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Los cosmonautas que quedaron varados durante meses en la Mir tras la disolución de la Unión Soviética

Son conocidas las historias de personas que quedan varadas en aeropuertos tras que el estado al cual pertenecían entra en conflicto o simplemente desaparece debido a colapsos geopolíticos, guerras u otros problemas. Incluso existe una película protagonizada por Tom Hanks, The Terminal, la cual está basada en la larga estadía del refugiado iraní Mehran Karimi Nasseri en el aeropuerto Charles de Gaulle.

Si bien las historias anteriores son interesantes, lo que ocurrió a principios de la década del 90 en la estación espacial Mir es simplemente espectacular. Todo tuvo lugar el 26 de diciembre de 1991 cuando la Declaración 142-Н, la cual formalizaba lo pactado en el Tratado de Belavezha, puso fin formal a la Unión Soviética como nación. En la estación espacial Mir se encontraban el comandante Alexander Volkov y Sergei Krikalev, ingeniero mecánico prodigio y cosmonauta veterano quien entrenó para volar en el proyecto Buran (el transbordador soviético) y quien ya había realizado varias misiones a la Mir durante finales de los años 80, incluidas largas actividades extravehículares con el fin de instalar módulos extra en la estación.

El comandante recibió ese mismo día la orden, de “mantenerse alerta ante cambios repentinos”. Todo era pleno desconcierto ya que el programa espacial soviético no estaba centralizado, sino que por el contrario varias de sus instalaciones y talento humano así como depósitos, estaciones de control e incluso fábricas y cosmódromos se encontraban distribuidas en muchas de las 11 repúblicas que formaban la que fue la Unión Soviética. El control de la estación se encontraba en Rusia, pero el cosmódromo al cual retornaban las naves Soyuz desde la estación, el cosmódromo de Baikonur, estaba en Kazajistán. Peor aún, las fábricas y depósitos de los motores de cohetes estaban en su mayor parte ubicadas en Ucrania. Traer a los cosmonautas de vuelta probó ser un verdadero laberinto diplomático.

Krikalev había llegado a la estación en la misión TM-12 la cual tuvo lugar en mayo de 1991. Si bien debió volver en julio de ese mismo año, la inestabilidad política que la Unión Soviética se encontraba experimentando llevó a que se cancelen vuelos, por lo que el cosmonauta debió quedarse hasta octubre mientras que sus compañeros de la TM-12, considerados como personal no-crítico, retornaron a tierra. En teoría su reemplazo debió llegar durante la misión TM-13 comandada por Alexander Volkov. No obstante, el ingeniero de la TM-13, Toktar Aubakirov, fue enviado específicamente a reparar un subsistema de la estación sobre el cual era experto, pero éste no había sido entrenado para permanecer en el espacio durante períodos prolongados de tiempo por lo que pocos días más tarde la nave de retorno partió de la estación llevando a los cosmonautas de la TM-13 a la tierra y dejando a Volkov y a Krikalev en la estación, en efecto, ahora se encontraban solos en la estación y sin saber a ciencia cierta qué estaba ocurriendo en tierra y el alboroto político que acontecía a lo largo y ancho de la en unos meses sería la ex-Unión Soviética. Ni siquiera sabían exactamente qué país los debía rescatar, ya que Volkov era ucraniano y Krikalev ruso.

Tras recibir en diciembre el comunicado de disolución y durante los siguiente tres meses de incertidumbre, ambos realizaron varias misiones de mantenimiento de emergencia, incluidas varias caminatas espaciales y reparaciones improvisadas. Lo más interesante durante éste tiempo tuvo lugar cuando rompieron el protocolo varias veces para utilizar la radio de la estación y comunicarse con radioaficionados en tierra para obtener noticias ya que el control de la misión no les daba información alguna de lo que estaba ocurriendo.

Ambos cosmonautas finalmente lograron retornar a la tierra el 25 de marzo de 1992, Krikalev nunca se cansó del espacio, y meses más tarde ya se encontraba entrenando para las misiones de cooperación entre la NASA y la Federación Rusa, incluidas varias misiones de transbordador y la histórica Expedición 1, la primer misión a la Estación Espacial Internacional.

The Right Stuff

The Right StuffDesafortunadamente durante el 40ta aniversario del gran acontecimiento que fue la llegada del hombre a la Luna me encontraba tan ocupado y atareado que no pude crear una entrada celebrando este evento histórico. No obstante, y porque mejor tarde que nunca, aprovecho esta conmemoración para acercarles la mejor película sobre la carrera espacial alguna vez creada: The Right Stuff

y si bien la misma no trata sobre el Programa Apollo, sino que relata la historia de los primeros astronautas, los “space cowboys” del proyecto Mercury, The Right Stuff es realmente una oda que simboliza el esfuerzo y sacrificio que costó la llegada a la Luna. Y por sobretodo, un gran homenaje a ésos intrépidos que arriesgaron sus vidas sentándose, literalmente, arriba de un tubo metálico lleno de combustible explosivo con el fin de avanzar el conocimiento humano.

Por cierto, y el hecho de tener que tratar esto realmente me entristece, pero es necesario. Últimamente ganó popularidad el mito infundado que dice que “el hombre no pisó la Luna,” y que todo se trató todo de una pantomima política filmada en un estudio de televisión. Esto último es casi tan ridículo como defender al “diseño inteligente” o decir que la actividad humana no es, en parte, responsable por el cambio climático. Realmente una ridiculez. En el Programa Apollo se vieron involucradas infinidad de personas de más de cincuenta países, y gracias al mismo se crearon infinidad de tecnologías que hoy utilizamos cotidianamente. No obstante, y por sobretodo, existen pruebas irrefutables y tangibles de la veracidad de la llegada del hombre a la Luna. Esto último ya lo he tratado en un artículo hace un tiempo en el cual se presentan enumeradas todas las pruebas de la veracidad del hecho. Desde la confirmación del éxito de la misión Apollo por el jefe de ingenieros del Programa Espacial Soviético, las pruebas físicas de la llegada, hasta los recuentos de los radio-astrónomos independientes que siguieron a los módulos hasta la Luna con su propio equipo.
The Right Stuff

Dos transbordadores se preparan en simultáneo por última vez en la historia

Es un día triste ya que esta imagen es quizás una postal clara que indica los últimos días del transbordador espacial. El programa del transbordador está por llegar a su fin en los próximos años, para ser reemplazado por el proyecto Constellation -programa que recicla la tecnología utilizada en las misiones Apollo para ir a la Luna.- y por esto, la cantidad de misiones del transbordador son contadas. En los próximos días saldrá la misión STS-125, la cual tiene como misión realizar un servicio y actualización al Hubble, y para esta, se han preparado a los transbordadores Endeavour y Atlantis. Uno para realizar la misión en sí y otro listo para despegar en caso de emergencia.

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De aquí en más, las últimas misiones de transbordador serán a la Estación Espacial, y como la misma tiene un sistema de escape de emergencia, no será necesario nunca más en la historia preparar dos transbordadores simultáneamente. Una pena realmente, siempre comprendí a los vehículos re-utilizables como el futuro de la industria aeroespacial.

Imagen en alta resolución.

El accidente aeroespacial más espectacular de todos los tiempos

Uno de los accidentes más increíbles de la historia aeroespacial tuvo lugar en el cabo Cañaveral durante la misión para poner en órbita el satélite de posicionamiento global GPS2R. Para dicha misión se utilizaría un cohete no tripulado Boeing Delta II, el cual, a pocos segundos del lanzamiento, una serie de desperfectos técnicos causaría una explosión muy superior a la calculada como posible maximo en el diseño de la nave. Causando literalmente una lluvia de fuego sobre el cabo. Casi al instante 250 toneladas de combustible de cohete y chatarra ardiendo se desparramarían creando, literalmente, una lluvia de fuego sobre los edificios del complejo.

Si bien los cohetes Delta II tienen una extraña tendencia a volar por los aires, razón por la cual la zona de despegue elegida siempre es la más remota posible, en este incidente en particular distintos factores se conjugaron entre si, haciendo de la explosión algo mucho peor a lo esperado. Primero fue la causa de la misma, una fisura en una de las salidas de los propulsores, llevando a que el material entre los tanques se funda y la explosión del combustible sea casi total, y no parcial como comúnmente ocurre. Esto, combinado con los fuertes vientos, y la poca altura a la que ocurrió el siniestro, lograrían que varios fragmentos ardiendo llegasen a áreas ocupadas por personal técnico del complejo.

Los fragmentos no solo destruirían varios coches y equipo, sino que además llegarían a causar una serie de incendios de poca magnitud en la vegetación circundante al cabo.

La bomba soviética

No obstante, el peor accidente aeroespacial en escala y magnitud ocurrió durante los 60s en la Unión Soviética. De hecho fue tan grande y costoso que hundió de una vez por todas las ambiciones Soviéticas sobre la Luna. La serie de cohetes N1 era la respuesta soviética a los Saturn V utilizados por Estados Unidos para llegar a la Luna. Con 105 metros de alto y 5 etapas, solo su primer serie de motores era capaz de alcanzar unos 5.130.000 kilogramos fuerza. La nave, a su vez, era alimentada con kerosén de cohete ultra refinado. Si bien era ineficiente e inestable comparada con su contraparte americana, la cual utilizaba una combinación de RP-1 -kerosén ultra refinado- e hidrógeno líquido para las etapas posteriores, la misma poseía mayor fuerza de despegue.

La explosión del 3 de Julio de 1969 sería, de hecho, la mayor explosión en la historia de la cohetería, y su origen tuvo lugar a partir de una pieza floja que terminó en una de las bocas de combustible, llevando a que el control automático de la nave apague 29 de los 30 motores. A solo 23 segundos del despegue la nave ya había perdido su aceleración y se encontraba en caída libre con una inclinación de 45º. Al impactar contra la plataforma de lanzamiento 110, se produciría una masiva explosión que no solo destruiría la nave, sino que además prácticamente desintegró la torre de control y destruyó gran parte del centro de despegue así como los hangares de reserva. A causa de la Cortina de Hierro nunca se supo exactamente le número de muertes. La reparación de las instalaciones llevaría más de 18 meses de trabajo por parte de dos equipos completos de ingenieros del ejército.

Este cohete, hecho a las apuradas con el fin de limitar la superioridad americana en el área, llevó a que el diseño presente infinidad de accidentes y contratiempos prácticamente de magnitud epica. En el siguiente sitio puedes encontrar un resumen de la historia y problemas de la nave. De hecho era tan inestable que desde la NASA lo apodaron como “la bomba soviética”.

Los colosales espías electrónicos de la Guerra Fría

La Operación Discoverer

La Misión Discoverer es uno de los episodios más interesantes de la Guerra Fría. Presentada al mundo como un enorme experimento científico en ciencia planetaria, en realidad, fue la primera misión de espionaje satelital de la historia. Empleando satélites Corona, famosos por haber sido los primeros satélites-espía funcionales del mundo, La misión le daría a Estados Unidos un invaluable reconocimiento aéreo de instalaciones y territorios Soviéticos. Sin embargo, lo más interesante, radicó en que para justificar y mantener oculto el verdadero motivo de las investigaciones, cientos de documentos, estudios y análisis científicos debieron ser falsificados y presentados como los resultados obtenidos de la misión.

La primitiva tecnología de la época no permitía la transmisión inalámbrica de imágenes como los satélites modernos, al contrario, los satélites debían eyectar una cápsula con los films fotográficos a. Esto conllevaba un gran problema ya que muchas veces si no fallaba la eyección de la cápsula, la misma era extraviada al averiarse su antena en el descenso. Varias de las misiones, como la CZ, lanzada el 28 de Febrero de 1959, terminarían en fracaso. De hecho, las cápsulas con los films de las misiones 5,6,8 y 11, críticas por su contenido de territorios clave de la URSS, fueron extraviadas en Tierra. De hecho resultados favorables recién fueron logrados con el Discoverer 13.

Una vez solucionados los problemas y gracias a la experiencia de los primeros lanzamientos, 32 misiones fueron llevadas a cabo con éxito, y decenas de miles de fotografías de la URSS fueron tomadas y archivadas. No obstante, los soviéticos comenzaron a sospechar, y un plan para verificar que tan científicas eran las misiones se puso en marcha. Es así que el 25 de mayo de 1972 un submarino soviético fue ubicado estratégicamente debajo de la zona de aterrizaje de la cápsula de la mision Discoverer 38. Si bien el intento de los soviéticos falló, la CIA asumió que el riesgo era muy alto, por lo que la misión fue cancelada. No sin antes haberle dado a los Estados Unidos un primitivo “Google Earth” de las bases soviéticas.

El monstruo del bosque

En el mundo de los radio aficionados durante la Guerra Fría el “pájaro carpintero soviético” era el nombre que se le daba a una misteriosa señal que provenía desde Rusia. Apodada por el parecido que su ruido poseía con el picar de los pájaros carpinteros, era odiada por todo el mundo ya que interfería con decenas de comunicaciones al día. La señal era en realidad un sub producto de una de las antenas más monstruosas y colosales alguna vez construidas, cuya función, era la de servir como un sistema de emergencia previa que detectara el acercamiento de misiles occidentales a la unión Soviética.

Duga-3, como se conocía técnicamente, se ubicaba en las afueras de Chernobyl y era un secreto de estado. Con unos 900 metros de extensión y una altura que la hace visible a más de 100 kilómetros de distancia, este radar era capaz de detectar miles de misiles balísticos en simultaneo. Así mismo, su poder de transmisión, unos 10 MW, eran tan asombrosos como su tamaño.

La señal, que supo ser la pesadilla de todo radio aficionado en el hemisferio norte, fue desapareciendo a medida que la economía de la Unión Soviética colapsaba en sus errores y los mega proyectos no podían seguir siendo mantenidos.

La única persona enterrada fuera de la Tierra

En Anfrix ya habíamos hablado del único monumento en la Luna, ahora es el turno de hablar de la única tumba que existe en otro cuerpo celeste. Eugene Merle Shoemaker es considerado hoy en día como uno de los padres de la ciencia planetaria. Experto en asteroides y fundador del Programa de Astrogeología de la USGS, sus aportes variaron desde el entrenamiento de astronautas hasta el descubrimiento de algunos de los asteroides más singulares e interesantes del sistema solar -entre ellos el famoso Shoemaker-Levy 9 el cual impactó en 1994 contra Júpiter causando una liberación de energía de unos 6 millones de megatones (unas 750 veces el arsenal nuclear completo de la Tierra) y que dio la oportunidad única a la ciencia de estudiar por vez primera un impacto planetario de semejante magnitud-

Desafortunadamente tras sufrir un accidente automovilístico en julio de 1997 Shoemaker perdió su vida. Atónitos y dolidos por la noticia la NASA decidió honrarlo de una manera única, dándole el privilegio de ser el único ser humano enterrado fuera de la Tierra. Es así que medio año más tarde, en Enero de 1998, sus cenizas serían cargadas en la sonda Lunar Prospector la cual tras 19 meses de investigación tendría como objetivo final estrellarse en un cráter cercano al polo sur lunar enterrando los restos de Shoemaker en el proceso. No casualmente el nombre del cráter era Shoemaker, crater que durante su juventud Eugene habia estudiado y catalogado intensivamente.

El astronauta caído, el único monumento en la Luna

No solo es la única pieza de arte en la superficie de otro cuerpo celeste, sino que además su significado y motivo poseen un gran valor sentimental que conmemora a los 14 astronautas y cosmonautas que perdieron sus vidas al momento de la colocación de la estatuilla.

Esta famosa y controversial pieza conmemorativa de 8.5 ctms fue creada por Paul Van Hoeydonck a pedido del astronauta David Scott quien tras un encuentro casual en una cena le sugiriera tallar en aluminio la figura de un astronauta con el fin de honrar a las personas que perdieron sus vidas durante la carrera espacial.

Al volver el Apolo 15 en la conferencia de prensa los astronautas comentarían la colocación de la estatuilla en la Luna, por lo que el NASM -National Air and Space Museum- pediría una réplica para exhibir. Van Hoeydonck quien en un primer momento iba permanecer anónimo, realizó la réplica para el museo y, rompiendo el trato de palabra que había hecho con Scott de no comercializar la figurilla, realizó 950 réplicas autografiadas para vender en la galería holandesa Waddell. Esto fue, según afirmó el dueño de la galería, una confusión ya que ellos pensaban que la estatuilla no era una tumba sino una representación de la humanidad. Afortunadamente la cantidad de atención e indignación que trajo el asunto llevó a que no se comercializaran las réplicas y solo se llegaran a vender 20 de estas. Al día de hoy la réplica de museo permanece en una exhibición privada a pedido de los astronautas.

En la imagen puede observarse la estatuilla acomodada encima de las huellas de los astronautas de la misión y una placa con los nombres de los astronautas por orden cronológico:

Theodore Freeman – 31 de Octubre de 1964
Charles Bassett – 28 de Febrero de 1966
Elliott See – 28 de Febrero de 1966
Gus Grissom – 27 de Enero de 1967
Roger Chaffee – 27 de Enero de 1967
Edward White – 27 de Enero de 1967
Vladimir Komarov – 24 de Abril de 1967
Edward Givens – 6 Junio de 1967
Clifton Williams – 5 de Octubre de 1967
Yuri Gagarin – 27 de Marzo de 1968
Pavel Belyayev – 10 de Enero de 1970
Georgi Dobrovolski – 30 de Junio de 1971
Viktor Patsayev – 30 de Junio de 1971
Vladislav Volkov – 30 de Junio de 1971

Nota: Otra “tumba conmemorativa” en otro planeta es encontrada en los rovers Spirit y Opportunity en los cuales, para ciertas partes, se utilizaron metales extraídos de los restos de las Torres Gemelas.

Artículos relacionados
Arte espacial del astronauta Alan Bean.

Lincos la lengua cósmica

De todos los lenguajes artificiales diseñados en los últimos años Lincos es probablemente el más interesante. Diseñado por el Doctor en Matemáticas Hans Freudenthal con la intención de crear un lenguaje universal capaz de hacer posible la comunicación con especies extraterrestres totalmente diferentes, Lincos utiliza la matemática y la lógica serial como patrón universal de partida.

Characteristica universalis
Esta estructura progresiva y gradual de Lincos logra sobreponerse a uno de los mayores problemas de la comunicación entre especies extremadamente distintas. Por ejemplo una de las mayores críticas realizadas a las placas informativas sobre la humanidad contenidas en la sonda Pioneer radicó en que para descifrarlas era necesario comprender de ante mano el significado de una flecha, objeto familiar en la humanidad a causa de su pasado como cazadores-recolectores y la utilización de las extremidades para señalar objetos y personas. Sin embargo, una especie muy distinta fisiológica y psicológicamente, podría llegar a ser totalmente ajena al concepto de flecha, evitando de esta manera la correcta decodificación.

La parte más llamativa del lenguaje radica en que su estructura se forma “al vuelo”, es decir, no hay una estructura preestablecida sino que es la misma “charla” la que forma la estructura semántica del lenguaje. Con el fin de crear una comunicación gradual Lincos está dividido en “diccionarios”. El primero establece, mediante pulsos, estructuras matemáticas básicas basadas en números naturales y operaciones aritméticas en base 2. La segunda parte del diccionario establece el concepto de tiempo y la manera de medirlo, con el fin de poder establecer pasado, presente y futuro en la estructura de los mensajes. Progresivamente con cada nuevo nivel de diccionarios se van creando estructuras comunicacionales mucho más complejas hasta llegar al nivel de personajes, objetos e intermediarios.

La idea principal es que al partir de conceptos matemáticos básicos basados en pulsos, algo simple de entender por cualquier especie que haya dominado la radio-comunicación, se puede progresivamente crear un sistema de comunicación cada vez más complejo no basado en las intenciones de una de las partes sino adaptado y re-interpretado por cada parte con el fin de hacerlo comprensible a su naturaleza.

Click aquí para ver un ensayo bastante explicativo del lenguaje (en inglés)

El hombre SI llegó a la Luna, he aquí las pruebas

¿Por qué nunca se volvió a ir a la Luna pasados los 60s y 70s?
Emblema ApolloPor una simple razón: no era práctico. Poner un ser humano en la Luna no era una búsqueda científica ni mucho menos algo útil, todo lo contrario, era simplemente una demostración de poder durante la Guerra Fría, un acto simbólico. Una vez alcanzado esto ya no tenía más sentido enviar seres humanos ya que la gran mayoría de las tareas podía ser completada perfectamente y a una fracción del costo utilizando sondas y robots.

De todas maneras, ahora que se piensa volver a la Luna e ir a Marte se utilizarán las mismas tecnologías, pero mejoradas y modernizadas, de las Misiones Apolo. El programa se llama Back To The Moon y aprovecha la tecnología probada y útil de las Misiones Apolo. Artículo sobre el reciclaje de la tecnología Apolo.

¿Existe alguna evidencia tangible de la llegada?
Sí, absolutamente.

Los retroflectores
Apollo 11 LRRRLas misiones Apolo 11, 14 y 15 instalaron en la Luna distintos conjuntos de retroflectores, complejos “espejos” utilizados para reflejar rayos láser desde tierra los cuales sirven para infinidad de experimentos. Dada la complejidad en la calibración e instalación de éstos “espejos” su colocación era imposible para robots de la época, por lo que habilidad y pericia humana eran necesarias. Durante las misiones Lunokhod 1 y Lunokhod 2 los soviéticos intentaron instalar retroflectores utilizando robots, sin embargo la tarea resultó ser imposible de ser realizada por máquinas y los “espejos” terminaron siendo mucho menos precisos y útiles que los instalados manualmente por la NASA -de hecho el Lunokhod 1 directamente quedó perdido-.

Los fragmentos de la Surveyor 3 devultos a la Tierra
Surveyor 3Más importante aun, la Misión Apolo 12 trajo a Tierra fragmentos de la histórica sonda lunar Surveyor 3 (aproximadamente 10 kg de la misma), de los cuales varias investigaciones internacionales entre ellas de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y de la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmaron los fragmentos como verdaderamente pertenecientes a la Surveyor 3 y de haber estado expuestos a condiciones lunares. Dada la tecnología de la época el haber recolectado esos fragmentos con robots hubiese sido prácticamente imposible, ya que para extraer la cámara vidicon de 100mm hallada en la misma, los astronautas no solo debieron de desatornillar los pequeños remaches de su carcaza, sino que además debieron cortar el cableado en lugares muy específicos. Hoy dichos fragmentos se encuentran expuestos en el Smithsonian Air and Space Museum.

¿Alguna fuente independiente confirmó las Misiones Apolo?
N1Cientos de radio-operadores y astrónomos lograron rastrear las misiones y seguir su fuente hasta la Luna, de hecho hasta se observaron los restos de los módulos lunares en la superficie del satélite y más importante aun el jefe del Programa Espacial Soviético felicitó en privado al jefe de la NASA tras que una de las Misiones Luna de la Unión Soviética captara los restos del Módulo Lunar en el Mar de la Tranquilidad. Por otra parte gracias al jefe de ingenieros de la Agencia Espacial Soviética Vasali Mishin y su libro “The Moon Programme That Faltered” sabemos que la URSS utilizó la última tecnología de inteligencia militar para rastrear al Apolo 11 e interceptar sus comunicaciones, y que tras confirmar el éxito del alunizaje del Apolo 11 el Programa Lunar Soviético se derrumbó por completo.

Algunas de las confirmaciones más importantes:
Heinz Kaminski encargado del observatorio Bochum confirmó la veracidad del alunizaje del Apolo 11 utilizando la Honeysuckle Creek Tracking Station para capturar el audio enviado desde el módulo lunar Eagle hacia la Tierra. Haciendo click aquí puedes acceder a los resultados de la investigación y escuchar un mp3 con el audio. Kaminski además se valió de múltiples fuentes tanto de la NASA como Soviéticas.

Observatorio Bochum

El investigador astronómico Paul Maley, experto en cápsulas y reentradas atmosféricas, logró identificar gracias a extensas observaciones los restos de los módulos de la Misiones Apolo 12 y 13 (ésta última al reingresar en la atm terrestre tras el accidente). Haciendo click aquí se puede acceder a un extenso y detallado documento donde se explica la investigación y su resultado afirmativo.

El Apolo 11 también fue rastreado por el poderoso telescopio del observatorio Jodrell Bank en Gran Bretaña. Haciendo click aquí puedes leer una transcripción de sus responsables.

Lanzamientos del saturno V

¡¡Pero yo vi un documental donde mostraban “pruebas”!!
Esos documentales como el de la FOX y “What really happened on the Moon” no son más que circo amarillista y las “pruebas” presentadas ya fueron refutadas por científicos e ingenieros de todo el mundo. Para darse una idea del nivel de ignorancia de los productores de éstos “documentales” podemos observar la falta de investigación y de conocimientos con la que desarrollaron sus “argumentos”. Por ejemplo una de las “pruebas” principales que intentaba apoyar la teoría de conspiración del montaje era que “las huellas del rover lunar dan giros de casi 90º” (sic)… si se hubiesen preocupado por leer el manual técnico del rover lunar antes de filmar esa payasada hubieran sabido que el rover tenía un sistema de tracción horizontal para facilitarle la maniobrabilidad en un espacio reducido a los astronautas (click aquí para ver un dibujo técnico del rover donde se destaca el sistema de tracción horizontal). Otro monumental error que señala la ignorancia y la falta de documentación de estos “productores” -léase estafadores mentirosos- fue el señalar que la bandera estadounidense estaba “muy recta para ser natural”, ¡claro! nunca se preocuparon en investigar y ver que el mástil tenía un soporte metálico perpendicular, justamente para mantener la bandera recta para las fotografías.

Para informarse más sobre las mentiras y errores de éstos estafadores pueden leer los siguientes artículos escritos por verdaderos científicos e ingenieros donde desmienten una a una éstas mentiras y además ponen en evidencia el nivel de ignorancia de los realizadores de estos “documentales”.

Los viajes a la Luna NO fueron falsos
Debunking MoonHoax (en Inglés)
La respuesta de la NASA

La Luna, vista por las películas

El archivo George Eastman House es una colección fotográfica denominada “The Moon – for real & in fiction” -La Luna – Real y en ficción-. Es un interesante y pictórico paseo por 90 fotografías de la Luna representada en distintos trabajos de ficción, desde la película de Wells donde no era más que una pelota arrugada hasta las exactas recreaciones de hoy en día.

No se a ustedes pero a mi me resulta de mucha curiosidad que algo que prácticamente ha sido visto por todos y cada uno de los seres humanos que han habitado este planeta a lo largo de la historia pueda ser a veces tan mal interpretado y recreado.

El sauna espacial

Energía, el organismo soviético encargado de construir la mayoría de los vehículos espaciales rusos, había buscado diferentes acercamientos para brindarle más comodidad a los cosmonautas. Uno de estos se basaba en un sistema de duchas calientes, cuyos sistemas, también podían alimentar un sauna -los saunas o bayna son extremadamente populares en Europa del Este-. La construcción se realizó sin problema alguno hasta que una vez en el espacio y tras el primer uso, el control de la misión descubrió que el sauna requería mucha más energía de la esperada ya que en Tierra solo se había probado el módulo por separado y nunca en conjunto con los demás sistemas. Desesperados ante esto le ordenaron directamente a los cosmonautas desconectar el sistema de raíz. Por supuesto que éstos se negaron y se armó una gran pelea por radio, teniendo todas las de ganar los cosmonautas permanecieron toda su misión utilizando felizmente el sauna. Meses después se envió una segunda misión con órdenes de desconectar el sistema. Al llegar la nueva misión, por supuesto, lo primero que hicieron fue probar el sauna… y tras esto radiaron a Tierra “Desconectaremos el sauna luego de completar todos los experimentos”, algo que nunca hicieron y permanecieron toda la misión utilizando el conflictivo sauna. Cansados de la situación y decididos a terminar con el problema de una buena vez en la tercer misión el Comando decidió mandar un militar con la orden directa de desconectar el sauna a cualquier precio. Al llegar a la estación el militar cumplió con sus órdenes y desconectó el sauna -averiando su sistema para impedir la reconexión-.

Buscando un poco de información en Internet logré encontrar en un foro militar el post de un integrante que dice ser el hijo de Komolov Vladimir Viktorovich -uno de los ingenieros de Energia- comentando la misma historia solo que de una manera muy graciosa ya que menciona los insultos entre Tierra y la Mir. El foro está caído puede encontrarse un cache del debate -en inglés-.

Pornografía en la superficie de la luna

La pornografía es tan vieja como la civilización misma, y ha sido registrada en todas las culturas civilizadas en las que la vestimenta era norma social. Vemos un ejemplo de esto especialmente en los romanos, donde encontrarse con murales eróticos era algo bastante común, como permitieron conocer los restos de Pompeya y Herculano. Sin embargo, en ninguna época pasada la pornografía se extendió tanto como en la cultura occidental de la actualidad. Pensando en esto recordé un fragmento de una nota realizada a James Webb, director de la NASA durante los 60s, en el que relataba alguna de las “locuras” que hacían los ingenieros y astronautas de la misión. La más interesante de todas hacía referencia a la única pieza de pornografía que llegó a la Luna.

Porno lunar

Una de las guías clave que debían seguir los astronautas de la misión Apollo consistía en una check-list -lista de chequeo- que se debía completar mientras se caminaba por la superficie lunar con el fin de verificar paso por paso que todo este en orden y no cometer algún error a causa de un olvido. Esta guía estaba confeccionada de un material ignífugo de alta tecnología con el fin de ser utilizada en todo momento sin correr riesgo alguno. En la misión Apollo 12, cuando los astronautas Al Bean y Pete Conrad se preparaban a bajar, no solo encontraron la lista paso a paso que debían seguir, sino que además descubrieron que el manual estaba lleno de fotos eróticas. Estas eran varias modelos de Playboy acompañadas de un texto. A Conrad le tocaron: Angela Dorian, Reagan Wilson cuyos respectivos textos eran “¿Ves alguna colina o valle de interés?” y “Compañera preferida de amarre”; mientras que a Bean le tocaron Cynthia Myers y Leslie Bianchini, acompañadas por los textos “No lo olvides, describe las protuberancias” e “Investiga su actividad”.

Comprobando a Galileo

En el siglo XVII, tras varias investigaciones y en uno de los primeros ejemplos del poder de la utilización del método científico para resolver los misterios de la naturaleza, Galileo Galilei, produjo una de sus mas grandes teorías al establecer que la velocidad de caída de los objetos era independiente de su peso. Su teoría decía, que a no ser por la resistencia del aire, una pluma y un martillo tirados desde la misma altura, tocarían el piso simultáneamente. Sin embargo, a causa de las condiciones de la Tierra, su experimento resultó mal entendido por la gente durante muchos años. Tres siglos después el astronauta Dave Scott de la misión Apollo 15 rendiría un emotivo homenaje a Galileo arrojando un martillo y una pluma en la superficie lunar, comprobando experimentalmente y por vez primera de forma “natural” -es decir sin utilizar máquinas de vacio como en las experiencias en Tierra- que Galileo estaba en lo correcto.