Jack Hall, un lutier que crea instrumentos musicales con miles de piezas

Jack hall fue un lutier quien, para no desperdiciar madera, reutilizaba sus maderas al punto de crear instrumentos musicales hechos con cientos de piezas.

Arte con palillos de madera

Afortunadamente en la humanidad existen personas que rompen todos los moldes y traspasan esa difusa frontera entre la locura y la genialidad. Jack Hall fue una de éstas personas fuera de lo común y su obsesión lo llevó a crear maravillas asombrosas. Si bien el género artístico de crear esculturas utilizando palillos de madera ya existía, por ejemplo el escultor Steven Backman recrea monumentos del mundo utilizando decenas de miles de palillos, Jack Hall llevó ésta técnica al extremo utilizando miles de palillos para crear instrumentos musicales perfectamente funcionales.

Jack hall, un lutier sin igual

El lutier mostrando varios de sus instrumentos .
El lutier fuera de lo común Jack Hall mostrando varios de sus instrumentos hechos a partir de fósforos.

Negativo a desperdiciar tanta madera, que según su opinión era de excelente calidad, Jack decidió guardar todos los fósforos -cerillas/diablillos/matchsticks- quemados que encontraba en el barco donde trabaja como marinero. No obstante, tras varios años se encontro con un particular problema: ya no sabía que hacer con tanta madera suelta, por lo decidió salir con una ingeniosa y totalmente descolorada solución: pegarlos y construir instrumentos musicales.

Las primeras creaciones eran bastante amorfas y sin un atractivo considerable, sin embargo Jack no se cansaba y seguía construyendo cosas a partir de fósforos quemados. Los años y la práctica llevaron a que se fuese destacando y perfeccionando su técnica, así, gradualmente, logró crear maravillas dignas de admiración, construyendo desde relojes hasta mini molinos de viento.

No obstante, no sería hasta escuchar la sugerencia de un marinero amigo que el tímido Jack decidió crear un violín. El mayor problema radicaba en que no sabía cómo ya que la música era algo desconocido para él, sin embargo lo compensaba con su incansable dedicación. Es así que en cada puerto al que el barco llegaba Jack visitaba negocios de música parándose a observar los instrumentos y a hacer bosquejos de estos en secreto, para salir corriendo cuando algún vendedor se le acercaba a preguntarle que deseaba.

Al volver a la mar Jack dedicaría cinco horas al día durante seis meses para formar un violín a partir de 14 mil fósforos quemados y con un sonido de calidad sorprendente. Finalizada su obra se le presentó un gran problema, dónde iría a guardar su flamante instrumento si no tenía una valija apropiada para este fin. Sin darse por vencido prontamente emplearía los siguientes meses en construir una valija de varios miles de fósforos.

Detalle de la guitarra hecha con fósforos del lutier Jack Hall.
Detalle de la guitarra hecha con fósforos del lutier Jack Hall.

De esta manera durante las siguientes décadas nuestro artesano fuera de serie agregaría a su colección desde mandolinas hasta banjos pasando por guitarras acústicas y otros instrumentos complejos. Al morir en 1993 a la edad de 86 años Jack dejaría una colección de 26 instrumentos con sus respectivas valijas de transporte los cuales son hoy día cuidados por su hijo.

La teoría musical: si quieres aprender sobre teoría musical con el fin de al menos poder entender la estructura básica de las piezas musicales te recomendamos leer el siguiente artículo: Las notas musicales, la gama y la octava, su origen y explicación, donde se explican de manera clara y concisa los conceptos de las notas musicales, la gama, los tonos, las octavas, etc.

Jack hall mostrando los fósforos largos.
Jack hall mostrando los fósforos largos con los que realizaba su trabajo artístico y musical.

De todos los instrumentos creados por este singular lutier es un chelo hecho a partir de fósforos largos y de sonido impecable y fino una sus creaciones más famosas y populares, ya que éste chelo ha sido tocado en varios conciertos tanto a manera de novedad como también por su calidad musical. En la imagen a continuación vemos el detalle de la parte inferior de dicho chelo.

Detalle de un chelo hecho a partir de cientos de varillas de madera.
Detalle de un chelo hecho a partir de cientos de varillas de madera.

Otro lutier sin igual

Otro lutier sin igual fue el monje jesuita del siglo XVI Athanasius Kircher, una de las primeras personas en estudiar científicamente la propagación del sonido y diseñar instrumentos musicales fuera de lo común como un órgano completamente automático impulsado por agua, el cual era programable a partir de discos dentados por lo que el dueño podía elegir distintas melodías y un más que llamativo piano cuya música era producida por gatos. Instrumento que, según se cree, inventó para alegrar a un príncipe que se encontraba pasando por un estado depresivo.

Ciertamente una de esas personas a lo largo de la Historia quienes, al igual que Jack Hall, logran salir fuera de lo común, idear algo que para otros es considerado como «algo imposible» y lograr hacerlo una realidad a través del esfuerzo, el tesón y la creatividad.

Imagen del piano hecho a partir de gatos de Athanasius Kircher.
Imagen del piano hecho a partir de gatos de Athanasius Kircher.

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