Los festivales japoneses

Durante el colorido festival japones de Katakai-Matsuri se lanzan algunos de los fuegos artificiales más grandes del mundo, y de hecho, se llegó a lanzar un fuego artificial llamado Sekaiichi Yonshakudama de 420 kilogramos de peso que batió todos los récords habidos y por haber. El quebrar todo tipo de récords en los festivales japoneses no es nada nuevo, por ejemplo, durante el bello y tradicional festival de las cometas gigantes, Sagami-no-Oodako se elevan al cielo colosales cometas hechas con bambú de más de una tonelada de peso.

El fuego artificial más grande de la historia

Hombres moviendo un fuego artificial esférico.
Trabajadores moviendo el Sekaiichi Yonshakudama, el fuego artificial más grande de la historia.

Sekaiichi Yonshakudama es considerado como el fuego artificial de mayor tamaño y más masivo de la historia. Con sus colosales 420kgs de paso y sus 120 centímetros de diámetro, esta esfera podía ser solamente lanzada desde un mortero reforzado. Al ser lanzada, y tras elevarse a unos 850 metros de altura realizó una explosión múltiple cuyo diámetro alcanzó los 800 metros de extensión.

El texto impreso sobre la bomba de colores y formaciones florales diche: Sekaiichi Yonshakudama -el fuego artificial más grande dle mundo, por si no quedaba alguna duda de la potencia de este particular fuego artificial-. Por supuesto, el texto nos muestra lo orgullosos que están tanto los creadores del explosivo como el pueblo de su festival.

Los fuegos artificiales tienen una importancia en la cultura japonesa, utilizados por lo general para recibir el verano, los hanabi, como en Japón se conoce a los festivales de fuegos artificiales, son una de las atracciones más populares en las islas. No solamente durante el verano, si bien como aclaramos es durante el verano donde son más importantes. Prácticamente la mayor parte de los festivales en Japón incluyen fuegos artificiales en una u otra medida.

El siguiente es un video del Yonshakudama siendo cargado den su mortero de disparo y su detonación. En el mismo podemos notar un detalle muy interesante de este fuego artificial, tras una primer explosión enorme, el fuego artificial dispersa cientos de fuegos artificiales más pequeños formando una especie de fractal fugaz sobre el cielo.

Otras particularidades pirotécnicas

Ilustración antigua.
Imagen proveniente del Huolongjing, uno de los primeros tratados militares sobre la pólvora.

Los fuegos artificiales tuvieron su origen en la religiosidad. Inventados en China, los mismos se utilizaban para ahuyentar los malos espíritus. Si bien la mención escrita más antigua de los mismos pertenecen a un escrito del siglo XII, Joseph Needham, experto en historia de la ciencia en China, y miembro de la Royal Society, asegura que su utilización muy probablemente se remonte incluso más allá del siglo IX. Prontamente encontrarían lecho en la industria de la guerra, y para el siglo XIV, eran utilizados como armas para amedrentar al enemigo. A la derecha podemos ver una captura del Huolongjing, uno de los primeros tratados militares en describir armas de pólvora.

Es justamente de China y del arte de realizar fuegos artificiales de donde proviene uno de mis ídolos personales. Wan Hú, quien en el s. XVI intentara volar mediante la utilización de una silla cohete. Por desgracia, según los reportes de la época, tras accionar su silla cohete y producir una gran humareda, desapareció por completo y nunca más se supo nada de él -quizás los restos de tripas encontrados en las cercanías sean un mal indicador de su destino-.

Las 500 toneladas de TNT: si bien los fuegos artificiales aquí vistos son sorprendentes durante la Guerra Fría se detonó un explosivo hecho a partir de 500 toneladas cortas de distintos explosivos con el fin de simular una explosión nuclear. Todo fue capturado en un espectacular vídeo.

El Año Nuevo en Madeira

En Portugal se toman el Año Nuevo muy en serio. Tanto, que le dan la bienvenida con el mayor espectáculo de juegos artificiales del mundo. Festejado en Madeira, el mismo emplea más de 17 toneladas de pólvora. El realizado durante el 2007, sin embargo, batió todos los récords habidos y por haber.

Según se calcula ocurrieron un total de 660.300 detonaciones -sólo contando las del espectáculo oficial, a estas hay que agregarle las realizadas por particulares- y el olor a pólvora pudo pervivirse desde decenas de kilómetros. Al igual que en el festival japonés, al ser de noche se evita lastimar aves en vuelo y afectar la aviación comercial local de baja altitud.

Dicho lo anterior, el festival de Katakai-Matsuri sigue siendo el más interesante de los festivales de fuegos artificiales, ya que si bien la cantidad de detonaciones es mucho menor, los fuegos artificiales utilizados son mucho más grandes. Además de fuegos artificiales como el ya mencionado de 420 kilogramos, se detonan otros fuegos artificiales secundarios de hasta 100 kilogramos.


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