Guillaume Le Gentil, el astrónomo con la peor suerte de la historia

Guillaume Le Gentil nació en una adinerada familia francesa del siglo XVIII. No debiendo preocuparse por el dinero decidió estudiar astronomía, y todo indicaba que pronto ganaría fama ya que en sus primeros años logró catalogar algún que otro objeto interesante. Sin embargo, éste joven deseaba obtener gran renombre y prestigio por lo que decidió establecer la distancia exacta entre el Sol y la Tierra, valiéndose del transito de Venus como referencia. Con este fin hace los preparativos y pone rumbo a la mejor ubicación posible: Pondicherry en la India.

En Marzo de 1760 zarpa desde Francia, y tras luchar contra una peste y una muy curiosa invasión de ratas en el navío, llega a su escala en la colonia de Maurits. Allí, con pavor, logra enterarse de que Francia e Inglaterra habían entrado en una brutal guerra. Tras realizar una serie de astutos cambios de planes zarpa en una fragata hacia la costa de Coromandel y de ahí intentaría ir hacia Pondicherry. Desafortunadamente cuando estaba casi por llegar recibe la noticia que Inglaterra había capturado la región, fusilando a cualquier Francés que se atreviese a poner un pie en ella. El panorama no pintaba muy bien, no podía volver y no podía ir practimante hacia ningún lado.

A causa de este conflicto, Le Gentil, se encontraba de improviso en un barco al llegar el 6 de Junio, día del transito de Venus, lamentablemente a pesar de haber estado muy tranquilo por la tarde, debido a lo calmo del mar durante la semana, muy para su horror, ese mismo día una pequeña tormenta hizo que no pudiera tomar ninguna medición. Esto lo devastó, sabía que la próxima oportunidad sería en 8 años y si perdía esa debería esperar unos 100 años para una nueva.

En 1763 vuelve Pondicherry de nuevo a manos Francesas, decidido, esta vez sí, y después de todo lo soportado, a medir el transito de Venus se establece en la zona. Su tiempo de espera lo emplea realizando mapas y construyendo un pequeño observatorio. Tras esperar pacientemente durante tanto tiempo llega el día del transito y nada podía salir mal, había un excelente clima y ni noticias de algún enemigo… sin embargo esa misma noche del 3 de Junio de 1769 una terrible tormenta azota Pondicherry… Le Gentil no pudo medir absolutamente nada y la próxima oportunidad ocurriría en 100 años.

Devastado prácticamente se volvió loco, más de 9 años de su vida enfrentando condiciones pésimas, guerras y pestes para nada. Por lo que en un ataque de locura prendió fuego su observatorio. Desconsolado vuelve a Paris, no obstante, durante el viaje tuvo que soportar una serie de pestilencias que poco más acaban con su vida; y para colmo de males una tormenta cerca de Réunion lo tira por la borda.

Rescatado por un navío Español Le Gentil vuelve a Francia para enterarse que tras su caída al mar lo habían declarado legalmente muerto, siendo su puesto en la Real Academia de Ciencias otorgado a otra persona, su esposa se había casado con otro hombre -su amigo de la juventud- y para colmo de males todos sus bienes habían sido repartidos entre herederos que el ni conocía.

13 thoughts on “Guillaume Le Gentil, el astrónomo con la peor suerte de la historia”

  1. salado estaba, que barbaro, pues mi buen oli o Antrix ya esta linkeado en el post del dominguito en prismatico, le mando salu2 y agradecimiento!!!

  2. Dios! pero que mala suerte del pobre hombre!!! es como una de esas historias en donde dices que ya nada puede salir mal, pero a la mera hora, todo va peor!
    Lo de prenderle fuego a su observatorio… yo tambien lo hubiera hecho 😀

  3. Estas cosas te hacen reflexionar un poco acerca de la veracidad de la frase “Uno decide su propia suerte” :mrgreen:

  4. Muchas gracias por sus comentarios, disculpen que no pueda responderles uno a uno porque estoy en una maquina que anda muy mal 🙂 saludos!

  5. dioss!!! q mala suerte la de poncherrysitico el y para completar su mejor amigo se caso con su esposa q horror q amigo!!! y sus bienes fueron repartidos ja este hombre lo que estaba era salado jajajajaja bueno con esa suerte hata uno se vuelve loc@ ….

  6. Con el tiempo recobro su puesto en la academia, a su esposa y sus bienes, viviendo dos decadas mas en medio de sana paz y equilibrada tranquilidad

  7. Con el tiempo recobro su puesto en la academia, a su esposa y, sus bienes y su nombre. Vivio largo tiempo en sana paz y el reconocimiento de sus pares.

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