El mal educado y sucio amigo de Richelieu
Hace un tiempo hablábamos sobre la gradual adopción del tenedor en la mesa europea y sobre los infundados mitos de bestialidad en la mesa medieval, algo completamente alejado de la realidad. Hoy vamos a revisitar en cierto grado el tema y hablaremos sobre el origen de los cuchillos de punta redondeada. Después de todo podríamos pensar cientos de justificaciones para su utilización, sin embargo, deben creerme que su origen es mucho más bizarro de lo que puedan imaginar.
El Cardenal Richelieu era una personalidad visitada por todo tipo de dignatarios no solo por motivos oficiales sino también por las amistades que éste tenía entabladas con los grandes Reyes y magnates del siglo 17. Una de estas personalidades era nada más y nada menos que el Canciller parisino Pierre Séguier, famoso por su extenso linaje de familiares juristas y… su mala costumbre de eructar y comportarse como todo un cerdo en la mesa. Richelieu, quien debía de soportar estos impropios regularmente a causa de las visistas oficiales, sin embargo, no podía tolerar el que éste canciller se limpiara los dientes con los cuchillos. De esta manera ordenó crear una vajilla cuyos cuchillos presentaran bordes circulares y no en punta. Séguier dejó de limpiarse los dientes y prontamente estos cuchillos se pondrían de moda en toda Francia y el resto del mundo.




Este artículo fue publicado el: 9/12/06 a las 4:40 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: