Los animales más voraces del mundo

Si bien los seres humanos somos voraces y capaces de devorar prácticamente todo lo que camine o crezca en el planeta tierra, algo que queda demostrado en ésta lista de las comidas más repugnantes, hay otros seres vivos en el mundo cuya voracidad relativa los convierte en seres sorprendentes. A continuación hablaremos de los insectos y animales más voraces en el reino natural. Seres vivos capaces de devorar cientos y hasta miles de veces su propio peso.

La oruga que debora 86.000 su propio peso

La oruga de la polilla Antheraea polyphemus sería una Lepidoptera más de las tantas miles que habitan el norte de América, si no fuese por ostenta el récord de ser el ser vivo más glotón del planeta, siendo capaz durante su estado larval de devorar, en 56 días de alimentación constante, 86 mil veces su propio peso.

Y no es para menos, ya que deberá, en un lapso de 50 días, prepararse para su metamorfosis y convertirse en una enorme polilla de 15 centímetros de envergadura. Curiosamente las puntas de las alas de esta polilla están a medio camino de simular las cabezas de dos serpientes (un mecanismo evolutivo de autodefensa). Otros seres vivos como la Attacus Atlas, la mariposa más grande del mundo, también han evolucionado sus alas de esta manera, aunque el efecto es mucho más sorprendente.

Una oruga voraz de Antheraea polyphemus.
Oruga de la polilla Antheraea polyphemus.

Si bien parece una cantidad exagerada e imposible, debemos que recordar que las orugas son, literalmente, «máquinas de comer». Algo necesario para mantener en orden sus proceso biológicos altamente energéticos (relativamente hablando, por supuesto).

Su rutinaria vida transcurre comiendo, procesando el alimento a través de su alargado cuerpo y creciendo en tamaño con una vorágine desenfrenada -un ejemplo de esto es la oruga del tabaco, la cual crece unas 10 mil veces su tamaño original en solo 20 días-.

La alimentación continua y sostenida en el tiempo es relativamente común entre las distintas especies de orugas. Por ejemplo, la oruga de la polilla Smerinthus ocellata, es reconocida entre los biólogos y los entomólogos por alimentarse de manera constante, sin parar, durante gran parte de su vida.

En la siguiente imagen podemos apreciar las alas de esta singular polilla, las cuales simulan ojos con el fin de asustar a los depredadores. Este mecanismo evolutivo se denomina mimetismo, y es una manera de protegerse ante los depredadores simulando ser especies más peligrosas o camuflándose visualmente con el medio circundante.

Uno de los animales que han evolucionado uno de los mecanismos de mimetismo más espectaculares es el pulpo mimo, un pulpo capaz de imitar a otros seres marinos con el fin de engañar a sus depredadores.

La polilla Antheraea polyphemus.
La polilla Antheraea polyphemus.

– Para ver un documento fotográfico de su desarrollo pincha aquí.

Las musarañas

Ciertamente los mamíferos quedamos humillados en esta competencia de glotonería, nuestras mejores «atletas» son las musarañas, «solo» llegando a comer poco menos del 90% de su peso corporal por día -en comparación, en el mismo tiempo en el que la oruga come miles de veces su peso, la musaraña no supera las 50 veces el suyo. Aunque la oruga tiene la ventaja de que la medición se hace a partir de su nacimiento-.

Entre otros de sus récords están el de ser el mamífero más pequeño, crecen entre 4 y 5 centímetros, y son el vertebrado con el miembro reproductor más chico relativamente al tamaño de su cuerpo, no llegando a superar los 5 mm. Es también uno de los pocos roedores cuyos dientes no vuelven a crecer ante el desgaste. Todo esto, por supuesto, variando levente entre las 264 especies de musarañas.

Puedes leer más sobre los asombrosos récords de la naturaleza siguiendo éste enlance: Récords de la naturaleza, el animal más grande, el más veloz, el más viejo.

Las musarañas son uno de los animales más voraces en la naturaleza,
Las musarañas son uno de los animales más voraces en la naturaleza, llegando a devorar el equivalente al 90% de su peso corporal por día.