Una de las tantas "pinturas expresionistas" con la cual Dorgelés logró engañar a la élite intelectual de París.

Dorgelés y Lolo, el burro que engañó a la élite intelectual de París

A principios del siglo XX un bromista logró convencer a la élite intelectual de París de los talentos de un burro llamado Lolo capaz de pintar y escribir.

Corría el año 1910 y una exposición muy importante realizada en el famoso Salón de los Independientes en París, se celebraba una exposición de arte visual en la cual se le daba espacio a nuevos artistas.

El burro Lolo junto a su cuidador disfrutando en su establo de un plato de comida.
El burro Lolo junto a su cuidador disfrutando en su establo de un plato de comida.

Si bien la exposición sería muy concurrida por artistas de varios estilos, sería una pintura expresionista de nombre «Coucher de soleil sur l’Adriatique» -Atardecer en el Adriatico- la que cautivaria la mayor cantidad de opiniones y opiniones. La misma, realizada por el enigmático y desconocido artista Rafael Boronali, estaba compuesta por un conjunto de trazos fuertes y caóticos, colores amarillos y anaranjados que, según algunos de los críticos más respetados de Francia representaba «un acto de furia natural» y «una maravilla del arte expresionista».

Habiendo crecido la fama de la misma a un punto considerable, aparecería un escritor y pintor que, tras presentarse bajo su seudónimo de Dorgelés, suministró pruebas irrefutables demostrando que Rafael Boronali era en realidad un burro llamado Lolo.

Dorgelés, cuyo verdadero nombre era Ronald Lecavelé, había planeado todo con un amigo. Poco tiempo antes de la exposición habían llevado a Lolo a un lugar tranquilo y, tras ponerlo de espalda a un lienzo, procedieron a atarle varios pinceles en la cola.

Una vez que todo estuvo en su lugar, solo alcanzó con ofrecerle varias zanahorias a Lolo para que éste, tan feliz, moviese su cola en un vaivén interminable. Tras ver el resultado en el lienzo, el mismo daría a Dorgelés la impresión de una costa durante el atardecer,

Los críticos se convertirían en el hazmerreír de todo París, y el interés por la obra crecería a tal punto que la misma terminaría siendo vendida en la para nada módica suma de 400 francos.

Una de las tantas "pinturas expresionistas" con la cual Dorgelés logró engañar a la élite intelectual de París.
Una de las tantas «pinturas expresionistas» con la cual Dorgelés logró engañar a la élite intelectual de París pretendiendo que las mismas eran pintadas por el burro Lolo.

Al momento de la broma Dorgelés tenía 24 años. Y si bien su intención no era la de criticar a los artistas en sí, sino a los críticos de arte, ganaría varios enemigos en el proceso, quienes vieron en la broma/experimento del joven un insulto y un improperio hacia su profesión y posición social en el ambiente artístico.

Un experimento similar realizado en España

Como vemos este es otro de los ejemplos, y debemos decir uno de los más graciosos, en los cuales un bromista logra engañar a la élite intelectual. Curiosamente, pero a su vez no sorprendentemente, no fue ni será el único de este tipo de bromas o experimentos.

En efecto en España se realizó un experimento similar, en el cual un programa de televisión logró engañar a los concurrentes a una exposición de arte expresionista y surrealista colgando un cuadro pintado por varios niños pequeños a escondidas.

El resultado del experimento anterior también fue hilarante, ya que, al entrevistar a los concurrentes a la exposición, estos, con tal de no ser expuestos como «personas poco entendidas en el arte surrealista», daban sus propias interpretaciones y alababan el talento «del artista».

Animales pintores que no son bromas

Si bien el burro pintor Lolo fue una simple broma, en el mundo hay animales que, en efecto, realizan sus propias obras de arte. Los dos mejores ejemplos de esto son Koko, una gorila que ademas de hablar en lenguaje de señas era capaz de pintar y los fascinantes elefantes pintores del Centro de Conservación de Elefantes de Tailandia. Paquidermos entre los que se encuentra Paya, un elefante que además de pintar es capaz de retratarse a si mismo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies