Una de mis fotografías históricas preferidas, y me atrevo a decir que de hecho es mi preferida, fue tomada en 1906 en la entrada del edificio de zoología de la Universidad de Stanford tras el severo terremoto sufrido en la ciudad en ese mismo año.

La fotografía, tomada por Frank Davey muestra la singular y graciosa manera en que quedó literalmente clavada de cabeza en el piso la estatua del aristocrático y extremadamente controvertido debido a sus teorías seudocientíficas paleontólogo y geólogo suizo Louis Agassiz.

Famoso para la posteridad ya que sería el primer científico en proponer y describir cómo, anteriormente, hace unos ochenta mil años, la Tierra había sufrido una intensa era de glacial. Abriendo de esta manera el campo de estudio de las era glaciares y el cambio climático. Pero a la vez controvertido debido a dejar que sus creencias religiosas influencien sus escritos científicos.

El presidente de Stanford, quien se rumorea había tenido varias peleas con Agassiz, escribiría:

Alguien, quizás el Dr. Angell, remarcó que Agassiz era bueno en lo abstracto pero no en lo concreto.

De todas maneras, si algo nos queda claro, es la excelente calidad de construcción que tenían las estatuas antiguamente.

Fotografía de la estatua de Louis Agassiz clavada de cabeza en el piso..
Estatua del geólogo Louis Agassiz clavada en la tierra tras el terremoto sufrido en Stanford en 1906.

Quién fue Louis Agassiz

Jean Louis Rodolphe Agassiz fue un geólogo y biólogo suizo del siglo XIX experto en la historia natural de la tierra. Tras recibir su doctorado en biología y medicina en Alemania y París se mudó emigró a los Estados Unidos de América.

Hoy es reconocido por sus métodos de recolección de datos en base a la observación y el análisis profundo de datos. Autor de varios libros de varias miles de páginas sobre primates, fundó el museo de biología comparativa.

Curiosamente, a pesar de sus logros científicos, se oponía a la teoría de la evolución y basaba sus teorías en creencias religiosas obsoletas, lo que hizo que pierda el respeto de la comunidad científica y por esa razón el presidente de Stanford realizó esa frase de no ser bueno en lo concreto a manera de broma pero a la vez una seria crítica.

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