Von Braun, un genio con un pasado nefasto

Wernher von Braun fue ciertamente una de las pocas personas en la historia de la humanidad a las cuales el calificativo de genio le quedaba corto, artífice principal de la llegada del hombre a la luna y pionero en la planeamiento del viaje a Marte, y al mismo tiempo fue un impiadoso Nazi asesino que utilizó trabajo esclavo para fabricar cohetes V2 durante la Segunda Guerra en la fábrica de trabajo calificado forzado de Peenemünde.

Es, sin duda alguna, una figura controvertida que tendría que haber pasado el resto de su vida en prisión pero cuyo genio lo hizo muy valioso para los Estados Unidos razón por la cual nunca pago por sus crímenes.

Wernher von Braun.
Wernher von Braun, tras la llegada a la luna comenzó a planear la manera de lograr el viaje a Marte.

Junto a otro grande como Sergey Korolyov, es el padre de la cohetería moderna cuyo trabajo no sólo permitió poner a más de una decena de hombres en la Luna. Las teorías e implementaciones tanto de Korolyov como de von Braun son además en las cuales continúan aun en nuestros días basándose prácticamente todos los diseños de sistemas de lanzamiento orbitales modernos capaces de poner tanto personas como cargamento en órbita.

El Proyecto MARTE, el sueño del viaje a Marte

Si bien von Braun entendía perfectamente que tras la llegada a la Luna la carrera espacial se enfriaría y aletargaría considerablemente como mencionó en varias oportunidades, nunca imaginó que la misma, que supo inspirar a decenas de millones de personas en el mundo a interesarse por la ciencia y la ingeniería y de la cual se desprenden gran parte de los avances tecnológicos modernos, sería reducida por el gobierno estadounidense al nivel de un mero gasto público más cuyo presupuesto se aprueba año a año cada vez con mayor renuencia.

Razón por la cual incluso antes de finalizar con el Programa Apolo el ingeniero pródigo ya se encontraba trabajando en un plan para llegar a Marte. Plan que resumiría en un libro: Project MARS: A Technical Tale-el cual pueden conseguir en cualquier tienda en-línea de venta de libros.

Plan de Wernher von Braun para ir a Marte.
Plan de cuatro etapas propuesto por von Braun y colaboradores para lograr el viaje a Marte en 1982.

Su ilusión sobre la posibilidad de tal proyecto pareció convertirse en realidad cuando Spiro Agnew, entonces vice-presidente de los Estados Unidos, le encomendara realizar en treinta días una presentación sobre una posible misión a Marte para 1982/86 a ser presentada durante la reunión de la Space Task Group el 4 de agosto de 1969.

La exploración de Marte: la exploración del planeta rojo ha sido algo fascinante durante la carrera espacial. En efecto, gran parte de esta se realizó cuando la tecnología digital estaba poco desarrollada. Puedes leer más sobre esto en el siguiente artículo: Cómo se obtuvo la primer imagen de otro planeta con la sonda Mariner 4.

Reunión en la que se reunirían científicos e ingenieros con senadores, congresistas y el mismo presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, para discutir sobre la viabilidad del proyecto. Emocionado con esto, von Braun rápidamente volcaría sus ideas, ya mucho más avanzadas que las sugeridas en Poject MARS, asistido a su vez por William Lucas, Ron Harris y Gene Austin -todos legendarios miembros de la NASA- en una serie de diapositivas describiendo el proyecto de la manera más simple posible.

Plan de Wernher von Braun para ir a Marte.
Así era el interior de la última etapa de la nave. La cual no solo completaría el viaje a Marte sino que bajaría a los astronautas y equipos necesarios en la superficie del Planeta rojo).

Sus nuevos diseños eran mucho más avanzados no sólo estructuralmente, sino que ahora los cohetes estarían compuestos por cuatro etapas alimentadas por energía nuclear que, debido a su colosal tamaño, debían ser lanzadas por separado y luego unidas en órbita antes de comenzar el viaje.

Esto, obviamente, un requerimiento de la misión ya que debido a la distancia del Planeta rojo y el tiempo de viaje requerido los astronautas no pasarían sólo unas horas en la superficie marciana como durante los viajes a la Luna, sino que deberían permanecer durante meses hasta que las posiciones orbitales de Marte y la Tierra sean las adecuadas para emprender el viaje de regreso.

Plan de Wernher von Braun para ir a Marte.
El módulo de exploración marciana sería mucho más versátil que el Eagle Lander utilizado en la Luna. El mismo espera explotar nuevas tecnologías de propulsión y generación de energía nacidas a partir del Programa Integrado.

El Programa Integrado de viaje a Marte

La genialidad de este programa no era la nave ni los módulos en si mismos, sino su exhaustiva visión y extensión. Von Braun y sus colaboradores vieron el talón de Aquiles del Programa Apolo: si bien una maravilla de la ingeniería, era un proyecto condenado por su aislamiento. Una vez cumplida la misión, y como es que efectivamente ocurrió, todo terminaba. Para solucionar esto, y así comenzar no sólo una misión para llegar a Marte sino formalizar un programa espacial verdadero, exhaustivo y a largo plazo, crean el Programa Integrado. Éste programa además de intentar poner seres

humanos en Marte integraba tanto la creación de toda una infraestructura, tanto terrestre como espacial, junto a la creación de sub-programas científico-tecnológicos para lanzar así a la humanidad a una nueva era de exploración y avance científico continuo.

Plan de Wernher von Braun para ir a Marte.
El nuevo proyecto intentaba crear un plan de exploración espacial a largo plazo desde el cual se desarrollarían nuevas tecnologías y conceptos científicos para así comenzar una nueva era de exploración espacial.

Desde misiones robóticas hasta bases y centros de investigación inter-relacionados iban a permitir, de haberse escuchado a éstos científicos, una tasa de cién misiones anuales para 1980 y una población permanente de más de 250 personas trabajando en alguna de las bases y naves entre la Tierra, la Luna y Marte para 1990.

Si bien en el devaluado 2010 esto parece un número astronómico, el programa también comprendía el subsecuente abaratamiento de costos y la mayor disponibilidad de partes y nuevas tecnologías producto no sólo de los grandes números de misiones sino además del provecho económico y científico traído por las mismas.

Parte el plan de Wernher von Braun en la cual se muestran los cohetes necesarios.
El Saturno V, nave con la que se llegara a la Luna, comparado con la nueva generación de naves que propulsarían a la humanidad a una nueva era de exploración y desarrollo tecnológico.

Desafortunadamente, y si bien durante esa reunión hubo grandes discursos y varias promesas, la patética falta de visión y el poco interés por el progreso científico por parte de los políticos pudo más, y hoy, más de cuarenta años después, debemos agradecer que al menos se puede tener una estación espacial con una tripulación de menos de diez personas y un futuro muy incierto orbitando nuestro frágil planeta azul.


Relacionado

Las luces del cosmódromo Baikonur

El accidente aeroespacial más espectacular de todos los tiempos