El 21 de Septiembre de 1956 la USAF y Grumman se encontraban realizando pruebas aéreas y análisis de rendimiento en aviones de la serie F-11 Tiger, un jet capaz de alcanzar velocidades Match 1.1 y de buena maniobrabilidad, sobre el océano Pacífico. Uno de los pilotos involucrados en las pruebas era Thomas W. Attridge, de 33 años y experimentado en este tipo de prácticas. Su trágica hazaña pasaría a la historia de la aviación como el primer incidente en el que se derribase a si mismo.

Esquema del accidente sufrido por Tom Attridge.
Descripción de la arriesgada y vertiginosa maniobra de vuelo que llevó al piloto de combate Tom Attridge a derribarse a si mismo. Vemos que al pesar de ser las balas más rápidas que el avión, la trayectoria oblicua de estas hizo que el avión llegue al lugar del impacto al mismo tiempo que las balas.

Esto ocurrió cuando, tras disparar una ráfaga de 4 segundos con su cañón de 20 mm a 3.900 metros, acelerara su avión en ángulo descendente utilizando el quemador (afterburner) de la nave. Al alcanzar los 2.100 metros Attridge volvió a disparar el cañón de 20mm, sin embargo, se vería interrumpido por una brusca sacudida. Pensando que había chocado con un pájaro, intentaría alcanzar la base más cercana, sólo para descubrir que el motor de su nave presentaba serios daños, siéndole imposible llevarlo más allá del 78% de su poder.

Desesperado, Attridge se daría cuenta que, dadas las condiciones de su vuelo, le sería imposible alcanzar la base, por lo que intentaría descender en una isla cercana. El aterrizaje sería problemático, y el avión se envolvería en una bola de fuego, Attridge, con su pierna y varias costillas rotas, sería rescatado en una arriesgada maniobra por un helicóptero enviado por la base. Tras el incidente debería permanecer durante dos semanas en terapia intensiva.

Tras una sería investigación se descubriría que el Tiger había sido impactado por sus propias balas que había disparado segundos antes a 3.900 metros.

Si bien el incidente parece de no creer teniendo en cuenta que hablamos de un piloto experimentado, debemos reconocer que los F-11 eran de los primeros aviones a reacción con buena aerodinámica, por lo que los pilotos de pruebas que los utilizaban realmente debían reaprender varias variables de vuelo ya que estos se comportaban de una manera muy distinta en el aire a todas las naves anteriores. Razón suficiente como para que estos tipos de accidentes se hicieran presentes en las pruebas.

Pete Purvis

Curiosamente existe otra historia, comparable, esta vez con un avión on el F-14. La misma tuvo lugar en el año 1973 cuando el piloto de pruebas Pete Purvis se encontraba trabajando para la empresa de defensa Grumman. Purvis lanzó un misil y por error terminó impactando a su propio avión.

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