Hiroshima y Nagasaki

A 64 años de uno de los eventos más tristes en la historia, hablaremos de un edificio icónico. El Domo de la Bomba Atómica, un edificio que, arrasado por el fuego atómico en 1945, hoy en día se ha convertido en todo un símbolo de unión y esperanza y un memorial de Hiroshima y Nagasaki como un símbolo.

Abierto al público a principios de la década del 20, este edificio, diseñado por el arquitecto checo Jan Letzel, tendría como objetivo primero ser un museo y un centro de exhibiciones. Pero el destino lo llevaría a convertirse en icóno y símbolo de uno de los actos más atroces de la historia: el bombardeo con armamento nuclear de una ciudad sin mucha importancia estratégica ni instalaciones militares con el simple objetivo de lograr la rendición de un país.

Domo Hiroshima antes de ser destruido por la bomba nuclear y cuando todavía sevía como el Museo Comercial de Hiroshima.
Domo Hiroshima antes de ser destruido por la bomba nuclear y cuando todavía sevía como el Museo Comercial de Hiroshima.

La razón por la cual este edificio pasaría a formar la pieza principal del Parque para la Memoria de Hiroshima no es menor, el domo, sería el único edificio de la ciudad en permanecer en pie tras el bombardeo.

En la imagen de la derecha -click para expandir- vemos al domo antes de la bomba, cuando aun servía como museo comercial para la prefectura de Hiroshima.

Los ocho afortunados

Entrada que relata la increíble historia de las únicas ocho personas que sobrevivieron tanto a la bomba sobre Hiroshima como la de Nagasaki. Estas personas serían denominadas como Nijū Hibakusha -doblemente bombardeadas-, y si bien se calcula que pudieron llegar a ser 160 en un principio, esta entrada relata la historia de Tsutomu Yamaguchi y las otras siete personas que lograron dejar legado de sus experiencias para la posteridad. – Ir al artículo

Tsutomu Yamaguchi ya anciano en el siglo XXI.
Tsutomu Yamaguchi ya anciano en el siglo XXI.

Nagasaki antes y después

Si bien esta entrada relata lo ocurrido posteriormente en Nagasaki, es realmente un testimonio único sobre el poder devastador de la bomba atómica. Estremece pensar que hoy una mark VI tiene miles de veces el poder destructivo de Fat Man y Little Boy, como se llamaría a las bombas arrojadas sobre Japón. En el caso de Nagasaki, ciudad sobre la que caería Fat Man, la explosión tendría un poder total de 21 kilotones. – Ir al artículo

Dresde e Hiroshima a color

Es un hecho el que la historia es escrita por los triunfadores. Razón por la cual los crímenes de guerra cometidos por los Aliados y sobretodo por Estados Unidos y el Reino Unido han sido prácticamente enterrados en las polvorientas páginas de la caótica historia moderna ya hablamos del primer campo de concentración industrializado que se implementó. Por esta razón, los siguientes testimonios son realmente un legado de la crueldad humana. – Ir al artículo

Hosen-Ji, el árbol que sobrevivió a la bomba de Hiroshima

No sólo un edificio sobreviviría al poder del átomo. Un simple y humilde árbol ginkgo que logró sobrevivir, hasta el día de hoy, triunfante a la bomba. Lo apasionante de la historia es que el ginko no sobrevivió por pura suerte, sino que gracias a su singular biología. Los ginkos son fósiles vivientes cuya evolución tuvo lugar cuando la atmósfera terrestre no brindaba las condiciones actuales de vida. – Ir al artículo

Hojas del árbol de ginko.
Hojas del árbol de ginko.