Bioluminiscencia natural

La bioluminiscencia en la naturaleza es un fenómeno extremadamente raro, dándose por lo general en las grandes profundidades oceánicas donde la oscuridad es la reina absoluta, y donde podemos ver en efecto un cierto número de animales bioluminiscintes. No obstante, en la superficie terrestre existe una singular cueva plagada de gusanos brillantes. Esta es la cueva de Waitomo, en la lejana Nueva Zelanda, una cueva perdida en el medio de un río en la cual puede presenciarse es uno de los espectáculos naturales más increíbles y bellos del mundo, ya que su techo abovedado es iluminado por millones de gusanos bioluminiscentes.

Los gusanos bioluminiscentes de la cueva de Waitomo

Fotografía en la cual vemos a un hombre dentro de la caverna de Waitomo.
Detalle del techo de la caverna de Waitomo.

Ubicada cerca del pueblo de Waitomo, la Cueva de los gusanos brillantes, también conocida como cueva o caverna de Waitomo, es el hábitat natural de millones de Arachnocampa luminosas, pequeños gusanos de brillo variable que, gracias a la humedad capturada por la bóveda de la caverna, forman un magnífico juego de luces que se asemeja a un planetario en miniatura.

Quizás el detalle más interesante de esta singular formación es el propósito de tales estrellas en miniatura formadas por el brillo de los gusanos, ya que las mismas son parte del sistema de caza de estos seres, los cuales utilizan finísimos hilos de seda, de los cuales cuelga un suculento y dulce manjar, para capturar así insectos voladores y otros tipos de animales diminutos. En otras palabras, los gusanos utilizan un mecanismo natural similar al de las arañas y tejen hilos de seda para capturar su alimento.

Esta cueva no es la única cueva de la región. En la misma también hallamos también la cueva de Ruakuri, un enorme sistema de cavernas en el cual se pueden observar cataratas subterráneas y formaciones de piedra caliza. Otras formaciones geológicas asombrosas de la región son el magnífico puente natural de Mangapohue.

Los gusanos brillantes también pueden observarse en la cueva de Ruakuri, aunque en esta cueva se los halla en una cantidad menor. Es en la cueva de los gusanos brillantes donde los mismos pueden contarse entre los millones, y por lo tanto el espectáculo lumínico que ofrecen es mucho más intenso y sorprendente.

Detalle de los gusanos bioluminiscentes de la cueva de Waitomo.
Vista en detalle de las «redes» naturales formadas por los gusanos Arachnocampa luminosas. Las mismas poseen un líquido dulce que atrae insectos y pequeños animales.

La bioluminiscencia a gran escala en la naturaleza es poco común. Sin embargo, existen lugares como la anteriormente mencionada cueva de Waitomo y la bahía bioluminiscente de la isla de Vieques, bahía cuyas playas son iluminadas por las noches por miles de millones de microorganismos luminosos, en los cuales la bioluminiscencia a gran escala tiene lugar.

Paseo en bote dentro de la cueva de Waitomo.
Paseo en bote dentro de la cueva de Waitomo.

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