Hosen-Ji, el árbol que sobrevivió a la bomba de Hiroshima
Hace unas semanas Alejandro Rivoz me envió un correo comentando una interesante historia a partir del artículo que había escrito sobre los Ocho afortunados -supervivientes a ambas explosiones nucleares en Japón-. La historia realmente me sorprendió.
Nota curiosa: El templo anterior fue destruido por la bomba, sin embargo el nuevo templo levantado tras la guerra debió de respetar a Hosen-Ji. Por esta razón las escaleras poseen forma de U. (Click para ampliar)El árbol de los cuarenta escudos, o Ginkgo biloba, posee características particulares que lo hacen único ya que no cuenta con “parientes” vivos al ser el único miembro de su clase y formar una sola especie -recordarán cuando hablábamos de fósiles vivientes 1 y 2-. Originarios de china estos árboles se encuentran muy escasos sobre Japón, sin embargo, uno de éstos sería el protagonista de una historia plagada de esperanza y buena fortuna. Hoy en día, un ejemplar de esta especie posee el nombre de árbol portador de esperanza -Hosen-Ji-, ya que fue el único ser vivo que logró, junto a tres ejemplares más de esta especie, salir intacto a la fuerte ionización producida por la bomba de Hiroshima en la zona cero.
Esta hazaña no fue producto de la suerte ni de la casualidad, sino que al contrario el árbol de la esperanza logró sobrevivir a causa de su singular biología. El Ginko, al ser un fósil viviente, evolucionó en un tiempo en el que la atmósfera terrestre poseía una configuración particularmente diferente a la actual, al encontrarse esta fuertemente oxigenada. Razón por la que esta especie posee una alta tolerancia a la oxidación; mismo tipo de oxidación celular que acabó con casi todos los tejidos vivos de los seres que se encontraban en o sobre la zona cero del fatídico “Día Nuclear”.
Y el ser humano más cercano a la explosión
Si bien el ser humano más cercano a la explosión Akiko Takakura, empleada bancaria, se encontraba a sólo 300 metros del hipocentro, la diferencia con Hosen-Ji y los otros Ginkos era fundamental. Akiko, así como otros supervivientes cercanos, se encontraba en la bóveda de un banco fortificado construido para soportar el peor de los terremotos. Sin embargo, así y todo, sufrió fuertes quemaduras.





Este artículo fue publicado el: 16/07/07 a las 12:52 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: