Tag Archives: Montañas

Atravesando el túnel de Guoliang en primera persona

En el pasado habíamos escrito un artículo sobre los caminos, rutas y senderos más peligrosos del mundo. Uno de estos era el túnel de Guoliang, tallado en la misma cara de la montaña Taihang en la provincia de Henan y nombrado en honor a un héroe popular de la Dinastía Han quien utilizó el difícil acceso a la montaña para vencer a las fuerzas imperiales, y el cual durante las lluvias se vuelve extremadamente resbaloso y se convierte en uno de los caminos más mortíferos del mundo. No obstante, lo que no habíamos tenido en cuenta en ese artículo es el componente humano. No sólo Guoliang es extremadamente peligroso per se, los conductores que lo atraviesan son aun más peligrosos que el camino en si mismo.

Lo más impresionante es que este camino fue construido por los pobladores de Guoliang utilizando herramientas manuales a una velocidad de 3,2 metros por día. Completar el túnel de 1,2 kilómetros les llevaría más de 10 años. No obstante, la empresa valió la pena y con creces, ya que desde la inauguración del túnel en 1977 el pueblo se ha convertido en un boom turístico y comercial, y en los últimos años se reguló el cerrar el camino durante los días lluviosos para evitar los accidentes. Para evitar esto se está intentando pavimentar secciones del camino con asfalto para mejorar la tracción de los vehículos en el mismo.

El punto de la tierra más cercano al espacio

El sentido común nos llevaría a pensar que es la cima del Monte Everest es, en efecto, el punto de la tierra más alto. No obstante, estaríamos en un error, ya que el monte Everest es la montaña más alta con respecto al nivel del mar, mientras que el Volcán Chimborazo, ubicado en Ecuador, es el punto más alto de la tierra en su conjunto. Si bien el Everest es la montaña más alta del mundo, el hecho de que la tierra no es una esfera perfecta, sino que es un esferoide oblato, hace que el diámetro de su eje de simetría sea mayor que el diámetro de su eje perpendicular. Es decir, si medimos el diámetro de la tierra por su circunferencia ecuatorial obtendremos que el mismo es unos 42,77 kilómetros mayor que si lo medimos por su circunferencia polar (12.756km vs 12.714km, redondeados). Esta diferencia se denomina como bulto ecuatorial.

Punto más alto del volcán Chimborazo

Diámetros de la tierraTeniendo esto en cuenta, y el hecho que Chimborazo es la formación más alta cercana al ecuador, es que obtenemos que la cima del mismo es unos dos kilómetros y medio más alta que la cima del Everest, y efectivamente el punto de la tierra más alto de la tierra y cercano al espacio y más lejano al centro de la tierra.

Cima del volcán chimborazo

Esto si bien se sabe desde hace mucho tiempo, en el 2007 Joseph Senne y el planetario Hayden en Nueva York lo demostraron matemáticamente, se confirmó precisamente éste año, cuando dos equipos del Instituto Geográfico Militar de Ecuador y el IRD (Instituto de Investigación para el Desarrollo) de Francia instalaron una antena GPS en la cima del Chimborazo y realizaron las mediciones correspondientes con otros puntos de la tierra..

De montañas y vías de hierro

Subir a la cima de una montaña no es tarea fácil, por lo que en distintas áreas del mundo se las han ingeniado durante los años para facilitar ésta tarea. Por supuesto que, a pesar de las mejoras, aun siguen siendo áreas de difícil acceso, solo aptas para personas sin temor a las alturas. Una de mis preferidas es la bajada de la Liberty Cap en el parque Yosemite, la cual podemos ver en la siguiente composición mostrando la bajada de le

Liberty cap

Técnicamente estas modificaciones son llamadas vie ferrate -plural del latín para caminos de hierro-, y son comúnmente construidas para asistir a senderistas y escaladores novatos a cruzar, subir o bajar una cara rocosa vertical. Existen infinidad de las mismas el mundo, muchas, sobretodo en los Alpes, tan antiguas como increíblemente peligrosas.

El caminito del Rey
En El Chorro, Málaga, existe una vía ferrata que parece sacada de un momento de tensión y riesgo del Señor de los Anillos. La misma es un acceso, aun utilizado hoy en día por senderistas, construido a principios del siglo XX por la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro para asistir a los obreros y operarios que se encontraban trabajando en las centrales energéticas del lugar, y el cual conecta mediante un sendero férreo los Saltos del Gaitanejo y del del Chorro. Su nombre proviene a partir de la visita del rey Alfonso XIII con motivo de asistir a la inauguración de la represa Conde del Guadalhorce en 1921, y de quién se dice cruzó el sendero de un lado a otro para llegar a la misma. El camino posee una longitud de 3 kilómetros a una altura de 100 metros, siendo su parte más ancha de solo 1 metro. Como se puede ver en las imágenes se encuentra muy deteriorado, por lo que ha habido muchos accidentes y las autoridades han prohibido, aunque no con mucho éxito, su acceso. Por fortuna actualmente existe un proyecto de renovación que invertirá 18 millones de euros en su restauración.

El Caminito del Rey El Caminito del ReyEl Caminito del Rey El Caminito del Rey El Caminito del ReyEl Caminito del Rey

Lagazuoi y las montañas laberinto
Si mezclásemos un laberinto con una montaña el resultado sería similar a Lagazuoi. Durante la primer guerra mundial tropas austriacas e italianas enfrentadas en las Dolomitas -parte italiana de los Alpes- intentaron trasladar el concepto de guerra de trincheras a la montañas de la región de Lagazuoi. Para esto, ambos bandos emplearían a cientos de hombres cavando túneles día y noche a través de la dura roca alpina. Desde nidos de ametralladoras hasta intrincados búnkers y sistemas de escaleras serían algunos de los tantos tipos de estructuras conectados por los estrechos pasillos que formaban los complejos de ambos bandos.

Si bien la mayoría de estos túneles han colapsado o han sido demolidos, fue tal la cantidad de éstos que aun al día de hoy se encuentran docenas de los mismos afortunadamente preservados y protegidos como piezas históricas por el gobierno italiano.

Túneles de Lagazuoi Puente en las DolomitasNido de ametralladoras en los túneles de LagazuoiHito en los túneles de LagazuoiEsquema de los túneles de LagazuoiTúneles de Lagazuoi

Una fortaleza en la cima del Mont Blanc

Aiguille du MidiSi bien la base del teleférico al Aiguille du Midi no fue construida con la intención de crear una impenetrable fortaleza en la cima de una montaña, y más bien como un centro turístico, la misma es sin lugar a dudas una fortaleza impenetrable que haría enrojecer de vergüenza hasta el más inexpugnable de los castillos. Para ejemplo solamente alcanza con ver la imagen de la derecha.

Esta montaña de unos 3.842 metros de altura sobre el nivel del mar y parte del macizo Mont Blanc, cautivó la imaginación de exploradores y escaladores durante décadas debido tanto a su puntiaguda cima como difícil acceso, siendo solo conquistada en 1818 por Antoni Malczewski y J. M. Balmat. Hoy en día llegar a su cima es relativamente simple, sólo debemos tomar el teleférico y llegar hacia la base en la cima en un viaje prácticamente vertical de unos pocos minutos. Todo un merito de la ingeniera, ya que construir semejante fortaleza en la cima de esta particular montaña es un legado al talento de sus constructores que en 1955 desafiaron a la misma naturaleza para erigir este espectacular lugar.

Aiguille du Midi

Aiguille du MidiAiguille du MidiAiguille du Midi

Un puente colgante no apto para cardíacos

Puente suspendido en TriftEl puente colgante de Trift es un puente de suspensión de 167 metros hallado en el glacial de Trif, Suiza. El diseño del mismo se basa en los utilizados durante los primeros años del siglo XX por los exploradores de los Himalayas. Este es el puente de “cuerda” -la palabra cuerda entre comillas ya que en vez de sogas utiliza cables de acero, éste fue un requisito por parte del gobierno suizo con el fin de permitir el acceso a turistas- más alto y largo de Europa.

Triftbrücke

Comida en las alturas

Una laboriosa manera de obtener miel
El siguiente es un fragmento del film Herbe chah, el cual muestra la antigua costumbre de recolectar miel en las alturas hallada en Nepal. La misma, es practicada de manera bianual por varias de las tribus del distrito de Lamjung que, reunidas tras la aparición de la flor del rhododendron, período del año en que las abejas poseen la mayor cantidad de miel en sus panales, escalan las paredes de acantilados de más de 200 metros de altura con el fin de recolectar la tan preciada miel.

Si bien hasta hace unos años la recolección de miel se había intensificado, llevando a una notable y problemática disminución en la la población de la A. laboriosa, el tipo de abeja de la región, una fuerte inversión del gobierno austríaco al ICIMOD, un centro que se encarga de medir el desarrollo y el impacto ecológico en Katmandú, ha logrado realizar una exitosa campaña de concientización en la mayoría de las tribus. Disminuyendo el impacto ecológico de la cosecha de miel y estabilizando el número de A. laboriosas, primordiales y fundamentales a la seguridad medioambiental de Nepal.

1257-1.jpg 1257-2.jpg 1257-3.jpg

El oro blanco
Otra interesante costumbre que requiere subir a las alturas de paredes cavernosas prácticamente verticales, es la recolección de nidos de vencejos en el sudeste asiático. Especialmente popular en Malasia, Tailandia y Vietnam. De gusto singular y altamente nutritiva, la sopa de nido de pájaro es un manjar extremadamente costoso, llegando a los dos mil dólares por kilo. Razón por la cual cada año cientos de pobladores, muchos provenientes de pueblos de escaladores ancestrales, suben hacia las peligrosas alturas de las cavernas donde se hallan los suculentos nidos para así comenzar una masiva recolección de los mismos. Curiosamente, los nidos son producidos por una glándula especial en el pájaro que segrega una sustancia pegajosa y blancuzca.

La buena noticia es que al igual que con la recolección de panales de miel en Nepal, los últimos años fueron testigos de una concientización ecológica muy grande, especialmente gracias a campañas internacionales. Entre los proyectos más prometedores se encuentra en el poblado de Pattani, Tailandia, un edificio especialmente diseñado para que los vencejos, completamente en libertad, aniden a gusto dentro del edificio, el cual reúne las condiciones óptimas de anidado. Una vez que estos abandonan sus nidos, los mismos son recolectados.

Cuando el cielo y la tierra se confunden

Tengo una cierta fascinación por los paisajes escandinavos, no particularmente por sus hermosas e imponentes montañas, dignas de inspirar todo tipo de leyendas y mitos involucrando elfos, gnomos e incluso, muy para el dolor del forista moderno, trolls. Sino por sus lagos que, así como gigantescos espejos, gracias al clima frío y su apacibilidad, reflejan el cielo y las montañas a la perfección, confundiéndolos con el suelo y borrando esa frontera que suele dividirlos.

1207-1.jpg
(No estoy completamente seguro del lugar real de la imagen. Pero creo que es en Noruega, si alguien sabe a ciencia cierta, por favor avise.)

Es así que esta entrada está enteramente dedicada a dar un paseo fotográfico por algunas de las regiones del planeta donde el cielo y la tierra se mezclan.

El salar de Uyuni
Ubicado en Bolivia, tuve la oportunidad de conocerlo hace seis años en mi primer viaje por Sudamérica. El mismo, formado a partir de un lago prehistórico de considerable tamaño, es el salar más grande del mundo. La reflexión ofrecida por la superficie de Uyuni es tal que supera cinco veces a la encontrada en la superficie oceánica, razón por la cual la gran mayoría de los satélites de imagen lanzados al espacio se enfocan en Uyuni para calibrar sus antenas e instrumentos fotográficos.

1207-3.jpg1207-2.jpg1207-4.jpg

La primer imagen a partir de la izquierda pertenece a Luca Galuzzi.

Bjørnfjell
Es no por nada apodado como “la tierra de los espejos”. Ubicado en la frontera entre Noruega y Suecia, este territorio está plagado de montañas y lagos donde el cielo y la tierra se hacen uno.

1207-5.jpg
Click aquí para ir a la página de la autora (donde hay una versión a gran resolución)

El enigma de los pioneros del Everest

Uno de los mayores enigmas de la historia es dilucidar quiénes fueron los primeros escaladores en llegar a la cima del Everest. Oficialmente se reconoce al sherpa Tenzing Norgay y al neozelandés Edmund Hillary, quienes lo hicieron en 1953. Sin embargo, el misterio radica en la fatídica expedición de 1924 realizada por los legendarios George Mallory y Andrew Irvine, quienes de haberlo logrado, serían artífices de una reescritura en los libros de historia.

La leyenda y legado de Mallory llegó a límites inimaginables en el mundo de los escaladores y aventureros. No sólo fue uno de los primeros en adentrarse en algunas de las montañas más peligrosas y desafiantes del mundo, sino que además lo hacía con un equipo tan básico y primitivo que varias de sus hazañas fueron imposibles de replicar posteriormente. Es por esto que durante muchas décadas escaladores de todo el mundo se adentraron en las cavernas y cornisas del Everest con el único fin de hallar el cuerpo de Mallory y el de su compañero de cordada, Irvine; quizás con la esperanza de dilucidar el gran misterio de una vez por todas. Sin embargo, sería sólo hasta 1999, 75 años más tarde, que el cuerpo de Mallory fue hallado y este estaba a solo 521 metros de la cima. Irónicamente el misterio más allá de resolverse se volvió aun más nebuloso.

Esta sería su tercer expedición, las dos primeras fueron en 1921 y 1922, e intentarían ascender por la cara noreste de la montaña. Una verdadera aventura inmensurable. Alejados de los equipos tecnológicos de hoy en día, los aventureros contaban sólo con voluminosas chaquetas de lana, pesados bolsos de cuero e instrumental tan básico como poco confiable. Si bien Irvine era un joven audaz de 22 años, Mallory con sus 38 era un experimentado alpinista que había subido montañas en todos los continentes y climas.

La expedición era una prioridad nacional para el gobierno Británico, y a ella mandaron a sus mejores alpinistas. Tras rescatar a unos sherpas atrapados en un temporal dividieron las cordadas y partieron con distintos planes de ascenso. Mallory, que sabía que por su edad este era su último intento, anotaría crípticamente en su diario: “La suerte está echada. De nuevo por última vez avanzamos por el glaciar de Rongbuk en pos de la victoria o de la derrota final”

Partirían el 7 de junio desde su último campamento el C6, a 8160 metros de altura. Allí cenaron sardinas con té, y tras preparar su equipo y verificar los pesados tanques de oxigeno, continuaron con su expedición hacia la cima, la preciada meta final. Nunca se supo más nada de ellos.

El gran misterio

El hallazgo del cuerpo bien conservado de Mallory en 1999 gracias a la expedición de Eric Simonson trajo más interrogantes que respuestas. Mallory se encontraba boca abajo, y con grandes heridas, sobretodo una fractura de tibia. Desafortunadamente, no hallaron la cámara de fotos, la cual según se cree permanece con el cuerpo de Irvine en algún rincón del Everest, con la cual se podría buscar una foto de la cima -prueba que requerían al descender- y así terminar con el misterio.

Argumentos a favor:

– Entre lo primero que se buscó estaba la fotografía que llevaba consigo de su esposa. Imagen que había prometido depositar en la cima si es que llegaba. No obstante, la fotografía no estaba en su cuerpo, lo que da dos posibilidades: La perdió en el viaje, algo muy difícil ya que la mantenía en el compartimiento reforzado de su chaqueta; o llegó a la cima y la depositó según su promesa.
– Mallory no llevaba puestas sus gafas para el sol, elemento que, a causa de una anterior ceguera de las nieves, utilizaba siempre cuando se encontraba ascendiendo a gran altura, pero no así cuando descendía.
– Otro compañero de expedición, Noel Odell, aseguró, en un momento de claridad atmosférica, haberlos visto sortear con éxito el segundo paso a las 12:50 PM.
– La expedición de 1933 halló una de sus hachas a 8460 metros, en un risco de fácil acceso que estaba marcado en su plan de ascenso y más cerca de la cima que el mismo cadaver de Mallory.
– Las marcas de oxidación del reloj de Mallory pueden señalar la hora exacta del accidente: las 1:25 y 1:55. Que de no ser de la mañana y corresponder a la tarde, indicarían que estaban descendiendo y no ascendiendo. Así mismo, esta hora de descenso tendría sentido con la hora en que fueron vistos por Odell.

Argumentos en contra:
– Son muchos los argumentos en contra, sobretodo la imposibilidad de haber sorteado el segundo y más dificultoso paso cargando un equipo de oxígeno de 15 kilos, sin pitones y cuerdas delgadas de seda.
– Odell si bien en un primer momento había asegurado vistos haberlos sortear el segundo paso, luego se retractó y dijo no estar del todo seguro.
– Reinhold Messner, el mayor experto en la cara noreste, y el primero en haber ascendido a la cima sin apoyo de oxígeno, tras un extensivo análisis ha declarado la hazaña como imposible.

Haya sido cual haya sido, el resultado final aun permanece envuelto en el misterio.

El descubrimiento y la medición del Monte Everest

El siguiente artículo relata la interesante anécdota sobre el descubrimiento del Monte Everest, su medición y el origen de su nombre:

Un gran proyecto de reconocimiento de los 1800s fue la “Gran Planimetría Trigonométrica” de la India británica. Se construyeron para el proyecto los mayores teodolitos, monstruos con escalas circulares de 36″ de ancho, cuyas lecturas se hacían con extraordinaria precisión con 5 microscopios. Cada uno con su caja pesaba media tonelada y se necesitaban 12 hombres para trasladarlo. Usándolos el proyecto cubrió el país con múltiples cadenas de triángulos en las direcciones norte-sur y este-oeste (las áreas entre las cadenas de dejaron para más tarde) y se necesitaron décadas para completarla.

En 1843 Andrew Scott Waugh se encargó del proyecto como inspector general y puso especial atención a las montañas del Himalayas del norte de la India. Debido a las nubes y a la niebla, esas montañas se ven raramente desde las tierras bajas, y hasta 1847 no se consiguieron varias mediciones. Después de haberse hecho, los resultados necesitaron ser analizados laboriosamente por “computadores” en las oficinas de inspección; no eran máquinas sino personas que efectuaban los cálculos trigonométricos.

La historia dice que en 1852 el jefe de los “computadores” fue hacia el director y le dijo: “Señor, hemos descubierto la mayor montaña del mundo”. Desde una distancia de más de 100 millas (160 km), se observó la montaña desde seis estaciones diferentes, y “no dio lugar a que el observador sospechara que estaba viendo a través de su telescopio el punto más alto de la tierra”. Al principio se la designó como “Pico XV” por la inspección, pero en 1856 Waugh la denominó en memoria de Sir George Everest, su predecesor en la oficina de jefe de inspectores. El Everest fue el primero en registrarse y en usar los teodolitos gigantes; ahora están expuestos en el “Museum of the Survey of India” en Dehra Dum.