Si bien los anacronismos históricos generalmente no son buenos, en este caso es imposible no hacerlo. El Mundaneum, como sus creadores, los belgas Paul Otlet y Henri La Fontaine, llamaron luego de varias iteraciones a este singular proyecto, fue uno de los primeros intentos por «recopilar y clasificar toda la información del mundo», ordenada y catalogada a través de un sistema clasificación sistemática y administrado por voluntarios y empleados. Toda una Wikipedia de principios de siglo.

Armario Mundaneum.
Los armarios Mundaneum catalogaban y contenían información especifica de temas variados.

El Mundaneum

Los planes para construir lo que con el tiempo se convertiría en el Mundaneum comenzaron a tomar forma a finales del siglo XIX, más específicamente en 1895 cuando Otlet y La Fontaine, comenzaron a debatir sobre cómo el facilitar el conocimiento del mundo a toda la humanidad podría llevar a alcanzar la paz mundial (ambos estaban convencidos que el conocimiento y la cultura eran claves para este fin).

Debido al gigantesco volumen de información que el Mundaneum intentaba archivar y suministrar a sus visitantes, toda la información del mundo de hecho, un sistema de clasificación sistemática era necesario. Con este fin se creó el sistema de Clasificación Decimal Universal (CDU), una de las muchas herramientas para hacer posibles el funcionamiento del Mundaneum.

Durante todo ese tiempo y hasta 1910, ambos hombres junto a varios ayudantes y colaboradores planearon cómo desarrollar su proyecto, principalmente la clasificación de la información. Como mencionamos anteriormente utilizaron el CDU, desarrollando además un sistema de cajones para guardar las fichas en formato CDU denominado Sistema Bibliográfico Universal.

Archivistas mundaneum.
Las archivistas del Mundaneum controlando las fichas CDU dentro del Sistema Bibliográfico Universal.

Ya para 1910, cuando comenzaron el proyecto de manera formal, tenían varios asistentes y colaboradores a manera de voluntarios y también mujeres archivistas trabajando a sueldo. Su idea había cautivado la imaginación de varias personas, sobretodo por el tratado denominado «Bibliografía de la paz» publicado por La Fontaine años antes. La Fontaine sería galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1913, algo que traería gran cantidad de nuevos ayudantes y colaboradores al proyecto.

En 1920 pasaron de simplemente catalogar información a también acumular colecciones bibliográficas, instalando el Palacio Mundial, como se llamaba el proyecto en ese entonces, en un edificio gubernamental cercano al Parque del Cincuentenario. Debido a la gran cantidad de voluntarios y donantes de material, con los años el proyecto tomó tal dimensión que los contenidos ocupaban más de 30 de salas. Por fortuna, el proyecto tenía la aprobación de varios oficiales del gobierno belga, por lo que estos cedían las salas a medida que iba creciendo en tamaño y volumen. En total para finales de 1920 se calcula que tenían 12 millones de piezas de información, todo catalogado en 12 millones de fichas.

Con la intención de crear un edificio específico para el Mundaneum, que en ese momento se llamaba como el «Palacio Mundial», Otlet se puso en contacto con el famoso arquitecto Le Corbusier, de quien ya hemos hablado en el pasado. Este arquitecto fue famoso no solo por su obra arquitectónica, sino por sus intentos de parametrizar matemáticamente el cuerpo humano y sus rangos de movimiento. La intención de ambos era crear el Museo Mundial. Es así que el proyecto pasa formalmente a llamarse como El Mundaneum.

Posteriormente, entre 1934 y 1938, Otlet contactaría a otro famoso arquitecto, Maurice Heymans, junto con quien ideó crear un edificio que desde el exterior parezca un monumento gigantesco inspirado en los conceptos de la Pirámide de las ideas de Platón. Este edificio estaría equipado con índices denominados Panthothecas, que facilitarían a cualquier persona la tarea de hallar cualquier tipo de información de manera expeditiva.

La Segunda Guerra y el destino del Mundaneum

Desafortunadamente si bien el proyecto pasó de ser un sueño a un proyecto en concreto con decenas de ayudantes e incluso empleados, una serie de eventos políticos terminaron frenando su progreso de manera definitiva. Primero fueron los cambios políticos en el gobierno Belga, por lo que en 1934 los líderes del proyecto y sus colaboradores debieron mudar los contenidos del mismo a otro edificio, y en especial la pesadilla Nazi, la cual terminó dándole la última estocada.

En 1940 cuando los alemanes invadieron Bélgica tomaron el Mundaneum y tiraron sus contenidos como si se tratase de basura, utilizando las habitaciones para crear una exhibición del «Arte Nacionalsocialista«. Pasada la invasión se intentó recrear el Mundaneum en un pequeño edificio cerca del Parque Leopoldo con los materiales que pudieron ser recuperados. El proyecto nunca volvió a crecer como lo hizo en sus principios, sobretodo por la crisis de la posguerra. En 1972 , debido a problemas económicos el Mundaneum se debió mudar nuevamente, esta vez a la ciudad de Mons donde permanece actualmente y funciona a manera de museo.

Otlet y su Mundaneum.
Otlet y su Mundaneum.

El sistema decimal de clasificación universal

El mayor problema al manejar grandes volúmenes de información es su correcta clasificación. De nada sirve tener toda la información del mundo contenida en un solo lugar si encontrar algo es prácticamente imposible. Con el fin de construir su Mundaneum Otlet y La Fontaine tomaron un sistema de clasificación ya existente, el CDD (Sistema Dewey de clasificación) y lo adaptaron y modificaron al punto crear prácticamente un sistema nuevo.

De manera un tanto irónica, si bien el CDU simplemente era una herramienta para el Mundaneum, el cual era el proyecto principal y el sueño de estos dos hombres, el CDU terminó teniendo un impacto histórico y cultural infinitamente superior al Mundaneum. Durante prácticamente todo el siglo XX el CDU ayudó a bibliotecas, museos, oficinas de registro y colecciones de todo el mundo a clasificar sus contenidos.

Este es un sistema para ordenar fondos bibliográficos, y su tarea es organizar información a través de un sistema de dígitos jerárquicos en el cual cada subdivisión puede a su vez subdividirse en sus componentes lógicos.

Mundaneum en la actualidad.
Algunas de las cajoneras del Sistema Bibliográfico Universal en el actual Museo del Mundaneum.

Por ejemplo, en la definición numérica de la denomina tabla principal del CDU (hay muchas definiciones y variaciones, cientos de hecho ya que el sistema se volvió tan popular que muchos países e instituciones lo adaptaron a sus necesidades) tenemos que la las clases principales son:

  • 0 Generalidades
  • 1 Filosofía
  • 2 Religión
  • 3 Ciencias sociales
  • 4 (vacante)
  • 5 Ciencias puras
  • 6 Ciencias aplicadas
  • 7 Arte y deporte
  • 8 Lingüística y literatura
  • 9 Geografía, biografías e historia

A su vez, estas clases se subdividen en subclases. Por ejemplo. Si tomamos 5, ciencias puras, Matemáticas es 1, por lo tanto 51. Si deseamos encontrar contenidos de álgebra entonces buscaremos dentro de 51, álgebra es 2, por lo tanto 512. Así, cada vez haciendo nuestra búsqueda más específica.

A su vez el sistema se expande con otras notaciones y operadores denominados auxiliares (ya que técnicamente se encuentran en una tabla auxiliar). Algunos de estos auxiliares son:

  • + permite relacionar dos temas distintos: 59+636 nos dirá que la información trata sobre zoología y cría de ganado.
  • =__ indica el idioma de la información: =124 nos dice que la obra está en latín.
    • Incluso permite diferenciar entre variaciones de un mismo lenguaje. El inglés es =111 y el inglés canadiense es =111:71
  • / significa una extensión: 512/515 significa todos los contenidos de 512 a 515.
  • «___» indica la fecha específica o intervalo de tiempo. Separando con puntos los siglos, años , meses, días y horas y utilizando el operador / para definir intervalos + o – indicara si es después o antes de Cristo.
  • (0__) forma. Por ejemplo, novelas, manuales, recetas, etc.

Además de todo lo anteriormente mencionado, el CDU permite realizar divisiones paralelas, especificar el origen o nacionalidad de la obra, si la misma es una traducción o en su idioma original, etc.

Por ejemplo: 512+514(035)«18«=134.2 es un manual de álgebra y geometría del siglo XVIII escrito en español.

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