Tag Archives: Científicos

Arriesgando la vida para probar las máquinas voladoras de Leonardo da Vinci

En el año 1010, siglos antes que Leonardo da Vinci naciera, Eilmer de Malmesbury un monje obsesionado con la historia de Dédalo e Icaro, pasó estudiando durante años el vuelo de los pájaros. Convencido de que ya había logrado descifrar los secretos del vuelo (y de hecho lo hizo) construyó un ala rígida, se subió al campanario de su monasterio y saltó al vacio, logrando planear por casi 300 metros y saliendo casi ileso, sólo se quebró una pierna. De ésta historia ya hemos hablado en detalle en éste artículo.

Incluso siglos antes de que Eilmer de Malmesbury se arrojara al vacío, Abbás Ibn Firnás, otro hombre interesado en la ciencia del vuelo, pero esta vez en Córdoba, España y en el año 875, ideó el primer paracaídas funcional de la historia el cual también tenía elementos de parapente. Tenía 65 años y tras confeccionar un armazón de madera recubierto en seda con un volumen interior para capturar aire se subió a una torre y se arrojó al vacío ante una multitud que él mismo había invitado. Firnás logró permanecer en el aire durante varios minutos, y si bien al tocar tierra se quebró las dos piernas, el intentó fue todo un éxito. El intrépido inventor siguió arrojándose en sus paracaídas/parapente hasta bien pasados los 70 años.

Pero lo anterior no quita merito a Leonardo, ya que es casi imposible que el florentino más famoso contara con información alguna sobre éstos dos hombres. Además, el trabajo de Leonardo, realizado principalmente durante su estadía en Milán, fue mucho más científico y se enfocó en el concepto de resistencia del aire. Además Leonardo no se contentó con simplemente sobrevivir a la caída, Leonardo quería controlar sus máquinas, y el mayor trabajo fue justamente en diseñar los sistemas de control de vuelo. En fin, Leonardo nunca pudo probar sus invenciones, pero gracias a valientes modernos que las construyen al pie de la letra y las prueban poniendo en riesgo su propia vida, vemos que sí, en efecto, muchas de las máquinas voladoras del renacentista más famoso funcionan. Más importante aun es que gracias a los meticulosos documentos que el florentino mantuvo durante su vida, contamos con planos para reconstruir dichas invenciones.

El planeador híbrido

El planeador de da Vinci es un concepto muy interesante, ya que no es un planeador per se sino que se trata de un parapente con elementos de paracaídas (y en el video esto se puede ver perfectamente), y además posee una cola para poder controlar la dirección del vuelo. El mismo fue diseñado a partir del milano, un ave rapaz muy común en Italia.

El paracaídas

Construido y probado pro Olivier Vietti con la ayuda de Eric Viret y Eric Laforge ésta es una réplica exacta del paracaídas piramidal ideado por el florentino. Una prueba de bastante riesgo ya que los diseñadores del mismo buscaron ser fieles a la época de Leonardo y utilizaron materiales como disponibles en Florencia durante el siglo XVI.

La fase más peligrosa de la prueba no es el tramo de descenso de la caída en si, sino la abertura del paracaídas. Al estar construido con un armazón rígido, si por alguna razón el paracaidista hubiese llegado a desestabilizarse éste corría el riesgo de haber quedado enrollado entre las cuerdas, lo que le hubiese impedido liberar el paracaídas secundario y moderno que llevaba por seguridad.

Lo bueno de éstos dos hombres es que probaban ellos mismos sus invenciones, a diferencia de Jean Pierre Blanchard, quien utilizaba perros para probar sus diseños de paracaídas en el siglo XVIII.

Artículos relacionados
El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años.
El mecanismo de Antiquerra, la computadora más antigua de la historia.
Sagami, el festival japonés donde remontan cometas de 1 tonelada.
La Montgolfière, el primer vuelo humano de la historia.

El último insulto a Lavoisier

En el pasado habíamos hablado lo injusta y despiadada que fue la ejecución de Lavoisier, uno de los más grandes científicos en la Historia. Traicionado, acusado injustamente y decapitado sin reparo alguno, aunque posiblemente el desprecio que sufrió durante y tras su ejecución fue aun peor que cualquier daño físico.

Éste hombre fue el científico que descubrió y nombró el oxígeno, nombró el hidrógeno (descubierto anteriormente por Cavendish pero explicado y nombrado por Lavoisier), creó los primeros modelos químicos de los procesos de combustión, estudió los procesos de oxidación, dio por obsoleta la teoría pseudo-científica del flogisto, impuso el método científico en el estudio de los elementos y avanzó notablemente el uso de procesos químicos en la agricultura entre otros logros, fue ejecutado en la guillotina debido su origen noble y su rol como tesorero del fisco en el pasado, labor a la que nunca le dio importancia ya que su mente estaba completamente ocupada con sus estudios científicos. Durante su juicio rogó no por su vida, sino porque se le permitiese continuar con sus estudios, pero el juez le replicaría que:

“La República no necesita ni científicos ni químicos, el curso de la justicia no puede ser detenido”

El último insulto
Pero quizás el último insulto vino casi un siglo después de su ejecución de manos de una tierra que nunca lo apreció ni respetó como se debía. La única estatua que se erigió en su honor en más de un siglo fue hecha a regañadientes, por un escultor poco interesado y mal pago que utilizó como modelo la cabeza de otra persona, el Marqués de Condorcet, por “no tener tiempo y aprovechar que ya tenía la otra”, y peor aun, durante la Segunda Guerra Mundial la misma fue cortada por su base, rebanada en partes, y fundida por su metal. La estatua nunca fue remplazada.

Artículos relacionados
El Sr. Richebourg, un espia particular.

Ross Allen, el Tarzan del mundo real

Anuncio del Ross Allen Reptile InstituteRoss Allen es lo más cercano a Tarzan, y quizás Indiana Jones, que existió en la vida real. Éste zoólogo especializado en herpetología (científico experto en animales anfibios y reptiles), que a diferencia de los demás científicos que hacían su trabajo detrás de un escritorio o un laboratorio, emprendía viajes hacia las regiones más remotas del mundo atrapando por si mismo los especímenes más raros y peligrosos para su centro de investigación, el Ross Allen’s Reptile Institute.

Sus costosas y prolongadas expediciones y travesías eran muchas veces enteramente financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, ya que Allen era una gran fuente de venenos de reptil utilizados por los hospitales para crear anti-venenos, muchos de los cuales fueron diseñados por él mismo.

Ya habíamos hablado de Ross Allen en el pasado, en esa oportunidad lo veíamos luchar bajo el agua contra una enorme serpiente. En esta oportunidad veremos un video promocional del Ross Allen’s Reptile Institute en el cual se puede ver a Allen atrapar a un caimán bajo el agua al mejor estilo Tarzan.

Qué tan cerca estuvo la naturaleza de alcanzar a King Kong

Gigantopithecus blacki Realmente no podríamos culpar a nadie al pensar que quizás en el pasado existieron mamíferos de tierra similares a King Kong, después de todo, basta con ir a un museo y ver los restos fósiles de un tiranosaurios. No obstante, el camino evolutivo de los mamíferos de tierra ha llevado a favorecer tamaños relativamente reducidos y la capacidad de poder migrar fácilmente. En efecto, el mamífero más grande de tierra que alguna vez existió, y por lo pronto todavía lo hace a pesar de la intensa caza furtiva que sufren, es el elefante africano de la sabana, con algunos machos llegando a los nueve metros de extensión longitudinal.

Es así que llegamos al primate que más se acerca, aunque de manera modesta,a King Kong, el Gigantopithecus blacki “simio gigante”, el cual tuvo origen hace unos nueve millones de años y se extinguió recientemente hace unos cien mil años y llegando a medir unos 3 metros de altura y pesar al rededor de 550 kilogramos, siendo su habitat Asia del este.

Gigantopithecus blacki

Gigantopithecus blackiSólo nos queda imaginar la fortaleza física de éstos seres. Consideremos que un chimpancé promedio tiene la fuerza de más de dos hombres adultos. Esto es debido a que la composición del tejido muscular humano divergió de la de los demás simios a la par que nuestros cerebros comenzaron a crecer y la cantidad de materia gris en la médula espinal comenzó a incrementarse. El tejido muscular humano otorga mayor control fino, haciendo posible tocar una guitarra u operar herramientas de precisión, algo imposible para otros simios -más allá de su limitada inteligencia claro está. No obstante, el estudio de sus mandíbulas y dentaduras sugiere que su dieta era muy similar a la de los pandas. Lo que muy posiblemente los hacía pasivos y sedentarios, masticando bambú durante la absoluta mayor parte del día. En efecto, gigantes amables.

Ralph von KoenigswaldIncreíblemente se conservan muy pocos restos fósiles, ya que en la “medicina” tradicional China los fósiles del Gigantopithecus son considerados como benéficos, por lo que se los solía moler y utilizar como remedio. Es en uno de estas tiendas de “remedios” donde en 1935 el paleontólogo y geólogo Ralph von Koenigswald dio con los fósiles de un Gigantopithecus y así ingresó a la especie en los anales de la ciencia. Ciertamente, la “medicina”tradicional China era un cáncer para la tierra en ese entonces tanto como lo es hoy. Recordemos que en África gran cantidad de especies se están llevando al borde de la extinción para satisfacer la demanda por marfil y huesos en el mercado Chino, y todo por algo que no sólo es inútil, en muchos casos es contraproducente.

Los experimentos de telepatía entre perros y humanos del Dr. Krall

En Anfrix hemos hablado infinidad de veces sobre experimentos raros, pero éste se lleva todos los galardones.

Si bien hoy en día éstos experimentos resultan ridiculos a la mayoría de las personas, durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría varios poderes consideraron la telepatía como una potencial arma de guerra. Por ejemplo, la CIA invirtió millones de dólares en el Stargate Project, el cual fue la inspiración de la película Los hombres que miraban fijamente a las cabras .

Pero nada se compara a los experimentos del científico Alemán Karl Krall, quien durante los años 20 utilizó parte de su amplia fortuna, la cual hizo a partir de comprar y vender diamantes, para financiar una serie de experimentos relacionados a la telepatía, intentara no sólo enseñarle a hablar a los perros, sino también probar si la telepatía entre perros y humanos era posible. Esto con el fin de utilizar perros como espías.

Telepatía entre perros y humanos del Dr. Krall

Krall, experto en pscilogía animal (recordemos a otro experto, el primatólogo soviético que intentó crear soldados híbridos chimapnze-humano) intentó utilizar radiación para detectar el “flujo de energía” que recorría entre dos cables conectados a una serie de electrodos que unían los craneos de un perro y un ser humano.

Si bien el experimento fue obviamente un fracaso, al menos nos dejó una fotografía má que interesante.

La magia de Trithemius

Johannes TrithemiusJohannes Trithemius, abad alemán del siglo XV y erudito maestro en mil artes y saberes distintos, escribió el que es quizás uno de los libros más interesantes de la historia: la Steganographia, ya que en un tiempo en el cual todos los que escribían sobre magia pretendían escribir sobre otros temas para evitar ser perseguidos o prohibidos, Trithemius pretendió escribir sobre ocultismo para enmascarar el verdadero contenido de su obra: técnicas de cifrado tan avanzadas que incluso recién en 1998, Jim Reeds, un investigador del AT&T Labs, logró descubrir que el tercer volumen de la obra en cuestión, el cual se creía trataba en efecto solamente sobre magia y ocultismo, era en realidad una compleja serie de materiales esteganografícos que contenían aun más información sobre técnicas avanzadas de cifrado y ofuscamiento de datos -de hecho ésta disciplina de cifrado toma el nombre a partir de la obra de Trithemius.

Lo anterior no es para menos, ya que su método de cifrado polialfabético y dinámico -es decir que cada paso del proceso altera aun más la complejidad del cifrado resultante- y denominado en latín como Tabula recta, era extremadamente difícil de resolver mediante los, en ese entonces, más avanzados métodos de descarte por prueba y error, por lo que dejaba obsoletas a las ya conocidas y muy utilizadas técnicas de Cifrado de Alberti, para la cual se empleaba un disco móvil de cifrado que ayudaba a codificar un mensaje alterando el orden de los caracteres del alfabeto, y la técnica de Cifrado César, esta última denominada así ya que había sido utilizada mil quinientos años atrás por el mismo Julio César para cifrar sus mensajes y órdenes, y la cual consistía en simplemente cambiar el orden numérico de las letras del alfabeto y reescribir el mensaje de esta manera.

Si bien su obra fue concretada alrededor del año 1499, la misma no sería publicada hasta más de cien años después, en el 1609, y aun así la misma, junto a una obra posterior sobre el mismo tema, la Polygraphiae, fue incluida en el índice de libros prohibidos, el Index Librorum Prohibitorum y retirada recién a principios del siglo XX. No obstante esto no le impidió a Trithemius difundir sus conocimientos, ya que en su Cofradía Céltica, grupo de estudio y debate con otros eruditos en el cual cubrían amplia variedad de temas que iban desde la teología hasta las lenguas y las matemáticas, Trithemius apadrinó intelectualmente a decenas de estudiantes. Además de los anteriormente mencionados el abad escribiría varios libros sobre lexicografía e historia.

El psicólogo que se especializaba en traumatizar a sus pacientes

El pequeño AlbertEn varias oportunidades hemos hablado sobre experimentos realizados durante los inicios y mediados del siglo XX que, a pesar de ser considerados como poco éticos en el presente, eran en ese entonces aceptados en pro del avance del conocimiento y, por lo tanto, practicados por algunos de los profesionales más respetados en el mundo académico. Recordarán el experimento de Kellogg, en el cual Winthrop N. Kellogg expuso a su hijo recién nacido a criarse junto a un chimpancé para así estudiar las diferencias en la capacidad de aprendizaje entre ambas especies, la fábrica de emociones de Duchenne de Boulogne, los experimentos con LSD del ejército británico, la obsesión del profesor Voronoff o las hijas de la ciencia entre otros. No obstante, la diferencia entre los experimentos anteriores y del que hablaremos hoy, el experimento sobre la adquisición de fobias del doctor John B. Watson, radica en que si bien extremos, éstos no buscaban causar un daño sobre los pacientes. No así con el experimento de Watson, que efectivamente tuvo como meta final el ver si mediante estímulos externos se podrían llegar a causar desordenes de comportamiento en seres humanos.

Adquiriendo fobias
El pequeño AlbertEl experimento ocurrió en la prestigiosa institución universitaria Johns Hopkins durante la segunda década del siglo XX. En el mismo, el ya por ese entonces afamado psicólogo John B. Watson, pionero en la escuela del estudio del comportamiento observable, se dispuso a realizar una serie de pruebas en un niño de nueve meses llamado Albert, supuesto hijo de una de las amas de crianza del hospital universitario -practica ya totalmente en desuso en Occidente, aunque aun practicada en otros lugares del mundo, en la cual se empleaba a una reciente madre de bajos recursos para que utilice parte de su leche materna para amamantar a otros niños- a la cual no se le comunicó precisamente al alcance y la extensión de lo que se buscaba con los experimentos. Watson tenía como teoría que el miedo irracional y las fobias hacia ciertos objetos, ya sean animados o inanimados, eran comportamientos adquiridos. Teorizaba en su trabajo que los humanos nacían sin ningún tipo de temor, y que estos miedos eran más bien el resultado de experiencias chocantes durante los primeros meses de vida. Experiencias que podían ser activadas mediante estímulos asociados a las mismas, por lo que, incluso sin que esté presente el objeto causante de dicho temor, Watson creía poder activar el comportamiento buscado solamente con traer cerca del paciente el estímulo asociado con el mismo. Obviamente el académico había sido fuertemente influenciado por los estudios de Ivan Pavlov en el comportamiento reflejo de los perros, estudios muy famosos y mencionados incluso al día de hoy.

El pequeño AlbertDe manera sorprendente una de las tareas más simples del experimento fue el conseguir el paciente sobre el cual experimentar. Algo ciertamente impensado en el presente donde incluso las investigaciones más costosas tienen que sortear gran cantidad de papeleo y tiempo de espera para acceder a seres humanos. Debiendo además atenerse rigurosamente a estrictos códigos de conducta y regulaciones, incluso cuando se trata de pacientes terminales que aceptan tratamientos experimentales como último recurso. Algo muy bueno ciertamente y señal de que, a pesar de hacer más dificultoso el trabajo de los investigadores, se ha ganado un mayor respeto por la vida humana.

Los miedos de Albert
Watson se propuso junto a Rosalie Rayner, su asistente, documentar sus hallazgos siguiendo un meticuloso método de experimentación en el cual se expondría a Albert a distintas pruebas emocionales a partir de las cuales, al cabo de un tiempo, podrían llegar a observarse cambios inducidos en el comportamiento en el infante. Para ésto, obviamente, primero debió de establecer si Albert ya sufría previamente de algún miedo, por lo que en primera medida se expuso al pequeño a objetos que luego iban a ser utilizados en la inducción de temores. Un conejo, una pequeña rata blanca, un perro, máscaras e incluso un mono eran algunos de estos objetos de prueba, a todos, el niño reaccionó sin temor. Mostrando incluso curiosidad y alegría por algunos.

El pequeño AlbertUna vez definido que no existía temor hacia los objetos que se iban a utilizar en las pruebas, Watson comenzó con su serie de experimentos. Como ya hemos mencionado, el mismo intentaba crear dos tipos de comportamiento: el primero y más simple era el de causar temor en el niño al presentarlo ante uno de los objetos seleccionados para éste fin; el segundo objetivo era el de crear un estímulo capaz de causar temor por si mismo aunque ninguno de los objetos temidos esté presentes. Incluso, Watson creyó poder llegar a remover dichos temores al traer los objetos causantes de los mismos y suministrar un estímulo placentero en las zonas erógenas del pequeño, una especie de anti-estímulo al estímulo original. Básicamente, el experimento se basó en una progresión que iría de un estímulo pasivo, el sonido estridente causante de una respuesta de temor pasiva, a un estímulo neutral, la introducción del objeto seguido del sonido estridente -asociando condicionalmente la respuesta de temor con el objeto-, a un estímulo condicional seguido por las respuestas de temor condicionadas causadas ya por mera introducción de los objetos.
Continue reading El psicólogo que se especializaba en traumatizar a sus pacientes

Von Braun y su atrevido plan para llegar a Marte en 1982

Wernher von BraunWernher von Braun fue ciertamente una de las pocas personas en la historia de la humanidad a las cuales el calificativo de genio le queda corto. Padre de la cohetería moderna y cuyo trabajo no sólo permitió poner a más de una decena de hombres en la Luna, sino además a partir de quien continúan basándose prácticamente todos los diseños de sistemas modernos capaces de poner personas en órbita -recordarán como Sergey Korolyov, otro genio absoluto de la ingeniería, debió de estudiar los planos alemanes capturados por los soviéticos durante la Segunda Guerra mientras se encontraba cautivo viviendo en condiciones infrahumanas en Sharashka, la prisión para genios de la Unión Soviética, y desde la cual comenzó a imaginar su histórica Soyuz. Nave de la cual, tras el inminente retiro del transbordador, dependerá por completo la Estación Espacial Internacional-

Plan de cuatro etapas
(Aquí vemos detalladas las etapas de lanzamiento y ensamble de las fases)

Si bien von Braun entendía perfectamente que tras la llegada a la Luna la carrera espacial se enfriaría y aletargaría considerablemente como mencionó en varias oportunidades, nunca imaginó que la misma, que supo inspirar a decenas de millones de personas en el mundo a interesarse por la ciencia y la ingeniería y de la cual se desprenden gran parte de los avances tecnológicos modernos, sería reducida por el gobierno estadounidense al nivel de un mero gasto público más cuyo presupuesto se aprueba año a año cada vez con mayor renuencia. Razón por la cual incluso antes de finalizar con el Programa Apolo el ingeniero pródigo ya se encontraba trabajando en un plan para llegar a Marte. Plan que resumiría en un libro: Project MARS: A Technical Tale -el cual pueden conseguir en cualquier tienda en-línea de venta de libros.

El módulo de exploraciónSu ilusión sobre la posibilidad de tal proyecto pareció convertirse en realidad cuando Spiro Agnew, entonces vice-presidente de los Estados Unidos, le encomendara realizar en treinta días una presentación sobre una posible misión a Marte para 1982/86 a ser presentada durante la reunión de la Space Task Group el 4 de agosto de 1969. Reunión en la que se reunirían científicos e ingenieros con senadores, congresistas y el mismo presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, para discutir sobre la viabilidad del proyecto. Emocionado con esto, von Braun rápidamente volcaría sus ideas, ya mucho más avanzadas que las sugeridas en Poject MARS, asistido a su vez por William Lucas, Ron Harris y Gene Austin -todos legendarios miembros de la NASA- en una serie de diapositivas describiendo el proyecto de la manera más simple posible.

Sus nuevos diseños eran mucho más avanzados no sólo estructuralmente, sino que ahora los cohetes estarían compuestos por cuatro etapas alimentadas por energía nuclear que, debido a su colosal tamaño, debían ser lanzadas por separado y luego unidas en órbita antes de comenzar el viaje. Esto, obviamente, un requerimiento de la misión ya que debido a la distancia del Planeta rojo y el tiempo de viaje requerido los astronautas no pasarían sólo unas horas en la superficie marciana como durante los viajes a la Luna, sino que deberían permanecer durante meses hasta que las posiciones orbitales de Marte y la Tierra sean las adecuadas para emprender el viaje de regreso.

Interior de la nave

El Programa Integrado
El Plan Integrado a largo plazoLa genialidad de este programa no era la nave ni los módulos en si mismos, sino su exhaustiva visión y extensión. Von Braun y sus colaboradores vieron el talón de Aquiles del Programa Apolo: si bien una maravilla de la ingeniería, era un proyecto condenado por su aislamiento. Una vez cumplida la misión, y como es que efectivamente ocurrió, todo terminaba. Para solucionar esto, y así comenzar no sólo una misión para llegar a Marte sino formalizar un programa espacial verdadero, exhaustivo y a largo plazo, crean el Programa Integrado. Éste programa además de intentar poner seres naves del Programa Integrado de von Braunhumanos en Marte integraba tanto la creación de toda una infraestructura, tanto terrestre como espacial, junto a la creación de subprogramas científico-tecnológicos para lanzar así a la humanidad a una nueva era de exploración y avance científico continuo. Desde misiones robóticas hasta bases y centros de investigación inter-relacionados iban a permitir, de haberse escuchado a éstos científicos, una tasa de cién misiones anuales para 1980 y una población permanente de más de 250 personas trabajando en alguna de las bases y naves entre la Tierra, la Luna y Marte para 1990. Si bien en el devaluado 2010 esto parece un número astronómico, el programa también comprendía el subsecuente abaratamiento de costos y la mayor disponibilidad de partes y nuevas tecnologías producto no sólo de los grandes números de misiones sino además del provecho económico y científico traído por las mismas.

Desafortunadamente, y si bien durante esa reunión hubo grandes discursos y varias promesas, la patética falta de visión y el poco interés por el progreso científico por parte de los políticos pudo más, y hoy, más de cuarenta años después, debemos agradecer que al menos se puede tener una estación espacial con una tripulación de menos de diez personas y un futuro muy incierto orbitando nuestro frágil planeta azul.

Un millón de voltios para resucitar a su amada

Del conde Carl Von Cosel ciertamente se ha hablado mucho, y no es para menos, ya que el mismo ha transitado ese camino que lleva a la vida de una persona al territorio de las leyendas. Siendo, como toda leyenda, presa fácil de la exageración y los anecdotarios hiperbólicos sobre su vida. Desde libros contando versiones exageradamente románticas sobre su insana obsesión hasta oscuras obras de ficción basadas en sus experimentos. No obstante, si de algo podemos estar seguros, es que su obsesivo amor por aquella bella joven cubana lo llevó a desafiar a la misma muerte.

La máquina de resucitación de Carl Von Cosel

El objetivo de esta entrada es el de describir de qué se trata ese Frankensteiniano dispositivo visto en la fotografía. Siendo, sin embargo, imposible tal tarea sin contar primero la historia de su creador y su rara obsesión con la muerte.

Un conde en América
Nuestro protagonista nace en el año 1877 en la ciudad alemana de Dresden bajo el nombre de Carl Tanzler, desde temprana edad fue desarrollando gran interés por la ciencia y la cultura, principalmente por la medicina, la biología, la electrónica y la música. Intereses que fueron alimentados por su gran inteligencia y rapidez mental.

A la edad de 49 años abandona a sus hijas y esposa en Alemania para mudarse a los Estados Unidos, haciéndose pasar por Carl Von Cosel un conde cuyo estado y propiedades habían sido completamente destruidas durante la Primer guerra mundial, aunque según otras versiones éste álter ego sería asumido más tarde. Allí comienza a trabajar como radiólogo y patólogo en uno de los hospitales más importantes de Key West, alternando su trabajo con su tiempo libre, el cual utilizaba para construir todo tipo de invenciones así como dispositivos electrónicos que, luego, y como veremos en unos instantes, se irían volviendo cada vez más extraños.

Carl TanzlerEn 1930, nuestro inventor conoce a la mujer que logra robarle el corazón, y sin exagerar también podríamos decir que la cordura. Ésta era una joven cubana llamada Elena Milagro Hoyos quien desgraciadamente, y para infortunio de todos, era una más de los tantos pacientes que ingresaron al hospital durante la epidemia de tuberculosis de los años treinta. Si bien la mujer de principio rechazó la proposición de matrimonio realizada por Carl, éste, enamorado por completo y convencido que era la mujer que lo visitaba en sus sueños desde su adolescencia, comenzó a investigar y crear todo tipo de aparatos eléctricos y medicinas para intentar aliviarla. No obstante, Elena muere a finales de 1931 a la edad de 22 años y Carl, decidido a traerla de nuevo al mundo de los vivos, crea una máscara mortuoria de su rostro mientras que al mismo tiempo comienza a diseñar un sistema para conservar su cadáver.

Atormentado con la muerte de la joven una de sus primeras acciones consistió en construir un mausoleo de concreto diseñado por él mismo, el cual además de prevenir que el cadáver de la difunta fuese desintegrado por los elementos, como hubiese ocurrido con una tumba normal, contaba con un sistema de conservación que valiéndose de un tanque de incubación con capacidad para suministrar al hermético féretro de Elena con una solución de aldehído y otros compuestos metanales lograba así evitar su putrefacción.
Continue reading Un millón de voltios para resucitar a su amada

La fábrica de emociones de Duchenne de Boulogne

Experimento sobre las emociones humanas de DuchenneUno de los experimentos científicos más llamativos, por su carácter visual, sea posiblemente el experimento sobre electro-estimulación en músculos faciales realizado por Guillaume-Benjamin-Amand Duchenne de Boulogne. Neurólogo francés del siglo XVIII que, interesado en las experimentaciones de Luigi Galvani con electro-estímulos musculares en animales, e influenciado por el, en ése entonces, popular interés científico en la fisiognomía -ver apartado,- invirtiera enorme cantidad de recursos en “mapear” los músculos faciales y las expresiones resultantes a partir de la estimulación eléctrica.

Asistido por el monumental trabajo en musculatura del anatomista escocés Charles Bell, Duchenne publicaría una monumental obra titulada Mecanisme de la physionomie Humaine, la cual, por sus increíbles imágenes, cautivaría el interés de algunas de las mentes más brillantes de su época a pesar del poco rigor científico de la obra -incluido el mismo Darwin, quien utilizaría imágenes realizadas por Duchenne en su tratado de 1872 La expresión de las emociones en el hombre y en los animales. De hecho Duchenne estaba interesado en hallar un “enlace” entre las expresiones y el alma.

Para su obra utilizaría seis modelos, pacientes suyos con discapacidades mentales, a los cuales cuidaba de no causar dolor alguno, por lo que siempre traía anestesistas profesionales a las sesiones -aunque hoy parezca brutal, para la época, en la cual se trataba a los enfermos mentales sin familia como basura, la actitud de Duchenne de intentar no causar dolor alguno a sus pacientes era, relativamente hablando claro, muy humana.- Su modelo principal era un hombre al que denominaba “viejo desdentado, de cara flaca, cuyas facciones, sin ser absolutamente feas, resultan triviales y ordinarias.”.

Experimento sobre las emociones humanas de Duchenne Experimento sobre las emociones humanas de Duchenne Experimento sobre las emociones humanas de Duchenne

No obstante, si bien errado en su teoría principal, Duchenne ayudaría a impulsar el naciente campo de la neurología. Entre sus descubrimientos más importantes se encuentra el de la Distrofia muscular de Duchenne. Miopatía de origen genético y la más común de las distrofias. La cual que afecta a decenas de miles en todo el mundo.

La fisiognomía
FisignomíaLa fisiognomía fue, y en algunas culturas aun sigue siéndolo, una herramienta válida para juzgar el carácter o personalidad de una persona a partir de su rostro ya hablamos de cómo la forma de su nariz casi le impide a Darwin abordar el viaje en el Beagle que lo llevaría a las Galápagos.- Si bien hoy esto es descartado en la ciencia de occidente como algo válido, a lo largo de la historia personajes del calibre de Aristóteles y Leonardo Da Vinci llegaron, en distintos puntos de su vida, a sugerir relaciones entre apariencia y carácter.

Hoy en día, si bien es considerada como una pseudociencia, la fisiognomía ha dejado un interesantísimo legado de imágenes y libros antiguos. EN una entrada futura trataremos varios ejemplos e imágenes extraídas de libros de fisiognomía.

El último día de Lavoisier

LavoisierLa ejecución del químico Antoine Lavoisier durante la Revolución Francesa fue uno de los eventos más tristes de la historia de la humanidad. No solamente por la injusta ejecución de un hombre inocente, sino porque, una vez más, significaría el triunfo de la ignorancia sobre la ciencia.

Antoine-Laurent de Lavoisier
es, con todo derecho, considerado como el padre de la química moderna. No sólo identificó y nombró elementos tan fundamentales como el hidrógeno y el oxígeno, y dio los primeros pasos en la comprensión de la Ley de conservación de la masa. Sino que además ayudaría a la humanidad a quitarse un poco de su ignorancia al fulminar la teoría del flogisto -la cual databa de los tiempos de la alquimia.- Entre sus otros logros también ayudaría con la construcción teórica del sistema métrico, investigaría y descubriría nuevos métodos más eficientes de combustión, y estudiaría en profundidad la respiración animal en conjunción a la calorimetría. Irónicamente, Lavoisier era abogado de profesión -aunque nunca ejercería.-

Por desgracia le tocaría viviría en una época convulsa y caótica, y a causa de su posición social ‘aristocrática’ -si bien poseía un buen nombre no era realmente rico, de hecho, muchas veces debió de trabajar para el gobierno para así poder solventar sus investigaciones- sería señalado como enemigo de la revolución por el Régimen del Terror, el cual, un año antes, en 1794, había suprimido a la Academia de Ciencias. Si bien Lavoisier fue exitoso en lograr que se perdonara de la guillotina a varios científicos extranjeros, como Joseph Louis Lagrange, a quien “sólo” se le linchó y se le quitaron todos los bienes, no así pudo salvarse él mismo de la barbarie.

Laboratorio de LavoisierJunto a otros 27 intelectuales Lavoisier sería acusado directamente por el cabecilla revolucionario Jean-Paul Marat, quien, con cargos realmente ridículos, como el de “adulterar tabaco,” ordenaría la ejecución del gran químico en un juicio sumario. Irónicamente, una decisión nacida del rencor, ya que años antes Lavoisier había rechazado una invención de Marat tildándola, aunque de manera cortés, de ridícula. Si bien se armaría un gran revuelo entre los detenidos, Lavoisier intentaría jugar una última carta desesperada:

A pesar del veredicto, el químico intentaría apelar, citando la importancia de sus investigaciones y la necesidad de finalizarlas, a lo que, en una de las frases más increíblemente tristes e ignorantes de la historia, el juez revolucionario le respondería:

“La República no necesita ni científicos ni químicos, el curso de la justicia no puede ser detenido”

Les lentilles ardentesEstudios de LavoisierEstudios sobre la respiración

La expedición cientifíca que ingresó a Chernobyl tras el desastre

Entre 1987 y mediados de 1991 un grupo de científicos ucranianos y rusos, a sabiendas de las consecuencias para su salud que esto traería, ingresarían al interior de Chernobyl con el fin de explorar el sarcófago y el estado del reactor accidentado y su combustible. Protegidos solo por trajes de cuerpo entero compuestos por varias capas de algodón y plástico.

Tras varios intentos fallidos por obtener imágenes del reactor número 4, una de sus perforaciones de las gruesas paredes de concreto reforzado de la cámara del reactor sería exitosa. El descubrimiento, como podemos ver en el video, realmente asombroso. El combustible se había transformado en un mineral al que denominarían en un primer momento como “chernobylite” que, distribuido en una manera muy similar a la lava volcánica por toda la sala del reactor, estaba compuesto a partir de combustible nuclear vitrificado, metal fundido, arena y concreto. En algunas áreas el nivel de contaminación era tal que la contaminación llegaba a unos 3400 roentgen por hora.

Un detalle muy interesante del video es el reloj de la sala de control, el cual se se detuvo exactamente a la 1:23 am, el tiempo exacto del accidente. Otro de los puntos de interés del video ocurre a partir del tercer minuto. Cuando el camarógrafo comenta la similitud de la sala del reactor con un campo minado, ya que cada paso presentaba una exposición de radiación distinta al estar el mismo inundado y plagado de restos de combustible nuclear. Para más información puede ver las siguientes fotografías del interior del reactor.

Artículos relacionados
El bosque peor contaminado del mundo, donde los árboles se tornaron de color rojo.
Escalando la rueda de la fortuna de Chernobyl.

C. Grienberger, el hombre obsesionado con mover la Tierra

No no, el día Internacional del Salto no fue el primer intento por sacar a la Tierra de su órbita. A lo largo de la historia, infinidad de intentos, algunos incluso tragicómicos, fueron realizados. Sin embargo, sería Christopher Grienberg, matemático y astrónomo enrolado en la orden jesuita, quien a principios del siglo XVII se tomara el trabajo, de calcular seriamente, en base a cálculos matemáticos y principios de la física, cuánta fuerza sería necesaria para sacar a la Tierra de su órbita.

1142-1_0.jpg
Grienberger construiría infinidad de modelos a escala. En el aquí ilustrado, una Tierra de oro de varios Talentos podía ser levantada con el peso de un solo Talento y una serie de ruedas.

Tras finalizar sus estudios Grienberger, quien era, al menos secretamente, partidario de las teorías de Galileo, debería trabajar como asesor y editor de varias de las obras producidas por astrónomos y matemáticos afiliados a la orden Jesuita. Si bien durante su vida no publicaría muchas obras propias, su trabajo e ideas serían reflejadas en varias de las obras, muchas de estas clave, de la astronomía matemática primitiva.

1142-2.jpgSu trabajo, por otra parte, le daba los recursos, el tiempo libre y la libertad mental necesarias, así como el contacto fluído con otras grandes mentes, para embarcarse en proyectos científicos que, de otra manera, le hubiesen resultado imposibles.

Uno de estos proyectos sería su obsesión con calcular la fuerza y la metodología necesarias para mover a la Tierra de su órbita. Proyecto en el que trabajaría durante décadas y en el cual, intentaría involucrar a astrónomos, algunos de la talla de Mario Bettinus, en su proyecto.

Si bien en un principio creería que esto podría ser posible. Con el tiempo, y sobretodo cuando empezara a realizar seriamente su investigación, llegaría a la conclusión de que esto sería imposible -algo lógico en la actualidad, no así en su época, donde las noticias de nuevas maquinarias inventadas por los renacentistas y nuevos elementos de propiedades asombrosas traídos desde el Nuevo Mundo estaban a la órden del día-.

Que pena que no fue contemporáneo de éste hombre.