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El hombre que pensó distinto a todos y logró traducir los jeroglíficos egipcios

Piedra de RosettaUn 15 de Julio de 1799 un grupo de soldados Franceses se encontraban reparando los muros del Fuerte Julien, un fuerte originalmente Otomano capturado por los franceses. Sin saberlo realizarían uno de los hallazgos más importantes de los siglos XVIII y XIX. Al reforzar una de las paredes, corrieron una gran piedra utilizada como cimiento por los Otomanos durante la construcción del fuerte, fue prontamente el capitán e ingeniero Pierre-François Bouchard, que se encontraba guiando los trabajos de reparación, quien se dio cuenta que esa roca que los Otamanos habían enterrado como si fuese una piedra más tenía en realidad un gran valor arqueológico. Si algo hicieron los soldados franceses fue toparse con reliquia perdida tras reliquia.

La piedra contenía el mismo texto en tres lenguajes distintos: el egipcio antiguo, el demótico y el Griego antiguo. El demótico era una versión simple del egipcio antiguo con origen entre las clases populares del Delta del Nilo, de aquí su nombre en griego dimotika (habla popular). Los escribas de menor rango e incluso las clases populares podían dejar su legado escrito en demótico, a diferencia de los jeroglíficos sólo utilizados por los escribas de alto rango.

El mismo Napoleón poseía un gran interés por la cultura del Egipto antiguo, por lo que ordenó a sus soldados recolectar cualquier reliquia que hallasen, muchas de estas semi enterradas o completamente descuidadas. Algo común tras la caída de un gran imperio, recordemos como las finísimas losas de mármol del Foro Romano y tantos otros edificios fueron destripadas de sus edificios para crear paredes de chiqueros en la Roma medieval.

Oficial napoléonico en Egipto

La importancia de la piedra fue notada desde un principio y varias copias de la misma fueron realizadas y enviadas a varios museos, si bien el artefacto se estudió intensivamente durante más de dos décadas no fue hasta 1822 que Jean-François Champollion logró traducirla y crear el primer diccionario de jeroglíficos. Todos sus antecesores consideraban al egipcio como un lenguaje simple, primitivo, cuyos símbolos representaban simples alegorías. Traducirlo, creían, requería entender las alegorías de los símbolos. Tanto los contemporáneos a Champollion como los del pasado, sólo Ibn Wahshiyya llegó a sugerir que podían llegar a formar un alfabeto, no obstante falló en su intento.

Presentación de la piedra de Rosetta
(Presentación de la piedra)

Piedra RosettaPero Champollion pensó distinto, el no creía que esos hombres que erigieron las pirámides escribiesen con simples alegorías gráficas (algo que mucha gente todavía cree), y así comenzó a buscar patrones, series de repetición, familiaridades ente grupos de símbolos e incluso frecuencias entre los distintos símbolos. Eventualmente descubrió algo sorprendente, no se trataba de un sistema puro de escritura como el alfabético sino que era un complejísimo sistema mixto de morfemas logográficos que servía para representar, en efecto, de manera alegórica ideas pero que además incluía 24 caracteres de consonantes simples cuya función se asemejaba a la de un alfabeto y se complementaba incluso con glifos fonéticos.

Jean-François ChampollionLo más sorprenderte es cómo Champollion comenzó a desenmarañar el problema. Primero se dio cuenta que los egipcios encerraban ciertos nombres y palabras en cartuchos (una especie de borde ovalado), por lo que buscó en monumentos los jeroglíficos que representaban los nombres de los personajes honrados en dichas obras, especialmente el de Cleopatra en el Templo de File. Es así que llegó a una conclusión fascinante: los jeroglíficos también contenían un componente alfabético, algo que no era obvio a priori ya que como se mencionó anteriormente era un sistema de escritura mixto en el cual convivían ciertos símbolos logográficos que permitían resumir conceptos o palabras comunes en simples símbolos alegóricos y un sistema alfabético.

Piedra de Rosetta

Pero no terminaba allí, además de lo anterior descubriría que poseía un sistema de redundancia fonética mediante complementos fonéticos, similar a los vistos el lenguaje escrito Maya o en el kanji japonés. Una misma palabra podía escribirse de manera distinta si se le adicionaba su componente fonético

Curiosamente Champollion debió trabajar con copias, ya que no tuvo acceso a la piedra original (tras la derrota de Napoleón en Waterloo los Británicos tomaron posesión de la piedra y la enviaron al Museo Británico).

Y qué decía la piedra
El texto en la misma hace al Decreto de Menfis, y la Piedra de Rosetta no fue única, sino que cientos de estas fueron realizadas y expuestas en plazas y mercados para comunicar el decreto. En efecto, como se aprecia en las imágenes la Piedra de Rosetta estaba dañada y su texto incompleto, gracias al hallazgo de otras de estas piedras, como la estela de Noubarya, se pudo completar el texto entero

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El punto de la tierra más cercano al espacio

El sentido común nos llevaría a pensar que es la cima del Monte Everest es, en efecto, el punto de la tierra más alto. No obstante, estaríamos en un error, ya que el monte Everest es la montaña más alta con respecto al nivel del mar, mientras que el Volcán Chimborazo, ubicado en Ecuador, es el punto más alto de la tierra en su conjunto. Si bien el Everest es la montaña más alta del mundo, el hecho de que la tierra no es una esfera perfecta, sino que es un esferoide oblato, hace que el diámetro de su eje de simetría sea mayor que el diámetro de su eje perpendicular. Es decir, si medimos el diámetro de la tierra por su circunferencia ecuatorial obtendremos que el mismo es unos 42,77 kilómetros mayor que si lo medimos por su circunferencia polar (12.756km vs 12.714km, redondeados). Esta diferencia se denomina como bulto ecuatorial.

Punto más alto del volcán Chimborazo

Diámetros de la tierraTeniendo esto en cuenta, y el hecho que Chimborazo es la formación más alta cercana al ecuador, es que obtenemos que la cima del mismo es unos dos kilómetros y medio más alta que la cima del Everest, y efectivamente el punto de la tierra más alto de la tierra y cercano al espacio y más lejano al centro de la tierra.

Cima del volcán chimborazo

Esto si bien se sabe desde hace mucho tiempo, en el 2007 Joseph Senne y el planetario Hayden en Nueva York lo demostraron matemáticamente, se confirmó precisamente éste año, cuando dos equipos del Instituto Geográfico Militar de Ecuador y el IRD (Instituto de Investigación para el Desarrollo) de Francia instalaron una antena GPS en la cima del Chimborazo y realizaron las mediciones correspondientes con otros puntos de la tierra..

La estrella más pequeña del universo

Si bien hallar la estrella más grande del universo conocido es garantía de salir en todos los periódicos, y ésto es algo que ocurre seguido ya que constantemente se hallan estrellas cada vez más grandes, hallar la estrella más pequeña es algo quizás no tan glamuroso pero si mucho más interesante, justamente por el hecho de que la enormidad y el gran tamaño son características definitorias de las estrellas. Por lo tanto, que mejor que hallar lo menos dentro de lo más.

2MASS J0523-1403, una pequeña gigante
La misma es, por supuesto, una enana roja, es decir, una estrella de secuencia principal, relativamente de “poca” temperatura, no más de 4000 Kelvin, y una masa y diámetro inferiores a la mitad de nuestro propio sol.

2MASS J0523-1403

Si bien el universo está iluminado por millones de enanas rojas, de hecho son el tipo más común de estrellas en la Vía Lactea componiendo 3/4 de las estrellas halladas en la misma, una de de ellas, 2MASS J0523-1403, es la más pequeña que se conoce. Con un radio solar de 0,086 unidades (unos 59,8 mil km), no sólo es más pequeña que Júpiter y Saturno, y sólo un poco más grande que Neptuno, sino que es además considerada como el límite mínimo al cual puede llegar una estrella antes de dejar de serlo. La misma es muy poco visible, su temperatura es de uno 2074K y su luminosidad solar es de unas 0,000126 unidades. De hecho, es tan pequeña y “poco” caliente que los investigadores dudaron al principio si se trataba de una enana marrón joven (objetos a medio camino entre planetas y estrellas, es decir, muy masivos para ser planetas por lo que inician un proceso de fusión nuclear pero poco masivos para ser estrellas por lo que se terminan “apagando” muy rápidamente). Por lo cual se la considera como el patrón de la estrella más pequeña posible, debido a que si fuese más pequeña simplemente dejaría de ser una estrella.

OGLE-TR-122b
OGLE-TR-122bOGLE-TR-122b es otra estrella pequeña famosa, debido a su parecido en tamaño y forma con Júpiter. Con un radio solar de 0,12 unidades (unos 167 mil km), es una estrella tan diminuta que es apenas un 19% más grande que Jupiter y de hecho más pequeña que muchos planetas extra-solares. Como por ejemplo HD 106906b unas 11 veces más grande que Júpiter.

El científico que debió desenrollar un manuscrito de 2000 años sin que se desintegre

Manuscrito de cobre del Mar MuertoNo hay nada más fascinante en la arqueología que encontrar manuscritos antiguos desconocidos. Una jarra, un item arqueológico puede decirnos algo; un manuscrito o inscripción nos contará una historia entera. Pero el tiempo es inclemente, y el paso de los siglos, los milenios incluso, llevan a que el material en el que fueron escritas las palabras pueda llegar a desintegrarse en unos segundos con solo tocarlo.

Hoy en día se están intentando utilizar avanzadas técnicas de rayos para leer los manuscritos de la Villa de los Papiros, de lo cual ya hemos hablado en Anfrix, pero hace alrededor de unos 60 años, en 1952 más precisamente, un científico debió lograr lo que parecía imposible: desenrollar un manuscrito de 2000 años de antigüedad tallado en una fina lamina de cobre la cual estaba a punto de desintegrarse.

Los manuscritos en cuestión eran los famosos Manuscritos del Mar Muerto, si bien en su mayoría estos están hechos a partir de papel papiro, el más singular de todos estaba hecho a partir de una finísima lámina de cobre enrollada hallada en Qumrán, Desierto de Judea el 14 de Marzo de 1952. Dos mil años, salinidad y humedad llevaron a que se resquebraje con sólo tocarla, al punto que ésta casi se desintegra mientras los arqueólogos de la ASOR lo desenterraban.

Manuscrito de cobre del Mar Muerto

Cuatro años pasaron desde su hallazgo y nadie tenía ni la menor idea sobre cómo abrir el documento, y sin abrirlo la información que contenía permanecería en el misterio. Fue así que H. Wright Baker, profesor del MCT (Manchester College of Technology) ideó un ingenioso método, el H. Wright Bakercual, por su simpleza en si mismo y pensamiento lateral era brillante: diseñar un dispositivo especial, de altísima precisión e ir cortando el manuscrito capa por capa, como si se lo pelase, retirando cada capa para luego unirlas en su conjunto. La idea fue tan simple, ingeniosa y eficiente que debió haber sonrojado a más de uno de los científicos que durante 4 años pensaron que abrirlo era tarea imposible.

Y qué decía el manuscrito
En el mismo se listaban 64 refugios y cofres enterrados, en algunos de los cuales había oro, plata, otros manuscritos y reliquias del Templo de Jerusalem, escondidas para evitar el saqueo romano. Básicamente, era un mapa del tesoro.

El Capitán Sir Richard Burton, el último gran aventurero

1091-1.jpgCapaz de hablar con fluidez más de veintinueve lenguajes y entender unos 40, Burton fue un explorador desde el momento de su nacimiento. El primer occidental en visitar la Meca, para lo cual debió aprender árabe a la perfección y camuflarse entre los locales, ya que de haberse descubierto que no era un musulmán la hubiera pasado muy mal. Hipnotista y espadachín maestro, sirvió como espía para la Corona en la India, escribió un diccionario para entender a los simios, fue extremadamente libertino, sería nombrado caballero por la Reina, siendo el primero en traducir las Mil y Una noches y el Kama Sutra a una lengua occidental, descubrió los lagos de África central, encontró un tesoro perdido y tras quedar completamente extraviado sin agua o equipo en el desierto terminaría rescatando a una doncella francesa secuestrada por un sultán local.

Nacido en Inglaterra durante la tempestuosa mañana del 19 de Marzo de 1821, Burton prontamente demostraría ser poseedor de un intelecto privilegiado. Antes de cumplir los 10 años ya hablaba tres idiomas, y se destacaría en la escuela por su talento en la escritura, la poesía y, sobretodo, los idiomas. Sin embargo, más allá de convertirse en un ratón de biblioteca, Burton se enrolaría tempranamente en el ejército, y su valentía haría que a los pocos años de haberse enlistado sea ascendido al puesto de Capitán de la East India Company. Sirviendo en la India, y habiendo peleado en la Guerra de Crimea, Burton decidiría que era tiempo de vivir una serie de aventuras al unirse a la Royal Geographical Society, para la cual exploraría las costas de África y descubriría para la historia el Lago Tanganica al dejar la primer mención escrita del mismo, siendo además el primer europeo en penetrar en el Reino de Harr. Tras explorar grandes territorios Burton se convertiría en Cónsul del Imperio Británico, oficiando como diplomático. Sus años finales serían dedicados a la academia, donde escribiría decenas de tratados sobre antropología, culturas y etnias orientales y sería autor del más importante libro de esgrima del siglo XIX.

Un espía europeo en la Meca
Para Europa la Meca era prácticamente un lugar de leyenda, ya que en efecto, ningún europeo había podido visitarla debido al fuerte recelo de la época. Burton, decidiría en ser el primero en lograr tal hazaña (quizás antecedido por Ludovico di Barthema, aunque es incierto si éste último lo logró), por lo que tras conseguir el apruebo de la Royal Geographical Society, estudiaría ampliamente las culturas y comportamientos musulmanes de la época. Sobretodo lo que respetaba a los hajj, peregrinos islámicos cuyos viajes los llevaban rumbo a la ciudad de Medina. Su convicción fue tal, que incluso hizo que se le practicase una circunsición, para así evitar ser descubierto al orinar. Tras prepararse inicialmente, invertiría varios meses junto a los musulmanes de la etnia sindh, mercaderes de los cuales estudiaría su comportamiento y costumbres.

1091-5.jpg
(La Meca al momento de la travesía de Burton)

Una vez listo, Burton adoptaría varios camuflajes, e incluso utilizaría distintos dialectos y acentos árabes. Primeramente se haría pasar por un pashtun, musulmanes del este de irán, cuyo contacto con el lenguaje persa hace que al hablar el árabe lo hagan con modismos muy particulares. De esta manera, Burton podría ocultar cualquier error lingüístico que cometiese al hablar aduciendo una diferencia cultural.
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Oklo, el reactor de fisión nuclear completamente natural

En las entrañas de África existe una de las maravillas más espectaculares del mundo, un reactor nuclear formado no por la mano del hombre, sino por la acción de la naturaleza y el cual fue capaz de producir 100 kilowatts de poder. Descubierto por pura casualidad en Gabón, el mismo, ya extinto, se halla en las minas de uranio de Franceville. Y su descubrimiento revolucionó el mundo de la física.

1060-1.jpgEra el año 1972, y la companía que operaba la mina comenzó un estudio geológico comprensivo para entender por que la cantidad de uranio-235 era tan escasa -el 235U es un isótopo del uranio hallado en la naturaleza y capaz de provocar una reacción en cadena de fisión de expansión rápida, al ser capaz de interactuar con neutrones lentos. Esto a su vez lo hace más inestable y escaso-.

Nadie podía entender por qué la cantidad de 235U era tan poca. En efecto, todos los estudios geológicos y geoquímicos realizados en la zona indicaban que la cantidad debía ser mucho mayor. La única respuesta residía en que alguien, o algo, lo había consumido.

Tras rastrear el “problema” el equipo de investigación llegó a un descubrimiento asombroso. En el área denominada Oklo, de 35 mil Km2, un fenómeno único y maravilloso estaba ocurriendo: un reactor nuclear completamente natural.

La explotación de la mina fue detenida, y en 1975 un estudio conjunto internacional se dedicó a estudiar intensivamente el fenómeno. Prontamente se reivindicó al físico Paul Kazuo Kuroda, quien dos décadas atrás había teorizado este tipo de fenómenos, sólo para ser ignorado y ridiculizado.

1060-2.jpgKuroda, sabiendo la característica fisible natural del 235U, y por ende, su mayor abundancia en el pasado -hace 900 millones de años existía más de dos veces cantidad actual de 235U en la Tierra- teorizó que dadas ciertas condiciones físicas podía ocurrir la existencia de un reactor de fisión natural. Entre las más importantes se encontraban la ausencia del boro y elementos de su familia, la presencia de un moderador de neutrones -que puede ser augua con una cantidad anormal de moléculas 2H2O- y una gran concentración de 235U. Todo, “encapsulado” a presión en cavernas subterráneas. Estas condiciones terminan convirtiéndo a la reacción en autosostenible, ya que, a medida que el agua hierve, modera y retarda la reacción evitando que se convierta en una fusión.

Teniendo esto en cuenta, el grupo de investigación pudo concluir que en el pasado,en Oklo existió un considerable reactor de fisión nuclear natural que, tras una enorme reacción en cadena, consumió 500 kilogramos de 235U.

Tras un estudio de uranio-plomo, y en menor importancia potasio-argón y rubidio-estroncio, se concluiría que el evento ocurrió hace 1800 millones de años. Más increíble aun, es que le reactor de Oklo se mantuvo en operación durante 500 mil años -aunque estudios recientes estiman 150 mil años-, alterando para siempre la composición de la cantera. Más sorprendentemente aun, y según LiveScience, Oklo pudo llegar a producir 100 kilowatts de poder.

Si bien Oklo es un fenómeno único, se sospecha, debido a evidencia geológica reciente, que en la montaña Yucca pudo llegara existir otro de estos reactores.

El delta de las petroesferas

Las esferas de piedra fueron primeramente descubiertas en la década del 40 en el delta del río Térraba -también conocido como el Diquis- por trabajadores de la nefasta UFC -United Fruit Company. Sí, sí, la misma componía de frutas que tenía su propio ejército y responsable de la Matanza de las bananeras quienes se encontraban realizando una serie de excavaciones. De tamaño variable, que va de unos pocos centímetros a 16 toneladas y dos metros de diámetro, las mismas fueron un misterio tan grande tras ser descubiertas que durante las décadas subsiguientes todo tipo de “teorías extraterrestres” comenzaron a surgir. No obstante, y como de costumbre, lo anterior no puede estar más alejado de la realidad, y hoy en día el proceso artesanal con el que los aborígenes de la región lograron construir dichas esferas es más asombroso que cualquier teoría loca o conspiración paranormal.

Hechas a partir de una roca de la familia del granito, la granodiorita, y construidas entre el 200 AC y el siglo XVIII, según Samuel Lothrop, arqueólogo especializado en culturas precolombinas, quien censó las piedras durante la década del sesenta y cuyas estimaciones se confirmaron posteriormente gracias a estudios de datación química, las mismas fueron realizadas por los antepasados de los pueblos Boruca y Guaymí. Para su realización, según el arqueólogo de la Universidad de Kansas John Hoopes, se utilizó una ardua técnica artesanal en el cual a la roca a redondear primero se le da una forma lo más esférica posible con fracturas controladas y tallado a mano. Posteriormente, puede perfeccionarse con la utilización de carbones calientes y el posterior enfriamiento repentino con agua fría. Una vez lograda una forma esférica aceptable las mismas eran pulidas a mano utilizando herramientas hechas con la misma piedra.

Por desgracia la rareza de las piedras hizo que sean extraídas y vendidas de sus locaciones originales, por lo que muy pocas aun se conservan donde fueron encontradas.

La turbulenta historia del texto perdido de Arquímedes

Examinación del palimpsesto de ArquimedesSi escuchásemos una historia la cual nos cuente acerca de la pérdida de varios tratados no conocidos de uno de los más grandes genios de la historia, los cuales, tras permanecer abandonados durante siglos en una polvorienta y antiquísima librería de monasterio, terminarían siendo confundidos por textos sin importancia y la tela sobre la cual descansaba su tinta lavada y reciclada, para transformarlo en un libro de oraciones durante otra inmensidad de siglos, sólo siendo redescubierto en el s. XX y vuelto a perder en la Primer Guerra Mundial para volver a ser reencontrado en Francia en los años 30, donde permanecería durante casi siete décadas nuevamente olvidado y se hiciera público sólo hasta que un millonario filántropo lo adquiriera para donarlo a la ciencia, y, cuyos contenidos, hoy en día han sido recuperados utilizando la más moderna técnica de inspección por rayos X y luz ultravioleta, pensaríamos que se trata sólo de una bonita historia de ficción. Sin embargo, en un juego descarado en el que logra demostrar su potencial, la realidad nuevamente pudo superar la más inquieta mente literaria y ha entramado una historia sin igual.

Este es el palimpsesto de Arquímedes, una serie de tratados matemáticos cuya historia de extravíos y encuentros es simplemente sorprendente. Arquímedes no sólo fue un personaje excéntrico, sino que además fue un genio matemático, un creativo ingenioso y un físico adelantado a su época, sino que además, y a pesar de su lejanía temporal, es uno de los nombres más reconocidos de la ciencia en la actualidad. A lo largo de su vida compiló varios tratados y escritos monumentales que abrieron las puertas a nuevos tipos de construcciones, metodologías industriales y nuevas maneras de entender la naturaleza. De estos tratados, siete, de los mismos dos totalmente desconocidos, serían olvidados víctimas de la turbulencia social y las guerras de su época.

Analisis del palimpsesto de ArquimedesPasarían 13 siglos (s. X dC), en los cuales su textura se carcomería casi al punto de lo ilegible. En este pésimo estado, por un capricho del destino, serían reencontrados por un monje escriba que, al reconocer la obra como un trabajo de importancia antigua, la copiaría exactamente palabra por palabra, no en papiro como en los tiempos de Arquímedes, sino a una nueva tecnología de la época, es decir, libros cuyas hojas eran hechas con parches de tela a partir de vientre animal. Desafortunadamente, la difusión de la obra reencontrada no se haría notoria, y la nueva copia parecería condenada a correr el mismo destino que el trabajo original, quedando dos siglos guardada en el olvido y acumulando polvo. No obstante, en el siglo XII monjes quienes, desafortunadamente en el apuro de buscar libros incompletos o con muchas copias, con el fin de reciclar el parche de escritura de los mismos para crear palimpsestos -libros confeccionados a partir del material reciclado de otros libros-, pasaron por alto la importancia del tomo que iban a borrar.

A diferencia de un guión de Hollywood, donde el ítem de importancia es salvado a último momento, los tratados perdidos de Arquímedes serían lavados borrando así su contenido sin interrupción alguna. Una vez lavados y doblados, los parches pasarían a formar un libro de oraciones, y la obra final de Arquímedes parecería haberse perdido para siempre.

El descubridor del Palimpsesto de ArquimedesDe dueño en dueño el libro iría pasando, hasta que en 1906 sería hallado por el filólogo danés Johan Heiberg -derecha-, quien, mientras estudiaba el libro en Constantinopla publicó las primeras fotografías del mismo. Pocos años después sería traducido por el gran historiador, matemático, aventurero y clasicista Sir Thomas Heath -a quien pronto le dedicaré algún artículo-. Esta traducción, aunque muy fragmentada al no contar con la información brindada por la tecnología actual, permitiría reeditar la obra del genio de Siracusa 23 siglos después de su muerte. Increíblemente el libro volvería a desaparecer con la Primer Guerra Mundial, para reaparecer en una colección privada de un coleccionista francés quien había conseguido el texto al rededor de la década del 30 de manos de un mercader en Estambul. Así continuaría guardado en esta colección durante la mayor parte del siglo XX, hasta ser comprado el 29 de Octubre de 1998 por un multimillonario filántropo quien, en vez de mantenerlo en su colección personal, lo daría al Walters Art Museum para que se realice un estudio a fondo y comprensivo del mismo.

Los contenidos
Aproximadamente 7 tratados desconocidos -totalmente o en parte- de Arquímedes fueron encontrados, incluso, un rompecabezas geométrico, junto a un discurso de Hipérides y copias de otros textos ya conocidos de varios autores. De éstos tratados El Método es el de mayor importancia, ya que es completo y único al palimpsesto además explicando varios de los resultados matemáticos que Arquímedes había demostrado pero nunca explicado. Incluso, algo que dejaría boquiabiertos a los investigadores, es el que Arquímedes lograra resolver problemas para los que hoy en día se requeriría utilizar cálculo integral -métodos desarrollados 2 mil años después de la muerte de Arquímedes por Newton y Leibniz-.

En lo que a geometría respecta, el palimpsesto ha demostrado que Arquímedes se encontraba un nivel 500 años avanzado a su época, de hecho, el mismo Heath planteó con dolor “qué hubiese sido del avance científico humano de no haberse perdido la obra”, ya que algunos de los tratados hallados y únicos a esta obra, como Cuerpos flotantes y Método de los teoremas de mecánica eran realmente joyas dignas de estudio comprensivo.

Enlaces relacionados
Cómo se realizan los estudios con rayos-X sobre el palimpsesto
Página del Walters Art Museum sobre el palimpsesto

Ubar, la Atlántida de las arenas

Ruinas de la ciudad perdida de UbarEn Medio Oriente existía una leyenda muy similar a la de la Atlántida en Occidente. Una ciudad de avanzada cultura y arquitectura megalítica cuyas elevadas torres de mármol y pilares finamente decorados hacían arrodillarse a cualquier visitante ante su belleza; siendo a causa de su desgraciado infortunio hundida en el desierto por una tormenta de arena. La diferencia, es que mientras la Atlántida permanece en el Reino de Mythos, Ubar resultó ser una realidad.

Meses atrás hablamos sobre Terra Incognitae, es decir, islas y ciudades sólo existentes en las leyendas. Ubar hubiese entrado en ésta lista, si no fuese porque hace 28 años un grupo de arqueólogos utilizando tecnología del programa Landsat y un complejo equipo abordo del transbordador espacial Challenger detectara los rastros de las rutas de trenes camello utilizadas por los mercaderes para llegar a la ciudad. Consecuentemente descubriendo la ubicación de la misma y desenterrando sus restos.

Ubar fue creída una leyenda dada la escasa cantidad de registros que la mencionaban, los cuales la marcaban como un gran centro comercial de esplendorosa arquitectura y riquezas en la región de Rub’ al Khali, al sur de la Península Árabe. Fundada hace 5 mil años y destruida bruscamente 3 mil años más tarde, el comercio logró que la misma poseyera todo tipo de riquezas, incluso varios relatos contaban sobre magníficas estatuas enchapadas en oro en las plazas.

Ruinas de la ciudad perdida de UbarEste esplendor, la falta de ruinas y su repentina desaparición -causada por un desastre climatológico según Surat al-Haaqqah llevaron a que la misma ingrese en el terreno de las leyendas durante casi 2000 años. Leyenda que, dada su romanticismo, ya que la misma incluso hablaba de mercaderes europeos pre-romanos, llevó a que infinidad de exploradores la buscaran -uno de éstos exploradores, Harry St. John Philby, en 1932, no descubriría la ciudad, pero su expedición lo llevaría a descubrir los increíbles cráteres de Wabar. Inmensos cráteres de vidrio formados cuando una serie de meteoritos impactó con la arena cristalizándola en el proceso (en unas semanas hablaremos de los mismos)-

Desafortunadamente el abandono y los casi dos mil años de entierro llevaron a que pierda todo su encanto original. Sin embargo, su historia ha quedado como uno de los hallazgos más fascinantes de la arqueología moderna. Hoy sólo quedan ruinas y una sombra de antiguo esplendor.

La fruta más grande del mundo y el melón milenario

Fruta del árbol de YacaLa fruta del árbol de Yaca es, además de ser la fruta colgante más grande del mundo, uno de los ingredientes fundamentales para ciertos tipos de curry. De gusto familiar a la piña, pero más seca, esta fruta puede llegar a pesar más de 35 kilos y llegar a medir 90 cmtrs de alto por 50 de diámetro. Increíblemente el árbol que las produce posee una resistencia sin igual, e incluso un espécimen joven puede llegar a tener más de 10 frutos sin derribarse o doblarse.

Nota: Estamos hablando de frutas de árbol y en condiciones naturales. De lo contrario, las supercalabazas de criadas para concursos se llevan los honores -Sí, las calabazas, al igual que los tomates, son frutas-.

Y el increíble melón que se conservó durante 2100 años
Un melón que se conservó durante 2100 años ¿imposible? no según este artículo del Washington Post. Hallado en la ciudad de Moriyama, el mismo se conservó gracias a una especie de “vacio” formado por una singular configuración del suelo. Esta condición resultó ser más que propicia para su conservación ya que previno la colonización de microorganismos que de otra manera lo hubiesen degradado.

¿Un racimo de uvas a 100 dólares?
Por supuesto que si hablamos de frutas y de Japón, no podemos dejar de lado este enlace en el cual se mencionan ciertas “frutas de lujo”.

El lago submarino,

Fondo del Golfo De MéxicoA partir de un artículo que hoy apareció en Digg recordé un fragmento muy interesante del capítulo The Deep de la serie Blue Planet (uno de los pocos programas salvables de la BBC junto a Top Gear y el naturista David Attenborough). El mismo muestra la belleza de un lago sumarino. Descubierto en 1990 a media milla de profundidad en el Golfo de México, de una extensión de 20 metros y una llamativa y fascinante costa de arena.
El mismo, como bien remarca el narrador, es un oasis de vida en un lecho prácticamente llano. Curiosamente, este ecosistema perfectamente calibrado es independiente de la luz solar. El mismo nace a partir de una “pileta de salmuera” concentrada en una región especifica del lecho. Esta, consecuentemente, aumenta la salinidad, atrayendo grandes concentraciones de mejillones. En el caso del lago submarino del Golfo de México, estos moluscos llevan consigo unas bacterias capaces de procesar el metano que emana del lecho, y a la vez beneficiar con esto a los mejillones y otros seres de la zona. Así, esta relación simbiotica, lleva a crear un equilibrio perfecto. Este oasis es, en efecto, uno de los pocos sistemas conocidos en la Tierra enteramente dependiente de energía química y, como ya mencionamos, independiente de la luz solar y otros medios comunes y mas abundantes de energía.

En el gráfico, puedne ver ilustrada la disposición del oasis submarino. Brine, significa salmuera mientras que mussel bed cama de mejillones.

La ola submarina
En el siguiente video podrán ver otro asombroso evento de las profundidades, un lago submarino de salmuera y sus olas. Esta filmación, realizada en el 2006, muestra la alegría de los investigadores, ya que fue realizada en el momento mismo en el que dicho fenómeno fue descubierto. Utilizando el sumergible de profundidad Alvin durante la expedición Deep Slope a una profundidad de 2330 metros.

El papelón más grande en la historia de la ciencia

Leyendo una entrevista al ya fallecido historiador Gordon Wright, doctorado en historia francesa, me encontré con un episodio increíble: La anécdota de Emmanuel Domenech y su obra la cual supuestamente iba a cambiar el entendimiento antropológico de América, pero que terminó siendo el mayor papelón científico de la historia.

En el año 1860 el ministerio de Bellas Artes de Francia publicaba con gran pompa y utilizando fondos del estado un tratado llamado “Manuscrit pictographique Américain précédé d’une Notice sur l’Idéographie des Peaux-Rouges” -Manuscrito pictográfico Americano – Precedido por una anotación sobre la ideografía de los pieles-rojas-. Dicha obra era considerada como un gran avance en el estudio antropológico de América que pondría a Francia a la vanguardia. Varias reuniones y congresos fueron organizados en torno al estudio de dicho ejemplar y su autor, el reconocido geógrafo y experto en los pueblos autóctonos de América, Emmanuel Domenech, se había vuelto una especie de celebridad momentánea en la comunidad científica.

Ciertamente la suerte había llamado a su puerta ya que la autoría del tratado fue gracias a la serendipia. Varios meses antes una llamada del director de la Biblioteca del Arsenal de Paris pondría en sus manos un misterioso manuscrito del que no se sabía el origen y había sido catalogado bajo el nombre de “Livre des Sauvages” por un empleado de la biblioteca que lo había encontrado mezclado entre los archivos de la misma. Este manuscrito, supuestamente creado por tribus nativas de América, contenía varias imágenes que Domenech interpretó como orginales lenguajes y religiones americanas de la época precolombina, y significaba un redescubrimiento total de estas culturas. Apresurado para evitar que alguien se le adelantara y tras estudiar profundamente los dibujos hallados en el manuscrito, Domenech compiló el tomo mencionado en el párrafo anteriores en el cual ofrecía un detallado y complejo análisis de cada supuesto “pictograma” hallado en el manuscrito. “Pictogramas” que iban desde representaciones de templos hasta figuras de dioses.

Tal obra hizo que incluso lo sugieran para el Prix Volney -un prestigioso premio otorgado por el Institut de France- y fuera agasajado con varias cenas y premios. Con tanta gloria nadie podría haber imaginado la tormenta que se estaba por desatar luego de que en una de estas cenas el Ministro de Estado francés -que como curiosidad era el hijo de Napoleón-, muy pasado de copas y alegre por el descubrimiento, comenzara a despotricar contra Alemania e Inglaterra diciendo que la “civilización francesa” era “una luz entre la oscuridad” y que esta era el “motor del avance en el mundo Occidental” -incluso llegando a hacer referencias escatológicas sobre los países rivales-.

Estos dichos levantaron un gran revuelo e indignación, entre ellos la del reconocido bibliógrafo Petzhold quien, con el fin de desprestigiar la obra de Domenech, decidió analizar el manuscrito original con el fin de encontrar algún error. Tras obtenerlo algunas semanas después este no pudo llegar a creerle a sus ojos, el supuesto “manuscrito” indígena no era más que el cuaderno de tareas de un niño alemán, y los “pictogramas” que Domenech había identificado eran simplemente los intentos de escritura del niño realizados en letra gótica -inmensamente utilizada en Alemania pero casi desconocida en Francia-. Más vergonzoso aun todas las figuras que Domenech había catalogado como “brujos”, “dioses” y “templos” eran simples dibujos de cosas triviales como un panal de abejas o una salchicha. Pero claro, el prestigio como geógrafo de Domenech, su notable pasado como explorador y conocedor del nuevo continente llegando a haber sido el Secretario de Prensa del Emperador de México Maximiliano von Habsburg, hicieron que todos den por sentado la veracidad de su investigación. En un abrir y cerrar de ojos Domenech pasó de celebridad a hazmerreír de la comunidad científica.

Enlaces relacionados
– Catalogo sobre las distintas obras de Emmanuel, donde se pueden ver sus investigaciones sobre tribus americanas (algunas pueden ser leídas on-line).
Escaneo del comentario sobre el “Manuscrit pictographique Américain précédé d’une Notice sur l’Idéographie des Peaux-Rouges” publicado en el boletín de 1861 de la Société de Géographie.

El mensaje en una botella de Chunosuke Matsuyama

En el año 1784 una gran tormenta del Pacífico sorprendió a un barco de buscadores de tesoros japoneses. Tras luchar durante gran parte de la noche contra la furia de la naturaleza la embarcación terminó yéndose a pique y llevando consigo a varios tripulantes. No obstante, en un golpe de suerte, o quizás falta de esta, 44 marineros lograron nadar hasta un islote de coral. Allí durante algunos días soportarían al impiadoso sol sobre sus espaldas esperando inútilmente hasta morir deshidratados. Muchos, enloquecidos por haber bebido agua salada a causa de la desesperación, se arrojarían a nadar solo para morir en el medio del océano, otros, como es el caso de Chunosuke, quien además era el capitán, permanecerían en el coral con el resto de su tripulación. Ya desesperanzadado y con sus últimas fuerzas Chunosuke grabaría la travesía y el sufrimiento de su tripulación en un fragmento de madera, el cual, tras introducirlo en una botella, arrojó a las aguas con la esperanza de que esta algún día fuese llevada a su familia. Desafortunadamente la botella nunca llegó a manos de su familia y esta permaneció durante generaciones flotando en el océano. Un día de 1935, unos 150 años más tarde de que Chunosuke la arrojara a las aguas, increíblemente la botella llegaría a las cosas del mismo poblado donde éste había nacido.

Enlaces relacionados
― Una gran recopilación, en inglés, de mensajes en botellas perdidas aquí y aquí.