Las represas del siglo XX

Durante el siglo XX la generación de energía hidroeléctrica vio un boom similar al que hoy está viendo la energía solar. Con plantas hidroeléctricas construyéndose en casi todos los países del mundo, al punto en que muchas veces la prioridad de estas plantas era tal que no importaba lo que se tenga que destruir para construirlas, como fue el emblemático caso del templo egipcio de Abu Simbel, muchos países decidieron invertir cantidades astronómicas de dinero y construir represas gigantescas. Una de estas fue la presa Hoover en los Estados Unidos, la cual continua siendo una de las más grandes del mundo incluso hasta el día de hoy.

La construcción de la presa Hoover

Si bien construir esta presa llevó unos cinco años, comenzando su construcción el 20 de abril de 1931 y concretando su construcción el día primero de marzo de 1936, gracias al poder del time-lapse podemos ver esta construcción en solo unos pocos segundos.

El siguiente video de tipo time-lapse muestra en unos pocos segundos los casi cinco años de construcción que fueron necesarios para construir la presa Hoover.

Como podemos observar uno de sus aspectos más interesantes es que el mismo está tan bien logrado que da una impresión de crecimiento orgánico, como si la misma fuese una planta. Este vídeo fue confeccionado por el personal del centro de visitantes de la famosa presa.

Construyendo un coloso

Ubicada en Nevada, Estados Unidos, la presa comenzó a ser construía en 1931. Enteramente hecha de hormigón, para la misma debieron estrenarse varias innovaciones tecnológicas. De hecho, hasta poco después de terminada, los ingenieros que participaron en la misma no tenían una clara idea si la misma soportaría su propia masa, o en qué medida el hormigón se retraería, ya que su dimensión superaba con creces a cualquier estructura previa.

Obsesión por las plantas hidroeléctricas: la obsesión por las plantas hidroeléctricas durante las primeras décadas del siglo XX fue tal que entre Estados Unidos y Canada se construyó una central hidroélectrica debajo de las emblemáticas cataratas del Niágara: La planta hidroeléctrica escondida bajo las cataratas del Niágara.

Desafortunadamente, Gordon Kaufmann, el arquitecto encargado de diseñar el exterior de la presa, no tuvo la libertad suficiente como para poder cumplir su deseo, diseñar un exterior futurista en el estilo Art-deco, muy popular a finales de los 20s y principios de los 30s, en el cual gigantescos hombres darían la impresión de estar sosteniendo el peso de la presa. En su diseño final, solo pudo plasmar algo de esto en las «pequeñas» torres tubulares que rodean a la presa.