Tag Archives: Planetas

Abandonando la Tierra

Lucidity es ciertamente uno de los videos experimentales más interesantes que he visto ultimamente. Se trata de un experimento realizado por el director australiano Robert Hales, para el cual se lanzaron varios globos de altitud con cámaras añadidas a sus extremos inferiores. De todas estas pruebas la realizada en la región de Mildura es ciertamente la más espectacular, ya que vemos no solo la condensación y el congelamiento de la lente de la cámara a medida que el globo gana altitud, sino que llegamos a apreciar la curvatura terrestre. Sorprendente lo logrado si tenemos en cuenta el relativo poco costo del experimento.

Viendo este video no puedo dejar de recordar al gran y legendario Joseph Kittinger, quien realizó un salto desde 31300 metros de altitud alcanzando una velocidad en caída libre de 938,3 kilómetros por hora. Todo quedando registrado en un increíble video. De la hazaña y el video ya hemos hablado en esta entrada.

Si bien Lucidity es un video sorprendente, más si tenemos en cuenta el hecho de que todo fue realizado con una inversión menor a los mil dólares, el experimento realizado durante la misión STS-133 del transbordador espacial, para el la cual se montaron cámaras en todos los boosters de la nave, deja al anterior como un juego de niños. Claro, eso sí, poner un transbordador en órbita solo cuesta unos módicos 450 millones de dólares a precios del 2010. No obstante, el resultado es algo fuera de este mundo, literalmente. En este video extendido pueden verse las filmaciones de todas las cámaras.

La impaciente y laboriosa odisea por obtener la primer imagen de otro planeta

Si bien la historia de la astronáutica tanto humana como robótica está plagada de hazañas y odiseas, como pueden ser las misiones Apolo, el satélite viajero ISEE-3/ICE o los atrapa satélites, sólo para mencionar a unos pocos, es quizás la odisea de la sonda Mariner 4 y su equipo de controladores humanos la que mayor emoción en mi despierta. No sólo por lo espectacular de tan sideral aventura, un viaje a Marte y la obtención por primera vez en la historia de una fotografía “detallada” de otro planeta, sino porque creo que la misma representa un ejemplo sintético y al punto de un espíritu aventurero que ya es hoy muy difícil de encontrar en agencias espaciales públicas.

Mariner 4

El Programa Mariner, que, resumidamente, tuvo lugar entre 1963 y 1973 con el fin de enviar sondas robot a Marte, Venus y Mercurio, fue un hecho histórico en la carrera por incrementar el conocimiento humano. Gracias al mismo no sólo se desarrollaron tanto nuevas tecnologías como teorías científicas, claro, se estaba haciendo algo que nunca nadie había hecho antes -salvo por los Soviéticos, pero todas sus misiones a Marte habían, hasta el momento, resultado en un rotundo y fulguroso fracaso- sino que además, y como ya se mencionó en el título de esta entrada, se logró obtener la primer fotografía en detalle de otro planeta. Si bien hoy día la anterior afirmación pueda resultar hasta graciosa cuando consideramos las fotografías en alto detalle que la sonda Spirit nos envía de pequeñas piedritas de unos pocos centímetros de largo desparramadas en la superficie marciana, en los tiempos de la Mariner 4, la segunda y por vez primera exitosa misión a Marte del Programa Mariner, los controladores de la misión no contaban con las veloces supercomputadoras modernas, sensores digitales de imagen de alta densidad ni con las redes de gigantescas antenas tanto en Tierra como las redes satelitales que, en coordinado equipo, se encargan de hacer llegar a los centros de control en el mundo esas preciadas y detalladas imágenes de la superficie marciana enviadas por el Spirit. No, sólo contaban con limitados equipos analógicos de computo, café y hojas y lapices, afirmación que no es exagerada, ya que la primer imagen que tenemos de otro planeta fue dibujada a mano por los impacientes controladores de la Voyager Telecommunications Section en Cabo Cañaveral.

Marte capturado por la Mariner 4     Marte capturado por la Mariner 4     Marte capturado por la Mariner 4

Durante su viaje un error mecánico llevó a que la sonda confundiese a Canopus, la estrella que debía utilizar como guía para navegar hacia Marte, con otro punto de luz, por lo que nuestro metálico Ulises se desvió varios miles de kilómetros. No obstante, la pericia y dedicación de sus controladores salvó la misión, y cuando la Mariner 4 llegó a las cercanías de Marte la misma pasó de modo de viaje a modo de ciencia planetaria, por lo que desplegó sus cámaras y antenas y con su atento ojo electrónico capturó al Planeta Rojo en Dibujo de marte a partir de las imágenes enviadas por la Mariner 4todo su esplendor. Rápidamente llenó su cinta magnética de datos con 22 imágenes tipo grilla pixelada de 200 lineas verticales por 200 puntos horizontales, las cuales ocupaban unos 634 kilobytes en su conjunto. Si bien 634K pueden ser bajados en menos de 1 segundo con una conexión de Internet moderna, a los operadores del centro VT les llevó unos cuatro días bajar la información y alimentar con ella un traductor que la convirtió en números impresos en tiras de papel con los cuales, luego, tendrían que alimentar otro dispositivo que finalmente recrearía fielmente la imagen en si misma. Sin embargo, no tendrían paciencia.

Impacientes, y deseosos de ver ya mismo los resultados, los controladores pegarían las tiras de papel en una placa iluminada y a mano pintarían cada número, representando una tonalidad, hasta completar la primer imagen de otro planeta alguna vez obtenida. El resultado, toda una obra de arte y un testamento a la curiosidad y el deseo de conocimiento.

Dibujo de marte a partir de las imágenes enviadas por la Mariner 4

Vredefort, el cráter más grande del planeta Tierra

VredefortSi bien nuestra atmósfera y clima terrestre fueron extremadamente buenos a la hora de borrar cráteres de la superficie planetaria, a lo largo de los milenios nuestro planeta fue golpeado por gigantescos asteroides y objetos meteóricos. Causado extinciones masivas, cambios climáticos dramáticos y, en algunos casos, cráteres tan grandes que a pesar de los los miles de millones de años desde su creación aun continúan bien definidos desafiando a la erosión.

Vredefort es el cráter (verificado) más grande de nuestro planeta. Se halla en África del Sur y tuvo origen hace unos dos mil millones de años cuando un objeto de 10 kilómetros impactara contra la Tierra a gran velocidad dejando un cráter de más de 200 kilómetros de extensión. Tan grande y definido que incluso, como puede notarse por las imágenes, puede ser claramente visto desde el espacio.

Vredefort, no obstante, no sea probablemente el cráter más grande de nuestro planeta, ya que en la Antártida se encuentra el cráter de la Tierra de Wilkes, el cual se cree supera los 500 kilómetros. No obstante, al estar debajo de una gruesa capa de hielo y encontrarse en una de las zonas más inhospitables del mundo, no ha podido ser estudiado en profundidad, por lo que aun no se sabe si es el producto de un sólo impacto o si en realidad son varios cráteres uno cerca del otro. De este último, ocurrido hace 250 millones de años, se cree que fue el causante del evento de extinción masiva denominado como Catástrofe Pérmica.


View Larger Map

No obstante, ningún cráter en la Tierra se compara al cráter más grande (conocido) del Sistema Solar. El mismo se halla en Marte, y fue el producto de un impacto tan colosal que incluso llegó a modificar prácticamente la mitad de la superficie de este planeta. De hecho, durante la década del 70, cuando se obtuvieron imágenes claras de Marte, los científicos del proyecto quedaron atónitos al ver tanta diferencia entre la superficie de los dos hemisferios de Marte.

Nuevos hallazgos, indican que Marte que impactado por un objeto tan masivo que hoy, lo que anteriormente se cría como una depresión geológica en la que se hallaba un océano, es en realidad un gigantesco cráter de 8500 kilómetros. Se teoriza que algo más grande que Plutón tuvo que haber impactado contra Marte para dejar semejante marca.

Cruithne y la segunda “luna terrestre”

3753 CruithneNo queriendo causar falsas ilusiones en algunos de mis lectores romperé la ‘noticia’ rápidamente. No. 3753 Cruithne, un asteroide de aproximadamente cinco kilómetros de diámetro, no es la segunda luna terrestre ya que el mismo órbita al Sol y no a la Tierra -aunque en ciertos períodos de cercanía la gravedad terrestre perturba la órbita de Cruithne.- No obstante, desde su descubrimiento en 1983 su particular órbita de 364 días y su relativa cercanía con la Tierra durante, especialmente todos los meses de noviembre, hizo que se apodase informalmente a este asteroide como la “segunda luna terrestre.” Esto más que nada por la confusión que causó durante los primeros años de conocida su existencia hasta que se pudo saber correctamente su órbita y a manera broma.

Por desgracia deberemos de conformarnos con nuestros satélites artificiales y la siempre creciente chatarra espacial. Que a este ritmo, seguro en algunos cuantos siglos seremos exitosos en crear una luna de basura -Futurama ha sido visionaria-

La segunda luna terrestre
Proyectil lunarHallarle una segunda luna a la Tierra fue prácticamente una obsesión para varios astrónomos de siglos pasados, sobretodo en los del siglo XIX. Esto llevó a que varios prestigiosos observadores del cosmos se apresuraran a sacar conclusiones sin antes verificarlas del todo. Como por ejemplo Frédéric Petit, director del observador de Tolouse, quien con bombos y platillos anunciara haber descubierto la segunda luna terrestre en 1846. Prontamente el descubrimiento de Petit fue declarado como erróneo y la reputación de este prestigioso hombre se vio afectada considerablemente. No obstante, de esto se enteraría el legendario escritor Julio Verne, quien cautivado por la idea, escribió sobre una pequeña y diminuta segunda luna terrestre. Casi sesenta años más tarde el astrónomo Georg Waltemath, tras estudiar perturbaciones gravitatorias en la órbita lunar, creyó estar seguro de haber encontrado una segunda luna de unos 700 kilómetros de diámetro a poco más de un millón de kilómetros de la Tierra, llegando a anunciar muy orgullosamente que durante algunas noches podía vérsela brillar durante una hora o poco más.

Curiosamente el descubrimiento de Waltemath, que era errado, sería “confirmado” no por un astrónomo sino por un astrólogo, Walter Gornold, quien incluso fue tan lejos como ponerle un nombre: Lilith.

55 Cancri, el primo cercano del Sistema Solar

55 CancriAl ser una estrella más vieja y por ende menos brillante que nuestro Sol, 55 Cancri permite órbitas más cercanas en su zona de habitabilidad.Si de buscar vida más allá de la Tierra se trata, no solo el planeta viable debe ser tenido en cuenta, sino el sistema planetario en en el que se encuentra. Afortunadamente, para la vida claro, la Tierra habita un vecindario VIP. La misma se encuentra a una distancia óptima de una estrella enana amarilla bastante estable, ideal para la existencia de agua líquida, y sus gigantescos vecinos gaseosos, en vez de amenazarla con devorarla con cada órbita, son lo suficientemente corteses como para atraer y desviar con sus masivas gravedades miles de asteroides de gran tamaño.

En los últimos años, la búsqueda de exoplanetas, es decir planetas que orbitan otros soles, ha sido una de las actividades más provechosas de la astronomía moderna. Búsqueda que está a punto de comenzar una edad dorada gracias al reciente lanzamiento del KEPLER, un telescopio espacial especialmente diseñado para este fin. Como no es de extrañar, la búsqueda se centra en estrellas similares a la nuestra (al rededor del 10% de las estrellas de la Vía Láctea son enanas amarillas, y de las cuales solo unas pocas son consideradas análogas solares) con la esperanza de poder hallar un sistema planetario, no casualmente, parecido al nuestro.

La buena noticia es que ya se a encontrado uno bastante parecido gracias al incesante trabajo del Carnegie Planet Search Team. Este sistema solar, a unos 41 años luz del nuestro (rumbo a la constelación de Cáncer) es el único sistema planetario, además del Sistema Solar claro, del que se sabe hay cinco o más planetas. No solo eso, sino que la configuración de los planetas, como podemos ver en las gráficas, se asemeja bastante a la nuestra. Contando con un gigante gaseoso, llamado 55 Cancri b, devorador de asteroides y una serie de planetas más cercanos a la estrella dentro de la denominada “zona de habitabilidad” -es decir zona del sistema planetario capaz de dar las condiciones para la vida tal y como la conocemos.- Uno de estos planetas, 55 Cancri f, con la mitad de la masa de Saturno, si bien se cree incapaz de albergar vida, puede llegar a poseer lunas capaces de mantener, como mínimo, vida microbiológica.

55 Cancri
Planetas del sistema 55 Cancri

La búsqueda continua ciertamente, y durante los próximos años se espera hallar sistemas planetarios aun más similares a nuestro propio Sistema Solar. Sobretodo, como ya hemos dicho, ahora que el KEPLER espiará durante 3 años y medio con su agudo ojo una porción definida del espacio plagada de estrellas. Estrellas cuya antigua historia y secretos viajan desde hace millones de años por el espacio a manera de fotones.

Nota curiosa: 55 posee 2 estrellas, la principal enana amarilla y una muy pequeña enana roja alejada del sistema principal a unas mil veces la distancia entre el Sol y la Tierra, que si mi cuenta rápida no falla, equivale aproximadamente a 0,0158 años luz…

55 Cancri, ocupa el puesto 63 en la lista de sistemas planetarios de interés.

La impresionante aurora de Júpiter

Muchos de ustedes quizás ya han visto este video, dado que el mismo recorrió el sub-mundillo de la Internet durante los últimos meses. No obstante, no quería dejar de incluirlo en Anfrix.

El mismo nos muestra una impresionante “filmación” de la aurora boreal tomada desde la estación espacial internacional. Este a su vez fue realizado por Don Pettit, de quien ya hablamos, y persona activa y emprendedora si las hay.

El video no es en tiempo real, sino que es una composición de varias fotografías digitales tomadas por Pettit y organizadas de tal manera que quede reflejada la manera en la cual la aurora boreal recorre nuestra tan golpeada atmósfera.

Y no solo en la Tierra
Desafortunadamente, si hacemos un concurso sobre la mejor aurora planetaria del Sistema Solar, la Tierra perdería contra Júpiter, ya que el tamaño del mismo y su atmósfera, plagada de turbulencias y altamente activa, lo dotan de una de las auroras más grandes y excentricas de las que se tenga conocimiento. Un espectáculo estrambótico de luces que varían su brillo y cambian de forma a medida que Júpiter realiza su rotación. Para darnos una idea, producen 1 millón de Megawatts más que nuestras humildes y queridas auroras boreal y austral. La misma es a su vez altamente influenciada por Io, una de las lunas de Júpiter.

1209-1.jpg

Por supuesto, todo esto nos llega gracias a esa maravilla dada a llamar Hubble Space Telescope. Más imágenes de la misma en APOD.

El canto de Saturno

Los sonidos audibles (a partir de señales de radio procesadas) en el video fueron capturados utilizando el instrumento RPWS -Radio and Plasma Wave Science- de la sonda espacial Cassini, destinada a estudiar al gigante de los anillos .

Una vez enviadas a Tierra, dichas señales, fueron luego procesadas por el profesor Don Gurnett del Departamento de Física de la Universidad de Iowa y su equipo de trabajo para convertirlas en frecuencias audibles. Los anillos de Saturno están compuestos principalmente por partículas de hielo de diverso tamaño -desde milésimas de milímetro hasta 15 metros- y, en una proporción mucho menor, del 0,1% minerales rocosos, silicatos y algunos metales. Lo que se escucha en el video son radio señales producidas por los campos eléctricos generados entre la interacción del planeta y los vientos solares. Para más información seguir éste enlace (en inglés); así como también por las emisiones producidas desde las auroras de Saturno.

Y Saturno no está solo
Curiosamente durante el 2005 la sonda Huygens ha detectado que además Titán, una de las lunas del planeta, es capaz de producir ondas de radio a causa de la inusual actividad eléctrica a nivel atmosférico.

1160-1.jpg

La increíble fotografía, compuesta a partir de varias decenas de fotografías, fue tomada también por la Cassini el 15 de Septiembre del 2006, cuando Saturno se puso entre esta y el Sol, eclipsando a nuestra ardiente estrella y resaltando así su más que singular paisaje. Versión en alta resolución por aquí.
 

Enlaces relacionados
Por cierto, Don Gurnett tiene en su página personal una más que interesante colección de “Sonidos del espacio”. Todos producto de procesar señales radio obtenidas por varias de las sondas de la NASA y la ESA.

Los mensajes del Apolo

A unos pocos centímetros del lugar del alunizaje del módulo lunar de la Misión Apolo 11 existe una particular bolsa blanca de tela. En la misma se encuentra uno de los menos conocidos y más emotivos recuerdos dejados por los astronautas tras el histórico día. Selectos regalos para las generaciones futuras de exploradores. Los mismos consisten en distintas medallas conmemorativas, una rama de olivo de oro y, en lo que aquí nos percata, un diminuto disco de silicio del tamaño de una moneda. Que a pesar de su pequeño tamaño, posee un enorme significado.

1106-1.jpgEn el mismo, pequeñas letras, solo legibles con la ayuda de una lente óptica, tallan 73 emotivos mensajes de varios líderes de estado mundiales para las generaciones futuras. Si bien la NASA declararía a la prensa la existencia de este disco, nunca haría pública la totalidad de los mensajes, y seria tras varias decadas del suceso que Tahir Rahman, un médico de Kansas e historiador, descubriese el resto de los mensajes por pura casualidad.

Era Junio del 69, y a sólo un mes del lanzamiento, la NASA decidiría encargar a la Sprague Electric Company, responsable de 50 mil partes electrónicas halladas en el Apolo, con la monumental tarea de guardar la información de manera tal que, no sólo perdurara en la Luna, sino que además ocuparara el menor espacio posible. Sprague, tras una intensa serie de diseños, crearía un sistema de impresión totalmente electrónica, que no solo les permitiría plasmar texto, sino que además era capaz de grabar ilustraciones, como la enviada por el Papa Pablo VI.

Curiosamente, Aldrin, el astronauta encargado con el deposito de la pequeña bolsa en la superficie lunar, olvidó la tarea, y fue el mismo Neil Armstrong, quien recordara a Aldrin la tarea mientras se encontraba subiendo al módulo para iniciar los preparativos para volver a la Tierra.

Fuente, el genial Robert Pearlman para SPACE.com

Enlaces relacionados
– En la Wikipedia Inglesa podrán encontrar una lista con todos los mensajes dejados y sus autores así como la procedencia de los mismos. Teniendo en cuenta la fecha, son más que interesantes los mensajes dejados por países como Vietnam y los integrantes del bloque soviético. Como por ejemplo Polonia, que deja bien claro en su inicio “Aunque no estamos sugiriendo ningún mensaje de la Cabeza de Estado de Polaca […]”

Toda una tradición
1106-2.jpgEsta grata costumbre afortunadamente ha encontrado otros nichos en la misión Voyager, las sondas Viking y, más recientemente, en la Mars Phoenix Lander. Quienes hayan seguido las noticias de la misión, habrán notado un diminuto disco sobre la carcasa del Phoenix. Este es un mini-DVD, compilado por la Planetary Society, el cual contiene una considerable colección de imágenes y literatura sobre Marte. Desde La Guerra de los Mundos de Wells hasta Las Crónicas Marcianas de Bradbury. No obstante, lo más interesante de la compilación es una serie de mensajes dejados para futuros colonizadores del Planeta Roja.

El disco, teniendo en cuenta las duras condiciones marcianas, es protegido por una resistente capa que permitirá resistir intacto durante varios siglos en su paciente espera.

El fin del mundo… y toda la galaxia para el caso

Un dí­a como hoy, pero dentro de 3 mil millones de años, la atracción gravitatoria que acerca a las hermanas Andrómeda y Ví­a Láctea, será artí­fice de una colisión galáctica sin precedentes en esta región del universo.

La colisión entre estas dos formidables galaxias es algo, según datos actuales, muy probable, aunque esto último ha sido cuestionado, y muchos investigadores aclaran que se debe ser prudentes y esperar al 2011, cuando la misión Gaia de la ESA obtenga información más precisa sobre el desplazamiento de Andrómeda a partir de la posición de sus estrellas. Con la información que se cuenta actualmente, se cree que la atracción gravitatoria entre ambas es tal, que las mismas se acercan a una velocidad de 120 kilómetros por segundo.

Si desean ver una simulación más “precisa” (si es que la ciencia actual puede tener precisión en un evento tan complejo y vasto) pueden ver este video realizado por la Universidad de Toronto:

Pueden leer (en inglés) el estudio de la Universidad de Toronto siguiendo éste enlace.

Nota: Y porque alguien me lo va a reclamar. El título es un simple juego de palabras que se ríe de las teorías apocalípticas. No implica la destrucción implícita de la Tierra en el evento.

La maqueta más grande del mundo

En las maquetas del sistema solar la limitación de espacio y tamaño lleva a que los objetos y distancias queden totalmente distorcionados, y en realidad los planetas parecen estar mucho más cerca unos de otros de lo que lo están realmente. Con idea de resolver esto el observatorio de Peoria decidió construir un modelo planetario de 64km utilizando toda la comunidad como maqueta, la consigna: las escalas debían ser lo más realistas posible. Así empezaron con la construcción, indicando el observatorio como el Sol con una pintura de 11 metros de diametro; a 0.4 kms ubicaron a Mercurio, el cual es representado solo por una diminuta pelota de plexiglass de 3.8 cmts -y como todos los planetas del modelo, pintada en detalle para asemejar al planeta real-. Júpiter, el planeta más grande de nuestro sistema, se encuentra a 6.4 kms del observatorio, y es representado por una pelota de 1.1 metros y anillos de 1.9 metros. Así continuan los planetas hasta llegar al ahora destronado Plutón, una diminuta bola de 2.5 cmts a 64 kms del observatorio.

Enteradas de esto muchas personas decidieron colaborar, y es así que hoy en día se encuentran a miles de kilometros objetos que representan asteroides y cometas alejados de nuestro Sol, los cuales gracias a la ayuda del GPS pudieron ser ubicados en relativa correspondencia.

El modelo se encuentra en constante actualización, ya que además de los planetas se han agregado algunos objetos de importancia como la ubicación de la sonda Voyager I y Voyager II. En el futuro se planea agregar asteroides de importancia.

Edward “ojos de águila” Barnard, un astrónomo con buena vista

Considerado por sus colegas como el astrónomo con la vista más aguda en la historia, Edward Emerson Barnard utilizó su don natural, en un tiempo en el que las computadoras no existían, para analizar placas fotográficas obtenidas por observatorios y descubrir infinidad de cuerpos celestes y fenómenos astronómicos.

Nacido en 1857 su padre había fallecido unos meses antes de su nacimiento, por lo que su madre quedó sola y desde muy joven debió buscar todo tipo de empleos para ayudarla económicamente. Interesado en la tecnología y la ciencia en general quedó fascinado con la fotografía por lo que prontamente buscó trabajo como aprendiz de fotógrafo.

Enterado de la organización fundada por el filántropo H. Warner, el cual donaba 200 dólares a cada cometa americano que fuese descubierto -tengamos en cuenta que 200 dólares en esta época era mucho dinero-, logró tras varios intentos conseguir un telescopio de 120 mm de abertura y comenzar su cacería de cometas en 1881 poco antes de cumplir los 20 años.

Su búsqueda comenzó a dar frutos y el talentoso astrónomo se convirtió en el descubridor de un total de 16 cometas, que además de aliviarles la vida económicamente a él y a su madre le granjearon gran reputación en la comunidad astronómica por lo fue becado para asistir a la universidad y en 1887 trabajar en el observatorio Lick de California.

Barnard comenzó a combinar sus conocimientos en fotografía y astronomía y se convirtió en la primer persona en descubrir un cometa en una placa fotográfica, y en 1892, ya trabajando para el observatorio de Yerkes, tras dirigir el telescopio hacia Júpiter, descubrió a Amaltea, el último satélite natural hallado a simple vista y sin la ayuda de fotografías.

Tras esto continuó su trabajo publicando algunos de los más precisos catálogos de nebulosas y comprobó definitivamente que sí existía gas y polvo entre las estrellas. Sin embargo, su mayor descubrimiento llegó en 1916 cuando tras comparar fotografías de la constelación de Ofiuco de su año con unas tomada hacía 22 descubrió una estrella fuera de su lugar, hoy llamada Estrella de Barnard, la cual es la estrella con el más elevado movimiento propio de todas las que se conocen.

Enlaces relacionados
Listado de los descubrimientos de Barnard. También contiene fotografías de los observatorios en los que Barnard trabajó.

Los diablos de Marte

Usted fue sorprendido por uno de ellos justo ayer, y fue una experiencia endiabladamente aterradora. Este no era uno de los pequeños remolinos del desierto de Arizona, de sólo unas cuantas decenas de metros de alto y de unos cuantos metros de diámetro… y que desaparecen en segundos.

No, lo que le golpeó ayer fue una monstruosa columna alzándose varios kilómetros de altura y de cientos de metros de ancho, diez veces más grande que cualquier tornado de la Tierra. Arena rojiza y polvo azotándole a más de 30 metros por segundo (70 millas por hora) llevaron la visibilidad a cero, erosionando el cristal de su escafandra, y llenando de polvo cada pliegue y arruga de su traje espacial. Durante 15 minutos se encogió y resistió las bofetadas. La peor parte fue el incesante crujir y relampaguear de rayos en miniatura mordiéndole a usted y su vehículo, y la fuerte estática en su radio que le impedía pedir ayuda. Continuar leyendo el artículo en la página de la NASA


(Click en la imagen para ver la animación.)

Guillaume Le Gentil, el astrónomo con la peor suerte de la historia

Guillaume Le Gentil nació en una adinerada familia francesa del siglo XVIII. No debiendo preocuparse por el dinero decidió estudiar astronomía, y todo indicaba que pronto ganaría fama ya que en sus primeros años logró catalogar algún que otro objeto interesante. Sin embargo, éste joven deseaba obtener gran renombre y prestigio por lo que decidió establecer la distancia exacta entre el Sol y la Tierra, valiéndose del transito de Venus como referencia. Con este fin hace los preparativos y pone rumbo a la mejor ubicación posible: Pondicherry en la India.

En Marzo de 1760 zarpa desde Francia, y tras luchar contra una peste y una muy curiosa invasión de ratas en el navío, llega a su escala en la colonia de Maurits. Allí, con pavor, logra enterarse de que Francia e Inglaterra habían entrado en una brutal guerra. Tras realizar una serie de astutos cambios de planes zarpa en una fragata hacia la costa de Coromandel y de ahí intentaría ir hacia Pondicherry. Desafortunadamente cuando estaba casi por llegar recibe la noticia que Inglaterra había capturado la región, fusilando a cualquier Francés que se atreviese a poner un pie en ella. El panorama no pintaba muy bien, no podía volver y no podía ir practimante hacia ningún lado.

A causa de este conflicto, Le Gentil, se encontraba de improviso en un barco al llegar el 6 de Junio, día del transito de Venus, lamentablemente a pesar de haber estado muy tranquilo por la tarde, debido a lo calmo del mar durante la semana, muy para su horror, ese mismo día una pequeña tormenta hizo que no pudiera tomar ninguna medición. Esto lo devastó, sabía que la próxima oportunidad sería en 8 años y si perdía esa debería esperar unos 100 años para una nueva.

En 1763 vuelve Pondicherry de nuevo a manos Francesas, decidido, esta vez sí, y después de todo lo soportado, a medir el transito de Venus se establece en la zona. Su tiempo de espera lo emplea realizando mapas y construyendo un pequeño observatorio. Tras esperar pacientemente durante tanto tiempo llega el día del transito y nada podía salir mal, había un excelente clima y ni noticias de algún enemigo… sin embargo esa misma noche del 3 de Junio de 1769 una terrible tormenta azota Pondicherry… Le Gentil no pudo medir absolutamente nada y la próxima oportunidad ocurriría en 100 años.

Devastado prácticamente se volvió loco, más de 9 años de su vida enfrentando condiciones pésimas, guerras y pestes para nada. Por lo que en un ataque de locura prendió fuego su observatorio. Desconsolado vuelve a Paris, no obstante, durante el viaje tuvo que soportar una serie de pestilencias que poco más acaban con su vida; y para colmo de males una tormenta cerca de Réunion lo tira por la borda.

Rescatado por un navío Español Le Gentil vuelve a Francia para enterarse que tras su caída al mar lo habían declarado legalmente muerto, siendo su puesto en la Real Academia de Ciencias otorgado a otra persona, su esposa se había casado con otro hombre -su amigo de la juventud- y para colmo de males todos sus bienes habían sido repartidos entre herederos que el ni conocía.