Inundaciones de principios de siglo

Muchas ciudades europeas, especialmente varias capitales nacionales, se vieron sujetas a principios del siglo XX a distintos desastres climáticos que desembocaron en inundaciones de una voracidad nunca antes vista. Por ejemplo, en el año 1908 una intensa nevada invernal seguida de una primavera particularmente calurosa llevó a que la nieve en los alrededores de Moscú, la capital del Imperio Ruso, se derrita rápidamente llevando a un crecimiento repentino del río Moscova inundando a gran parte de Moscú en el proceso y dañando 25 mil edificios. Moscú no fue la única ciudad Europea en sufrir una gran inundación, sino que tan solo dos años después París quedó bajo el agua en la que hoy se recuerda como la Gran inundación de París de 1910.

La Gran inundación de París de 1910

A principios del siglo XX París ya tenía su planeamiento urbano actual y gran parte de la mayoría de sus monumentos más reconocibles, desde el Arco del Triunfo hasta la emblemática Torre Eiffel, torre que se convirtió en la envidia de Europa llevando a que otros países intenten construir su propia torre, ya habían sido construidos. Es decir, el París de 1910 era relativamente similar al París actual en especial gracias a las leyes de protección arquitectónica francesas.

Es debido a lo anterior que las imágenes de la inundación de 1910, que muestran a la Ciudad de las Luces bajo el agua, son aun más inquietantes ya que París es, en efecto, una de las capitales del mundo. Algo que, como podemos observar, no le importó en lo absoluto a la incontrolable e indomable furia de la naturaleza.

Un puente de sillas utilizado por los parisinos durante la Gran Inundación de París de 1910.
Un puente de sillas utilizado por los parisinos durante la Gran Inundación de París de 1910 para cruzar a través de una plaza.

Si bien la inundación anteriormente mencionada en Moscú tuvo un efecto devastador principalmente a nivel económico e industrial, en París la inundación tuvo un efecto tanto económico como cultural, ya que junto a sus aguas la inundación se llevó consigo algunos de los tesoros más valiosos de la ciudad como varios monumentos y reliquias de incalculable valor histórico. Entre éstas calamidades se encontró la inundación del bello Musée d’Orsay, un museo de bellas artes y arte contemporáneo principalmente datando al siglo XIX y siglo XX, ubicado en el banco izquierdo del Sena.

Uno de los detallas más interesantes de este suceso histórico es que prácticamente nadie pudo predecir que una inundación superior a los 33 metros asecharía a París, por lo que la mayoría de las estructuras preventivas fueron diseñadas con inundaciones de 33 metros o menos en mente. De hecho, Jean-Paul Phillipon, el arquitecto que construyó el Musée d’Orsay, diría con un gran dolor:

Calculamos que el agua podría subir hasta 33 metros, nadie podía haber imaginado que lo haría hasta los 33.62 metros.

De igual manera hospitales, museos, casas y edificios fueron también arrasados por el agua (al final de este artículo presentamos un mapa mostrando las áreas afectadas y/o destruidas por los efectos de la inundación).

El interior del Musée d’Orsay completamente inundado.
El interior del Musée d’Orsay completamente inundado.

Predicciones que quedan cortas: uno de los mayores problemas en la ingeniería civil enfocada a la infraestructura de prevención es calcular los niveles máximos sobre los cuales se construirá la infraestructura necesaria para aminorar una tragedia, ya sea infraestructura contra terremotos, inundaciones, huracanes etc. Mientras mayor sea el nivel a prevenir, más costoso será construir dicha infraestructura, razón por la cual los ingenieros se deben poner límites realistas de antemano. Sin embargo, hay ocasiones en las cuales la naturaleza supera dichos números, como los 33,62 metros de la inundación de París ó las paredes contra tsunamis de 10 metros que debieron enfrentar un tsunami de 15 metros en Japón en el año 2011. Tras esta experiencia Japón decidió no reparar en gastos y construir gigantescas murallas que superen en un número considerable incluso los pronósticos máximos.

Los taxis de tierra fueron reemplazados por botes a remo que transportaban suministros y gente enferma en una ciudad aterrorizada y convencida de que sería arrastrada por el Sena. Sin embargo, la inundación pasó y las fotografías quedaron como testigos inmutables de un evento histórico.

Veredas elevadas durante la Gran Inundación de París.
Los habitantes de la ciudad de las luces construyeron «veredas» elevadas utilizando cajones, barriles y tablones de madera.

Reconstruir la ciudad y los monumentos tuvo un valor superior a los cien millones de dólares actuales (sin contar los gastos privados los cuales fueron varias veces esa suma, la cifra anterior corresponde simplemente a los gastos públicos) y una gran cantidad de años ya que miles de edificios y hogares con sótanos sufrieron daños estructurales y vieron sus cimientos dañarse a causa de la acción del agua.

En el mapa a continuación vemos que los territorios ocupados por el Louvre fueron afectados, así como el hospital de San Antonio, la Concordia la Biblioteca Nacional de Francia, y la Bastilla así como la Opera de París entre varios otros edificios de importancia cultural e histórica.

Mapa mostrando el trayecto original del Sena.
Mapa mostrando el trayecto original del Sena (azul oscuro) y las áreas inundadas (distintos tonos de azul más claros).