El clan de asesinos Thug

Generalmente los asesinos seriales actúan de manera solitaria, incluso los más perversos y descabellados asesinos en serie prefieren la soledad. No obstante, en la India, durante el siglo XIX existió un clan de asesinos seriales en el cual decenas de asesinos actuaban en conjunto muchas veces por dinero y muchas veces por perversa diversión. Clan en el cual operaba un hombre llamado Thug Behram, considerado hoy en día como el peor asesino serial de todos los tiempos y quien enfocaba su vida prácticamente a asesinar personas, a veces hasta varias por día.

Thug Behram, el peor asesino seria en la Historia

Retrato de Behram.
Retrato de Behram, el peor asesino serial en la Historia.

Utilizando un pañuelo ceremonial, denominado rumal por los sikhs, de colores blanco y amarillo, asfixiaba a sus víctimas de forma tan violenta que muchos de los testigos que encontraban los cuerpos relataban sobre la expresión de «haber visto al mismo demonio» que poseían sus rostros.

Behram, no obstante, no actuaba solo y muchas veces salía de cacería junto a una pandilla de 20 o más hombres. Todos estos hombres pertenecían al temible clan de ladrones de Thuggee -tan temido por las fuerzas Británicas que hoy en inglés thug es sinónimo de delincuente en la lengua inglesa-. Estos hombres actuaban por encargo, pero muchas veces simplemente lo hacían por diversión.

Al ser capturado por las fuerzas coloniales británicas en la India Behram fue sujetado a un interrogatorio en el que se intentó que este confiese sus atroces crimines. Sin embargo, este no pudo recordar el número exacto de asesinatos cometidos durante su vida debido a la inmensa cantidad de personas que había asesinado a lo largo de esta. En efecto, para este despiadado asesino el asesinato se había convertido en una rutina cotidiana.

El clan Thugee

Estos hombres del clan thuggee eran criminales y asesinos que deambulaban por la India. Su modus operandi era variado, a veces simplemente capturaban una persona solitaria por las calles y otras veces se infiltraban en grupos de viajeros y peregrinos, asesinando a sus victimas por las noches y robando todas sus pertenencias.

Vestigios del pasado: estos clanes de criminales han desaparecido en la mayoría de los países y culturas del mundo. No obstante, aun pueden ser vistos en lugares tan remotos como el temible desierto de Danakil, donde los clanes de piratas de la sal recorren el desierto atacando a las caravanas mineras.

Esto los hacía también maestros del disfraz, ya que por lo general se disfrazaban y vestían como las personas del área y la clase social que atacarían. La socialización no era un problema para los thuggee, ya que muchas veces entablaban conversaciones y pretendían hacerse amigos de sus victimas para así determinar de mejor manera si valía la pena correr el riesgo de atacarlos o no.

Los thuggee no eran simples criminales ni mucho menos, estos estaban bien estructurados y seguían un orden jerárquico. Cada clan tenía su jemadar, el líder, y un subedar que los coordinaba. En efecto, su estructura jerárquica se asemejaba a la de un ejército, con comandantes, tenientes, soldados y reclutas a prueba.

Ilustración antigua de los thugee.

En la imagen anterior podemos ver una ilustración de época demostrando como los Thugee asesinaban cruelmente a sus victimas sin realizar ningún tipo de sonido que pudiese alertar a las personas cercanas. De esta misma manera actuaba Behram, el peor asesino serial del que se tenga registro.

El accionar de los thuggee se volvió tal problema que el gobernador general de la India, Lord William Bentinck, ordenó a su capitán en jefe, William Henry Sleeman, erradicar a los thugee a toda costa. Razón por la cual las tropas coloniales británicas en la India comenzaron una frenética cacería y campaña de represión contra estos asesinos.

Grandes clanes criminales: a lo largo de la historia existieron varios clanes de criminales que atormentaban a las poblaciones locales cercanas a sus bases de operaciones. Desde los ficticios ladrones en el libro Alí Babá y los cuarenta ladrones hasta los temibles caníbales del clan Beane.

Tras varios años y una cantidad incontable de victimas, muchas de estas inocentes, las fuerzas británicas lograron desarticular en gran parte a los thugee. No obstante, lo hicieron de una manera impiadosa e indiscriminada sin importar el daño colateral contra personas inocentes que dichos «intentos de pacificación» llegaron a causar.


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