Cómo se construyeron las pirámides

Wally Wallington es un hombre cuya obsesión con el pasado lo llevó a un fascinante viaje de descubrimiento y aprendizaje. Más precisamente, el entender cómo civilizaciones antiguas, sin electricidad ni maquinarias, ni incluso máquinas a vapor, lograban mover enormes bloques de piedra, desplazarlos a través de cientos de metros y erigirlos a alturas insospechadas. En efecto, su investigación logró demostrar claramente no solo cómo se construyeron las pirámides, sino que además todos los templos egipcios como por ejemplo el imponente templo de Abu Simbel, el cual dejó atónitos a los ingenieros modernos.

Otro factor que le molestaba en gran medida era el ver que varias personas «robaban» el crédito de las civilizaciones antiguas merecían con teorías paranormales de extraterrestres o viajeros en el tiempo. Wallington quería, con su pasión por la historia y conocimientos de ingeniería mecánica demostrar como las civilizaciones antiguas movieron bloques de tantas toneladas.

Es así que durante años buscó maneras de poder mover enormes bloques sin utilizar tecnología moderna. Los resultados no se harían esperar, y en el presente Wallington ha sido de gran ayuda a varios grupos de arqueólogos que deseaban entender cómo es que Stonehenge, las pirámides y muchas otras obras antiguas lograron llegar a ser eregidas.

En las imágenes vemos como el mismo Wallington demuestra valiéndose solo de la astucia y el ingenio, logra por él mismo levantar y mover enormes bloques de piedra.

Desplazamiento

Wallington demostró mediante simples trucos de ingeniería como mover pesados bloques de piedra era realmente simple si primero se hacía una base de semicírculos que coincidiera con las dimensiones del bloque a mover. Más precisamente, los vértices de los bloques nunca debían tocar el piso, de esta manera, los bloques en si mismos sirven como sus propios contrapesos para impulsarlos al siguiente semicírculo. Vemos en la segunda animación como el bloque de 100 kilogramos continua desplazándose tras un pequeño empujón.

Fascinación por las pirámides: estas estructuras piramidales, valga la redundancia, han fascinado a la humanidad desde hace literalmente milenios. Desde las tropas de Napoleón cuyo paso por Egipto ayudó en la modernidad a traducir los jeroglíficos egipcios hasta los visitantes de todas las épocas, desde la antigua Roma hasta la modernidad, quienes además de visitar las pirámides y maravillarse con su imponente altura y aun más imponente masa e historia sienten una fascinación inexplicable por treparlas.

Erizado

Utilizando técnicas de contrapesos y el posicionamiento gradual de bases de madera Wallington logró demostrar como dos hombres eran perfectamente capaces de erizar bloques de piedra de varias toneladas. Estos métodos fueron utilizados por civilizaciones de todo el mundo como los aztecas, los incas, los egipcios, los griegos, los romanos, etc. para erizar enormes bloques de piedra a grandes alturas.

Rotación

Utilizando una base circular y una palanca, previo haber levantado el bloque con contrapesos como se mostró anteriormente, Wallington logró rotar y posicionar fácilmente gigantescos bloques de roca pesando varias toneladas.

Conclusión

Con estas tres técnicas: desplazamiento, erizado y rotación, Wally Wallington ha demostrado no solo cómo se construyeron las pirámides sino a su vez cómo las culturas antiguas, desde Egipto hasta los Celtas y los Incas, podían mover y acomodar gigantescos bloques de roca pesando varias toneladas sin mucho esfuerzo.

Debemos tener en cuenta que Wallington, un pensionado de 70 años, podía hacerlo tranquilamente el solo. Ahora imaginemos los constructores egipcios con un ejército de obreros jóvenes moviendo al unisono bloques decenas de veces mayores. Las técnicas son simplemente las mismas, lo único que se hace es escalar a un tamaño más grande las palancas y contra pesos.

Uno de los deseos de Wallington , según comentó en varias entrevistas, es el probar que fueron las civilizaciones antiguas las que construyeron semejantes edificios y monumentos, ya que estas merecen el crédito por su ingenio y visión, así como su determinación para levantar monumentos que duraron erguidos por miles de años.


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