Si bien drones armados existen, estos son generalmente drones militares. Los hay pequeños, como drones de reconocimiento, y los hay enormes como los drones que cargan misiles y todo tipo de armamentos.

Drones que con el avance tecnológico y el refinamiento de estas tecnologías han avanzado al punto que son capaces de luchar frente a frente contra aviones piloteados por seres humanos, como fue en el año 2002 el caso del primer enfrentamiento entre un avión piloteado y un drone de la historia en el que, valga la redundancia, un MQ-1 Predator drone se enfrentó por primera vez contra un avión MiG-25 Foxbat de origen soviético pilotado por un ser humano, más precisamente un piloto del ejército Iraquí.

Fotogrtafía de un dron Predator
Dron Predator volando sobre un desierto.

Algo que quizás sorprenda a muchos es que la historia de los drones es más larga de lo que aparenta, y de hecho ya a principios del siglo XX, más precisamente en el año 1903, se utilizaban palomas con cámaras añadidas a sus cuerpos a manera de drones espías.

AutoCopter Gunship, un drone armado

Hoy hablaremos de otro tipo de drone, el denominado AutoCopter Gunship, un drone armado hogareño diseñado en el estado de Alabama, Estados Unidos, que posee la particularidad de estar dotado con un arreglo de cámaras que le permiten una visión óptima de sus alrededores y una escopeta de combate en su punta.

Detalle de la escopeta de combate del drone armado AutoCopter Guship.
Detalle de la escopeta de combate del drone armado AutoCopter Guship.

Según sus creadores este drone fue creado con «fines de seguridad». No obstante, la existencia del mismo resulta una idea descabellada ya que en las manos equivocadas podría utilizarse para todo tipo de crímenes y actividades ilegales.

AutoCopter Guship en pleno vuelo.
AutoCopter Guship en pleno vuelo.

Drones de exploración

Por suerte no todos los drones tienen este tipo de fines, y hoy en día existen drones capaces de explorar los lugares más inhóspitos, como es el caso de los poderosos drones de uso civil utilizados para explorar todo tipo de cavernas, volcánicas e incluso el interior de los glaciares.

Estos drones no solo son de gran utilidad para los cineastas y exploradores, sino que además le están permitiendo a cientos de grupos de científicos distribuidos por todo el mundo el estudiar en profundidad las características más importantes y fundamentales de ciertos lugares geográficos y geológicos que de otra manera serían de muy difícil acceso y hasta casi imposibles.

Una de las mayores ventajas con respecto a este tipo de drones de exploración científica es que los mismos pueden portar gran cantidad de equipamiento científico y todo tipo de sensores especializados para las tareas en cuestión que deba realizar.