El desastre natural ocurrido en Japón en el año 2011 es a la fecha uno de los peores desastres naturales que tuvieron lugar en el siglo XXI, solo comparable al terremoto del océano Índico de 2004 y el terremoto de Haití de 2010.

La pérdida de vida humana y económica fue gigantesca. Los terremotos y el tsunami que se desencadenó producto de estos terminaron con la vida de miles de personas y derrumbaron cientos de miles de edificios, todo empeorado por el desastre nuclear en la región de Fukushima, producto del tsunami, que si bien no causó muertes directas debido a la radiación provocó un daño económico de proporciones difíciles de medir.

Según la Agencia Nacional de Policía del Japón, la cual realizó un profundo estudio de las pérdidas causadas por la tragedia, sabemos que en total 15.687 personas perdieron sus vidas, 6.157 resultaron heridas y 2.532 permanecen desaparecidas. Los daños edilicios y de infraestructura también fueron dantescos, en total 121,778 edificios colapsaron totalmente, 280.926 edificios colapsaron parcialmente y 699.180 edificios sufrieron algún tipo de daño. Al 2015, todavía 330 mil personas continuaban viviendo en refugios o en las casas de sus familiares. Es importante mencionar dichos números, ya que nos ofrecen una idea de la magnitud de la tragedia.

Destrucción causada en el noreste japonés tras el terremoto y tsunami de 2011.

Si bien se lo denomina oficialmente como terremoto de la costa del Pacífico en la región de Tohoku de 2011, la tragedia fue causada por varios terremotos ocurridos en el océano pacífico en la región cercana al noreste de Japón a unos 132 kilómetros de Sendai. Esto desembocó en terremotos de mayor magnitud que iban entre los 7,4 a los 7 grados con una gran cantidad de réplicas de alrededor de los 4,5 grados. No obstante, un terremoto principal, que según el Servicio Geológico de los Estados Unidos fue de 9,2 grados, tuvo lugar en la fosa de Japón, región donde se juntan la placa de Ojotsk y la placa del Pacífico y esto causó un enorme tsunami.

El resto es historia, el tsunami arrasó con el noreste de Japón, daño la central nuclear Fukushima Daiichi y destruyó cientos de miles de hogares causando a su vez miles de muertes y miles de millones en pérdidas.

Preparándose para el futuro

Si bien la tragedia ya ocurrió, algo admirable del gobierno japonés es como se está preparando a futuro para enfrentar el próximo gran tsunami. Inmediatamente tras la tragedia, además de estudiarse las pérdidas se estudiaron los factores tanto humanos como de infraestructura que amplificaron los efectos del tsunami así como los que los disminuyeron.

Esto llevó a que se creen nuevos protocolos y manuales de procedimiento, así como medidas económicas para aminorar el daño económico que pueda causar un nuevo gran tsunami en el futuro.

Uno de estos fue el descubrir que en las áreas donde había paredes costeras, incluso pequeñas, el impacto del tsunami fue menor, y los habitantes de dichas áreas contaron con más tiempo para abandonar sus hogares y buscar refugios en terrenos a mayor altura.

Es decir, las paredes no pueden parar ni contener los efectos de un tsunami lo suficientemente grande, pero si pueden otorgarle a los habitantes varios minutos extra para escapar y ponerse a salvo. Según los informes, los pueblos y ciudades costeras que contaban con paredes, incluso paredes pequeñas, contaron con una gran ventaja sobre los que no las poseían.

Para qué sirven las murallas

Debemos dejar algo en claro, las murallas no sirven para proteger la infraestructura si el tsunami sobrepasa la altura de las mismas. Por ejemplo, la planta nuclear Fukushima Daiichi estaba resguardada por murallas, y sin embargo la misma fue dañada por el tsunami. Una vez que el agua sobrepasa o derriba las murallas nada se puede hacer.

Nuevas paredes para proteger la planta nuclear de Hamaoka
La planta nuclear de Hamaoka fue rodeada por murallas que pueden protegerla de un tsunami un 15% mayor al ocurrido en el 2011.

Lo mismo ocurrió en el pueblo de Otsuchi, donde la pared de 10 metros de altura con la que contaban poco pudo hacer contra el tsunami de 15 metros que los azotó en el 2011. Prácticamente todos los edificios del pueblo fueron derrumbados y el 10% de sus habitantes perdieron sus vidas directa e indirectamente a causa del tsunami y sus efectos.

El héroe de Fudai

Hiroshi Fukawatari, el alcalde de Fudai en el 2011. Su pueblo permaneció intacto gracias a la pared anti-tsunami de su antecesor Kotoku Wamura. Fukawatari declaró oficialmente a Wamura como héroe del pueblo.

No obstante, fue muy distinta la historia en Fudai, pequeño pueblo costero también golpeado por el mismo tsunami. El alcalde de Fudai, Kotoku Wamura, vio como otro tsunami, pero esta vez en 1933, destruyó su pueblo durante su infancia. Décadas después, ya como alcalde, luchó por construir una pared de 15,5 metros de altura y logró conseguir los fondos para su construcción durante la década de 1960. En efecto, el alcalde Wamura construyó la pared anti-tsunami más alta de todo el noreste de Japón hasta el 2011.

Cuando el tsunami de 2011 golpeó a Fudai este pueblo sufrió un daño mucho menor que el sufrido por el ya mencionado Otsuchi y prácticamente todos los demás pueblos de la costa noreste japonesa. Solo un habitante de Fudai perdió su vida.

Criticado en su día por haber construido «algo tan horrible» y acusado de haber causado «un despilfarro sin sentido» hoy Wamura es recordado como un héroe, y los habitantes de Fudai llevan ofrendas en agradecimiento a su tumba todos los aniversarios de la tragedia.

La planta nuclear de Onagawa 

Hay una planta nuclear más cercana al epicentro de la tragedia, esa es la planta nuclear de Onagawa. La razón por la cual la planta nuclear Fukushima Daiichi sufrió daños catastróficos mientras Onagawa resultó intacta se llama Yanosuke Hirai.

Yanosuke Hirai
Yanosuke Hirai, ingeniero especializado en el manejo de riesgos para tsunamis y terremotos. Su planta nuclear resitió el embate del tsunami de 2011.

Yanosuke Hirai fue un ingeniero visionario que se especializó en construir las bases y los cimientos así como las estructuras principales de distintas plantas energéticas. Durante décadas intentó convencer al gobierno japonés de utilizar sus métodos, los cuales priorizaban el manejo de riesgos para tsunamis y terremotos.

Si bien tuvo cierto nivel de éxito, no logró imponer sus métodos como estándar. En el 2011 el tsunami golpeó la planta de Onagawa con mayor furia que con la que golpeó la planta nuclear Fukushima Daiichi. En efecto, el terremoto que sufrió fue más fuerte y la ola que la golpeó fue más alta y prolongada. No obstante, las capas y medidas de defensa implementadas por Yanosuke Hirai lograron salvar la planta.

Durante el mismo 2011 una misión del Organismo Internacional de Energía Atómica viajó a Japón a estudiar los métodos de Hirai. En un reporte de 92 páginas concluyeron que estos deberían ser adoptados en futuras plantas ubicadas en lugares de riesgo en todo el mundo. El gobierno japonés ha decidió desde ese entonces estandarizar dichos métodos para todas las plantas futuras.

En el presente, la planta nuclear de Hamaoka ha sido protegida con murallas y sistemas similares a los diseñados por Hirai para la planta de Onagawa.

Nota: recomendamos ver el artículo sobre cómo la naturaleza se encuentra devorando los restos de Namie, la ciudad fantasma cercana a Fukushima.

La gran muralla japonesa

Desde el 2011 a la fecha el gobierno japonés ha levantado secciones de cientos de kilómetros de murallas, en muchos lugares creando varias lineas de murallas con distintas formas para producir distintos efectos sobre el agua.

Muralla del pueblo de Yamada.
Muralla del pueblo de Yamada. Puede apreciarse la altura de la misma.

Las paredes en cuestión varían en altura dependiendo de la altura geográfica de la región, con las zonas más bajas llegando a tener paredes de 17 metros de altura. El objetivo del gobierno japonés es construir paredes que puedan resistir un tsunami entre un 15% a un 20% de mayor tamaño al sufrido en el 2011.

Esto acompañado a una fuerte inversión en el desarrollo y la mejora de los modelos actuales para el estudio de terremotos y tsunamis así como una nueva red de detección de terremotos alterna.

Muralla de la Bahía de Ofunato.
Muralla de la Bahía de Ofunato.
Pasred anti-tsunami en construcción.
Pasred anti-tsunami en construcción.

Sobre terremotos

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El terremoto más poderoso en la historia y el terremoto más mortífero

Cómo la tribu de los Sentineleses logró sobrevivir al tsunami del 2004

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Me hace tan feliz que haya vuelto Anfrix.
    En hora buena!

  2. ¡Qué artículo tan interesante! Debo decir que lo que más me llamó la atención fue el caso del alcalde de Fudai, y cómo al final el tiempo le dio la razón. La gente con una visión de futuro y en este caso, un espíritu de prevención y de valoración de la seguridad pudo más contra la gente que solo vive en el presente.

    1. Es la diferencia entre un líder y un político. El alcalde fue un líder que arriesgo su popularidad y posición por lograr algo que creía era bueno para el pueblo a pesar que que la mayoría de la gente estaba en contra, y el tiempo le dio la razón.

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