Centralia, el pueblo que no para de arder desde hace medio siglo

La codicia y la inoperancia llevaron a que se origine un fuego subterráneo en las minas de carbón de Centralia, el cual lleva ardiendo más de medio siglo.

La tan famosa frase «Infierno en la Tierra» no tiene mayor significancia en ningún otro lugar que en Centralia, una región del distrito de Columbia, estado de Pensilvania, Estados Unidos, cuyas entrañas arden desde hace más de 55 años.

En un caso de inoperancia que nos hace recordar al sufrido en el lago Peigneur, el desastre de Centralia comenzó en 1962 cuando la quema municipal de basura llevada a cabo en las antiguas excavaciones de una mina de carbón, desencadenara en un incendió monumental que duraría por décadas.

Si bien los intentos por extinguirlo fueron notables la desgracia quiso que fuese una vena de carbón expuesta la más cercana al fuego. Como resultado el incendio continuó expandiendo subterránea y silenciosamente durante más de dos décadas por todo el condado sin que nadie realice la problemática que se avecinaba.

Carretera quebrada de Centralia.
Las carreteras cercanas a Centralia tienen una vida útil extremadamente corta, ya que los gases subterráneos y el calor del suelo las destruyen a los pocos años.

Pasaron 19 años de iniciado el incendio que origino este desastre ecológico, y tras luego de que un niño casi perdiera su vida en una brecha que se abrió repentinamente en el suelo a causa del calor, para que las autoridades y pobladores se enteraran de la desesperante situación.

Si bien Centralia no ha entrado en la lista que hemos pubnlicado en el pasado sobre los lugares más contaminados de la tierra, debemos considerar qué, a pesar de ser lento y prácticamente invisible ya que es subterráneo, la cantidad de décadas en las que este fuego ha ardido llevó a que se liberen toneladas de dioxido de carbono a la atmósfera, toda una tragedia ecológica de proporciones épicas.

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Tras una investigación por parte del gobierno y un aluvión mediático se estableció que Centralia no solo era un terreno irrecuperable, sino que además se había convertido en una bomba de tiempo. Ante esto, y tras una fuerte oposición por parte de algunos pobladores, se decidió que lo más seguro era relocalizar a las familias en pueblos cercanos y declarar la zona como área de desastre.

Hoy en día Centralia es un pueblo fantasma, condenado por acumulaciones de gas subterráneas y repentinas aberturas de grietas en la superficie debido al resquebrajamiento de la tierra a causa del calor.

Los fuegos subterráneos pueden llegar a generar temperaturas altísimas, las cuales arderán bajo tierra por año. En la siguiente imagen podemos apreciar el calor debajo de la tierra que este tipo de fenómenos causa:

Hombre parado frente a los efectos de un fuego subterráneo.
Ejemplo de un fuego subterráneo activo en el estado de Wyoming, Estados Unidos.

Si bien en la superficie el problema no parece ser muy grave, el infierno de fuego y calor ocurre a unos 1,6 kilómetros de profundidad, y desgraciadamente al día de hoy continúa expandiéndose convirtiéndose en uno de los peores desastres ecológicos del mundo. Según los cálculos realizados por SEPA -State Environmental Protection Administration- hay suficiente carbón como para que el fuego continúe ardiendo por unos 250 años más.

La minería ciertamente ha causado estragos en la tierra, desde minas a cielo abierto que devoran pueblos enteros hasta minas que ofrecen a sus trabajadores uno de los empleos más peligrosos del mundo.

Inmensa galería de fotos sobre Centralia

Silent Hill

Es tal el estado de Centralia que los productores de Silent Hill se inspiraron en los lúgubres paisajes del pueblo de Columbia para darle vida al infernal pueblo fantasma de su película.