La higiene medieval

Si bien la higiene durante el medioevo y el renacimiento estaba muy por debajo de las expectativas y los estándares actuales, lo que llevaba a que las plagas se expandan de manera imparable, en algunos casos, como por ejemplo la vida de varios eruditos y nobles, la salud y el buen vivir eran tomados seriamente. La higiene medieval, no obstante, comenzó a mejor en gran medida cuando obras tales como el Tacuina sanitatis se popularizaron en grandes segmentos de la población.

Tacuina sanitatis

El Tacuina sanitatis, o las Tablas de sanidad, eran muy populares entre estos eruditos y personas educadas. Las mismas, ideas por el escritor Ibn Butlan, oriundo de Bagdad, en el siglo XI y traducidas al latín a través de monjes para luego ser popularizadas en Europa del sur en los siglos siguientes. Estas tablas son una recopilación de recomendaciones, recetas y métodos enfocados a lograr el «buen vivir», la higiene y la salubridad.

Como podemos observar a continuación el vino y los extractos vegetales naturales eran considerados como algo muy saludable.

A lo largo de la obra encontraremos ilustraciones y pequeños textos en las cuales se nos informará el correcto manejo de los estados de la mente, distintos tipos de frutos e hierbas buenos para la digestión, el corte de carnes y los tipos de caza que evitaban una carne de peor calidad e incluso la importancia del aire fresco.

Por supuesto, algunos consejos no eran ideales para seguir, en particular las recomendaciones médicas, que seguían las enseñanzas de Hipócrates sobre el balance de humores (algo que comúnmente llevaba a sangrados incluso ante simples malestares). A pesar de lo anteriormente mencionado, sin embargo, el Tacuina sanitatis, o las Tablas de sanidad, fue una obra revolucionaria para su época ya que lograba definir un sistema de higiene muy benéfico para los estándares de la época.

Las siguientes imágenes muestran el énfasis que las tablas hacían en la buena alimentación, algo que hoy se considera como uno de los pilares de la salud.

La salud medieval

Como es sabido, durante todo el medievo los estándares de salubridad fueron prácticamente inexistentes. No obstante, este no fue el caso en Medio Oriente, donde la higiene y la salubridad eran consideradas como un aspecto básico y clave de la vida civilizada.

La medicina medieval: si bien todos los consejos mencionados en las tablas pueden nos pueden llegar a resultar como algo lógico y de sentido común, en el medioevo la salud y la higiene dejaban mucho que desear. Por ejemplo, los médicos en muchos países medievales estaban obligados por ley a diagnosticar a sus pacientes utilizando horóscopos.

Es por esta razón que la mayoría de estos tratados sobre el buen vivir y la higiene fueron escritos en su absoluta gran mayoría por autores musulmanes como Ibn Butlan, y tardaron tantos siglos en llegar a Europa.

En las dos imágenes a continuación podemos apreciar la importancia que estas tablas le daban a la buena alimentación y a la bebida sana.

Esto fue especialmente notable durante las cruzadas, episodios bélicos en los cuales ya se veía a los médicos de campaña musulmanes higienizando las heridas de los heridos, intentado cauterizarlas cuando era posible y empleando todo tipo de ungüentos y líquidos de extractos vegetales con propiedades desinfectantes. Algo que, ciertamente, cumplía un rol fundamental a la hora de ayudar a recuperarse a pacientes que habían sufrido heridas cortadas realizadas con espadas y dagas muchas veces contaminadas.

Iluminismo del Tacuina sanitatis.
Recolección de frutos.

Más sobre el medioevo

Cucaña, la utopía medieval

Las máscaras antiplaga de los médicos medievales

Los modales en la mesa y la comida medieval