Qué es el hipo

Un castigo de Júpiter para los romanos; la señal de una mentira para la corte real del medioevo inglés; una bendición para ciertos pueblos asiáticos y, para la medicina moderna, una irritación del diafragma que resulta en una rápida e involuntaria inhalación la cual es frenada rápidamente al cerrarse la glotis produciendo ese agudo y distintivo sonido. Sea cuál sea la razón, cuando nos da un ataque de hipo lo único que deseamos saber es, precisamente, cómo curar el hipo. A lo largo de la historia de la humanidad muchas culturas han desarrollado distintas técnicas y medicinas para combatir éste poco peligroso pero molesto mal.

Cómo curar el hipo

Roma tuvo médicos muy famosos, entre ellos Galeno, el padre de la medicina. No obstante, en lo que a curas del hipo respecta, los romanos se basaban enteramente en soluciones ancestrales y remedios caseros los cuales, según vemos en los escritos antiguos, los romanos juraban por su eficacia.

En roma Roma

Asustar
Un susto, sí, lo crean o no los romanos fueron los que salieron con la idea de asustar a quien tenga hipo.

Dar vuelta a la persona
En la legión, según aclara Gibbon, uno de los primeros y más grandes historiadores modernos de Roma, estaba muy difundida la cura de dar vuelta a la persona, haciéndola colgar de sus piernas, hasta que se le vaya el hipo.

Taparse los oídos
Ya desde los romanos taparse, o frotarse, los oídos es una cura popular para el hipo -Lo crean o no esto puede llegar a funcionar y ser muy eficiente, ya que si tienen suerte terminarán estimulando el nervio neumogástrico, o vago, el cual inerva en la faringe, y así indirectamente finalizar los espasmos-

Gárgaras
También fueron los que difundieron la «cura con gárgaras de agua». -También puede llegar a funcionar ya que, con suerte, terminarán interrumpiendo el ciclo y relajando los nervios involucrados-

En la época Victoriana

Azúcar
Era muy normal la creencia que la gente tuviera una idea popular sobre los poderes curativos del azúcar, por lo cual siempre se le ofrecía azúcar a alguien con hipo. Muchos niños fingían tener hipo justamente por esto. -hoy en día se sigue utilizando en el Reino Unido, puede llegar a funcionar si colocan la cucharada bajo la lengua-.

Estornudar
Otra cura muy difundida era la de respirar pimienta, provocando así un fuerte e involuntario estornudo en la persona para así sacar el hipo. -Si bien podría llegar a servir el hacerlo con pimienta era un arma de doble filo, ya que si llegara a ser aspirada podría terminar irritando la zona y empeorando todo-.

Palmadas
Si bien las palmadas en la espalda fueron muy populares para calmar el hipo desde los tiempos más tempranos fue en la Era Victoriana en la que que se recomendaba como una «solución profesional».

Berro
Era muy normal que la boca sea llenada con berro ante un ataque de hipo, ya que se sobrevaloraban las aptitudes curativas de éste vegetal.

Vinagre
Tomar una cucharada de vinagre inmediatamente luego del sonido producido por el hipo era una de las curas más populares de Escocia.

En el Medioevo

Si bien la medicina medieval era aterradora, al menos, en lo que a curas herboristas de males menores respecta, los mismos poseían varias técnicas efectivas para curar el hipo.

La manzana
En Francia, morder una manzana hasta que se vaya el hipo era una cura muy popular -por supuesto que el hipo terminaba «yéndose» naturalmente, pero el pobre diablo creía que lo había curado la manzana-.

Legumbres
Comer lentamente una legumbre era visto como algo útil para frenar el hipo -Se me ocurre que podría ser útil, ya que las legumbres contienen magnesio y el magnesio es un excelente relajante y anti-irritante-

En el medioevo existían muchas técnicas naturales sobre cómo curar el hipo.
En el medioevo existían muchas técnicas naturales sobre cómo curar el hipo.

La lengua
En Escandinavia existía muy difundida la idea sobre estirar la lengua de una persona para sacarle el hipo. Por lo que era normal que un familiar o amigo de la persona le agarrará la lengua e intentará estirarla. -Hoy en día sigue siendo utilizado-

Un pájaro
En algunas regiones de Italia se creía que si se ponía un pájaro en la boca de la persona y el ave cantaba el hipo se iría. Sinceramente me pregunto cuántos habrán muerto atragantados haciendo esto. No hace falta decir que no sirve para nada-.

No respirar
Aguantar la respiración era, y es, una cura extremadamente popular por toda Europa y el mundo.

Mirar fijo
Otra creencia difundida era la de mirar fijo a otra persona durante un minuto. Si esto se hacía sin interrupciones el hipo se iba.

Curiosidad al final sobre cómo curar el hipo

Según el libro de récords Guinness el mayor ataque de hipo de la historia duro unos 69 años y 5 meses!. Charles Osbourne (1894-1991) comenzó a tener hipo una mañana de 1920 con una espeluznante frecuencia de 1 segundo medio entre espasmos. Así de repentino como llegó se fue otra maña… pero de 1990!. Charles murió un año después.


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