El Frankenstein de la aviación

El Piasecki PA-97 Helistat fue un prototipo con un costo superior a los 40 millones de dólares que hoy es recordado como uno de los mayores fracasos de la ingeniería aeronáutica, y, al igual que el monstruo de Frankenstein una abominación hecha con distintas partes que al universe formaban un extraño dirigible helicóptero.

Este singular vehículo aéreo fue creado por el Departamento de Bosques de los Estados Unidos con el fin de cargar, de manera aérea, toneladas de troncos cortados de un lugar a otro transportándolos de manera aérea y económica.

Un dirigible helicóptero

Este Hindenburguesco monstruo de 104 metros de largo combinaba en una sola superestructura combinaba un dirigible militar ZPG-2W con el fuselaje principal de cuatro helicópteros de carga pesada H-34J fabricados por Sikorsky. Estos cuatro helicópteros eran montados en una configuración rectangular con base en una estructura metálica unida al dirigible.

Fotografía del prototipo del Piasecki PA 97, el dirigible helicóptero.
Detalle del frente del Piasecki PA 97, el dirigible helicóptero, en acción.

ructura combinaba un dirigible militar ZPG-2W con el fuselaje principal de cuatro helicópteros de carga pesada H-34J fabricados por Sikorsky. Estos cuatro helicópteros eran montados en una configuración rectangular con base en una estructura metálica unida al dirigible.

La idea era crear un vehículo capaz de levantar 26 toneladas por viaje, combinando los helicópteros con el dirigible para darle el centro de flotabilidad requerido para este tipo de tareas y a su vez mejor capacidad de control ya en el aire.

Una vez en vuelo, se esperaba que la tensión en cada una de las bases del fuselaje que unía a los helicópteros conflagrara en un punto central y esto estabilizara la estructura metálica y limitara la cantidad de vibraciones. Si bien durante el vuelo inicial fue tripulado por cuatro pilotos controlando cada una de las hélices, la idea final era que un solo piloto ubicado en uno de los fuselajes traseros pudiera controlar completamente el vehículo.

La obsesión por los dirigibles: durante el siglo XX la humanidad se obsesionó con los dirigibles, al punto que muchas personas visionaban un futuro con dirigibles recorriendo el mundo entero de a miles y anclándose a los edificios de las distintas metrópolis. En efecto, el emblemático edificio Empire State sirvió como uno de estos puertos, anclando dirigibles a su espira superior y permitiendo el embarco y desembarco de pasajeros y cargas.

Durante una de las primeras pruebas de vuelo, ocurrida el primero de julio de 1986, uno de los helicópteros traseros generara aire de racha durante el despegue -término técnico en la aviación para describir un flujo repentino y muy fuerte de aire-, causando así gran cantidad de vibraciones y llevando a la falta de estabilidad estructural que da como resultado a la desunión de varias partes metálicas y el posterior choque entre las hélices de los fuselajes de helicóptero con la estructura misma del vehículo.

En la imagen a continuación vemos como algunos de los tanques de aire, sobre todo en las puntas, no se rompieron. La falla crítica se encontró en el centro de la nave.

En el accidente muere uno de los pilotos y tres sufren distintos grados de heridas. Esto puso un punto final al proyecto el cual fue terminado más por razones del índole político que por dificultades técnicas imposibles de resolver. De hecho, muchos de los ingenieros consideraban a este dirigible helicóptero como una idea muy sólida.

Fotografía del accidente aéreo del Piasecki PA 97.
El los momentos finales del trágico accidente del Piasecki PA 97.

Los dirigibles y la seguridad aérea

Si bien el desastre del Hindenburg dejó una mala imagen en el común de la sociedad con respecto a la seguridad de los dirigibles, los dirigibles en el pasado fueron de gran ayuda durante los inicios de las primeras lineas aéreas.

En efecto, la primer linea aérea comercial de la historia fue la DELAG, linea aérea que utilizaba dirigibles. La misma transportó a cientos de miles de personas sin sufrir ningún tipo de fatalidad durante los años en los cuales se mantuvo operacional.


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