Jack Hall un lutier de otro mundo

Afortunadamente en la humanidad existen personas que rompen todos los moldes y traspasan esa difusa frontera entre la locura y la genialidad. Jack Hall fue una de éstas rarezas biológicas y su obsesión lo llevó a crear maravillas asombrosas. Negativo a desperdiciar tanta madera, que según su opinión era de excelente calidad, Jack decidió guardar todos los fósforos -cerillas/diablillos/matchsticks- quemados que encontraba en el barco donde trabaja como marinero. No obstante, tras varios años se encontro con un particular problema: ya no sabía que hacer con tanta madera suelta, por lo decidió salir con una ingeniosa y totalmente descolorada solución: pegarlos y construir instrumentos musicales.

Las primeras creaciones eran bastante amorfas y sin un atractivo considerable, sin embargo Jack no se cansaba y seguía construyendo cosas a partir de fósforos quemados. Los años y la práctica llevaron a que se fuese destacando y perfeccionando su técnica, así, gradualmente, logró crear maravillas dignas de admiración, construyendo desde relojes hasta mini molinos de viento. No obstante, no sería hasta escuchar la sugerencia de un marinero amigo que el tímido Jack decidiera crear un violín. El mayor problema radicaba en que no sabía cómo ya que la música era algo desconocido para él, sin embargo lo compensaba con su incansable dedicación. Es así que en cada puerto al que el barco llegaba Jack visitaba negocios de música parándose a observar los instrumentos y a hacer bosquejos de estos en secreto, para salir corriendo cuando algún vendedor se le acercaba a preguntarle que deseaba.

Al volver a la mar Jack dedicaría cinco horas al día durante seis meses para formar un violín a partir de 14 mil fósforos quemados y con un sonido de calidad sorprendente. Finalizada su obra se le presentó un gran problema, dónde iría a guardar su flamante instrumento si no tenía una valija apropiada para este fin. Sin darse por vencido prontamente emplearía los siguientes meses en construir una valija de varios miles de fósforos. De esta manera durante las siguientes décadas nuestro artesano fuera de serie agregaría a su colección desde mandolinas hasta banjos pasando por guitarras acústicas y otros instrumentos complejos. Al morir en 1993 a la edad de 86 Jack dejaría una colección de 26 instrumentos con sus respectivas valijas de transporte los cuales son hoy día cuidados por su hijo.

11 Comments

  1. Amazing!!!! Oliver, no conocia a este, he visto algunos que han hechos casas con latas, creo que una ,ujer lo hizo, lo vi hace poco en tv. y muchos hacen algo el de este link
    http://cansmartbeercans.com/take_a_tour.html
    que decoran su casa con latas, pero con fosforos!!!! imagina la paciencia que hay que tener!!!

  2. Mi novia es Cellista una tarde creo era otoño, estábamos en casa de sus padres, cuando llamo a la puerta un señor muy flaco y con bigote a la usanza del siglo XIX.
    Salimos a ver que buscaba y nos dijo que sabia que ella tocaba el cello porque la había visto llegar muchas veces a esa casa con el estuche de uno (no se porque pero yo sospeche que espiaba atrás de un árbol)en fin nos hablo largo rato de la belleza de la música, de lo que esta supone en el mundo y también de las cosas minúsculas.
    luego nos dijo si podía tomar algunas medidas del cello porque pensaba hacer un modelo exacto que cabiera en la palma de la mano(la palma de la mano es una medida estándar para los locos, pensé). Le dijimos que no había problema pero si quería le podíamos prestar el póster tamaño real de el Grand Montagnana que había venido en la revista Strad.
    Luego le pregunte como tenia pensado soslayar los inconvenientes acústicos ósea físicos.
    Levanto una ceja y me dijo: ¿como cuales? le dije: Bueno cuestiones de proporción largo masa y tensión de una cuerda resonancia, modos de vibracion de la tapa, alma todo eso…
    hizo un silencio largo. y el gesto de su boca fue algo.. no se .. ornitológico… se dio media vuelta y se marcho por la vereda marchando.
    Cuando llego a la esquina y justo al borde de el cordón nos miro sobre su hombro como enviandonos una maldición. luego bajo y se fue caminando por la calle empedrada de sauces gigantes y me parecio que ciertamente fue haciendose mas pequeño hasta tener el tamaño de la palma de una mano e incluso hasta desaparecer.
    Me sentí mal no quise lastimarlo.. yo no se mucho de física.. pero es que algo aprendí cuando quise hacer mi replica exacta de el órgano de Leipzig con todos los teclados juegos, registros y que cabiera (y sonara majestuosamente) en la palma de la mano.

    Esta historia es tan cierta como el aire que respiramos menos el final que no es cierto, no quise hacer una replica del organo de Leipzig… perdon por lo larga y los inumerables errores. 😐

  3. argghhh cupiera… y otros…

  4. En q gastaban tantos Fosforos :S

  5. Enzo, MUCHA, pero MUCHA paciencia 🙂 algo de lo que yo carezco 😆 Muy interesante lo de las latas, yo conocía una casa hecha con botellas de cerveza. 😛

    Letopo, la palma de una mano es la medida de todo loco y soñador, el problema es cuando dos locos trabajan en equipo. El proyecto termina tomando dimensiones totalmente asincrónicas.

  6. lo q me extraña mas es el reloj no me imagino el tiempo el el trabajo q le debe haber llevado 😯

  7. sí, es una pena… 😥

  8. Mi papa tiene una guitarra hecha de varitas de palmera 😀 es muy graciosa 😛

  9. …Nos alejamos asombrados sin comprender de qué se ríe…

  10. gracias por existir me salvaste de una mala nota en el cole. jajajaja 😀 esto es por los profesores de ahora que no saben nada de historia gracias de nuevo chau

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