieron de una majestuosa progenie de inmortales: Svasud -suave- es el padre del verano, un hombre muy amable y cálido siempre dispuesto a ayudar. Vindsval -frescura- es el padre del invierno y éste a su vez es el hijo de Vasud -el que trae la nieve-. Ambos pertenecientes a una raza oscura y fría, de aliento congelante.

El viento
Al Norte del cielo existe la morada del siniestro gigante Hraesvelger -el comedor de muertos-. Este gigante, tiene un poderoso traje repleto de plumas de águila. Cuando decide levantar vuelo, su tamaño y la gran cantidad de plumas, logran que debajo suyo se formen grandes corrientes de aíre. Corrientes tan poderosas que mueven océanos y derrumban casas a su paso. Es así que los vientos recorren el mismo camino destructivo de éste malvado gigante.

El Arco Iris
Los Dioses, atentos a que muchos mortales quizás podrían requerir su consulta, construyeron un puente hacia el cielo del que todos podrían ser testigos pero sólo los héroes con el coraje necesario podrían encontrar. Este puente se denomina Bifrost -camino que vibra- y es tan hermoso y digno de sus dueños celestiales que está compuesto por miles de colores.
Si bien es una de las estructuras más solidas y fuertes que existen, cuenta la leyenda que cuando los hijos de Muspel cabalguen en rumbo al gran combate del fin y lo atraviesen, Bifrost será derrumbado y los hombres perderan el contacto con los Dioses. Tal vez sólo un gran héroe inesperado pueda detenerlos.

Los seres
Infinidad de seres habitan la Mitología Nórdica: Desde gigantes de hielo hasta dragones, desde dioses a humanos pasando por enanos, trolls, hulders, hechiceras, necks, nisses, etc. Todos con sus respectivas e identificables características recorren los diferentes mundos y entran en contacto con los varios héroes.

Odín, muy atareado en sus esfuerzos por darle forma al mundo, decidió crear un grupo de ayudantes que le asistieran en su tarea de gobernar el destino de los hombres. No como Reyes sino como Jueces de sus acciones. Para llegar a un acuerdo se reúnen en Idavold, más específicamente en la sagrada estancia de Asgard. Aquí comenzarían a construir el más bello de todos los palacios: Gladsheim, lugar repleto de paredes de oro y finísimas terminaciones.

Para servir como ayudantes menores, de los gusanos de Ymer, los Dioses deciden crear a los enanos. Estos seres, estaban dotados de una fuerza muscular muy grande y de una elevada habilidad como herreros y constructores. Además de sostener el cielo, otra de sus misiones sería la de suministrar al mundo con herramientas y construcciones.
Sin embargo, un mundo ya formado necesitaba de habitantes. Por esta razón los Dioses decidieron crear a los humanos: De dos hermosos árboles crearon a un hombre y a una mujer llamados Ask y Embla. Sería un trabajo tan majestuoso que los Dioses darían lo mejor de si: Odín les daría la vida y el espíritu; Hoener la inteligencia y la gracia; y Loder la sangre y los sentidos. Como regalo, les permitirían vivir en las tierras de Midgard. De éstos dos seres humanos, descenderían todas las familias de humanos que habitarían el mundo posteriormente.

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El Primer Frankenstein o El Frankenstein de Edison (1910)

Detengámonos un segundo a ver este viejo cartel de 1910…

Lo primero que nos llama la atención es el personaje de aspecto andrajoso, pelo alborotado, manos alargadas y extraña mueca que aparece en el cartel. Podríamos cuestionarnos toda la vida sobre el porqué de su apariencia…de no existir el letrero que dice “ESCENA DE FRANKENSTEIN”. Así es, este individuo es nada más y nada menos que el actor Charles Ogle personificando, por primera vez en el cine al monstruo de la novela de Mary Shelley, con una apariencia muy distinta a la de Boris Karloff o Robert De Niro.

Esta película fue hecha por la Edison Film Company como una libre adaptación de la novela y fue dirigida por J. Searle Dawley (quie fue también el guionista). Aunque algunas fuentes mencionan que el propio Thomas Alva Edison fue el productor, nunca se involucró abiertamente en el rodaje. Los 3 principales actores fueron Charles Ogle en el papel del monstruo (Ogle también interpretó a Scrooge en la primera versión de Un Cuento de Navidad), Augustus Phillips como el Dr. Victor Frankenstein y Mary Fuller como Elizabeth, su prometida.

La película fue rodada en los Edison Studios ubicados en la esquina de Avenida Decatur y Oliver Place en el Bronx, Nueva York durante un período de 3 días entre Enero 13 y Enero 19 de 1910 (algo notable si se considera que en esa época una película se filmaba en 1 día) para ser exhibida en los Nickelodeons de Estados Unidos. Durante años fue la versión más fiel a la novela de Shelley, incluso más que el clásico de 1931.

Una de las cosas más curiosas del film es la creación del monstruo, en esta película, es creado por medio de un proceso alquímico en el laboratorio de Frankenstein, algo diferente a la imagen que tenemos del film de 1931. Cabe decir que en el libro, nunca se menciona como Frankenstein crea a la criatura.

Para lograr el efecto de la formasción del monstruo en el caldero, se quemó a un maniquí cubierto de papel maché mientras se movían sus hilos, luego, se proyectó la cinta en dirección contraria para lograr el efecto que podemos ver en la película.

La película se estrenó el 18 de marzo, publicitándola como “una historia que alcanza el clímax del horror y la sugestión”. Es interesante notar el detalle de que, a pesar que el género de “terror” aún no había nacido, ya se nombraba el término “horror”.

En la publicidad, la Edison Film Company informó que “se había intentado eliminar con cuidado todas las situaciones realmente repulsivas y concentrarse sobre los problemas místicos y psicológicos que se hallan en este asombroso relato”. De ahí ese final, un tanto abstracto.

Aún así, muchas personas tildaron al film de “Blasfemia” por la escena del génesis del monstruo. Además de eso, en 1910, se empezaban a usar técnicas como el close-up en otras películas, lo que atrajo la atención del público a otros films. Por estas razones, Frankenstein cayó en el olvido.

Muchos de los films de la Edison Film Company desaparecieron tras el cierre de los estudios en 1918, además, varios negativos fueron destruidos en protesta contra el intento de Edison de monopolizar la industria del cine…Pero como suele suceder, llega a haber algunos sobrevivientes.
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La creación del Mundo y el Universo: Grecia y Roma

De todas las mitologías de creación, a mi parecer, la grecorromana es la más hermosa. Esto es sin duda alguna porque, a diferencia de la Creación Judeo-Cristiana, con los griegos, y por extensión los romanos, nunca existió un canon a seguir. La creación del mundo según Grecia y Roma podemos definirla como una Wiki histórica, donde cada autor diferente enriquecía la historia y la ampliaba. En ella participaron poetas, escritores y filósofos que, movidos por un ansia de explicarlo todo, crearon una novela donde los amoríos, celos y rencores entre los Dioses dieron origen a todo lo que conocemos.

La creación de la Tierra
En el principio… todo era una masa amorfa y confusa, de hecho nada de lo que conocemos hoy en día sean océanos o bosques existía. En ése mundo, regido por la carencia de todo lo conocido, reinaba Caos, un Dios totalmente indiferente, junto a su Diosa Nyx -Noche- la cual traía un manto de oscuridad perpetua al mundo que negaba la visión de todo y de todos. Pasarían millones de años y tanto Caos como Nyx comenzarían a aburrirse en su mundo amorfo por lo que irían hasta su hijo, Erebo -Oscuridad- y solicitarían ayuda. No obstante, éste traicionaría a su padre y lo destronaría; poseyendo a su madre como esposa en el proceso. De manera comprensible Nyx, quien estaba aburrida de su marido indiferente y alejado, no tendría problema alguno en tomar como amante a su propio hijo y así éstos, madre e hijo, esposa y esposo, reinarían juntos por mucho tiempo.

De todas maneras el paso de los años, y tal vez la casualidad, lograría que, curiosamente, de padres tan oscuros y siniestros, nazcan dos hijas hermosas y radiantes: Éter -Luz- y Hemera -Día- quienes, por vez primera en la historia, traerían luz a un Universo reinado por la oscuridad absoluta. Prontamente Éter y Hemera verían que el mundo era algo horrible, plagado de veneno e inexistencia, y frustradas de vivir en un lugar tan desagradable, destronarían a sus incestuosos padres proclamándose Reinas. Así, por primera vez, la Luz se extendería acariciando todos los rincones del Universo y tanto Éter como Hemera, al ver lo triste de su mundo, deciden convertirlo en algo bello y majestuoso.

Ante semejante tarea, crear un mundo hermoso no era nada fácil, pidieron ayuda a Eros -Amor- y tras un gran esfuerzo crearon a Pontus -el Mar- y a Gaea -la Tierra- dos seres tan unicos como increibles. Sin embargo, ésta primera Tierra era algo pálido, vacio y aburrido: los árboles no tenían hojas que se movieran jugando al ritmo del viento; no existían pájaros que llenaran el campo de suaves melodías con sus cantos, ni tampoco existían las flores que perfumaran los montes con su aroma. Sencillamente la Tierra no era ese lugar hermoso que se habían propuesto crear. Eros triste y desolado, sintiendo que no podía existir amor en un mundo pálido, repasaba por su cabeza una y otra vez cómo es que los seres se irían a buscar unos a otros si no existía nada que los motivara a hacerlo, o cómo los amantes se declararían su amor sin una omnipresente Luna testigo fiel de su acto. Afortunadamente siendo Eros el amor, y qué más fuerte que el amor para empujar a alguien a hacer cosas imposibles con tal de lograr su cometido, decide terminar con la tristeza reinante y crear la belleza. Entonces, tensando su arco con la fuerza de su corazón, dio un certero flechazo en el pecho de la tierra, y una estampida de colores y aromas gratificantes comenzaron a surgir del seno de ésta. No solo colores y aromas saldrían de su interior; sino que múltiples animales, aves y flores: miles de hermosos y coloridos pájaros; cientos de tipos de peces sabrosos y majestuosos e incluso las flores más bellas jamás vistas. Serían entonces los nuevos habitantes que adornarían la Tierra con una gracia inimaginable. Gaea, quien toma vida repentinamente tras este acto, abriría sus ojos para quedar maravillada con tan majestuoso paisaje. Sin embargo, al elevar su vista vería solo una masa negra, aburrida y amorfa en las alturas. Deseosa de que su vista fuera perfecta decide entonces crear un ser majestuoso y hermoso que habitara estos lugares, es así que crea a Urano -Cielo-.

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