¿Por qué nunca se volvió a ir a la Luna pasados los años 60 y 70?

Si bien los aportes científicos y tecnológicos del programa Apolo fueron invaluables (telemetría cardíaca remota, herramientas alimentadas con baterías portátiles, miniaturización de microcontroladores, tomografías axiales, etc.) la mayor motivación detrás del programa Apolo fue política. Estados Unidos estaba perdiendo la carrera espacial. La Unión Soviética ya había enviado el primer satélite al espacio, el primer ser vivo al espacio, el primer ser vivo en orbitar la tierra, el primer ser humano al espacio y estaba mucho más cerca de poner en orbita la primera estación espacial (lo cual logró finalmente en 1971 cuando puso en orbita la estación Salyut 1). Estados Unidos necesitaba entonces alcanzar una gran hazaña ante el mundo que lograra sacarle el brillo a los logros de la Unión Soviética para así demostrar su poderío tecnológico.

Fotografía de la roca lunar sample 61016.
La muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016.

Una vez alcanzada la meta lunar, enviar seres humanos no tenía mucho sentido cuando la mayoría de las tareas, salvo unas pocas como la instalación y calibración de retroreflectores, podían realizarse a una fracción del costo con equipos automatizados como sondas y robots. En definitiva, las misiones Apolo fueron una de las pocas consecuencias positivas de la denominada Guerra Fría.

De todas maneras, ahora que se piensa volver a la Luna e ir a Marte se utilizarán en parte varias de las tecnologías de las Misiones Apolo. La NASA planea utilizar la plataforma de lanzamiento SLS (Space Launch System), la cual utiliza varias partes de la plataforma Constellation. Una de las partes más importantes de esta plataforma es la cápsula y módulo de mando Orión. Este módulo reutiliza conceptos e implementaciones del Módulo de Comando de las misiones Apolo. Como veremos en este artículo, la cantidad de pruebas que existen, tanto tangibles como humanas hacen de la llegada a la luna en 1969 un hecho innegable.

¿Existe alguna evidencia tangible de la llegada a la Luna?

Sí, absolutamente. Podemos hallar un sin fin de pruebas tanto tangibles como humanas de la llegada a la luna.

Los retroflectores

Las misiones Apolo 11, 14 y 15 instalaron en la Luna distintos conjuntos de retroflectores, complejos «espejos» utilizados para reflejar rayos láser desde tierra los cuales sirven para infinidad de experimentos. Dada la complejidad en la calibración e instalación de éstos «espejos» su colocación era imposible para robots de la época, por lo que habilidad y pericia humana eran necesarias. Durante las misiones Lunokhod 1 y Lunokhod 2 los soviéticos intentaron instalar retroflectores utilizando robots, sin embargo la tarea resultó ser imposible de ser realizada por máquinas y los «espejos» terminaron siendo mucho menos precisos y útiles que los instalados manualmente por la NASA -de hecho el Lunokhod 1 directamente quedó perdido-.

Fotografía de un espejo retroreflector.
Espejo retroreflector dejado en la luna y configurado manualmente por los astronautas de las misiones Apolo.

Los fragmentos de la Surveyor 3 retornados a la Tierra

Fotografía de un museo donde se exponen los fragmentos de la sonda Surveyor 3.
La Misión Apolo 12 trajo a tierra fragmentos de la histórica sonda lunar Surveyor 3, los mismos fueron cuidadosamente cortados a mano por los astronautas.

Más importante aun, la Misión Apolo 12 trajo a Tierra fragmentos de la histórica sonda lunar Surveyor 3 (aproximadamente 10 kg de la misma), de los cuales varias investigaciones internacionales entre ellas de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y de la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmaron los fragmentos como verdaderamente pertenecientes a la Surveyor 3 y de haber estado expuestos a condiciones lunares. Dada la tecnología de la época el haber recolectado esos fragmentos con robots hubiese sido prácticamente imposible, ya que para extraer la cámara vidicon de 100mm hallada en la misma, los astronautas no solo debieron de desatornillar los pequeños remaches de su carcaza, sino que además debieron cortar el cableado en lugares muy específicos. Hoy dichos fragmentos se encuentran expuestos en el Museo Smithsoniano.

Las rocas lunas

De los 382 kilogramos de roca lunar retornada a la tierra, muchos de los cuales fueron donados a museos e instituciones científicas a lo largo y ancho del mundo, se trajo también rocas de considerable tamaño, como la denominada Sample 61016.

Nuevas evidencias suministradas por la NASA

La sonda LRO ha logrado capturar los lugares de alunizaje de las misiones Apolo 12, Apolo 14 y Apolo 17 en detalle, incluyendo las huellas de los astronautas, el LRV, el equipamiento ALSEP dejado por los astronautas e incluso las huellas dejadas en el polvo lunar por el rover lunar.

Fotografía de la superficie lunar

Fuentes independientes que confirman las misiones Apolo

El jefe del programa espacial soviético

El jefe del Programa Espacial Soviético felicitó en privado al jefe de la NASA tras que una de las Misiones Luna de la Unión Soviética captara los restos del Módulo Lunar en el Mar de la Tranquilidad. Por otra parte gracias al jefe de ingenieros de la Agencia Espacial Soviética Vasali Mishin y su libro «The Moon Programme That Faltered» (El programa lunar que flaqueó) sabemos que la URSS utilizó la última tecnología de inteligencia militar para rastrear al Apolo 11 e interceptar sus comunicaciones, y que tras confirmar el éxito del alunizaje del Apolo 11 el Programa Lunar Soviético se derrumbó por completo.

Evidencias por la agencia japonesa JAXA

Fotografía de la superficie lunar.
A la izquierda el mapa 3D generado del área Hadley Rille por la sonda japonesa SELENE, a la derecha una fotografía tomada por la tripulación del Apolo 15.

Si bien las personas en duda pueden llegar a cuestionar las evidencias presentadas por el LRO ya que el mismo pertenece a la NASA, es entonces que mostramos evidencias presentadas por otro país. En este caso Japón con su avanzada sonda SELENE.

La sonda SELENE logró capturar el halo dejado sobre la roca lunar en 1971 por el alunizador de la misión Apolo 15 utilizando su dispositivo óptico Terrain Camera (TC) . La importancia de esta afirmación es que muestra los efectos sobre la superficie lunar dejados por los retro-propulsores a cohete del alunizador del Apolo 15.

No obstante, la prueba de mayor peso suministrada por dicha misión proviene del mapa tridimensional realizado por la misma. La sonda SELENE contaba con un avanzado mapeador 3D de última generación, y los mapas 3D generados por la sonda japonesa concuerdan a nivel topográfico en un 100% con las fotografías de los alrededores del alunizaje del Apolo 15 tomadas por los astronautas. Como podemos ver en imagen de la derecha.

Otras confirmaciones independientes a la NASA:

Cientos de radio-operadores y astrónomos lograron rastrear las misiones y seguir su fuente hasta la Luna, de hecho hasta se observaron los restos de los módulos lunares en la superficie del satélite.

  • Heinz Kaminski encargado del observatorio Bochum confirmó la veracidad del alunizaje del Apolo 11 utilizando la Honeysuckle Creek Tracking Station para capturar el audio enviado desde el módulo lunar Eagle hacia la Tierra. Pinchando aquí puedes acceder a los resultados de la investigación y escuchar un mp3 con el audio. Kaminski además se valió de múltiples fuentes tanto de la NASA como Soviéticas.
  • El investigador astronómico Paul Maley, experto en cápsulas y reentradas atmosféricas, logró identificar gracias a extensas observaciones los restos de los módulos de la Misiones Apolo 12 y 13 (ésta última al reingresar en la atm terrestre tras el accidente).
  • El Apolo 11 también fue rastreado por el poderoso telescopio del observatorio Jodrell Bank en Gran Bretaña. Pinchando aquí puedes leer una transcripción de sus responsables.
Fotografía de un observatorio astronómico.
Observatorio Bochum desde el cual se siguieron las comunicaciones entre las capsulas del programa Apola y el control en la tierra.

Los documentales que intentan demostrar que no se llegó

Esos documentales como el de la FOX y «What really happened on the Moon» no son más que mentiras fáciles de desmentir y las pruebas presentadas ya fueron refutadas por científicos e ingenieros de todo el mundo.

Por ejemplo, uno de sus argumentos principales que intenta apoyar la teoría de conspiración del montaje era que «las huellas dejadas por el rover lunar dan giros de casi 90º». No obstante, el hecho de que tomaron lo anterior como un argumento aceptable para así probar o demostrar que había un engaño detrás del alunizaje demuestra que los productores o el equipo de escritores de dicho documental no consultó con un experto en el tema y no leyó el manual técnico del rover lunar, el cual es de acceso público.

Si lo hubiesen hecho hubiesen sabido que el rover lunar contaba con un ingenioso sistema de tracción horizontal para facilitar la capacidad de maniobra del mismo en un espacio reducido a los astronautas quienes recordemos se encontraban dentro de sus incómodos y abultados trajes espaciales.

Otro monumental error que señala la falta de documentación dichos estos productores fue el señalar que la bandera estadounidense estaba «muy recta para ser natural», algo que realmente no tiene sentido ya que la bandera en si misma estaba sujetada por un armazón de tipo estandarte que tenía una prolongación metálica a 90º justamente para que la bandera salga recta y visible en las fotos tomadas por los astronautas. Recordemos que las misiones lunares fueron más un mensaje político que un proyecto científico.

Ver los enlaces relacionados al final del artículo para obtener enlaces a las desmentidas de dicho documental realizadas por científicos como el astrónomo Phil Plait.


Enlaces relacionados

Los astronautas que viajaron a la Luna juntos en una sola imagen

Análisis del documental de la FOX por el astrónomo Phil Plait (en Inglés)

Artículo sobre el reciclaje de la tecnología Apolo (en Inglés)

Back To The Moon (en Inglés)