Los mercados callejeros de Asia del Sur

Existe una cultura única en Asia del Sur, especialmente en países como la India, Afganistán, Pakistán, en la cual los mercados callejeros y los vendedores ambulantes, tanto de bienes como de servicios, son omnipresentes. Sus servicios son tan variados y fuera de lo común como por ejemplo la presencia de dentistas callejeros. Hoy hablaremos sobre uno de estos mercados singulares, el mercado de armas ilegales más grande del mundo: Darra Adam Khel, en Afganistán.

El mercado de armas de Darra

El mercado de armas ubicado en el pueblo de Darra Adam Khel -también conocida como Durra, Durrah o en su versión de la lengua urdu, más popular en occidente, como Darra- es un lugar en el cual existen tantas armas que se podría armar a un ejército entero, y donde las municiones son ofrecidas por millares desde alfombras tendidas sobre las aceras, como si se tratasen de especias en un mercado convencional de oriente.

Un lugar al que solo se puede entrar si se conoce a la gente adecuada, ya que, y con razón, es hoy en día considerado como uno de los lugares más peligrosos del mundo. De manera sorprendente, no solo se vende armamento y munición de alto poder, sino que el mismo es hasta incluso fabricado en el lugar.

Vendedor de armas en el mercado de armas ilegales de Durra.
Si bien algunos de los negocios son más profesionales, la mayoría de los negocios en el mercado de armas de Durra son simplemente un vendedor, muchas armas y una alfombra.

Armas que, irónicamente como si la guerra fuese un ciclo repetitivo, hasta hace unos años eran construías a partir del metal de los tanques soviéticos destruidos durante la invasión de la URSS a Afganistán en los años 80. Además de las armas artesanales, muchas replicadas a partir de las armas dejadas por los soviéticos, se pueden conseguir armas europeas tanto antiguas como modernas.

Con el paso de las décadas el mercado de Darra Adam Khel pasó de simplemente vender armas de rezago dejadas por los muchos ejércitos que invadieron el área a convertirse en un verdadero complejo industrial donde se utilizan herramientas caseras y un ejército de trabajadores que trabajan por unos pocos centavos para así crear miles de armas por mes.

Es irónicamente «poético» que un mercado de tales características se encuentre en el Paso de Khyber, conocido como «la puerta de los invasores». Ya que el mismo sería cruzado por infinidad de ejércitos a lo largo de la historia.

Vendedor mostrando una de las ametralladores a la venta.
Vendedor mostrando una de las ametralladores a la venta.

El Paso de Khyber fue además la puerta desde la cual Alejandro Magno comenzaría su invasión de la India, y desde donde los mongoles lanzarían su sangrienta invasión a Medio Oriente entre los siglos XIII y XIV. Vería a los ejércitos Islámicos cruzar con su meta de expansión del islam en la zona, y sería testigo del paso de las Fuerzas Imperiales Británicas en su lucha por el dominio de la India.

Fabricantes de armas en el mercado de armas de Durra.
Además de vender armas ilegales el mercado de Durra produce cientos de miles de armas semi-industriales en el cual un proceso con herramientas caseras se mezcla con un proceso industrializado.