Los maravillosos seres voladores de Festo
La empresa Festo, una especie de combinación entre corporación con fines comerciales y grupo artístico, ha logrado crear algunos de los dispositivos voladores más impactantes e interesantes que pude ver hasta el momento. Utilizando materiales ultralivianos y resistentes conjuntamente a mecanismos que simulan músculos artificiales, han logrado máquinas espectaculares.
El Empire State y los dirigibles
Cuando el Empire State fue visionado, un futuro plagado de naves voladoras era evidente y, con un poco de imaginación y esperanza, hasta lógico. John Raskon, el financista que puso los fondos para la construcción del mismo, era ciertamente un hombre de visión elevada, por lo que, previniendo un futuro donde los viajes se realicen de manera aérea, dotaría a su edificio, el más alto del mundo en ese entonces, con un puerto aéreo sobre el cual los dirigibles pudiesen anclar. De esta manera, el Empire State no sólo sería un edificio, sino que a la vez servía de puerto de viajes intercontinentales -con la enorme acumulación de capital que ello significa-.
Es así que el diseño original, de terminación rectangular convencional, fue reemplazado por un enorme mástil de arquitectura Art Deco -considerado como muy futurista en los años 20 y que a mi, personalmente, me fascina- que convirtiera al edificio original de 86 pisos en uno de 102 pisos de altura. Un lujoso elevador posteriormente transportaría a los pasajeros hacia la zona habitable que comenzaba a partir del piso 86.
Desafortunadamente las corrientes intensas demostrarían que el plan no era muy seguro, y conl os años, la emblemática cúpula se transformaría en una torre de comunicaciones.




Este artículo fue publicado el: 3/05/08 a las 4:27 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: