Desde los inicios de la historia de los dibujos animados los mismos sirvieron como un medio para explorar y traer a la vida mundos muy difíciles y hasta imposibles de recrear a través de las películas y el teatro. Fue solo hasta mediados del siglo XX que los efectos especiales, de la mano de pioneros como Ray Harryhausen, permitieron a las películas finalmente comenzar a rivalizar con los dibujos animados a la hora de recrear mundos fantásticos y alienigenas.

A continuación veremos un gran ejemplo de esto , un mundo fantástico con seres capaces de existir solo en la más creativa de las imaginaciones traído a la vida gracias al arte animada y a las ideas y conceptos del movimiento surrealista tan popular en ese entonces.

Dragg sosteniendo a un niño humano en su mano.
Dragg sosteniendo a un niño humano en su mano.

El Planeta Salvaje

El Planeta salvaje -título original La Planète Sauvage- es una película animada lanzada en el año 1973 por René Laloux y basada en una novela de Stefan Wul, con la adaptación al formato animado realizada por Roland Topor, un escritor de cine y productor de TV.

La misma relata una interesante historia de ciencia ficción fantástica el la cual los Oms -como se llama a los seres humanos en el futuro- deben convivir con los Draags , gigantescos y longevos alienigenas que ven a los humanos como pequeños e inocentes animales.

Estamos ante una película animada que influenció increíblemente la manera de imaginar mundos extraterrestres, ya que la misma se volvió muy popular al momento de su estreno y fue vista y mencionada por algunos de los directores más importantes de la ciencia ficción y la fantasía.

Vemos como el estilo tanto visual como argumentativo de esta obra realiza un drástico cambio con el estilo estético y visual del denominado retrofuturismo, el genero reinante desde la década de 1940 a la de 1960. En los años setenta, no obstante, se comenzó a optar por figuras mas surrealistas y coloridas.