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Cómo la armada sueca convirtió a su buque más importante en una isla para esconderlo de los nazis

Durante la Segunda Guerra y a pesar de haberse declarado como un país neutral e incluso suministrar con hierro a Alemania, el gobierno y la población de Suecia vivió con el temor constante y latente de una invasión Nazi a gran escala. Es por esto que en secreto comenzaron a esconder recursos tanto productivos como militares por todo el país con la intención de limitar severamente el uso que los alemanes pudiesen darle a sus botines de guerra. De estos recursos los buques de guerra eran uno de los más preciados por los alemanes. Razón por la cual que se traería del pasado una solución tan simple como efectiva para esconderlos.

De todas las embarcaciones que la armada sueca poseía era el crucero Tre Kronor (tres coronas) el más importante y preciado de todos ya que poseía una capacidad ofensiva gracias a sus 6 torpederas de 253mm y de soporte gracias a sus 7 cañones de 152mm. Su construcción fue parcialmente finalizada en 1944, y era el único crucero de la moderna clase Tre Kronor que pudo ser finalizado a tiempo durante el período de guerra debido a los problemas de suministros y recursos que la guerra en si misma presentaba. Un segundo crucero de esta clase, el Göta Lejon (león gótico), se encontraba en un avanzado estado de construcción pero no lo suficientemente como para abandonar el dique seco. Si bien en un principio se había planeado construir una flota numerosa, la falta de recursos y ciertos eventos, como la rendición de los Países Bajos donde se estaba produciendo el armamento principal del buque, limitaron fuertemente el nivel de producción. Tre Kronor debía ser protegido, era el buque más importante y moderno de toda la armada sueca y ciertamente eso lo hacía un blanco de importancia. Es así que se lo convirtió en una “isla” utilizando una técnica empleada por los vikingos en el pasado: cubrir la embarcación con redes y llenar las redes de ramas y hojas.

Por fortuna nunca debieron probar la efectividad de su estrategia ya que el monstruo del nazismo cayó un año más tarde.

Una tradición vikinga
Esconder las embarcaciones haciéndolas pasar como parte de la geografía no era nada nuevo. De hecho es una práctica que se remonta a la época de los vikingos. Estos, durante sus expediciones solían dejar sus barcos cerca de la costa y cubrirlos con ramas y hojas. De hecho, no solo Suecia camuflaba sus embarcaciones de esta manera, todos los países nórdicos lo hacían:

Embarcación perteneciente a la marina de Finlandia Väinämöinen en julo de 1944.

Embarcación noruega Hauk en 1989.

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Sustancia-N, el gas venenoso incendiario con el que los Nazis planeaban cambiar el curso de la guerra

Uno de los mayores obstáculos que debieron sortear los estrategas alemanes durante el planeamiento del avance occidental fue la Franja de Maginot, una serie de fortificaciones construidas por Francia tras la Primer Guerra con la intención de frenar a futuro cualquier intento de invasión alemana. Si bien la franja era imponente y una maravilla de la ingeniería, con sistemas de filtrado de aire, búnkers para tropas, garajes subterráneos, hileras de cañones anti-tanques y piezas de artillería protegidas por varios metros de concreto contando además con depósitos de municiones y pertrechos para durar combatiendo durante varios meses, los alemanes lograron vencerla simplemente evitándola, y cruzando a Francia a través de Bélgica sin contratiempo alguno. No obstante, antes de que esto ocurra, en los planes alemanes existieron varias “súper armas” ideadas con el fin de destruir o abrir un camino a través de la Franja de Maginot. Una de estas soluciones, por así llamarla, fue la creación de gigantescas piezas de artillería, tan grandes como un edificio. Uno de éstos monstruos, el Schwerer Gustav, pesaba 1,350 toneladas y poseía un cañon de 47,3 metros capaz de disparar un obús de 4,8 toneladas a 48 kilómetros de distancia, un arma que el mismo Gustav Krupp tildaría de “capaz de derribar montañas”.

Pero entre las súper armas alemanas se encontraba una mucho más siniestra que cualquier cañón, desarrollada en el instituto Kaiser Wilhelm el N-Stoff (Substancia-N) se trataba de un compuesto interhalógeno (molecula compuesta sólo por elementos del grupo de los halógenos) de fórmula molecular ClF3 y nombre químico Trifluoruro de cloro. Compuesto que a temperatura ambiente se existe en forma de gas corrosivo, incoloro, y de carácter extremadamente reactivo, el cual al condensarse se convierte en un liquido amarillento en extremo venenoso.

Rápidamente los científicos del instituto vieron las aplicaciones militares del mismo, y sin perder tiempo alguno el mando alemán movió todo el desarrollo y producción del gas al complejo industrial de Falkenhagen, una la fábrica de municiones y laboratorio militar subterráneo compuesto por varios búnkers y laboratorios donde el Tercer Reich desarrolló algunas de sus más escalofriantes armas secretas. El gas era ideal para ser utilizado como arma de último recurso en la Franja de Maginot, de hecho, los científicos construyeron modelos en miniatura de la misma con compresores y extractores de aire que simulaban los vientos de la región, y estudiaron en profundidad como utilizar el gas para diezmar a las tropas y operarios de artillería franceses dentro de los búnkers.

El problema, además de la peligrosidad del gas, radicaba en que su producción era extremadamente costosa, producir solamente un kilogramo de N-Stoff costaba unos 100 Reichsmark (a finales de la década del 30 encontramos que 2,5 ℛℳ se cambiaban por aproximadamente $1 dolar estadounidense (según el historiador William Breuer), si ajustamos los niveles inflacionarios, entonces: $1 dólar de 1939 equivalen a $16,89 dólares del 2016. Lo que quiere decir que producir 1 kilogramo de N-Stoff costaba unos $675,6 dólares actuales). Por dicha razón, y el hecho de que durante el principio de la guerra incluso el llegar a sugerir la utilización de armas químicas era algo tabú sobretodo después de las experiencias de la Primer Guerra, la investigación se dejó de lado.

Pero eso cambiaría en 1944, el alto mando alemán sabía que la guerra estaba perdida, por lo que varios planes desesperados comenzaron a implementarse, uno de estos fue el Vergeltungswaffe 3, un arma diseñada para convertir a Londres en escombros. Otra de estas “armas de venganza” sería el ahora resucitado N-Stoff. Altamente oxidante, altamente venenoso y reactivo con materia tanto orgánica como inorgánica, era capaz de iniciar un proceso de combustión incluso sin una fuente de ignición presente. El mismo quemaba a través de arena, asbestos e incluso concreto, y si se lo intentaba apagar con agua reaccionaba de manera aun más violenta. Peor aun, éste gas es de peligrosidad máxima, ya que es fácilmente absorbido por la piel y su residuo es también mortal, dejando prácticamente inutilizadas cualquier pieza de equipo o maquinaria con las que entre en contacto. Como si lo anterior ya no fuese poco, al ser más denso que el aire generalmente no asciende, y se mantiene al nivel de las tropas, metiéndose además por canales de ventilación o las compuertas de distintos vehículos de combate.

Afortunadamente la Sustancia-N nunca fue utiliza en el campo de batalla, ya que la problemática de su costosa producción se mantuvo como una constante, y una Alemania ya demolida por los bombardeos tanto Aliados y Soviéticos fue incapaz de producir el compuesto a gran escala. De hecho, cuando los Soviéticos capturaron Falkenhagen, encontraron que los alemanes habían sido capaces de producir unas pocas toneladas del mismo (los estrategas alemanes consideraban que para que el gas tenga un efecto en el curso de la guerra se necesitaban producir 90 toneladas mensuales)

Hoy en día el Trifluoruro de cloro se utiliza en varios procesos industriales, sobretodo en la producción de semiconductores y como componente oxidante en ciertos combustibles de cohete, aunque el difícil manejo y almacenamiento del mismo han hecho que se opte por otros soluciones de menor riesgo.

El asistente de laboratorio novato que destruyó por error el mejor archivo fotográfico del Día D

Robert Capa, de origen húngaro, es reconocido como uno de los mejores fotógrafos y corresponsales de guerra del siglo XX. Desde la Guerra Civil Española, donde capturó la “Muerte de un miliciano”, pasando por la guerra Segunda guerra sino-japonesa, la Guerra árabe-israelí de 1948, hasta la destrucción de Berlin entre otros. Es muy posible que sin saberlo hayas visto su obra cientos de veces, ya que tomó algunas de las fotografías más emblemáticas e icónicas de la Historia.

Su talento y su valor eran tales, de hecho Chttps://www.meneame.net/m/cultura/asistente-laboratorio-novato-destruyo-error-mejor-archivo-dia-dapa se metía entre los soldados en medio del combate, que el Comando Aliado lo autorizó para tomar las fotografías del desembarco en Omaha, durante la Batalla de Normandía. A ver, para que entendamos la dimensión de esto, era húngaro, y Hungría era parte del Eje, por lo que para el mando aliado y a pesar de ser judío y perseguido por los nazis Capa era ante todas las cosas un “ciudadano enemigo”, y la invasión a Normandía era crítica y se mantenía en el máximo secreto. No obstante, su talento y coraje eran tales que así y todo lo enviaron a capturar con su cámara el desembarco cómo fotógrafo para la revista LIFE. Después de todo, su lema era “Si tus fotos no son buenas, es que no estás cerca”

Y así lo hizo, el valiente fotógrafo se subió a una de las lanchas de desembarco, sobrevivió a la artillería que destruyo a varias de las lanchas antes de que toquen tierra en la Playa de Omaha, sobrevivió a las ráfagas de ametralladora que venían desde los búnkers alemanes, a las minas, al fuego de morteros y a los francotiradores alemanes todo mientras tomaba fotografías con sus dos cámaras Contax II y lentes de 50 mm de la acción aconteciendo a su alrededor. En total tomaría 106 fotografías. Si bien hubo otros fotógrafos, la importancia de Capa es que éste desembarcó con la primer ola junto a la Compañía E del Regimiento de Infantería 16 de la 1ra División, lo que le permitió capturar el momento más intenso y cruento de la batalla. En comparación, ninguno de los fotógrafos de la Agencia AP pudo desembarcar con la primer ola, y el otro fotógrafo de LIFE, Bob Landry, desembarcaría en una playa no muy defendida. Los fotógrafos restantes irían con el General Patton o con la fuerza aérea.

Pero lo peor, incluso peor que las balas y granadas alemanas pasando a centímetros de su cuerpo durante el Día D, llegaría más tarde, cuando un asistente de laboratorio de sólo 15 años de edad llamado Dennis Banks contratado por la revista Life por unos pocos dólares en Londres tomara tres y medio de los cuatro rollos entregados por Capa, configurara mal el secador de la plancha de negativos derritiendo los mismos en el proceso. Sólo 11 fotografías sobrevivieron, este juego fotografico se conoce hoy con “Las Once Magníficas”. Curiosamente, Capa se apiadó del joven y nunca le dijo nada a sus jefes en Londres.

Algunas fotografías de Capa
Sperlinga, 1943.

La muerte de un miliciano, 1936.

El día en que los Estados Unidos y Canada pelearon contra un enemigo fantasma y perdieron 300 hombres

La Operación Cabaña (Operation Cottage) es quizás una de las curiosidades más raras de la Segunda Guerra mundial. El 15 de agosto de 1943 un enorme contingente de tropas americanas y canadienses, pero principalmente de los primeros, desembarcaron en la Isla Kiska con 3 regimientos de la 7ma División de Infantería por parte de los primeros, y una brigada de la 6ta División de Infantería por parte de los últimos durante la puja Aliada por tomar definitivamente el control de las islas Aleutianas. La isla le brindaba una considerable ventaja táctica a los Japoneses, quienes instalaron una serie de búnkers y posiciones anti-aéreas en las misma, pero éstos sabían que no podrían defender sus posiciones por mucho tiempo, sobretodo tras la derrota en Attu, por lo se retiraron de manera estratégica abandonando así de una vez por todas sus intenciones de lanzar una invasión a Alaska en un futuro. Mientras se retiraban, un avión de conocimiento B-24 Liberator avistó los transportes, pero los comandantes aliados interpretaron la situación completamente al revés, y pensaron que los japoneses estaban reforzando la isla, algo que no podían permitir bajo ningún motivo ya que las islas eran un trampolín hacia Alaska. Esto además serviría como un golpe de moral, ya que los japoneses habían capturado la isla con facilidad un año antes.

Bañados por una espesa niebla, sin saber que estaban desembarcado en una isla abandonada, y muy nerviosos, ya que la mayoría de esos soldados formó parte de la sangrienta batalla por la Isla Attu meses atrás, los americanos y los canadienses, que habían desembarcado en dos posiciones distintas con un día de diferencia, explorarían la isla durante dos días, varios murieron al pisar minas y otras trampas dejadas por los japoneses, pero lo peor llegó cuando ambos bandos se cruzaron unos con otros, y, ante la confusión y el miedo, comenzaron a intercambiar fuego entre ellos. Ese incidente en particular se cobró 32 vidas y más de 50 heridos de gravedad, el mismo sería replicado varias veces a lo largo del día con múltiples intercambios de fuego entre canadienses y americanos o entre ellos mismos.

Cuando determinaron que la isla estaba vacía de japoneses, más de 300 soldados aliados habían muerto por el “fuego amigo” o por las minas y más de 2500 habían terminado gravemente heridos. La Operación Cabaña pasó entonces a la historia como uno de los mayores fiascos en la historia militar tanto de los Estados Unidos como de Canada.

Al día de hoy la isla es aun un campo de muerte, ya que en la misma hay una inmensa cantidad de minas, municiones y bombas sin explotar. Si bien lo más peligroso ya ha sido retirado, gran parte se ha dejado como un museo al aire libre y un recordatorio de la guerra.

Restos de un Kaiten kamikaze Restos de artillería Restos de un tanque

El último insulto a Lavoisier

En el pasado habíamos hablado lo injusta y despiadada que fue la ejecución de Lavoisier, uno de los más grandes científicos en la Historia. Traicionado, acusado injustamente y decapitado sin reparo alguno, aunque posiblemente el desprecio que sufrió durante y tras su ejecución fue aun peor que cualquier daño físico.

Éste hombre fue el científico que descubrió y nombró el oxígeno, nombró el hidrógeno (descubierto anteriormente por Cavendish pero explicado y nombrado por Lavoisier), creó los primeros modelos químicos de los procesos de combustión, estudió los procesos de oxidación, dio por obsoleta la teoría pseudo-científica del flogisto, impuso el método científico en el estudio de los elementos y avanzó notablemente el uso de procesos químicos en la agricultura entre otros logros, fue ejecutado en la guillotina debido su origen noble y su rol como tesorero del fisco en el pasado, labor a la que nunca le dio importancia ya que su mente estaba completamente ocupada con sus estudios científicos. Durante su juicio rogó no por su vida, sino porque se le permitiese continuar con sus estudios, pero el juez le replicaría que:

“La República no necesita ni científicos ni químicos, el curso de la justicia no puede ser detenido”

El último insulto
Pero quizás el último insulto vino casi un siglo después de su ejecución de manos de una tierra que nunca lo apreció ni respetó como se debía. La única estatua que se erigió en su honor en más de un siglo fue hecha a regañadientes, por un escultor poco interesado y mal pago que utilizó como modelo la cabeza de otra persona, el Marqués de Condorcet, por “no tener tiempo y aprovechar que ya tenía la otra”, y peor aun, durante la Segunda Guerra Mundial la misma fue cortada por su base, rebanada en partes, y fundida por su metal. La estatua nunca fue remplazada.

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El Sr. Richebourg, un espia particular.

Operación British Bang, el día que el ejército británico intentó desaparecer una isla

HeligolandSu nombre parte de un juego de palabras con el Big Bang y fue una de las mega explosiones con los motivos y justificaciones más extraños de la historia, ya que tuvo lugar tras que en 1947 un grupo de ingenieros militares británicos intentara hacer desaparecer una isla llenándola de explosivos y provocando su destrucción.

La isla en cuestión era Heligoland, formación utilizada por los alemanes durante la Segunda Guerra básicamente como un fuerte flotante, plagada de búnkers, depósitos de explosivos y baterías anti-aéreas que le complicaron la vida a la RAF inmensamente y sirvió como una perfecta base de operaciones navales. En caso de un conflicto futuro, era obvio para los estrategas del Reino Unido que la isla podía ser un problema si era recapturada.

HeligolandLa Marina Británica dio como motivo el “destruir las toneladas de explosivos abandonados en la isla” pero la verdadera razón fue negar a los alemanes ese punto estratégico en un futuro, y probar cómo toneladas de explosivos podían alterar y hasta desaparecer formaciones naturales, de hecho, entre los cálculos manejados en un principio se creía que se podía llegar a eliminar como mínimo la parte expuesta de la isla.

6.700 toneladas de explosivos fueron empleados y detonados, y si bien en un principio, como ya hemos mencionado, creyeron que sería suficiente para hacer desaparecer la isla, la explosión sólo logró alterar permanentemente la forma y base de la formación.

Albania, el país con 25 búnkers por kilómetro cuadrado

Búnkers de AlbaniaExisten en todo el mundo territorios plagados de estructuras defensivas, legados de guerras pasada que sirven como un recordatorio de tiempos oscuros. Holanda, por ejemplo, tiene playas con un búnker cada 100 metros ya que los Nazis temían un desembarco aliado masivo. No obstante, como Albania no hay ningún otro lugar en el mundo. Un país de sólo 28 mil kilómetros cuadrados con más de 700 mil búnkers.

Búnkers de AlbaniaAlbania es un pequeño país que durante su historia fue testigo de infinidad de conflictos, guerras y batallas. El siglo XX no fue diferente, y durante la Segunda Guerra fue primero ocupado por la Italia Fascista y luego durante la caída del Eje sumido en una breve guerra civil en la cual el dictador comunista Enver Halil Hoxha tomó el poder absoluto de manera sangrienta.

Búnkers de Albania
Muchos de los búnkers fueron reconvertidos a establecimientos comerciales tras la caída del comunismo.

Hoxha se perpetuó en el poder durante 40 años, y se caracterizó por su paranoia y los constantes conflictos étnicos entre albaneses, kosovares, macedonios y yugoslavos viviendo en territorio albanés. Sin mencionar las fuertes tensiones con sus vecinos y un virtual “estado de guerra” con Grecia y Yugoslavia, a pesar de que los yugoslavos eran también comunistas.

Búnkers de Albania

Búnkers de AlbaniaFue durante éste período en el cual decidió construir sin parar y empleando a miles de cuadrillas de obreros cientos de miles de pequeños y medianos búnkers, así como también conductos fortificados entre las montañas. Muchas de éstas estructuras no tenían valor militar alguno, y se encontraban emplazadas en lugares sin ninguna importancia como caminos rurales, plantaciones de trigo y hasta poblados de no más de 70 habitantes. La construcción y mantenimiento de las estructuras acarreaban un peso brutal para le economía de Albania, pero nada podía disuadir a Hoxha, quien ni siquiera escuchaba a los asesores Rusos y sus propios generales sobre la poca importancia de la mayoría de los búnkers y prefería seguir construyendo éstas edificaciones a costa de caminos, puentes y viviendas.

Búnkers de Albania

Tras la muerte de Hoxha y la posterior caída del comunismo en Albania y la caída del comunismo las estructuras quedaron completamente abandonadas, muchas usurpadas por personas sin hogar, otras reutilizadas como bares e incluso establos para animales. Más curioso aun, si bien en la actualidad hay unos 700 mil búnkers, en su punto máximo llegaron a existir más de 750 mil, pero la falta de mantenimiento y los proyectos urbanísticos están reduciendo el número velozmente.

La legendaria katana perdida de Masamune

Masamune Ozaki es considerado de forma unánime como el herrero más legendario de todo Japón. Activo en el siglo XIII en la región de Sagami, prontamente sus espadas y dagas se volvieron legendarias en Asia, con candidatos a discípulos que viajaba desde todos los rincones de las islas para verlo. Dichas armas eran tan preciadas y buscadas que solo emperadores, shogunes y generales tomaron posesión de las misas, incrementando así aún más la leyenda.

La legendaria espada perdida
Masamune OzakiLas espadas de Masamune fueron utilizadas por algunos de los personajes más históricos del Japón, desde emperadores hasta héroes nacionales como Musashi y sus 47 rōnin.

Es por ésto que las espadas de éste celebre herrero son consideradas como tesoros nacionales de valor incalculable, todas resguardadas en museos o colecciones de prestigio, salvo, y tristemente, la que es por lejos la más legendaria de todas las espadas creadas por Masamune: Honjo.

La espada era el símbolo de la casa de los shogunes Tokugawa, pasada de generación en generación y considerada como la espada más filosa de todas. Debido a ésto, era llevada a las batallas y utilizada por el mejor de todos samurai de los Tokugawa, así, durante muchos años inspiró a miles de guerreros.

Durante una de éstas batallas, Umanosuke, el samurai encargado de llevar la espada en batalla, se trenzó en duelo contra el general enemigo, Honjo Shigenaga. Si bien en un principio Shigenaga queda gravemente herido ya que la filosa espada atravesó el costado de su casco casi sin esfuerzo cortando su rostro, el experimentado general logró sobreponerse y matar a Shigenaga. Como trofeo tomaría la espada, la cual sería renombrada a Honjo Masamune en su honor.

Honjo Masamune

Pasarían los años, las décadas y los siglos, y eventualmente la familia Tokugawa, ya no shogunes sino que adinerados empresarios, recuperarían la espada familiar y la preservarían.

Tokugawa IemasaNuevamente la espada volvería a pasar de generación en generación, hasta que en 1945, Tokugawa Iemasa, con un Japón devastado por la guerra y las bombas nucleares, llevaría la espada a una comisaría en el distrito de Mejiro para protegerla de los saqueos que los soldados invasores estaban cometiendo. Desgraciadamente su plan resultaría ser un tiro por la culata, ya que el ejército de los Estados Unidos, que se encontraba tomando todo Japón tras la rendición incautaría la espada tras obligar a los oficiales de policía a entregar todas sus armas, espadas y dagas incluidas.

Si bien en un principio un tal “Sargento Coldy Bimore(en comillas ya que hoy se sabe dio un nombre falso) tomó “posesión temporal“ de la espada, la misma rápidamente desaparecería y nadie en el ejercito americano se hizo cargo, permaneciendo perdida hasta el día de hoy a pesar de enormes recompensas ofrecidas por la misma y literales expediciones en su búsqueda.

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Saltando desde las alas de un bombardero Tupolev TB-3

Poco antes de la segunda guerra la tecnología soviética estaba muy por detrás de los demás poderes, al punto que para entrenar a sus regimientos de paracaidistas, a faltas de aviones diseñados específicamente para éste tipo de tarea, los mismos debían utilizar bombarderos Tupolev TB-3, trepar hasta las alas y deslizarse como si fuese un tobogán. Con suerte, no impactarían contra el fuselaje o la alargada cola del avión.

Este entrenamiento probaría ser de extrema utilidad para infiltrar fuerzas especiales rusas en territorio alemán durante los primero años de la guerra, sobretodo porque al ver un bombardero desde tierra, pocos sospechaban que en realidad se trataba de una inserción de hombres.

Jackie, la perra que ofendía a Hitler

Jackie, la perra que ofendía a Hitler1941 fue un año difícil para Finlandia. Al sur una guerra sin cuartel de dimensiones nunca antes vistas, y al este la amenaza de la Unión Soviética. Ésta amenaza se convertiría en un hecho cuando a mediados de ese mismo año Rusia volviese a invadir Finlandia iniciando la Guerra de Continuación, guerra que sucedería a la Guerra del Invierno, en la cual Finlandia a pesar de perder el territorio de Carelia, logró imponerse y repeler la invasión comunista de manera heroica.

Pero esta vez era distinto, la Unión Soviética estaba fortalecida, era decenas de veces más poderosa, ya que tras años de pelear en la Segunda Guerra su ejercito estaba básicamente compuesto por la mayor parte de la población masculina de Rusia y varios otros estados satélite. Decenas de miles de tanques, tecnología modernizada, aviones, y piezas de artillería de largo alcance eran parte de la maquinaria de guerra roja. Finlandia no tuvo otra opción que seguir el viejo adagio de que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos“ y aliarse a la Alemania Nazi contra Rusia. No obstante, muchos finlandeses no estuvieron de acuerdo con esa alianza.

Uno de estos finlandeses que protestaron fue el empresario Tor Borg quien, junto con su esposa, idearon quizás la protesta más graciosa de todas: entrenar a su perra Jackie para que levantara su pata y ladrara como si estuviese dando un discurso al escuchar el nombre de Hitler, llevándola a todas las reuniones de la alta sociedad a las que asistían. Si bien esto parecía inocente, el status social de Borg hizo que los alemanes no lo tomen como algo gracioso, y en efecto catalogaran a la perra como “una ofensa contra el Führer“
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El día en que los Estados Unidos fue invadido por un enemigo imaginario

Batalla de los ÁnglesLa Batallas de Los Ángeles, nombre con el que hoy se recuerda al evento ocurrido entre las últimas horas del día 24 y las primeras del día 25 de Febrero de 1942, fue quizás uno de los eventos más bochornosos protagonizados por las fuerzas de defensa nacional de los Estados Unidos de América, ya que durante la misma, y empujados por la paranoia que trajo el ataque japonés a Pearl Harbour, las unidades de control aéreo costero confundieron a un globo meterológico con un avión de reconocimiento de avanzada japonés. Convencidos de que estaban a puntos de ser atacados por bombarderos y muy posiblemente paracaidistas suicidas japoneses, el alto mando de la guardia nacional ordena que se comiencen las tareas de defensa. La población, aterrorizada por las sirenas de alarma, corrió a esconderse en todo tipo de sótanos y refugios, mientras que a su veces era cortado el suministro eléctrico a toda la ciudad sólo permitiendo la alimentación de los gigantescos focos direccionales de luz a lo largo de la costa que iluminaban los cielos en busca de bombarderos. A la par, la guardia civil comenzaba a tomar posiciones estratégicas y distintos escuadrones aéreos comenzaban a ponerse a punto, entre los que se encontraba el 4to comando de interceptores, flota creada especialmente para defender la parte baja y media de la Costa Este de los Estados Unidos.

La batalla de los ÁngelesSi embargo, y como si las sirenas, los soldados, las luces y los aviones preparándose para enfrentar a los japoneses ya no fuesen mucho problema, el punto máximo de ésta invasión imaginaria comienza cuando pasadas las tres de la madrugada el alto mando, temeroso por la cantidad de espesas nubes de lluvia que surcaban el cielo, ordena a la 37ava brigada de artillería costera que abra fuego “sobre el enemigo”. Inciertos sobre donde se encontraba ése poderoso y ciertamente sigiloso enemigo, los artilleros realizaron todo tipo de distintos patrones circulares y lineales de fuego, intentando de ésta manera cubrir varios sectores del cielo con municiones explosivas. Esto duró menos de una hora y llevó a que, entre otros tipos de municiones, se disparasen más de 1400 balas de 12,8 libras -poco más de ocho kilogramos y medio-, varias con cabezas explosivas, las cuales al caer sobre la ciudad llevaron a causar destrozos sobre los edificios así como incendios y la muerte de tres inocentes.

Tapa del Los Angees TimesAl día siguiente, el secretario de la marina, Frank Knox debió salir a enfrentar a una fervorosa prensa que lo cuestionaba sobre qué fue realmente lo ocurrido y por qué, ciertamente, si no hubo flota de invasión japonesa alguna los sistemas de defensa de los Estados Unidos abrieron fuego causando destrozos y muerte en la ciudad. En vez de desmentir lo ocurrido y aceptar el error Knox dio respuestas inciertas, aumentando aun más la paranoia. Ante la conmoción el Congreso decidió establecer una comisión investigadora para analizar los eventos, y todo terminó siendo clasificando como un caso de nervios de guerra. En 1983 una nueva comisión investigadora reabre el caso y, tras investigar material fuente de la época, establece como origen de los hechos la confusión por parte del control aéreo costero de un globo meteorológico con un avión de avanzada japonés.

El tiempo, el destiempo y las eras

El alquimista

La medición del tiempo es ciertamente uno de los conceptos más interesantes generados por la humanidad. Incontables métodos y modalidades han sido implementadas para registrar las andanzas de Cronos, y si bien a lo largo de la historia se han creado métodos realmente creativos, sin embargo, en la actualidad, la precisión y la exactitud a la hora de registrar el paso del tiempo se han convertido en una especie de requerimiento de facto. No siempre fue así, y obviamente esto trajo infinidad de problemas. Los romanos y muchas otras civilizaciones antiguas, por ejemplo, tenían horas “variables” dependiendo de la época del año, algo que no nos es de extrañar si consideramos que utilizaban casi exclusivamente relojes de sol. Por ejemplo, en el caso de los romanos, en invierno, con días más cortos, la hora denominada como Sexta transcurría, en estándares actuales, de 11:15AM a 12:00PM, mientras que en verano lo hacía de 10:44AM a 12:00PM. Problemático si tenemos en cuenta que con estas horas se adjudicaban pagas, comisiones, tiempos que requería cierto trabajo y varios otros aspectos cotidianos (siendo lo más curioso el que sólo tenían 12 horas, y la falta de luz, es decir desde el atardecer al amanecer, se contaba todo como solo una no-hora). La misma problemática asechaba a los alquimistas del Renacimiento, cada región, incluso cada fabricante, poseía su propio estándar de volúmenes para las recámaras de sus relojes de arena, por lo que un alquimista veneciano, para quien 4 ciclos de su reloj de arena equivalían a 12 minutos, siguiendo la receta escrita por un alquimista florentino, para quien 4 ciclos de su reloj de arena equivalían a 8 minutos, podía, a pesar de seguir las instrucciones al pie de la letra, morir intoxicado al sobre-calentar un compuesto tóxico más de la cuenta.

En fin, ¡celebremos la exactitud alcanzada y alabemos los estándares actuales! (que en realidad no son nada nuevos, recordemos que el sistema en base 60 que utilizamos en la actualidad para medir el paso de los segundos, minutos y horas lo venimos arrastrando desde hace unos nueve mil años gracias a los sumerios, y del cual ya hemos hablado) citando algunos de los relojes más interesantes del mundo.

La casa de cuco


Debo confesar, tengo una fascinación con los relojes de cuco. Supongo que se debe a que de pequeño, en mi escuela, en la cual vivía durante el invierno, había infinidad de los mismos. Por alguna razón que desconozco en el presente los suizos han “robado” para si mismos el crédito sobre la invención de estas maravillas mecánicas, no obstante las mismas son un invento bien alemán, más precisamente de la región denominada como Schwarzwald, conocida en castellano como la Selva Negra. Teniendo lugar su creación cuando un noble llamado Philipp Hainhofer, deseoso de impresionar a un príncipe, inventara el primer reloj de cuco en el año 1630, si bien fue todo un logro, el aparato poseía varios defectos conceptuales en su mecanismo que lo llevaban a trabarse constantemente. Solo 20 años después en el 1650 el gran Athanasius Kircher (uno de mis héroes máximos) en su eterna búsqueda por maravillas y fascinaciones, describió en su monumental obra sobre la música y el sonido, la inmortal Musurgia Universalis, el primer reloj de cuco funcional de la historia. No solo detallando su funcionamiento, sino que además sugirió mejoras sobre el mecanismo que solucionaban definitivamente los problemas con las trabas. En fin, vayamos al grano, y, donde más que en el lugar donde nació esta maravilla vamos a encontrar uno de los relojes de cuco más raros del mundo. Tan grande como una casa y con docenas de figuras que componen una compleja escena totalmente accionada por un mecanismo único.

Midiendo el tiempo al estilo hindú
Siempre me maravillaron las unidades de medición “extrañas”. Y si bien debo decir que mi favorita es originaria de Finlandia (el poronkusema que es la distancia que un reno de carga macho puede caminar sin detenerse antes de empacarse y negarse a continuar a menos que se le permita orinar) debo decir que en la India existen algunas de las unidades de medición de tiempo más espectaculares del planeta. En la misma no se van con intermedios ni convencionalismos, quién necesita de minutos y horas cuando puede medir el tiempo en kaashtas que es un lapso equivalente 18 veces el tiempo de un parpadeo de ojos. Más importante, 10 kaashtas se transforman en un kshanam y 12 de estos en un muhoortam que a su vez 60 muhoortam serán un día. Simple, ¿no es cierto?

Pero por supuesto que medir los parpadeos para contar los días no es nada si lo comparamos con los ksanas. Un ksana es una unidad de tiempo cortísima, más precisamente el tiempo que tiene un pensamiento corto (0,0026 segundos según los budistas), por lo que 95 ksanas serán una reflexión profunda entonces. Si medimos un día en ksanas entonces llegaremos a la conclusión de que 1 día equivale a 32,8200,00 ksanas.

Y es así que llegamos a la madre de todas las unidades de medición del tiempo habidas y por haber en la India y del mundo, y juro que no exagero. Se trata del Asamkhya Kalpa o más precisamente el tiempo que le llevaría a una persona vaciar un pozo de aproximadamente 10×10 kilómetros lleno con semillas de mostaza (que como muchos sabrán, es una de las semillas más pequeñas del mundo). ¡Pero esperen! no es tan simple, existe una restricción: ¡solo se puede quitar una semilla cada 100 años!. Ronald B. Epstein, experto de renombre internacional en budismo, hizo el cálculo, y llegó a la conclusión de que un Asamkhya Kalpa tarda unos 1.28 trillones de años en completarse (unas 85 veces el tiempo transcurrido desde el Big Bang hasta el presente).

Más adelantes le dedicaremos un artículo a más unidades de medición halladas en la India.

El reloj más bello del mundo
Pražský orlojLa belleza es subjetiva a cada individuo, por lo que el siguiente juicio es personal. Dicho esto, absolutamente nada supera en belleza al reloj de Praga, Pražský orloj en checo, el cual, irónicamente, no mide el tiempo, sino que se trata de un reloj astrológico construido durante el medievo que, con su increíblemente complicado mecanismo, maneja una serie de discos que representan el movimiento del Sol y la Luna y la relación entre los distintos planetas en un anillo zodiacal, todo relacionado a un calendario mecánico y una serie de distintas figuras alegóricas representadas con estatuas. El tiempo, incluso, no se mide en horas modernas, sino en horas italianas -una progresión más intuitiva y dividida en 24 partes, de hecho esto aun se conserva en la actualidad, del modelo de 12 horas solares romanas-. La construcción del reloj, hecha en partes, sería comenzada en el 1410, y su conclusión llevaría más de un siglo. Desafortunadamente el caos de la segunda guerra mundial llevó a que los alemanes, en su invasión y ataque a Praga, lanzaran bombas incendiarias quemando parte de las estatuas como daño colateral; mientras que años más tarde soldados soviéticos saquearían partes del reloj tras la invasión de Praga por parte de la Unión Soviética. Al día de hoy, por fortuna, el reloj se encuentra reconstruido (aunque admito que la Paradoja de Teseo -a la cual le dedicaremos una entrada próximamente- tiene mucho peso en este caso)

Pražský orlojPražský orlojPražský orloj

Click aquí para ver un video del reloj en funcionamiento.

…Ésta entrada continuará en una segunda, tercera y cuarta parte

Recordando Hiroshima y Nagasaki

Museo Comercial de HiroshimaA 64 años de uno de los eventos más tristes en la historia, hablaremos de un edificio icónico. El Domo de la Bomba Atómica. Abierto al público a principios de la década del 20, este edificio, diseñado por el arquitecto checo Jan Letzel, tendría como objetivo primero ser un museo y un centro de exhibiciones. Pero el destino lo llevaría a convertirse en icóno y símbolo de uno de los actos más atroces de la historia: el bombardeo con armamento nuclear de una ciudad sin mucha importancia estratégica ni instalaciones militares con el simple objetivo de lograr la rendición de un país.

La razón por la cual este edificio pasaría a formar la pieza principal del Parque para la Memoria de Hiroshima no es menor, el domo, sería el único edificio de la ciudad en permanecer en pie tras el bombardeo.

En la imagen de la derecha -click para expandir- vemos al domo antes de la bomba, cuando aun servía como museo comercial para la prefectura de Hiroshima.

El Domo de la Bomba Atómica El Domo al poco tiempo de la bomba atómica El Museo por la Memoria de Hiroshima

2472-1Los ocho afortunados
Entrada que relata la increíble historia de las únicas ocho personas que sobrevivieron tanto a la bomba sobre Hiroshima como la de Nagasaki. Estas personas serían denominadas como Nijū Hibakusha -doblemente bombardeadas-, y si bien se calcula que pudieron llegar a ser 160 en un principio, esta entrada relata la historia de Tsutomu Yamaguchi y las otras siete personas que lograron dejar legado de sus experiencias para la posteridad. – Ir al artículo

2472-2Nagasaki antes y después
Si bien esta entrada relata lo ocurrido posteriormente en Nagasaki, es realmente un testimonio único sobre el poder devastador de la bomba atómica. Estremece pensar que hoy una mark VI tiene miles de veces el poder destructivo de Fat Man y Little Boy, como se llamaría a las bombas arrojadas sobre Japón. En el caso de Nagasaki, ciudad sobre la que caería Fat Man, la explosión tendría un poder total de 21 kilotones. – Ir al artículo

2472-3Hosen-Ji, el árbol que sobrevivió a la bomba de Hiroshima
No sólo un edificio sobreviviría al poder del átomo. Un simple y humilde árbol ginkgo que logró sobrevivir, hasta el día de hoy, triunfante a la bomba. Lo apasionante de la historia es que el ginko no sobrevivió por pura suerte, sino que gracias a su singular biología. Los ginkos son fósiles vivientes cuya evolución tuvo lugar cuando la atmósfera terrestre no brindaba las condiciones actuales de vida. – Ir al artículo

2472-8Videos del bombardeo de Dresde e Hiroshima a color
Es un hecho el que la historia es escrita por los triunfadores. Razón por la cual los crímenes de guerra cometidos por los Aliados y sobretodo por Estados Unidos y el Reino Unido han sido prácticamente enterrados en las polvorientas páginas de la caótica historia moderna ya hablamos del primer campo de concentración industrializado que se implementó. Por esta razón, los siguientes testimonios son realmente un legado de la crueldad humana. – Ir al artículo