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Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

La ventana espacial

La ventana espacialCuriosamente la ventana más interesante del mundo, al menos para quien escribe, no ofrece ninguna vista, ya que ésta es una vidriera en la catedral de Washington realizada a partir de cristales de colores, obviamente, y fragmentos de la Luna. Sí, así es, la misma es la única pieza de arquitectura en el mundo construida, aunque sea en una muy pequeña parte, con materiales traídos por seres humanos directamente desde otro cuerpo celeste. La ventana es denominada como la Ventana Lunar y su pieza principal es una pequeña roca lunar entregada en persona por miembros de la misión Apolo XI. Si bien ésta catedral es famosa por tener todo tipo de objetos referentes a hechos relacionados con la historia y cultura de los Estados Unidos, entre ellos el más gracioso es una gárgola con el casco de Darth Vader, la Ventana lunar es ciertamente la pieza más exótica de todas, aunque debido a que es una más de las doscientas vidrieras presentes en la catedral es difícil hallarla. La misma fue diseñada por el joyero y artista del vidrio Rodney Winfield. Para orientarnos, la piedra se encuentra dentro del pequeño círculo blanco dentro del gran círculo rojo. En ésta otra imagen pueden verla desde el lado exterior de la catedral.

Literalmente
CupolaNo obstante, si tenemos que hablar literalmente de ventanas espaciales la más espectacular de todas es la Cupola, el módulo diseñado para la ESA por distintas empresas europeas e instalado en la Estación espacial internacional durante la misión STS-130, la cual tuvo lugar durante febrero del 2010. Como es evidente por la fotografía la misma ofrece una vista única, hasta podríamos decir que es fuera de este mundo. El artículo de Wikipedia sobre la misma es bastante pobre, por lo que también pueden ir a la página oficial del módulo en el sitio de la ESA.

Cruithne y la segunda “luna terrestre”

3753 CruithneNo queriendo causar falsas ilusiones en algunos de mis lectores romperé la ‘noticia’ rápidamente. No. 3753 Cruithne, un asteroide de aproximadamente cinco kilómetros de diámetro, no es la segunda luna terrestre ya que el mismo órbita al Sol y no a la Tierra -aunque en ciertos períodos de cercanía la gravedad terrestre perturba la órbita de Cruithne.- No obstante, desde su descubrimiento en 1983 su particular órbita de 364 días y su relativa cercanía con la Tierra durante, especialmente todos los meses de noviembre, hizo que se apodase informalmente a este asteroide como la “segunda luna terrestre.” Esto más que nada por la confusión que causó durante los primeros años de conocida su existencia hasta que se pudo saber correctamente su órbita y a manera broma.

Por desgracia deberemos de conformarnos con nuestros satélites artificiales y la siempre creciente chatarra espacial. Que a este ritmo, seguro en algunos cuantos siglos seremos exitosos en crear una luna de basura -Futurama ha sido visionaria-

La segunda luna terrestre
Proyectil lunarHallarle una segunda luna a la Tierra fue prácticamente una obsesión para varios astrónomos de siglos pasados, sobretodo en los del siglo XIX. Esto llevó a que varios prestigiosos observadores del cosmos se apresuraran a sacar conclusiones sin antes verificarlas del todo. Como por ejemplo Frédéric Petit, director del observador de Tolouse, quien con bombos y platillos anunciara haber descubierto la segunda luna terrestre en 1846. Prontamente el descubrimiento de Petit fue declarado como erróneo y la reputación de este prestigioso hombre se vio afectada considerablemente. No obstante, de esto se enteraría el legendario escritor Julio Verne, quien cautivado por la idea, escribió sobre una pequeña y diminuta segunda luna terrestre. Casi sesenta años más tarde el astrónomo Georg Waltemath, tras estudiar perturbaciones gravitatorias en la órbita lunar, creyó estar seguro de haber encontrado una segunda luna de unos 700 kilómetros de diámetro a poco más de un millón de kilómetros de la Tierra, llegando a anunciar muy orgullosamente que durante algunas noches podía vérsela brillar durante una hora o poco más.

Curiosamente el descubrimiento de Waltemath, que era errado, sería “confirmado” no por un astrónomo sino por un astrólogo, Walter Gornold, quien incluso fue tan lejos como ponerle un nombre: Lilith.

Los astronautas que viajaron a la Luna juntos en una sola imagen

Esta gran ilustración realizada en 1973por Pierre Mion para la National Geographic es una de las mejores y más ilustrativas representaciones de la llegada a la Luna, viendo la imagen grupal, realmente tenemos una idea del monumental esfuerzo del proyecto Apolo.
Astronautas de las misiones Apolo (full)

Click en la imagen para ampliar

Actualización, agrega La garra del destino en uno de los comentarios: “los [astronautas] del apolo 1 murieron en la capsula, del apolo 7 al 10 solo hicieron vuelos orbitales y el apolo 13 tuvo el famosos “problemna” en su modulo lunar”

La Odisea del longevo satélite ISEE-3/ICE

1452-2.jpgSi hay una prueba de las capacidades de reciclar, reutilizar y re-implementar con las que cuenta la NASA es el satélite ISEE-3/ICE. Lanzado a finales del 78 bajo la denominación ISEE-3 -International Sun-Earth Explorer- su función sería estudiar la magnetosfera terrestre y su interacción con los vientos solares. Pero terminada esta tarea, el satélite permanecía en perfecto estado, por lo que en el 83, utilizando la gravedad lunar como impulso, se lanzaría a su nueva misión. Bajo un nuevo nombre, ICE -International Cometary Explorer,- tras dos años de viaje el complejo aparato llegaría a unos 7.800 kilómetros del cometa Giacobini-Zinner, posicionándose en su cola y obteniendo valiosos datos sobre el mismo.

El éxito de la misión haría que un año después, tras acercarse lo suficiente, comenzara un estudio del famoso cometa Halley, siendo el primer satélite en estudiar dos cometas. Tras esto, su instrumental sería configurado para tomar una órbita solar e inmediatamente quedar en modo de espera y ahorro de energía apagando sus 13 instrumentos de análisis científico. Dormido en el mar celestial pasarían así los años y las décadas, olvidado por sus creadores, y siendo ocasionalmente, cada varios años, saludado por la Tierra con la única intención de comprobar si aun funcionaba.

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El gráfico anterior muestra la intrincada Odisea del satélite ISEE-3/ICE hasta el 2012. Todavía le quedan más viajes que recorrer a lo largo de la década del 10.

Pero nuestro pequeño viajero resultaría ser más eficiente y durable de lo que cualquier persona imaginaba al momento de ser construido, y tras 22 años de haberse ido a “dormir”, sería contactado por el Jet Propulsion Lab a través de la Deep Space Network con una nueva misión. Seguir su órbita actual, la cual lo acercará a la Tierra, y volver a la Luna para el 2014, punto de partida desde el que iniciaría su caza de cometas 25 años atrás con el fin de nuevamente lanzarse a cazar cometas. Si todo sale bien, nuevamente volverá a encontrarse con cometas, aun no definidos por la NASA, en los años 2017 y 2018. Rompiendo nuevamente todos los récords unos 40 años después de haber abandonado la Tierra.

Enlaces relacionados
Excelente artículo con preguntas a uno de los responsables del proyecto por la Planetary Society (en ingles).
Galería del ISEE-3/ICE oficial de la NASA.

Los mensajes del Apolo

A unos pocos centímetros del lugar del alunizaje del módulo lunar de la Misión Apolo 11 existe una particular bolsa blanca de tela. En la misma se encuentra uno de los menos conocidos y más emotivos recuerdos dejados por los astronautas tras el histórico día. Selectos regalos para las generaciones futuras de exploradores. Los mismos consisten en distintas medallas conmemorativas, una rama de olivo de oro y, en lo que aquí nos percata, un diminuto disco de silicio del tamaño de una moneda. Que a pesar de su pequeño tamaño, posee un enorme significado.

1106-1.jpgEn el mismo, pequeñas letras, solo legibles con la ayuda de una lente óptica, tallan 73 emotivos mensajes de varios líderes de estado mundiales para las generaciones futuras. Si bien la NASA declararía a la prensa la existencia de este disco, nunca haría pública la totalidad de los mensajes, y seria tras varias decadas del suceso que Tahir Rahman, un médico de Kansas e historiador, descubriese el resto de los mensajes por pura casualidad.

Era Junio del 69, y a sólo un mes del lanzamiento, la NASA decidiría encargar a la Sprague Electric Company, responsable de 50 mil partes electrónicas halladas en el Apolo, con la monumental tarea de guardar la información de manera tal que, no sólo perdurara en la Luna, sino que además ocuparara el menor espacio posible. Sprague, tras una intensa serie de diseños, crearía un sistema de impresión totalmente electrónica, que no solo les permitiría plasmar texto, sino que además era capaz de grabar ilustraciones, como la enviada por el Papa Pablo VI.

Curiosamente, Aldrin, el astronauta encargado con el deposito de la pequeña bolsa en la superficie lunar, olvidó la tarea, y fue el mismo Neil Armstrong, quien recordara a Aldrin la tarea mientras se encontraba subiendo al módulo para iniciar los preparativos para volver a la Tierra.

Fuente, el genial Robert Pearlman para SPACE.com

Enlaces relacionados
– En la Wikipedia Inglesa podrán encontrar una lista con todos los mensajes dejados y sus autores así como la procedencia de los mismos. Teniendo en cuenta la fecha, son más que interesantes los mensajes dejados por países como Vietnam y los integrantes del bloque soviético. Como por ejemplo Polonia, que deja bien claro en su inicio “Aunque no estamos sugiriendo ningún mensaje de la Cabeza de Estado de Polaca […]”

Toda una tradición
1106-2.jpgEsta grata costumbre afortunadamente ha encontrado otros nichos en la misión Voyager, las sondas Viking y, más recientemente, en la Mars Phoenix Lander. Quienes hayan seguido las noticias de la misión, habrán notado un diminuto disco sobre la carcasa del Phoenix. Este es un mini-DVD, compilado por la Planetary Society, el cual contiene una considerable colección de imágenes y literatura sobre Marte. Desde La Guerra de los Mundos de Wells hasta Las Crónicas Marcianas de Bradbury. No obstante, lo más interesante de la compilación es una serie de mensajes dejados para futuros colonizadores del Planeta Roja.

El disco, teniendo en cuenta las duras condiciones marcianas, es protegido por una resistente capa que permitirá resistir intacto durante varios siglos en su paciente espera.

La única persona enterrada fuera de la Tierra

En Anfrix ya habíamos hablado del único monumento en la Luna, ahora es el turno de hablar de la única tumba que existe en otro cuerpo celeste. Eugene Merle Shoemaker es considerado hoy en día como uno de los padres de la ciencia planetaria. Experto en asteroides y fundador del Programa de Astrogeología de la USGS, sus aportes variaron desde el entrenamiento de astronautas hasta el descubrimiento de algunos de los asteroides más singulares e interesantes del sistema solar -entre ellos el famoso Shoemaker-Levy 9 el cual impactó en 1994 contra Júpiter causando una liberación de energía de unos 6 millones de megatones (unas 750 veces el arsenal nuclear completo de la Tierra) y que dio la oportunidad única a la ciencia de estudiar por vez primera un impacto planetario de semejante magnitud-

Desafortunadamente tras sufrir un accidente automovilístico en julio de 1997 Shoemaker perdió su vida. Atónitos y dolidos por la noticia la NASA decidió honrarlo de una manera única, dándole el privilegio de ser el único ser humano enterrado fuera de la Tierra. Es así que medio año más tarde, en Enero de 1998, sus cenizas serían cargadas en la sonda Lunar Prospector la cual tras 19 meses de investigación tendría como objetivo final estrellarse en un cráter cercano al polo sur lunar enterrando los restos de Shoemaker en el proceso. No casualmente el nombre del cráter era Shoemaker, crater que durante su juventud Eugene habia estudiado y catalogado intensivamente.

El astronauta caído, el único monumento en la Luna

No solo es la única pieza de arte en la superficie de otro cuerpo celeste, sino que además su significado y motivo poseen un gran valor sentimental que conmemora a los 14 astronautas y cosmonautas que perdieron sus vidas al momento de la colocación de la estatuilla.

Esta famosa y controversial pieza conmemorativa de 8.5 ctms fue creada por Paul Van Hoeydonck a pedido del astronauta David Scott quien tras un encuentro casual en una cena le sugiriera tallar en aluminio la figura de un astronauta con el fin de honrar a las personas que perdieron sus vidas durante la carrera espacial.

Al volver el Apolo 15 en la conferencia de prensa los astronautas comentarían la colocación de la estatuilla en la Luna, por lo que el NASM -National Air and Space Museum- pediría una réplica para exhibir. Van Hoeydonck quien en un primer momento iba permanecer anónimo, realizó la réplica para el museo y, rompiendo el trato de palabra que había hecho con Scott de no comercializar la figurilla, realizó 950 réplicas autografiadas para vender en la galería holandesa Waddell. Esto fue, según afirmó el dueño de la galería, una confusión ya que ellos pensaban que la estatuilla no era una tumba sino una representación de la humanidad. Afortunadamente la cantidad de atención e indignación que trajo el asunto llevó a que no se comercializaran las réplicas y solo se llegaran a vender 20 de estas. Al día de hoy la réplica de museo permanece en una exhibición privada a pedido de los astronautas.

En la imagen puede observarse la estatuilla acomodada encima de las huellas de los astronautas de la misión y una placa con los nombres de los astronautas por orden cronológico:

Theodore Freeman – 31 de Octubre de 1964
Charles Bassett – 28 de Febrero de 1966
Elliott See – 28 de Febrero de 1966
Gus Grissom – 27 de Enero de 1967
Roger Chaffee – 27 de Enero de 1967
Edward White – 27 de Enero de 1967
Vladimir Komarov – 24 de Abril de 1967
Edward Givens – 6 Junio de 1967
Clifton Williams – 5 de Octubre de 1967
Yuri Gagarin – 27 de Marzo de 1968
Pavel Belyayev – 10 de Enero de 1970
Georgi Dobrovolski – 30 de Junio de 1971
Viktor Patsayev – 30 de Junio de 1971
Vladislav Volkov – 30 de Junio de 1971

Nota: Otra “tumba conmemorativa” en otro planeta es encontrada en los rovers Spirit y Opportunity en los cuales, para ciertas partes, se utilizaron metales extraídos de los restos de las Torres Gemelas.

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Arte espacial del astronauta Alan Bean.

El hombre SI llegó a la Luna, he aquí las pruebas

¿Por qué nunca se volvió a ir a la Luna pasados los 60s y 70s?
Emblema ApolloPor una simple razón: no era práctico. Poner un ser humano en la Luna no era una búsqueda científica ni mucho menos algo útil, todo lo contrario, era simplemente una demostración de poder durante la Guerra Fría, un acto simbólico. Una vez alcanzado esto ya no tenía más sentido enviar seres humanos ya que la gran mayoría de las tareas podía ser completada perfectamente y a una fracción del costo utilizando sondas y robots.

De todas maneras, ahora que se piensa volver a la Luna e ir a Marte se utilizarán las mismas tecnologías, pero mejoradas y modernizadas, de las Misiones Apolo. El programa se llama Back To The Moon y aprovecha la tecnología probada y útil de las Misiones Apolo. Artículo sobre el reciclaje de la tecnología Apolo.

¿Existe alguna evidencia tangible de la llegada?
Sí, absolutamente.

Los retroflectores
Apollo 11 LRRRLas misiones Apolo 11, 14 y 15 instalaron en la Luna distintos conjuntos de retroflectores, complejos “espejos” utilizados para reflejar rayos láser desde tierra los cuales sirven para infinidad de experimentos. Dada la complejidad en la calibración e instalación de éstos “espejos” su colocación era imposible para robots de la época, por lo que habilidad y pericia humana eran necesarias. Durante las misiones Lunokhod 1 y Lunokhod 2 los soviéticos intentaron instalar retroflectores utilizando robots, sin embargo la tarea resultó ser imposible de ser realizada por máquinas y los “espejos” terminaron siendo mucho menos precisos y útiles que los instalados manualmente por la NASA -de hecho el Lunokhod 1 directamente quedó perdido-.

Los fragmentos de la Surveyor 3 devultos a la Tierra
Surveyor 3Más importante aun, la Misión Apolo 12 trajo a Tierra fragmentos de la histórica sonda lunar Surveyor 3 (aproximadamente 10 kg de la misma), de los cuales varias investigaciones internacionales entre ellas de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y de la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmaron los fragmentos como verdaderamente pertenecientes a la Surveyor 3 y de haber estado expuestos a condiciones lunares. Dada la tecnología de la época el haber recolectado esos fragmentos con robots hubiese sido prácticamente imposible, ya que para extraer la cámara vidicon de 100mm hallada en la misma, los astronautas no solo debieron de desatornillar los pequeños remaches de su carcaza, sino que además debieron cortar el cableado en lugares muy específicos. Hoy dichos fragmentos se encuentran expuestos en el Smithsonian Air and Space Museum.

¿Alguna fuente independiente confirmó las Misiones Apolo?
N1Cientos de radio-operadores y astrónomos lograron rastrear las misiones y seguir su fuente hasta la Luna, de hecho hasta se observaron los restos de los módulos lunares en la superficie del satélite y más importante aun el jefe del Programa Espacial Soviético felicitó en privado al jefe de la NASA tras que una de las Misiones Luna de la Unión Soviética captara los restos del Módulo Lunar en el Mar de la Tranquilidad. Por otra parte gracias al jefe de ingenieros de la Agencia Espacial Soviética Vasali Mishin y su libro “The Moon Programme That Faltered” sabemos que la URSS utilizó la última tecnología de inteligencia militar para rastrear al Apolo 11 e interceptar sus comunicaciones, y que tras confirmar el éxito del alunizaje del Apolo 11 el Programa Lunar Soviético se derrumbó por completo.

Algunas de las confirmaciones más importantes:
Heinz Kaminski encargado del observatorio Bochum confirmó la veracidad del alunizaje del Apolo 11 utilizando la Honeysuckle Creek Tracking Station para capturar el audio enviado desde el módulo lunar Eagle hacia la Tierra. Haciendo click aquí puedes acceder a los resultados de la investigación y escuchar un mp3 con el audio. Kaminski además se valió de múltiples fuentes tanto de la NASA como Soviéticas.

Observatorio Bochum

El investigador astronómico Paul Maley, experto en cápsulas y reentradas atmosféricas, logró identificar gracias a extensas observaciones los restos de los módulos de la Misiones Apolo 12 y 13 (ésta última al reingresar en la atm terrestre tras el accidente). Haciendo click aquí se puede acceder a un extenso y detallado documento donde se explica la investigación y su resultado afirmativo.

El Apolo 11 también fue rastreado por el poderoso telescopio del observatorio Jodrell Bank en Gran Bretaña. Haciendo click aquí puedes leer una transcripción de sus responsables.

Lanzamientos del saturno V

¡¡Pero yo vi un documental donde mostraban “pruebas”!!
Esos documentales como el de la FOX y “What really happened on the Moon” no son más que circo amarillista y las “pruebas” presentadas ya fueron refutadas por científicos e ingenieros de todo el mundo. Para darse una idea del nivel de ignorancia de los productores de éstos “documentales” podemos observar la falta de investigación y de conocimientos con la que desarrollaron sus “argumentos”. Por ejemplo una de las “pruebas” principales que intentaba apoyar la teoría de conspiración del montaje era que “las huellas del rover lunar dan giros de casi 90º” (sic)… si se hubiesen preocupado por leer el manual técnico del rover lunar antes de filmar esa payasada hubieran sabido que el rover tenía un sistema de tracción horizontal para facilitarle la maniobrabilidad en un espacio reducido a los astronautas (click aquí para ver un dibujo técnico del rover donde se destaca el sistema de tracción horizontal). Otro monumental error que señala la ignorancia y la falta de documentación de estos “productores” -léase estafadores mentirosos- fue el señalar que la bandera estadounidense estaba “muy recta para ser natural”, ¡claro! nunca se preocuparon en investigar y ver que el mástil tenía un soporte metálico perpendicular, justamente para mantener la bandera recta para las fotografías.

Para informarse más sobre las mentiras y errores de éstos estafadores pueden leer los siguientes artículos escritos por verdaderos científicos e ingenieros donde desmienten una a una éstas mentiras y además ponen en evidencia el nivel de ignorancia de los realizadores de estos “documentales”.

Los viajes a la Luna NO fueron falsos
Debunking MoonHoax (en Inglés)
La respuesta de la NASA

La Luna, vista por las películas

El archivo George Eastman House es una colección fotográfica denominada “The Moon – for real & in fiction” -La Luna – Real y en ficción-. Es un interesante y pictórico paseo por 90 fotografías de la Luna representada en distintos trabajos de ficción, desde la película de Wells donde no era más que una pelota arrugada hasta las exactas recreaciones de hoy en día.

No se a ustedes pero a mi me resulta de mucha curiosidad que algo que prácticamente ha sido visto por todos y cada uno de los seres humanos que han habitado este planeta a lo largo de la historia pueda ser a veces tan mal interpretado y recreado.

Galileo, Kepler, los anagramas y la casualidad

En el siglo XVII Galileo anunciaría una serie de descubrimientos valiéndose de crípticos anagramas para evitar que estos cayeran en las manos erradas. Este sería el principio de una serie de casualidades que llevarían a Kepler a tratar de resolverlos, fallando en todos sus intentos. Sin embargo, de manera extramadamente curiosa y casual, a pesar de haber estado errado en el contenido real de los anagramas y haber decodificado por error algo completamente diferente a lo que escribió Galileo originalmente, Kepler “descubriría” las dos lunas de Marte y la mancha de Júpiter.

Al descubrir algo que le era imposible de explicar Galileo enviaría una carta al embajador toscano en Praga en agosto de 1610 cuyo contenido se constituía de un texto muy extraño: SMAISMRMILMEPOETALEUMIBUNENUGTTAUIRAS. Su destinatario, al leer el mensaje, quedó perplejo ante la extrañes del mismo. Razón suficiente por la que lo enviaría a una persona cuya genialidad y fama de decodificador eran mundiales, ni mas ni menos que Kepler.

Al recibir el mensaje Kepler inmediatamente descubrió una secuencia en latín a la que, debida su pobre gramática, denominaría “un bárbaro verso latino”. Este decía: Salve umbistineum geminatum Martia proles -Salve, ardientes gemelos hijos de Marte-. Al instante, y más aun ya que estaba en acordancia con sus ideas geométricas del universo, Kepler creyó que Galileo había descubierto dos satélites marcianos. Infortunadamente esa no era la solución del mensaje, pero en una gran casualidad de la historia la interpretación de Kepler no estaba errada… ya que siglos después se descubrirían Deimos y Fobos.

Viendo que el mensaje permanecía volando por el éter sin solución Galileo unos meses después decide revelarle el contenido al Emperador Rodolfo. Este era: Altissimum planetam tergeminum observavi -He observador el planeta más alto en triple forma-. Anunciando de esta manera el descubrimiento de los anillos de Júpiter.

El otro anagrama, Kepler vuelve a estar correctamente errado
Pasado unos meses Galileo envía otro anagrama, esta vez a Julián de Médicis, con el texto: Haec immatura a me jam frustra legunturoy. Kepler, decidido a resolverlo por una cuestión de honor, tras un tiempo piensa haber descubierto el siguiente mensaje: Macula rufa in Jove est gyratur mathem, etc -en Júpiter hay una mancha roja que gira matemáticamente-. Otra vez Kepler vuelve a estar errado en la resolución del mensaje… sin embargo dos siglos después se descubriría que de hecho Júpiter posee una gran mancha roja giratoria.

Al no ser resuelto Galileo revela el contenido real del mensaje: Cynthiae figuras aemulatur mater amorum -La madre del amor emula la forma de Cynthia-. Galileo anunciaba con este mensaje haber observado que Venus presentaba fases como la Luna, confirmado de esta manera que dicho planeta gira alrededor del Sol.

Comprobando a Galileo

En el siglo XVII, tras varias investigaciones y en uno de los primeros ejemplos del poder de la utilización del método científico para resolver los misterios de la naturaleza, Galileo Galilei, produjo una de sus mas grandes teorías al establecer que la velocidad de caída de los objetos era independiente de su peso. Su teoría decía, que a no ser por la resistencia del aire, una pluma y un martillo tirados desde la misma altura, tocarían el piso simultáneamente. Sin embargo, a causa de las condiciones de la Tierra, su experimento resultó mal entendido por la gente durante muchos años. Tres siglos después el astronauta Dave Scott de la misión Apollo 15 rendiría un emotivo homenaje a Galileo arrojando un martillo y una pluma en la superficie lunar, comprobando experimentalmente y por vez primera de forma “natural” -es decir sin utilizar máquinas de vacio como en las experiencias en Tierra- que Galileo estaba en lo correcto.

La literatura y sus predicciones sobre el viaje a la Luna

Cyrano

Von Braun confesó que la idea de los cohetes de 3 fases sería adoptada ni más ni menos que de un libro: El viaje a la Luna, escrito por Cyrano de Bergerac hacía más de 300 años antes. Cyrano no sólo menciona un cohete de fases sino que sería la primer obra relatando el viaje en un cohete tripulado.

Lester del Rey
Otra asombrosa casualidad se encuentra en una novela de Lester del Rey escrita en el año 1953. En ésta su primer párrafo dice: “La primera nave espacial aterrizó en la Luna y el comandante Armstrong salió de ella…”.

Julio Verne
Sin embargo, como hemos mencionado fue Julio Verne el más destacado de todos los escritores al predecir no sólo el lugar de donde despegaría la nave sino que lograría acertar que la nave descendería en el agua. Sorprendentemente en su novela la nave de los viajeros toca el agua a unos pocos kilómetros de donde lo hizo la nave de Armstrong y componía.

Arthur C. Clarke
Si bien Arthur C. Clarke en 1940 predijo la llegada a la Luna en el año 2000, no haciéndolo merecedor de una “predicción”, su escrito fue tan alentador y revelador que el mismo Armstrong diría, tras volver de la Luna: “Clarke nos proveyó con la influencia intelectual esencial que nos empujó a llegar a la Luna”.

Edgar Allan Poe
Incluso Edgar Allan Poe en su obra Las inimitables aventuras de Hans Pfaal describe, en cierta medida, los problemas del reingreso atmosférico.

Alexandre Dumas
Alexandre Dumas en su obra Voyage à la Lune describe un singular método de llegar a la Luna utilizando la misma “repulsión de la Tierra” como medio de impulso. Algo llamativamente similar a la manera en que hoy los satélites y naves son impulsados utilizando la gravedad de los astros.